Dos encuestas fueron difundidas el domingo 9 de enero y coincidieron en otorgar el cuarto lugar en la cadena de responsabilidades por la tragedia de Cromañón a Aníbal Ibarra, luego a Chabán, la persona que tiró la bengala y finalmente los inspectores de la Ciudad. La primera encuesta, publicada por Clarín y elaborada por la consultora CEOP,
154 Página/12, 2 de marzo de 2006
155 Página/12, 3 de marzo de 2006
Centro de Estudios de la Opinión Pública, sobre 708 casos de Capital Federal y Gran Buenos Aires, arrojaba también que casi el 70 por ciento de los interrogados no quería la renuncia de Ibarra. Además, se dejaba entrever una cuestión que tomaría visibilidad más adelante: los encuestados afirmaban que habían sectores que intentan sacar rédito político de la tragedia, aunque la mayoría, el 35,4 por ciento, no sepa quiénes son.157 A su vez,
Página/12 presentó el mismo día un sondeo de OPSM de Zuleta Puceiro que otorgó el principal lugar a los organismos de control, después a quien arrojó la bengala y luego a Chabán. Indicó que el cuarto lugar sería para Ibarra. La encuesta afirmaba también que “la abrumadora mayoría de los consultados cree que Ibarra debe quedarse en su puesto para trabajar en la solución y no renunciar”. 158
Ese mismo día, Horacio Verbitsky en Página/12 anticipaba sus dudas sobre las mediciones oficiales.159
El 28 de enero, una nueva encuesta de Clarín hecha por la Universidad Abierta Interamericana afirmaba que “más de la mitad de los porteños le adjudican algún tipo de responsabilidad al jefe de Gobierno”, pero “casi el mismo porcentaje cree que no debe renunciar”.160 Así surgía de una encuesta elaborada por la Universidad Abierta
Interamericana sobre cuatrocientos casos de mayores de 18 años de ambos sexos. Otro sondeo al día siguiente señalaba que “el 68% de los porteños considera que la Legislatura de la Ciudad es tan responsable como Aníbal Ibarra en la tragedia de Cromañón”, de acuerdo a un sondeo de Jorge Giaccobe y Asociados. 161
En febrero, “No a la renuncia, sí a que se haga cargo” esbozaba en Página/12 que, según un estudio de Zuleta Puceiro, la mayoría de los porteños consideraba que “Ibarra tiene responsabilidad institucional en la tragedia, pero preferiría que siguiera gobernando, rindiera cuentas, investigara y no eludiera las imputaciones”. “Paralelamente, el cuestionamiento abarca a la totalidad del arco político, y una de las razones por las que se
157 Clarín, 9 de enero de 2005
158 Página/12, 9 de enero de 2005
159 Página/12, 9 de enero de 2005
160 Clarín, 28 de enero de 2005
reclama que Ibarra siga gobernando es porque no se ven alternativas claras en la oposición”, concluía. 162
Días más tarde, en medio de la convocatoria del referéndum de Ibarra, Página/12 señalaba en “El teorema del voto” que los sondeos mostraban una mejora en la imagen de Ibarra en relación a los primeros días luego de Cromañón. “La evolución de la imagen negativa de Ibarra resulta similar a la positiva: después de Cromañón llegó al 37 por ciento y hoy es del 26 por ciento. En diciembre pasado el 18 por ciento de los porteños decían tener una mala imagen del jefe del distrito”, afirmaba. También destacaba que el entonces jefe de Gobierno tenía casi el doble de imagen positiva que Macri.163
En agosto, bajo el titulo “Para que termine el mandato”, Página/12 consideraba que “un 51 por ciento de los porteños no quiere que destituyan a Aníbal Ibarra”. La encuesta perteneciente a Adrogué-Caruso, la consultora de cabecera del gobierno de la Ciudad, expresó también que el 66 por ciento consideraba que debe seguir gobernando hasta terminar su mandato. Sólo un 12 por ciento de los 400 consultados por la encuestadora dijo evaluar en forma positiva la tarea de los legisladores que realizaron la investigación, contra un 45 por ciento que hizo un balance negativo de su desempeño. Por otro lado, el 42 aprobaban lo hecho por la administración porteña el 42 por ciento y lo desaprueba el 50 por ciento.164
A mediados de noviembre, Página/12 publicaba una encuesta de OPSM en la que el 71,6 por ciento consideraba que el inicio del juicio político se debía a “una decisión inspirada en consideraciones políticas”, aunque el 75,3 creía que Ibarra tenía al menos “alguna” responsabilidad institucional por Cromañón.165
Más tarde, suspendido y a punto de ir a juicio, una encuesta de la empresa Knack “distribuida por el gobierno porteño” le daba el 48 por ciento de imagen buena o muy buena, un 24 neutral y sólo un 25 mala o muy mala. “Al mismo tiempo, dos tercios de los preguntados dice que los legisladores que votaron la suspensión lo hicieron bajo presión y
162 Página/12, 2 feb. 2005
163 Página/12, 20 feb. 2005
164 Página/12, 8 de agosto de 2005
porcentajes similares creen que el juicio al que será sometido no brindará Justicia a las víctimas de Cromañón y es en realidad una revancha política”, afirmaba el sondeo.166
Luego, Infobae señalaba a fines de 2005 que “Ibarra tuvo una sorprendente mejora en su imagen pública”, ya que “pasó de registrar 19 puntos de percepción positiva en el público a 42”. El trabajo arrojaba además que 53% estuvo en desacuerdo de que se le iniciara juicio político.167
A inicios de 2006, otras encuestas revelaban que más de la mitad de los porteños se oponía a que Aníbal Ibarra sea destituido. Relevada por Ricardo Rouvier y Asociados una de ellas arrojaba que el 50,2 % tenía una imagen positiva de Ibarra contra el 44,3 % que declaraba su rechazo. Por otra parte, el estudio de Analogías reveló que el 67,3 % consideraba al empresario Omar Chabán como responsable de la tragedia del boliche de Once, el 49,7 % se la adjudica también a la gente que asistió y el 39,7 incluyó a Ibarra. Para Analía del Franco, que enfocó su pregunta sobre la gestión, había un empate clavado entre el 48,2% que se manifestó favorablemente y el que respondió en forma negativa. 168
Mientras tanto, en declaraciones a Infobae, Ibarra aseguraba que más del 70 por ciento de la gente de la Capital no estaba de acuerdo con el juicio político, de acuerdo a datos que manejaba su equipo de Gobierno. “Su problema no está con la sociedad sino con la política”, agregaba el matutino.169
“En las encuestas, por paliza” titulaba en marzo Página/12 para ilustrar que dos de cada tres porteños estaba en desacuerdo con la remoción de Aníbal Ibarra. Así lo indican cinco encuestas consultoras Hugo Haime y Asociados, Analogías, OPSM, Knack y Lauzán y Asociados distintas realizadas esta semana. La mayoría cree que el proceso derivó en una pelea política, más que en la búsqueda de responsabilidades en el caso Cromañón, hay muchas críticas a los legisladores y a lo que consideran violencia de los familiares, al mismo tiempo que sostienen que en el Gobierno de la Ciudad hubo problemas de desempeño de Ibarra, pero no cómo para iniciarle un juicio político.170
166 Infobae, 11 de diciembre de 2005
167 Infobae, 27 de diciembre de 2005
168 Clarín, 28 de enero de 2006
Estas encuestas no son casos aislados. En la nota “Asfixia”, de Horacio Verbitsky, publicada en Página/12, se aseguraba que “funcionarios del gobierno se dedicaron a evaluar el impacto sobre la imagen de Ibarra y las posibilidades de que aumentara o disminuyera la presión social en demanda de su renuncia”. “Este análisis puede tener sentido en la intimidad de un político, pero su difusión a través de los medios con el propósito de influir en la opinión pública profundiza la ruptura de un sector de la clase política con las personas normales”, comentó.171