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Mirar con nuevos ojos Arriesgarse a algo nuevo

In document Tus Distintos Rostros VIRGINIA SATIR (página 36-39)

Creencias y ppnsamipntns nuevos son la_fuente prin- cipaj__para abrir nuevas posibiüdadesrETsiguiente paso es nuestra disposición para arriesgarnos a explorar estas posibilidades a través de la acción. Quedarnos con lo qnp. conocemos nm ría una se.nga-__ ción de seguridad y el temor de aventurarnos en áreas que no nos resultan familiares. Ir a donde no hemos ido, literal o figuradamente, por lo general implica dos sensaciones: la excitación y el miedo. Ambas están relacionadas con las glándulas adrena- les y vienen de la misma raíz.

Fritz Perls solia decir: "En el temor o en la an- siedad, respira un poco y sentirás la excitación. Sos- tén la respiración y sentirás de nuevo miedo". Lo que trata de sugerir es que adentrarse en un nuevo lu- gar, en una idea nueva, en un espacio físico nuevo o una nueva dirección, trae un proceso de excitación y temor, y nos lanza al proceso de cambio. Algo que siempre te ayudará a equilibrarte es la respiración consciente; ésta es una prueba positiva de que si- gues vivo. Muchas personas se agotan con expecta- tivas catastróficas de lo que puede suceder y no se aventuran a nada.

¿Qué pasaría si cuando te permitieras ir a un sitio nuevo, fueras armado con tres tipos de expectativas en vez de una sola, y cualquiera de ellas fuera po- sible? Tener tres expectativas y no una sola es una actitud psicológicamente positiva para mantener abiertas tus opciones. Creo que es útil conducir mis opciones hasta su conclusión lógica en mi imagina- ción, y si aún estoy viva, puedo ir abiertamente ha- cia algo nuevo. Me he dado cuenta de que a menudo ninguna de mis suposiciones se materializa, pero en su lugar hay otras posibilidades que incluso ni había soñado. Algunas veces los resultados fueron espec- taculares, otras desabridos y aburridos, y otras incluso peligrosos, pero hasta ahora no fueron fata- les. La cuota mínima de cada riesgo que he asumido es que siempre he aprendido algo. La más importan- te fue haber obtenido una experiencia nueva y completa.

El pasojnásgrande que uno tienej^uejiar para en- contr^rnuevas^osibilidácles esTnmdamentalmente arriesgarse a lo desconocido. La sola idea de tener posibilidades nuevas puede congelarse con el mero hecho de pensarlo de modo que el siguiente paso puede quedarse como fantasía y nunca realizarse. A menudo me he preguntado cuántos sueños y cuán- tas posibilidades han muerto con sus dueños sin ha- berse expresado. -~

La preservación del statu quo es una manera de mantener alejada una nueva posibilidad con base en la teoría de que causará problemas, traerá consi- go el caos y la confusión. ¿Quién quiere sentirse caó- tico y confundido? EUiecho es que todo cambio re- quiere tres fases. Primero, la luna de miel, la fase de

excitación o ansiedad; segundo, la fase en que las co- sas parecen todas confundidas y ajenas. Cuan natu- ral que te detengas á pensar que nunca antes habías estado ahí. Tercero, la integración, cuando la parte nueva te resulta cómoda y familiar. Los esfuerzos para preservar el estado dé cosas reinante están orientados a proteger la seguridad personal, para prevenir el caos y la confusión que son considerados sólo como dañinos y no como parte del desarrollo normal del proceso de cambio, ya que ningún cam- bio puede darse sin éstos. Muchas personas han muerto, quizá prematuramente, porque vivieron bajo el principio de mantener el statu quo. Quedarse en estas situaciones implica que sólo hay un camino correcto. Cuando mantener las cosas como son cons- tituye una opción y no un imperativo, entonces se revelan nuevas opciones.

Cuando yo era niña, pensaba que debía encontrar un único camino correcto que por lo general era el de otro; y que pasaría el resto de mi vida haciendo que éste funcionara. Trataba de vivir de acuerdo con la Lista Universal del Deber Ser todo el tiempo. Como todos, sufrí bastante. Lo que aprendí fue que usar pañales era algo estupendo hasta que llegué a la edad de ir al baño yo sola y que una vez superado es- to resultaban ridículos. Me di cuenta de que mi ca- mino correcto resultaba igualmente ridículo llegado a cierto punto. Tuve que ponerme al día olvidándo- me de él.

Cuando trataba de vivir de una sola manera noté que tenía que actuar como si tuviera un solo rostro. De alguna manera tenía que ocultar los demás rostros. Es probable que no sea accidental que haya

po hasta que tuve cuarenta años. Lo que en realidad hacía era negar^el proceso dinámico de crecimiento (madurez) y forzando la energía de las partes que ne- gaba, a corroer mi cuerpo. Los seres humanos pode- mos resultar muy ridículos y absurdos, en especial cuando nos consideramos retrospectivamente, ya que hemos aprendido más.

Aprender otros caminos no es algo que alguien nos indique sino cuestión de tomar riesgos y des- cubrir en un contexto de afecto y confianza. La gen- te me decía siempre cómo debía de ser (a su manera por supuesto). A menudo me decían que era muy ne- cia. Empezando por amarme y confiar en mí, me di cuenta de que era una persona accesible; si me da- ban otras posibilidades con cariño y comprensión, entonces yo podía avanzar en mi dirección, tomando en cuenta sólo aquello que iba de acuerdo conmigo. La clave estaba en descubrir estos pequeños pasos. Aprendí que no podía apresurarme y que no sucedían cortos circuitos. Me reservé el derecho de parecer "retrasada mental, pero susceptible de edu- car". Aunque acuñé esta frase hace ya varios años cada vez la encuentro más sabia. Parece que puedo aprender bajo mi propio riesgo, aunque considerán- dolo hoy resulte tonto.

Mirar con ojos nuevos y encontrar posibilidades i nuevas no significa deshacerse de todo el pasado que nos es familiar y confortable. Por el contrario, significa una elección periódica, tomar del pasado lo que aún funciona, dejar ir lo que no sirve ya más, y añadir lo nuevo y valioso. Lo novedoso se acomoda ¡con facilidad si aceptamos que irá precedido, con se-

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su integración a nuestras partes. Es como introdu- cir un nuevo pariente en la familia —para ello no nos deshacemos de toda la gente que estuvo ahí antes; sin embargo, quizá muchos de ustedes han sido conscientes de la lucha que implica lograr que una relación nueva armoniosa, forme parte del resto de la familia.

A muchos de nosotros se nos han abierto puertas porque hemos sido lanzados sin previo aviso a una situación fuerte y traumática que nos exigió un com- portamiento diferente. Para algunos esta es la única forma de cambiar. Quizá no tengamos que esperar catástrofes en nuestras vidas. Es probable que ten- gamos también otra opción mediante el análisis acti- vo y voluntario de nosotros mismos y de nuestros diversos rostros. Quizá podemos valemos de nues- tros diversos rostros para alimentar, dar espacio y oportunidad a otras partes para que se desarrollen y transformen, y permitan el acceso de lo nuevo.

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