Universidad del Salvador
Facultad de Ciencias de la Educación y de la Comunicación Social
Ciclo de Licenciatura en Periodismo
Tesina
¿Hubo un culpable político de la tragedia de Cromañón?
El tratamiento de la responsabilidad de Aníbal Ibarra por parte de Clarín,
Página/12 e Infobae.
Realizado por: Martín Javier Hermida
Directora de la Carrera de Periodismo: Prof. Ana Laura García Luna
Tutor de la Tesina: Prof. Elisa Crowe
Asesor metodológico: Prof. Leonardo Cozza
Asignatura: Tesina
Buenos Aires, 6 de noviembre de 2015
[email protected]
“Si no estáis prevenidos ante los medios de comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido”- Malcolm X
ABSTRACT
El trabajo aborda el tratamiento de la responsabilidad del entonces jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, según Clarín, Página/12 e Infobae, durante la tragedia de Cromañón. A partir del análisis de contenido y de discurso, hallamos ciertas inferencias textuales y contextuales en las notas periodísticas que llevan a una presentación tendenciosa de la información en beneficio de intereses políticos y económicos.
Cromañón – Ibarra – Medios
Índice Introducción 3 Problema 7 Hipótesis 10 Objetivos 11 Marco teórico 11 Metodología propuesta 15 Manipulación de la información y desinformación17
Los medios, parte central de la superestructura del capitalismo……….………..19
Cronología de los hechos 21 La responsabilidad de Ibarra……….………...…….23
La cobertura informativa 33 Cronología……….……….34
¿En qué otras cuestiones se favoreció a Ibarra?...53
La línea editorial de Clarín y Página/12………...……….……79
Leyes a favor de los medios………...…...95
Algunas conclusiones preliminares ………...……….……...96
Conclusiones 99 Bibliografía………...…..106
Apéndice….………..………....…..….109
A)
I NTRODUCCIÓN
República de Cromañón era una discoteca ubicada en el barrio de Once, en Capital Federal, que ofrecía recitales de bandas de rock under que soñaban con masificarse.
El 30 de Diciembre del 2004, a menos de un año de su inauguración, más de 2.800 jóvenes se dispusieron a ver el show en vivo de la banda de rock Callejeros. Lo que iba a ser una fiesta concluyó con la muerte de 194 chicos y más de 1000 heridos. Se convirtió así en la mayor tragedia no natural del país.
Aquel show comenzó cerca de las 22:30. Las primeras bengalas ya se hacían sentir desde un primer momento. El empresario a cargo del boliche, Omar Chabán, alertaba desde los altoparlantes sobre este peligro, ya que dos veces antes ya se había producido un principio de incendio. El llamado fue desoído y a sólo tres temas del inicio, una candela incendió la media sombra del techo y las planchas de poliuretano sobre ella, provocando la emisión de un compuesto tóxico y letal.
En plena oscuridad, la gente intentaba escapar desesperadamente mientras algunos valientes volvían para buscar a sus acompañantes. Muchos se asfixiaron y no pudieron salir. Las ambulancias no daban abasto para contener la tragedia y los autos particulares que casualmente llegaban al lugar ofrecían su ayuda.
Algunos culparon al chico que tiró la bengala que desencadenaría el fuego, otros a la corrupción, otros al poder político, otros a la sociedad en su conjunto, otros a Chabán, otros a Callejeros y así se extendía la cadena de responsables.
En los hechos, el local estaba habilitado para 1.031 personas, pero ese día había más del triple. La falta de controles había permitido que el lugar fuese categorizado como local de baile “clase C" en los registros del Gobierno de la Ciudad. Por su parte, Callejeros arengaba desde su web “la noche de las bengalas" y Chabán cerraba con candado la salida de emergencia. Además, la certificación de Bomberos estaba vencida y 10 de los 15 matafuegos estaban despresurizados.1
Esta riqueza de circunstancias repercutió en la prensa gráfica, que se vio ante una tragedia que ofrecía varias aristas de análisis. El incendio causó un impacto político 1 Esta información puede obtenerse en: E. Ratti y F. Tosato, Cromañon, La tragedia contada por 19 sobrevivientes, Buenos Aires, Editorial Planeta, 2005, Introducción y Sanz Cerbino, G , Culpable. República Cromañón 30 de diciembre
importante que algunos medios gráficos renegaron, minimizaron o contrabalancearon en relación a su caracterización como medios oficialistas.
El caso de Aníbal Ibarra, por entonces jefe de Gobierno porteño, ofrece un tipo de tratamiento particular de los medios, porque permite mostrar cómo se posicionaron ante su responsabilidad. Ibarra se desempeñó como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires al ser electo por los períodos del 7 de agosto de 2000 al 10 de diciembre de 2003 hasta su destitución mediante un juicio político, el 7 de marzo de 2006, habiendo estado suspendido en su cargo desde noviembre de 2005.
Esto es relevante en la medida en que el periodismo es, siguiendo al periodista chileno Camilo Taufic, autor del indispensable "Periodismo y lucha de clases" (1973), “no sólo la forma de comunicación dominante entre las destinadas a las grandes multitudes, sino la forma determinante —por sus contenidos— dentro de todo el sistema de comunicación social”.2 En este sentido, hablaremos de sistema de comunicación de masas
para definir a aquel sector de la prensa cuyo objetivo es “no sólo llegar al mayor número de individuos posible, con el máximo efecto, sino también, al mismo tiempo, recoger todas las manifestaciones de la vida social y de la naturaleza cuya divulgación sea útil para la sociedad”.3 Este tipo de prensa no apareció misteriosamente de la nada; fue una necesidad
de la burguesía, entendida como aquella clase social preeminente en el capitalismo, que se vio obligada a masificar la “cultura” para llevar adelante su modo de producción, o sea, la forma en que se organiza la actividad económica en una sociedad. La comunicación masiva es un producto típico de la sociedad industrial; surge en la primera mitad del siglo XIX en los países capitalistas más desarrollados, y su importancia crece a medida que aumentan la concentración urbana y la movilidad social. Favoreció de esta manera el surgimiento del movimiento obrero y sus partidos revolucionarios, pero invirtió el proceso al recuperar para sus fines el uso de los medios de comunicación más desarrollados para convertirlos en masivos.
Este señalamiento no es inocente: el trabajo se propone analizar los medios desde un punto de vista marxista. En este sentido, el concepto de “sociedad de clases” (según la
2 Camilo Taufic, Periodismo y lucha de clases, Chile, Quimantú, 1973, cap. IV. Disponible en
http://www.academia.edu/8871147/Taufic_Camilo_-_Periodismo_Y_Lucha_De_Clases_PDF. Consultado el 10 de mayo de 2015.
cual una clase minoritaria, que se conoce como burguesía, se enfrenta con otra mayoritaria, constituida por los trabajadores, que son los creadores de la riqueza social), será, en última instancia, el trasfondo de nuestro trabajo, ya que usualmente se ocultan aquellas fuerzas e intereses que manipulan los factores de la comunicación.
Desde nuestra perspectiva, las personas no están alienadas por determinado tipo de medio, como la televisión, sino que lo están por el capitalismo, que impone qué es lo que debemos ver y qué no. De ahí derivamos la idea de que la prensa no es “el cuarto poder del Estado”, como nos quieren hacer ver algunas teorías comunicacionales, sino que está al servicio de los poderes de turno y es una de las formas concretas que asume su poderío una clase. Por ello, como instrumentos que hacen posible la comunicación y, por tanto, el conjunto de las relaciones sociales, los medios son objeto de un extendido “fetichismo”: se les atribuye cualidades positivas y negativas innatas, y no se observa que son reflejo de las condiciones sociales en que operan.
Continuando con nuestro análisis, el lenguaje de los medios no es transparente: implica una toma de postura ante los hechos. De este modo, la realidad -concreta y tangible- fue estudiada desde una perspectiva particular, que tiene tras de sí una teoría sobre la naturaleza de un acontecimiento determinado. Por ende, el mensaje mediático es ideológico, ya que se ampara en una manera específica de ver al mundo. En otras palabras, los medios fragmentan la realidad y la reconstruyen ideológicamente. Como señala el sociólogo Juan Luis Pintos, “hoy son los ´medios´, las empresas de construcción de realidad que están produciendo de diferentes modos las posibilidades de percibir algo ´como real´”.4 Los medios otorgan percepciones del mundo, del entorno vivido por los
demás y, al mismo tiempo, reconstruyen un contexto inteligible. Según la profesora de Educación Mediática Verónica Marín Díaz, “presentan una imagen en la que han obtenido un espacio específico en nuestras vidas, determinando el desarrollo de las mismas”.5
Así se forman los contextos referenciales de la persona; los acontecimientos son codificados en distintas formas para darle a la información un sentido particular. En este sentido, los intereses políticos de la prensa, a través de alianzas coyunturales con el
4 Juan Luis Pintos, “Apuntes para una teoría: los "medios", la "realidad" y la alternativa local”, Revista Latina de Comunicación Social, n° 36, noviembre, 2007. Disponible en Internet en: http://www.ull.es/publicaciones/latina/ aa2000kjl/u36di/05pintos.htm. Consultado el 26 de julio de 2010.
Gobierno de turno o la oposición, ordenan, clasifican y manipulan la realidad. La cobertura de la prensa, entonces, no es fruto del azar, y esto adquiere importancia pues los medios son los verdaderos creadores de la opinión pública, que es tanto como decir que son los verdaderos creadores de la verdad (si es que existe tal concepto en la realidad).
Ahora bien, ¿cómo operó la burguesía como clase en relación al tratamiento informativo sobre Cromañón? El Profesor y Licenciado en Historia e investigador del CONICET, Gonzalo Sanz Cerbino, estudió los hechos ocurridos en Cromañón en su libro Culpables y en varios artículos divulgados en diversos periódicos locales e internacionales. En una entrevista que puede verse en el apéndice de este trabajo, aclara:
“Vivimos en una sociedad que está regida por una serie de relaciones sociales capitalistas y que prácticamente nada escapa a esa lógica social. Los medios son entonces un negocio privado, salvo los públicos, pero la mayoría esta manejado por empresarios. ¿Qué se desprende del caso Cromañón? Que hay una responsabilidad de los empresarios como clase, que hay una forma en que administran sus negocios que genera hechos como Cromañón, y esto se ve en el caso de los trenes, con Cirigliano, viejo grupo concesionario del Sarmiento, en el caso de las aerolíneas de los accidentes aéreos, y de los boliches, que reproducían el mismo funcionamiento que termina llevando a que la obtención de ganancias aparezca por encima del resguardo de los asistentes. Y en ese sentido es lógico que los medios de comunicación en manos de empresarios se manejen con la misma lógica de Chabán, tengan una misma lectura donde la responsabilidad empresaria se diluye. Porque ese empresario también vive de la ganancia”.6
Siguiendo a Taufic, al estar enclavada de semejante manera en el proceso productivo, la comunicación no puede sino reflejar las contradicciones que se dan allí, donde hay explotados y explotadores, países imperialistas y países subdesarrollados, un sistema socialista y un sistema capitalista. La comunicación de masas contemporánea, además, es en sí misma una forma de producción, para cuya realización hay que disponer de empresas de grandes dimensiones, que combinen los recursos financieros, intelectuales, mecánicos, electrónicos, laborales, gerenciales, necesarios para emitir mensajes simultáneos a millones de personas. Los grandes medios de comunicación en el capitalismo no sólo son exponentes y voceros de los negocios en grande, sino que ellos
6 Gonzalo Sanz Cerbino, La tragedia de Cromañón. Entrevistado por Martín Hermida Buenos Aires, 10 de junio de 2015. Entrevista personal
mismos son un negocio en grande, trátese de los diarios, las agencias de publicidad, el cine o la televisión.7
Por eso, para comprender el modelo democrático actual resulta imprescindible entender la relación entre la prensa y el poder político. En ese sentido, los medios han pasado desde situaciones incómodas durante las dictaduras, cuando la libertad de prensa se vio seriamente amenazada, y también han jugado un papel clave en la crítica a los abusos del poder político.
En fin, el caso Cromañón muestra que pocos medios realizaron una investigación minuciosa de lo que sucedió mediante una sistematización de la información que fue apareciendo en forma fragmentaria. Como veremos, la desinformación se puede observar en el manejo de titulares, los sesgos en la presentación de los hechos y omisiones y tendencias editoriales, a través de estrategias discusivas textuales y no textuales. Las principales cuestiones en las que analizaremos el tratamiento de la responsabilidad del entonces jefe de Gobierno porteño será en la cobertura de las marchas a favor y en contra de Ibarra, en las responsabilidades del siniestro, el juicio a Ibarra, el concepto de tragedia, la demonización de Chabán y las teorías conspirativas sobre el entonces candidato a jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, puntos que luego trataremos en profundidad.
Esta “crisis” en los medios nacionales va en paulatino crecimiento y repercute en la opinión pública, que descree cada vez más de ellos como instrumentos confiables. En 1998, el periodismo se ubicaba en la cima de la credibilidad (55,1 por ciento), por encima de instituciones como la Iglesia (11,5 por ciento) y los empresarios (5,8 por ciento). En 2004, en cambio, los resultados ubicaron al periodismo con un 35,5 por ciento de credibilidad, debajo de un 54, 3 por ciento de ciudadanos que no le cree a "ninguno". La iglesia, en cambio, se elevó a un 24,9 por ciento, mientras que el empresariado bajó a un 4,1 por ciento.8 Estos datos deben recordarnos que la democracia y la comunicación son
conceptos que van unidos, por lo que la caída en desgracia de una afecta a la otra.
A.1) PROBLEMA
7 Camilo Taufic, op.cit., Capítulo IV8 G. Postolski et al, La credibilidad periodística en crisis, Argenprensa, octubre, 2005. Disponible en Internet en:
República de Cromañón es uno de los tantos casos que permiten mostrar la edificación de la culpabilidad de distintos agentes que son considerados responsables de la tragedia. La reconstrucción de la responsabilidad por el hecho fue en el sentido de adjudicar las causas a distintos agentes, como los participantes del recital, los músicos, los empresarios, la sociedad o el poder de turno.
En este sentido, la constitución de la agenda setting establece que los medios influirán a la audiencia al dar relevancia a ciertos aspectos del problema. El caso Cromañón no fue ajeno a la lógica de jerarquizar los temas, seleccionando lo que es importante y relegando otros acontecimientos. En el marco de la información, nuestro hecho a investigar puede también otorgar un análisis cabal de la agenda setting de los medios. En este sentido, la política, más que nunca, es un proceso comunicacional, lo que puede verse en la elección de los distintos costados políticos de la tragedia. Al respecto, el espacio dado a Aníbal Ibarra en los medios fue distinto en cada medio, lo mismo que los análisis, hechos desde diferentes puntos de vista. Recalcamos también que la insistencia en un tema por parte de los medios genera la percepción de que un determinado asunto es importante. En este sentido, según Sanz Cerbino: “Hay una lectura general de los medios que tiene que ver no sólo con Cromañón, sino con otros hechos sociales, que es la tendencia a analizar estos “crímenes sociales” como cosas aisladas. Entonces, en lugar de ver las regularidades de un tema, se ve el hecho solitario. En cada caso hay una tendencia muy marcada por cortar el hilo por lo más fino”.9 Taufic habla de una tendencia al
“sincretismo”; a la homogeneización de sus contenidos, es decir, a reducir a su orientación ideológica los diversos temas que abordan.
Aquí debemos tener en cuenta también que la intelección del fenómeno no se corresponde con un crecimiento cuantitativo de la información. En otras palabras, el qué se dice queda en un segundo plano con respecto a la avidez de contenidos. En este sentido, los intereses políticos detrás de algunos medios pueden ser un vínculo directo con la información que transmiten. Esto significa que el actor político en disputa opera dentro de la órbita del discurso y es nuestro trabajo analizarlo.
9 Gonzalo Sanz Cerbino, La tragedia de Cromañón. Entrevistado por Martín Hermida Buenos Aires, 10 de junio de 2015. Entrevista personal
Nuestra investigación se desarrollará en torno a Clarín, Página/12 e Infobae desde el 31 de diciembre de 2004 hasta el 31 de marzo de 2006, mes en el que Ibarra es destituido. Se tomará específicamente la relación establecida entre los medios de
comunicación y la política, a través de la postura de sentidos y los espacios de poder. La decisión de optar por estos tres periódicos se debe a que compartieron en el período la misma línea de interpretación en torno a la tragedia.10
Este poder concentrado influyó no sólo en la percepción del tema, sino que actuó en la realidad misma. Según Sanz Cerbino, “quienes defendieron a Ibarra no terminaron imponiéndose sólo porque del otro lado también se los combatió”. Los medios serían un factor determinante en las fuerzas intervinientes en el juicio político a Ibarra. “En el juicio”, prosigue Sanz Cerbino, ”había un frente de batalla en la Legislatura y otra por fuera. De un lado tenemos al gobierno nacional, que hizo marchas a favor de Ibarra, que lo apoyó con gestos de funcionarios, y los medios de prensa, que construyeron la visión del enfrentamiento, y del otro lado los padres de Cromañón, las victimas, un sector de la sociedad, la izquierda, luchando contra esas ideas. (…) Si esa presión no hubiese estado, el resultado del juicio habría sido otro”.11
Para finalizar, la investigación se propone, junto a una serie de trabajos, estudiar el desempeño de los medios desde un ámbito académico que no ha tomado profusamente el caso Cromañón. El tema ha sido abordado en muchas ocasiones; a veces sin la carga cuantitativa y cualitativa que un trabajo científico se propone, y otras centrándose demasiado en el juicio político a Ibarra. De este modo, el trabajo quiere contribuir a mostrar el discurso de un medio en particular, a través de un análisis concreto y profundo a la vez.
Por otro lado, buscaremos mostrar la verdadera cara de la prensa y que no existe la “verdad”, sino que esta se construye a través de múltiples condicionamientos que reflejan la postura editorial de cada periódico. Examinar los modos de lectura de los medios es una forma de estudiar la conformación y el rol de tales multimedios y comprender cómo inciden en la vida cotidiana. Lo que queremos mostrar es la idea de Tony Cuadrado: “En las multi-articuladas sociedades modernas, las posibilidades de obtener información 10 G. Sanz Cerbino, op.cit.
11 Gonzalo Sanz Cerbino, La tragedia de Cromañón. Entrevistado por Martín Hermida Buenos Aires, 10 de junio de 2015. Entrevista personal
realmente independiente y objetiva (pese a lo que se autoatribuyen algunas publicaciones) son muy reducidas”.12
Observar los límites de los medios en el sentido político es explicar por qué son un instrumento más de poder de la sociedad. En este sentido, como aparatos ideológicos del Estado, los grandes medios coartan la libertad de expresión de los periodistas y son grandes trabas para la comunicación social en el sentido estricto del término. Por eso este trabajo es un intento de sanear a las personas que están detrás de todo ese andamiaje. En un aspecto personal, esa será la misión de mi investigación.
Algunos de las cuestiones que me movieron a adentrarme en el caso Cromañón y que sirvieron como disparadores de la investigación son:
1. ¿Qué estrategias discursivas emplearon los medios para tratar las responsabilidades políticas de la tragedia?
2. ¿Cuál fueron los posicionamientos en el juicio a Aníbal Ibarra?
3. ¿Qué espacio tuvo cada responsable mencionado de la tragedia (chico de la bengala, Chabán, inspectores, etc.) en estos medios?
4. ¿Qué imagen elaboraron sobre Ibarra y los otros responsables políticos en su gestión?
5. ¿De qué otros instrumentos, además de los textuales, se valieron para establecer su posición?
6. ¿Qué papel jugó la publicidad oficial en el tratamiento de la tragedia?
7. ¿Qué conceptos en abstracto desarrollaron los medios a través de sus notas para contrarrestar el peso de la culpabilidad de Ibarra?
A.2) HIPÓTESIS
Los diarios Clarín, Página/12 e Infobae consignaron dudas de carácter diverso
en el tratamiento de la información acerca de la responsabilidad política del entonces jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, en relación a la tragedia de Cromañón.
12 Tony Cuadrado, “La realidad de los medios de comunicación”, Artículos universitarios, España, UNED, s.f.. Disponible en
A.3) OBJETIVOS
Comparar la cobertura y el tratamiento del caso Cromañón en Clarín, Infobae y Página/12.
Recopilar y reseñar los principales hechos noticiosos desde la tragedia de Cromañón hasta la destitución del entonces jefe de Gobierno porteño, en cuanto a nuestro objeto de estudio se refiere.
Relevar la información judicial acerca de la culpabilidad de Aníbal Ibarra.
Analizar cuál fue la representación que se realizó de los presuntos culpables de la tragedia en las notas periodísticas.
Observar cuál fue el rol de la prensa frente al caso Cromañón.
Indagar los mecanismos de manipulación y desinformación que se usaron en las unidades de información estudiadas.
A.4) MARCO TEÓRICO: ¿Cómo estudiar los hechos?
Los medios de comunicación generan en las personas una opinión favorable a su ideología. El semiólogo, sociólogo y antropólogo argentino Eliseo Verón construyó la teoría de los discursos sociales, por la cual aquello que llamamos realidad social es una construcción discursiva de los medios de comunicación en relación al imaginario social, es decir, el conjunto de creencias, mitos, deseos y frustraciones que constituyen a una sociedad.13 De este modo, debemos abandonar la falacia de que los medios reflejan la
realidad.
Hay tantas realidades como discursos. El carácter de acontecimiento lo construye el medio a través de la noticia, lo que influye y determina, en muchos casos, la forma de pensar. En este sentido, las investigadoras Lila Luchessi y María Graciela Rodríguez afirman que los medios dan o quitan visibilidad a los problemas, construyen los sentidos de las representaciones y dan nombre a los hechos, en orden de reproducir los pensamientos de la hegemonía.14
13 Eliseo Verón, La semiosis social. Fragmentos de una teoría de la discursividad, Buenos Aires, Gedisa, 1987, p. 125.
14 Lila Luchessi y María Graciela Rodríguez, Fronteras globales. Cultura, políticas y medios de comunicación, Buenos Aires, La Crujía, 2007, p.10.
Sin embargo, rastrear aquellos elementos que vinculan a los medios con la burguesía no es sencillo. Según Sanz Cerbino, “lo que hay que saber es qué pregunta hacerse, qué tenemos que preguntarles a los medios, cómo hago para ver ciertas ideas comunes generales afines a la clase dominante, independientemente de qué fracción de la clase estemos hablando y su relación con el gobierno”. Una idea que comparte la prensa comercial es la defensa de la propiedad privada de los medios de producción. “Esa idea va a aparecer en un momento de formas, en una huelga, frente al delito, frente a los crímenes. Esto va a aparecer más allá de las cosas de coyuntura. (…) Ciertas ideologías compartidas por la ideología dominante, como la exaltación del trabajo y una serie de ideas cristianas también están presentes”, explica el autor.15
La cuestión acerca de la ideología dominante es trascendental, pues permite comprender que las ideas deben ser contextualizadas en un momento histórico determinado. “Las ideas de la clase dominante —dice Marx— son también las ideas dominantes en cada época, o, dicho de otro modo, la clase que es la fuerza material dominante en la sociedad es también la fuerza dominante espiritual. La clase que dispone de los medios de producción material, dispone, a la vez, de los medios de producción intelectual; tanto así, que lo uno en lo otro, las ideas de aquellos a quienes les son negados los medios de producción intelectual están sometidas, por eso mismo, a las ideas de la clase dominante”.16
Los fenómenos serán estudiados a partir de diferentes teorías:
En primer lugar, la Teoría de la Agenda Setting, de Maxwell McCombs. La agenda setting es la tematización, es decir, la imposición desde la prensa de los factores que inciden en sobre qué pensar, es decir, delimitan los asuntos en los que se piensa. Los medios, de este modo, dirigen la atención de la opinión pública a ciertos temas particulares que ellos presentan como los más sobresalientes en un momento dado. Los medios fuerzan la opinión hacia determinadas cuestiones, construyen imágenes del mundo político y proponen objetos acerca de los cuales el público debe pensar.
15 Gonzalo Sanz Cerbino, La tragedia de Cromañón. Entrevistado por Martín Hermida Buenos Aires, 10 de junio de 2015. Entrevista personal
Mediante un proceso denominado “priming” los medios definen criterios de enjuiciamiento y ayuda con la interpretación y recuperación de cierta información, es decir, dan relevancia a determinados temas que la audiencia tiende a seguir, respetando el esquema de comprensión de cada uno. En nuestro caso particular, la prensa puede proporcionar estándares para evaluar las cuestiones políticas. El consultor en Comunicación Política, Orlando D’Adamo, señala además el concepto de “framing” en referencia a los esquemas de interpretación que permiten ubicar, percibir, identificar y clasificar la información que las personas reciben del entorno, es decir, la capacidad de los medios de provocar diferentes conclusiones en la audiencia según la forma en que le presenta la información.17
La presentación y los contenidos de las noticias pueden generar diversas conclusiones en la audiencia. De esta manera, la forma en que se titulan y relatan los hechos actúan cómo parámetros de evolución y, a su vez, proponen conclusiones a sus lectores. En nuestro caso en particular, la audiencia tiene distintas acepciones hacia la persona de Aníbal Ibarra según lo que los medios publican.
En relación a esto, el intelectualestadounidense Walter Lippman afirma que los individuos conocen el mundo de una forma indirecta a través de imágenes mentales sobre las situaciones o personas que se hacen en nuestro pseudoambiente, formulado por los medios de comunicación. De esta forma, nuestras decisiones en el mundo real son acordes a nuestras percepciones en el pseudoambiente. Las imágenes mentales que la gente se hace de las noticias o informaciones, son fundamentos de la opinión pública.18
Por otra parte, la teoría conductista se basa en el modelo de Estímulo-Respuesta. Los medios son los emisores de un mensaje cuyo estímulo provoca una reacción en las personas. Bajo esta teoría, el emisor del mensaje, en nuestro caso los medios, intentan articular los mensajes para provocar unos efectos determinados en la masa. El conductismo habla de que determinados estímulos darán determinadas reacciones, es decir, a A le corresponde B. Al ser básicamente empirista, esta teoría analiza un modo de conseguir determinada conducta en los individuos.
17 Orlando D`Adamo et al.. Medios de comunicación, efectos políticos y opinión pública. Una imagen, ¿vale más que
mil palabras?, Buenos Aires, Editorial de Belgrano, 2000, cap. IV 18 Walter Lippmann, La opinión pública, España, Langre, 2003, p.120
Sin embargo, la interpretación transforma y modela el significado del mensaje recibido, marcándolo con las actitudes y los valores del destinatario, a veces hasta el extremo de cambiar radicalmente el sentido del propio mensaje. La teoría crítica se propone estudiar los fenómenos en referencia a los hechos históricos y sociales que lo determinan, y comprendiendo a la sociedad como totalidad. En este sentido, estaríamos frente a productos de la actividad humana. En cuanto a los medios, podemos sostener que para esta teoría son instrumentos de reproducción de masas que le proponen al individuo una libertad aparente, cuando en realidad reproponen las relaciones de fuerza del aparato económico-social.
Puede afirmarse también que el trabajo busca alejarse de algunas posturas teóricas de la comunicación. Primero, de aquella presente en el periodismo norteamericano, que considera a los medios como el cuarto poder, o sea, como contralor del Gobierno en la democracia. En cambio, la investigación ubica a los medios como portavoces no sólo del Gobierno de turno sino principalmente de intereses ideológicos, políticos y económicos de la burguesía. Por otra parte, se aleja también del modelo de Laswell, que ve a la comunicación como un proceso lineal de transmisión de un mensaje del emisor al receptor. El conductismo parte de un mensaje fabricado por un emisor activo hacia una masa pasiva que reacciona según este estímulo linealmente. Tampoco se ubica del lado de la teoría de los efectos limitados, que empieza a ver al receptor como receptor activo, sino que se abstiene de cualquier sistema teórico cerrado y le da relevancia, en cambio, al contexto social, evitando la separación entre el sujeto y el mensaje. En este sentido, el conocimiento estaría mediado por la experiencia y la época en que vivimos. Se acercaría así a la denominada Teoría Crítica, de la que fueron impulsores Adorno y Horkheimer. La cuestión acerca de la ideología dominante es trascendental, pues permite comprender que las ideas deben ser contextualizadas en un momento histórico determinado. Al estar inseparablemente unida a la existencia material de la sociedad, la comunicación reproduce en el terreno de la ideología las características de la base productiva y de las relaciones de base que se dan en ella.
Se denomina “análisis de contenido” al “conjunto de procedimientos interpretativos de productos comunicativos (mensajes, textos o discursos) que proceden de procesos singulares de comunicación previamente registrados, y que, basados en técnicas de medida, a veces cuantitativas (estadísticas basadas en el recuento de unidades), a veces cualitativas (lógicas basadas en la combinación de categorías) tienen por objeto elaborar y procesar datos relevantes sobre las condiciones mismas en que se han producido aquellos textos, o sobre las condiciones que puedan darse para su empleo posterior”19.
El análisis de contenido permite no sólo comprender el significado del producto comunicativo, sino obtener información acerca del contexto en que se produjo ese material. A partir del análisis minucioso de la información que se encuentra dentro de los continentes materiales, es posible extraer conclusiones acerca de “los procesos singulares de comunicación en los que se han producido los documentos analizados”.20
Durante la investigación que dará forma a la tesina también utilizaremos un método cualitativo basado en el Análisis Crítico del Discurso (ACD). El mismo se centra en problemas sociales y fundamentalmente se ocupa de analizar las relaciones de dominación, discriminación, poder y control manifestadas a través del lenguaje.
La metodología consiste en analizar de forma concreta los discursos institucionales, políticos, de géneros, y mediáticos, que dan testimonio de la existencia de abiertas relaciones de lucha y conflicto. Según Cristián Gallegos Díaz, el discurso es una “práctica social compleja, heterogénea, no caótica, como (inter)acción entre personas que usan formas lingüísticas variadas (repertorio comunicativo) y contextualizadas en lo lingüístico, lo local, lo cognitivo y representación del mundo, reales o imaginadas, con intenciones y finalidades concretas y situadas”.21
El análisis crítico del discurso no se trata sólo de un análisis descriptivo y analítico, sino que es también social y político. El ACD intenta descubrir, revelar, divulgar aquello que está implícito. Se centra así en las estrategias de manipulación, legitimización,
19 José Luis Piñuel Raigada, Estudios de sociolingüística: Linguas, sociedades e culturas, Madrid, Universidad
Complutense de Madrid, 2002, p. 2
20 Ibídem, p. 3
21 Cristian Gallegos Díaz, Análisis crítico del discurso etnicista: las ideologías como justificadoras de las asimetrías de
creación de consenso y otros mecanismos discursivos que influyen en el pensamiento a beneficio de los más poderosos.22
Con el ACD consideraremos el contexto discursivo de manera no restringida o el significado que existe más allá de las estructuras gramaticales. Esto incluye la consideración de los contextos políticos del uso de la lengua. En este sentido, sostenemos que es importante aprender a analizar los discursos y sus estructuras, y relacionarlos con estructuras sociales y políticas. Es decir, existe una relación sistemática entre el texto noticioso y el contexto.
En Cromañón, el discurso se construye en base al sujeto que representa. Los padres, por ejemplo, lo construyen a partir del dolor, y es a través de las pasiones de sujetos que perdieron a hijos, hermanos y amigos que se comunican. Del mismo modo, los discursos del oficialismo y la oposición se fundan en una dirección política, según sus intereses mediatos o inmediatos como actores en pugna. El discurso estaría ligado entonces a la construcción de la identidad y las representaciones que los participantes se hacen el uno del otro.23 Por ejemplo, la identidad discursiva que transmiten el grupo de padres y amigos
representa la lucha contra la injusticia social, la impunidad de los corruptos, la ineficiencia de los gobernantes.
Relacionando la formación discursiva con la ideológica, los investigadores sociales Pecheux y Fuchs afirman:
“Debemos concebir lo discursivo como uno de los aspectos materiales de lo que hemos llamado la materialidad ideológica. Dicho de otra manera, la especie discursiva pertenece al género ideológico, lo que equivale a decir que las formaciones ideológicas incluyen necesariamente como uno de sus componentes una o varias formaciones discursivas interrelacionadas que determinan lo que puede y debe ser dicho (articulado bajo la forma de una arenga, de un sermón, de un panfleto, de una exposición, de un programa, etc.) a partir de una posición dada en una coyuntura”.24
Para entender el rol de los medios noticiosos y sus mensajes, debemos prestar atención a las estructuras y estrategias de estos discursos. Por ejemplo, el contenido y
22 Teun A. Van Dijk, Racismo y análisis crítico de los medios, Barcelona, Paidós, 1997, página 16 y 17.
23 María Belén Román, La construcción del ethos en el discurso inaugural de Cristina F. de Kirchner”, Artículos universitarios, Tucumán, Universidad Nacional de Tucumán, 2011. Disponible en
http://www.revistas.unal.edu.co/index.php/formayfuncion/article/view/23856. Consultado el 5 de mayo de 2015.
24 M. Pêcheux et al, “Mises au point et perspectives à propos de l'analyse automatique du discours”, Langages, 9e année, n° 37, pp. 7-80. Disponible en http://www.magarinos.com.ar/courtine.htm. Consultado el 20 de mayo de 2015.
forma de un título y el cuerpo de una noticia puede influir en la interpretación y persuadir al lector de tomar determinada idea. En conclusión, como afirma el lingüista holandés Van Dijk, debemos estudiar críticamente las relaciones entre discurso mediático y prácticas e ideologías dominantes.25
A.6) MANIPULACIÓN DE LA INFORMACIÓN Y DESINFORMACIÓN
El filósofo y sociólogo Hebert Marcuse en “El hombre unidimensional” advierte en su obra que los medios alienan al hombre y son utilizados por el poder para afianzarse en la cima, con el fin de desviar la atención de las personas a los problemas que realmente afectan a sus vidas. Por su parte, en relación a la dimensión social que la desinformación y la manipulación implica, Teun van Dijk la considera “un abuso de poder por las élites simbólicas que tienen acceso preferencial al discurso público y manipulan el pensar colectivo a favor de sus propios intereses”.26 En este sentido, los medios crean la ilusión deabarcar todas las voces en el tratamiento de la información, olvidándonos que el discurso siempre es pensado y los medios pertenecen a grupos con un interés político y económico.
Ahora bien, ¿qué significan estos conceptos del subtítulo? Según el doctor en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra Gabriel Galdón, la desinformación es “la ausencia de verdadera información o de información verdadera”.27
“Una persona desinformada es una persona que no sabe lo verdadero y esencial de algo; que está en el error o que tiene una confusión mental y vital sobre los temas que necesita o le son útiles saber para actuar libre y solidariamente”, prosigue. Pero cuando hay una intención clara de engañar por parte de los medios, entonces la llama “manipulación”. De este modo, el autor concluye que “la manipulación es, por tanto, la desinformación intencionada que, a través de las diversas técnicas de ocultación o tergiversación de la
25 Teun A. Van Dijk, “Ideología y análisis del discurso”, Utopìa y Praxis Latinoamericana de la Universitat Pompeu Fabra, 2005. Disponible en http://www.discursos.org/oldarticles/Ideolog%EDa%20y%20an%E1lisis%20del
%20discurso.pdf. Consultado el 20 de mayo de 2015
26 Teun A. Van Dijk, “Discurso y manipulación: Discusión teórica y algunas aplicaciones”, Revista Signos 39,
Universidad Pompeu Fabra, España, 2006. Disponible en www.redalyc.org/articulo.oa?id=157013768003. Consultado el 9 de junio de 2015.
27 Gabriel Galdón, Información, desinformación y manipulación, España, CEU Ediciones, 2014. Disponible en
http://www.ceuediciones.es/blog/informacion-desinformacion-y-manipulacion-por-gabriel-galdon/. Consultado el 9 de mayo de 2015.
realidad, se elabora con verosimilitud al servicio de los diversos intereses del poder dominante y que, por falta de resistencia crítica, impregna a parte de los ciudadanos”.28
De este modo, como afirma el coordinador de Comunicaciones e investigador Luis Miguel Romero Rodríguez, la manipulación “conlleva consigo una planificación, premeditada y alevosa, un diseño semiológico y discursivo encaminado a trasponer el mensaje diseñado al comportamiento del receptor, luego del proceso de decodificación del mensaje”; además de “prever el impacto que dicho mensaje tendrá en el receptor, tomando en cuenta su campo de experiencia y referencia compartida, así como su escala de valores, necesidades, creencias”.29 Para ello, el emisor se valdría de “trucos”, “ya sean semánticos,
técnicos o psicológicos; para engañar, malinformar, influir, persuadir o controlar un objeto, generalmente con el objetivo de obtener beneficios propios o ajenos”.30 Por ello,
“bajo la apariencia de estar informando de manera detallada sobre gran cantidad de hechos de actualidad, los medios establecen en realidad una jerarquización interesada de los mismos, según su localización y extensión, que privilegia pues ciertas noticias y margina y casi oculta otras”.31
Debemos también explicar someramente un tipo de manipulación: la sobreinformación. En cuanto al primero, estamos tan sobreexpuestos a una sobreabundancia de información a través de diversos canales que nuestra capacidad de discernimiento acerca de qué cuestiones creer por ciertas o darles importancia, se dispersa y se debilita. En este sentido, se marginan ciertos aspectos a favor de otros menos esclarecedores para la cuestión. Por ello, la sobreinformación se basa más en informar sobre el cómo y en apenas hacerlo sobre el por qué.
28 ibídem
29 Luis Miguel Romero Rodríguez, La manipulación informativa y la desinformación: La anomia de los receptores y el
fomento de víctimas propiciatorias, España, Facultad de Humanidades de la Universidad de Almería, 2011 30 idem
31 La división se basó en AA.VV., “Técnicas de Desinformación. Manual para una Lectura Crítica de la Prensa”, G.A.C. (Grupo de Aprendizaje Colectivo) de Comunicación Popular, s.l., s.f.. Disponible en
A.7)
Los medios, parte central de la superestructura del capitalismo
Resta darle la última y más importante relación causal al guionado ibarrista que imperó en estos medios analizados: la relación de los medios con la clase dominante, es decir, como parte del entramado superestructural de un sistema económico. Rechazamos las nociones vertidas por la sociología norteamericana, que siempre situó los medios masivos de comunicación fuera de las relaciones de poder y de los antagonismos de clase imperantes en el modo de producción capitalista. La autonomización de los medios lleva a una concepción que postula que los medios producen efectos sui generis sobre una sociedad ideal, por fuera de las condiciones materiales que la sostienen.
Según el sociólogo belga Armand Mattelart, “el modo en que funcionan los aparatos de comunicación, que determina el modo en que se elaboran e intercambian los mensajes, se corresponde con los mecanismos generales de producción e intercambio que condicionan toda actividad humana en la sociedad capitalista”.32 El modo de producción
capitalista incluye la superestructura político jurídica (Estados, leyes) y la superestructura ideológica (el sistema de ideas, imágenes y sensibilidades que naturalizan una práctica particular o una forma de la comunicación como única posibilidad). En este sentido, “las ideas y las prácticas sociales relacionadas con la libertad de prensa y expresión, y con la ética profesional del comunicador constituyen formas ideológicas especificas que, dentro de la esfera de la comunicación y la información, confinan el proceso de comunicación a un marco particular, y así legitiman su función de reproducción de las relaciones sociales dentro del modo de producción capitalista”.33 A esto Mattelart lo llama “ideología burguesa
de la comunicación”, como aquellas formas ideológicas que, juntas, actúan como un “cemento” para el modo de comunicación.34
Mattelart considera que las noticias, tal y como están representadas en un medio, nos hablan de una ideología en particular:
“La ideología no es meramente un sistema de ideas o representaciones; es también, y sobre todo, un conjunto de prácticas sociales. Por lo tanto, la ideología del periodismo incluye no solo las ideas sobre la objetividad, la 32 Armando Mattelart, Para un análisis de clase de la comunicación. Introducción a Comunicación y lucha de Clases.
Vol.1., Buenos Aires, El Río Suena, 2010, p. 49 33 ibídem
libertad de prensa, la opinión pública, o la ciencia de la comunicación, etc. Sino también las múltiples practicas que establece como el único modo de entender y practicar el periodismo, que pueden incluir por ejemplo desde los modos de recolección de información, los modos de escribir y de editar, las operaciones fotográficas y el montaje, como así también los modos de observación científica del fenómeno periodístico”.35
Sin embargo, la ideología no podría estar exenta de una teoría de clase. La noción de clase “contradice la sagrada verdad que reza que cada uno es libre de recibir información que cada uno es libre de expresar y de transmitir libremente su propia información a otros”. Haciendo un paréntesis, esto está relacionado con otro concepto: la libertad de expresión en el periodismo. Como señala el mismo autor en otro texto, la libertad de prensa es la libertad de la propiedad. Es funcional a los intereses de los propietarios de los medios de producción. Y agrega:
“El concepto de libertad de prensa que permite que el poder de la información pertenezca a una minoría propietaria, va a la par con una concepción de la organización del medio de comunicación de masas. La que encuentra su expresión en la verticalidad del mensaje. Según el esquema burgués el medio de comunicación masiva obedece a una dirección unilineal, desde arriba hacia abajo, es decir desde un emisor que trasmite la superestructura del modo de producción capitalista hacia un receptor que constituye una base cuya mayoría no ve reflejadas sus preocupaciones y formas de vida sino más bien aspiraciones, valores y normas que la dominación burguesa estima las más convenientes para su propia sobrevivencia”.36
La importancia de un análisis de clase es que enfatiza el siguiente hecho: “Porque la clase dueña de los medios de producción económicos e ideológicos se apropia de la producción de fuerzas sociales antagónicas, tiene que imponer su realidad y su orden como los únicos posibles”.37 La clase también interviene cuando los hechos son interpretados por
el profesional de la noticia. “Coartado él mismo por el propietario del medio y en general por la institucionalidad burguesa, el suceso en que participa, el pueblo suele transitar a través del crisol de los intereses de una clase: se asiste entonces a un proceso de apropiación de un suceso o noticia cuyo actor es el pueblo en provecho de la legitimación del sistema de dominación. Razón por la cual podemos decir que en la sociedad burguesa
35Armando Mattelart, “El medio de comunicación de masas en la lucha de clases”, en Pensamiento crítico, Instituto Cubano del Libro, La Habana, junio de 1971, nº 53, páginas 4, Disponible en
36http://www.filosofia.org/hem/dep/pch/n53p004.htm. Consultado el 25 de julio de 2014.
la burguesía tiene la dinámica de la información. Cualquiera fuera el actor del hecho, les abona a su cuenta”, concluye el autor.38
Volviendo al comienzo de esta argumentación, la hegemonía activa que la clase dominante ejerce sobre el conjunto de la sociedad a través de estado toma múltiples formas. Como nos recuerda Mattelart:
“El estado no puede circunscribirse al uso de la represión, pues debe asumir una función de mediación, para usar el término adoptado por Gramsci. Este rol es asegurado por las instituciones que Althusser designó como aparatos ideológicos del Estado y a las que Gramsci agrupo dentro del concepto de sociedad civil. Dentro de este concreto podríamos agrupar a los medios. Tomada como una totalidad, la maquinaria estatal garantiza las condiciones políticas necesarias para la reproducción de las relaciones de producción. Por lo tanto, un punto de vista marxista sobre los aparatos de comunicación debería en primer lugar situarse dentro del marco de una teoría del Estado-clase”. 39
En coincidencia con Mattelart, y poniendo como ejemplo el rol que jugar los medios en el caso Cromañón: “Los momentos de crisis (…) pueden revelar las apuestas políticas de los medios y acelerar la implementación de análisis y teorías que, en otros contextos, son estimulados principalmente por las necesidades de reproducción de la sociedad existente”.40
B.1) CRONOLOGÍA: LOS HECHOS HASTA LA DESTITUCIÓN
30/12/04. Incendio en el boliche República Cromañón, en Once. Mueren 194 personas, en su mayoría jóvenes de alrededor de 20 años.
7/01/05: Por tres votos la Legislatura porteña no consigue que Ibarra sea interpelado.
28/01/05: Ibarra, en la Legislatura porteña, escucha preguntas de los diputados. Reconoce que el local debió haber sido clausurado, porque desde el 25 de noviembre de 2004 estaba vencido el certificado entregado por los bomberos.
38Armando Mattelart, “El medio de comunicación de masas en la lucha de clases”, op.cit.
39Armando Mattelart, Para un análisis de clase de la comunicación..., op.cit., p.59
30/01/05: Familiares, sobrevivientes y amigos de las víctimas de Cromañón realizan otra multitudinaria marcha que es reprimida por la policía.
31/01/05: Ibarra convoca a una consulta popular vinculante para la revocatoria de su mandato. El plebiscito nunca se hizo, pero Ibarra se quedó en el sillón.
01/02/05: Ibarra concurre por segunda vez al recinto del Legislativo para continuar respondiendo a los diputados, ante el reclamo de los familiares de las víctimas, que se quejan porque el jefe Comunal elude algunas preguntas. Mariana Márquez, mamá de Liz, ante la continua evasión en las respuestas, le grita: “Mi hija es un cadáver, pero vos sos un cadáver político”.
15/04/05. Comienza a trabajar la Comisión Investigadora de la Legislatura, que debe emitir un dictamen sobre la conveniencia o no de someter a Ibarra a juicio político.
29/07/05: los nueve diputados de la Comisión Cromañón de la Legislatura porteña presentan un dictamen de 947 fojas, en el que recomiendan promover el juicio político a Ibarra.
04/08/05: Se deja el curso del juicio político en manos de los 45 diputados de la Sala Acusadora del Legislativo, cuya función es analizar la validez formal, jurídica y política de la recomendación.
10/08/05: Se reúnen por primera vez los 13 miembros de la Comisión Investigadora de la Sala Acusadora.
17/08/05: La Comisión cita a Ibarra para el 26 de agosto, ante varios pedidos de prórroga del jefe Comunal.
09/09/05: Ibarra presenta por escrito su descargo, de 200 páginas. Pide la recusación de seis de los 13 diputados de la Comisión Investigadora y que se agreguen como prueba las declaraciones de más testigos.
16/09/05: la Sala Acusadora, por 35 sobre 40 votos, rechaza las recusaciones y cita a testigos de los propuestos por Ibarra.
29/10/05: Seis legisladores presentan un dictamen de mayoría donde recomiendan el enjuiciamiento de Ibarra por presunto mal desempeño de sus funciones.
31/10/05: Cuatro dictámenes en minoría -tres de ellos absolutorios fimados en total por cuatro integrantes, y uno acusatorio firmado por otros tres- son presentados en la Sala Acusadora.
10/11/05: La Sala Acusadora no vota y pasa a cuarto intermedio.
14/11/05: Con 30 votos sobre 45 –las 2/3 partes previstas en la Constitución-,la Sala Acusadora aprueba la apertura del juicio político y la suspensión de Ibarra en sus funciones. El vicejefe, Jorge Telerman, asume interinamente la jefatura.
13/12/05: Comienza formalmente el juicio político a Ibarra y se presentan los listados de testigos para la defensa y la acusación. Ibarra presenta su defensa y la fiscalía eleva la acusación. Las partes piden al titular del Tribunal las declaraciones de más de 100 testigos, incluido Chabán, que no fue citado.
18/01/06 al 21/02/06: la Sala Juzgadora toma declaraciones a los testigos.
07/03/06: La Sala Juzgadora, presidida por Julio Maier, resuelve destituir a Aníbal Ibarra por 10 votos condenatorios –2/3 que exige la Constitución-, 4 absolutorios y una abstención.
B.2) LA RESPONSABILIDAD DE IBARRA
Penas constitucionales
La responsabilidad de Aníbal Ibarra consistió en evaluar si las estructuras de control que instituyó y las medidas tomadas durante su gestión como jefe de Gobierno porteño respondieron eficazmente a la idoneidad que la Constitución de la Ciudad exige para desempeñar ese cargo. También formó parte del estudio cómo se preparó el Jefe de Gobierno para una eventual emergencia y cuál fue su respuesta ante la emergencia concreta del 30 de diciembre de 2004.
La Constitución de la Ciudad de Buenos Aires41 establece que las atribuciones y
deberes del Jefe de Gobierno son:
ARTÍCULO 102.- El Jefe de Gobierno tiene a su cargo la administración de la Ciudad, la planificación general de la gestión y la aplicación de las normas. (…) 41 Argentina, Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, Buenos Aires, Boletín Oficial (BOCBA) N° 47, 1996
9. Establece la estructura y organización funcional de los organismos de su dependencia. Nombra a los funcionarios y agentes de la administración y ejerce la supervisión de su gestión.10. Propone la creación de entes autárquicos o descentralizados. 11. Ejerce el poder de policía, incluso sobre los establecimientos de utilidad nacional que se encuentren en la Ciudad. 12. En ejercicio del poder de policía, aplica y controla las normas que regulan las relaciones individuales y colectivas del trabajo. Sin perjuicio de las competencias y responsabilidades del Gobierno Nacional en la materia, entiende en el seguimiento, medición e interpretación de la situación del empleo en la Ciudad.13. Aplica las medidas que garantizan los derechos de los usuarios y consumidores consagrados en la Constitución Nacional, en la presente Constitución y en las leyes. 14. Establece la política de seguridad, conduce la policía local e imparte las órdenes necesarias para resguardar la seguridad y el orden público.
ARTÍCULO 104.- Atribuciones y facultades del Jefe de Gobierno: 2. Formula y dirige las políticas públicas y ejecuta las leyes. 9. Establece la estructura y organización funcional de los organismos de su dependencia. Nombra a los funcionarios y agentes de la administración y ejerce la supervisión de su gestión. 11. Ejerce el poder de policía 14. Establece la política de seguridad, conduce la policía local e imparte las órdenes necesarias para resguardar la seguridad y el orden público. 21. Otorga permisos y habilitaciones para el ejercicio de actividades comerciales 22. Crea un organismo con competencias en ordenamiento territorial y ambiental, encargado de formular un Plan Urbano y Ambiental
ARTÍCULO 105.- Son deberes del Jefe de Gobierno: 1. Arbitrar los medios idóneos para poner a disposición de la ciudadanía toda la información y documentación atinente a la gestión de gobierno de la Ciudad. 4. Proporcionar a la Legislatura los antecedentes e informes que le sean requeridos.
El 14 de noviembre de 2005, los 30 legisladores de la Sala Acusadora de la Legislatura porteña que aprobaron el inicio del juicio político, le imputaron a Ibarra mal desempeño de sus funciones en el marco de la tragedia de Cromañón. Se basaron en el
artículo 92 de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, por el cual “la Legislatura puede destituir por juicio político fundado en las causales de mal desempeño o comisión de delito en el ejercicio de sus funciones o comisión de delitos comunes, al Gobernador, al Vicegobernador o a quienes los reemplacen; a los ministros del Poder Ejecutivo, a los miembros del Tribunal Superior de Justicia; del Consejo de la Magistratura; al Fiscal General; al Defensor General; al Asesor General de Incapaces; al Defensor del Pueblo y a los demás funcionarios que esta Constitución establece“.42
De los 13 diputados que integraban la comisión investigadora de la Sala Acusadora, 9 recomendaron la apertura del enjuiciamiento a través de dos dictámenes acusatorios. En cambio, los otros cuatro emitieron 3 dictámenes absolutorios.
El dictamen acusatorio de mayoría mantuvo los 12 cargos que habían sido imputados por la comisión ad hoc creada en febrero de 2006. Este es un resumen de los cargos:43
1. Ineficaz e ineficiente política de habilitación, verificación y control de las
actividades comerciales.
2. Insuficiente e ineficiente asignación de recursos materiales y humanos para el
desarrollo de actividades de control comunal.
3. Incumplimiento del deber de control e ineficiente ejercicio del control interno. 4. Designación de funcionarios sin cumplimiento del requisito de idoneidad en la
sindicatura General de la Ciudad de Buenos Aires.
5. Negligencia en la adopción de medidas adecuadas en respuesta a las alertas
institucionales de la Defensoría del Pueblo; de las resoluciones de la Legislatura, y de las recomendaciones de la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires.
6. Ineficiente e irregular ejercicio del poder de policía de habilitación y control
7. Omitir disponer las medidas necesarias para el cumplimiento de las normas de
higiene, seguridad y orden público (art 105, inc. 6 CCABA).
8. Incumplimiento de la obligación legal de instruir en tiempo y forma los sumarios
administrativos tendientes a deslindar responsabilidades respecto de las 42 ibídem
43 “Folleto sobre el Juicio Político”, Los Pibes de Cromañón, 2 de diciembre de 2005. Disponible en http://pibescromagnon.ourproject.org/spip.php?article24. Consultado el 11 de junio de 2015
irregularidades advertidas por el jefe de gobierno en el área de la Dirección General de Verificaciones y Controles (noviembre de 2003) así como de radicar las correspondientes denuncias penales.
9. Direccionamiento arbitrario de los operativos de control de las actividades
comerciales.
10. Incumplimiento manifiesto de resoluciones administrativas y judiciales,
principalmente en materia de habilitaciones.
11. Incumplimiento del Plan Maestro Metropolitano de Defensa Civil.
12. Ineficaz e ineficiente política de prevención, coordinación y respuesta ante la
emergencia.
Dictámenes contra Ibarra
La durante la sesión del martes 7 de Marzo de 2006, que culminaba el proceso de juicio político a Aníbal Ibarra, la Sala Juzgadora de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, compuesta por 15 diputados porteños, decidía destituir a Ibarra de su cargo por mal desempeño de sus funciones, asumiendo la jefatura de Gobierno su compañero de fórmula, el vicejefe Telerman.
Las responsabilidades de Ibarra se fundamentaron en el mal desempeño en la atención de la emergencia durante la noche del incendio, a la inobservancia de las alertas institucionales de los distintos organismos de control de la Ciudad de Buenos Aires y, sobre todo, por el ejercicio deficiente del poder de policía.
Dentro de los dictámenes presentados en la sesión por los legisladores que condenaron a Ibarra44, merecen nuestra atención los siguientes, debido a su señalamiento
de las cuestiones que atañen a la responsabilidad del ex funcionario:
Fallo condenatorio de Héctor Pastor Bidonde, legislador por Bloque del Sur:
“Una de las cuestiones que claramente se ha probado durante este juicio político ha sido que la política de seguridad durante la gestión 2000-2004 ha sido claramente inadecuada, ineficiente, contradictoria, poco planificada y con probadas situaciones de corrupción. Esto se ha manifestado claramente en algunos de los cambios más significativos que tuvo el área durante este 44 “La destitución”, Los Pibes de Cromañón, 6 de octubre de 2006. Disponible en
período. De un breve repaso enunciativo resulta llamativamente confusa la estructura de control y fiscalización que el señor Ibarra diseñó e implementó a través de decretos emitidos en su calidad de Jefe de Gobierno de la Ciudad anómala de Buenos Aires”.
“(…) Existió la decisión política de reformular una y otra vez la estructura administrativa de la ciudad. Entre agosto del año 2000 y el 30 de diciembre de 2004 se produjeron no menos de 20 modificaciones de diferentes magnitudes en el área de Seguridad. Se sabía que el área de Control funcionaba mal, pero hubo confusión. Había algo que bien podría llamarse ’gobernabilidad por tanteo’. Esto no es idoneidad; esto no es buen desempeño. Todos los habitantes de la ciudad eran potencialmente vulnerables frente a tamaño descontrol”.
“La defensa logró demostrar durante este juicio que los secretarios Giudici y López ejercían sus funciones con una alta autonomía. Ibarra los dejaba hacer; no les impartía directivas; no los controlaba; no se enteraba de lo que pasaba, qué rumbo y qué estado tenía cada área, a pesar de ser áreas de alto riesgo. Ése no es el rol de un Jefe de Gobierno. Ibarra, según la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de acuerdo con los artículos 102 y 104, debió haber sido el estratega y planificador de las políticas llevadas adelante por sus secretarios; debió evaluar indicadores de gestión, análisis cualitativo; debió corregirlas; debió controlar y evaluar la gestión de sus funcionarios; impartirles las directivas centrales, etcétera. En un área tan sensible él debió haber tenido una actitud mucho más activa.”
Fallo condenatorio del Roberto Destéfano, legislador por el PRO:
“Podemos asegurar que falló el poder de policía de la Ciudad por mal diseño y dirección de las políticas de control. Hubo trece cambios en las estructuras de control en cuatro años. Desde que en agosto de 2000 el doctor Ibarra asumió nunca envió a esta Legislatura la Ley de Ministerios. Esto permitió realizar una fenomenal cantidad de cambios de estructura, pasando el área de control de una secretaría a otra”.
“Desarticuló el área de Verificación. Mediante el Decreto 2116 de noviembre de 2003, invocando un focazo de corrupción, echó a 300 inspectores y los reemplazó por sólo 40. Esta situación llevó a que mermara la cantidad de inspecciones y muchos locales no fueron inspeccionados por casi dos años, como es el caso de Cromañón (…)”
“Hubo discrecionalidad en la habilitación o clausura de locales bailables, ya que se desarmó un mecanismo corrupto de inspecciones para armar otro discrecional y arbitrario, que se conducía vía Handy”. (…)
“No clausuró locales bailables culpando a las leyes de vacíos y contradicciones, siendo que estas mismas leyes fueron las aplicadas en el 2005 para clausurar todos los locales que no cumplían con la normativa vigente”.
Fallo condenatorio de Silvia Majdalani, legisladora por el PRO:
“Es obvio que el doctor Ibarra no puede realizar personalmente una inspección, ni brindar asistencia médica; pero sí debe supervisar que estas
tareas se efectúen correctamente. Fue el doctor Ibarra quien le comunicó a la sociedad que el área de Verificación y Control de la Ciudad no funcionaba correctamente y que personalmente se haría cargo de solucionar tan irregular y peligrosa situación. Cansado de recibir denuncias y reclamos de los vecinos, disolvió el área. Es aquí cuando comienza un sinfín de modificaciones, resoluciones y decretos con el objeto de ordenar el área y hacer que ésta cumpla con su misión” (…)
“Ha quedado claro que no se logró esa meta, pero lo que es aún peor es que muchos de los funcionarios y empleado siguieron prestando servicios en el Poder Ejecutivo de la Ciudad en otros cargos, sin evaluar nunca que cambiándoles el cargo no se cambiaría el fondo”.
Fallo condenatorio de Marcelo Fernando Meis, legislador por el PRO:
“Vale la pena considerar la postura del constitucionalista Bielsa, quien entiende por mal desempeño la falta de idoneidad profesional o técnica o moral, ineptitud o insolvencia moral que determine un daño a la función o a la gestión de intereses generales de la Nación. (…) También en el mismo sentido, el doctor Badeni entiende que el mal desempeño comprende a toda conducta acreditable objetivamente, que revela la falta de idoneidad del funcionario para proseguir en el ejercicio del cargo ni ejercer el cargo sin la diligencia propia que impone, es causal de mal desempeño”.
Fallo condenatorio de María Florencia Polimeni Legisladora por Guardapolvos
Blancos, independiente:
“Nuestro deber es juzgar si hubo o no mal desempeño en el ejercicio de las funciones de Jefe de Gobierno. Cuando nos hacemos esta pregunta surge espontáneamente otra: ¿qué se entiende por mal desempeño?”
“Como decía hace un rato -si bien parece una obviedad-, el maestro constitucionalista Bidart Campos hablaba de mal desempeño como lo contrario al buen desempeño. El buen desempeño, entonces, no es otra cosa que hacer lo que se debe. Sea cual fuese el camino que adoptemos para revisar si se hizo lo que se debía hacer, llegaremos a la misma conclusión: las cosas se hicieron mal o directamente no se hicieron. Falta dilucidar quién es el responsable”.
“Empecemos señalando que quien tiene el poder y la legitimidad en cualquier organización para dar las órdenes es -según el teórico Claus Roxin- el llamado "hombre de arriba". Éste domina la organización, sin coacción ni engaño, pues puede cambiar a los ejecutores a su voluntad. Si el ejecutor no recibe esa legitimidad, es remplazado por otro, porque el hombre de arriba dispone de un aparato de poder organizado que maneja para actuar”.
“(…) En un sistema presidencial las decisiones las toma el titular del Poder Ejecutivo, que el cargo es unipersonal, que puede contar con un gabinete que lo asista en el ejercicio del gobierno, pero el único que de manera indelegable, por medio del voto popular, tiene la legitimidad necesaria para el ejercicio del gobierno es el Jefe de Gobierno. Se ubica en la cúspide de una estructura jerárquica, donde la línea de mando es absolutamente clara: del Jefe de Gobierno hacia abajo. Sus ministros obtienen esa competencia por su
designación por parte del Jefe de Gobierno, que le concede capacidad para actuar; pero esa delegación de atribuciones nunca implica delegación de responsabilidades”.
Fallo condenatorio de Helio Rebot, legislador por el Frente para la Victoria.
(…) “En este juicio político no está en juego la aplicación del principio penal de culpabilidad, por el que se discute si el enjuiciado es culpable o inocente por acción o por omisión. En este juicio político está en juego, al igual que en todos los juicios políticos, la aplicación del principio de responsabilidad que implica determinar que una persona tiene o no responsabilidad política, con prescindencia de sus intenciones o de que haya cometido o no delito pena”.
Fallo condenatorio de Guillermo Smith, legislador por el ARI.
(…) “Que no puede dejar de merituarse que las referidas medidas de gobierno, fueron adoptadas en el área de poder de policía luego de numerosas otras, que implicaron marchas y contramarchas aparejadas en numerosas falencias, que deberían haber servido como experiencia para no cometer nuevos yerros”. (…)
“Que si, por lo tanto, puede decirse que la política seguida en materia de poder de policía fue gravemente ineficaz para alcanzar sus específicos objetivos, también puede apreciarse que fue objetiva y estructuralmente inadecuada para la pretendida erradicación de la corrupción en esa área”. (…)
“Es deber constitucionalmente impuesto al Jefe de Gobierno disponer las medidas necesarias para el cumplimiento de las normas de Higiene, Seguridad y Orden Público, según el Artículo 105, inciso 6), de la Constitución local, y también es su atribución ejercer la supervisión de la gestión de los funcionarios y agentes de la administración que él nombra, según el inciso 9 del Artículo 104 de dicha Constitución. Tan mal desempeñó estos deberes y atribuciones el doctor Aníbal Ibarra que los funcionarios de las más altas jerarquías de su administración, que él designara para la aplicación de las normas de Higiene, Seguridad y Orden Público, se encuentran actualmente procesados en orden al delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público”.
“No se trata de responsabilizar al Jefe de Gobierno por los incumplimientos de los agentes inferiores de su administración, pero es indudable que debe responder por los funcionarios de alta jerarquía que designara en materia tan sensible y que, como ha quedado demostrado en este juicio, actuaron con una total falta de idoneidad, si es que algunos no llegaron a incurrir en faltas más graves”.
“Debe exigírsele a todo funcionario público la necesaria idoneidad, y ello en mayor grado cuando se ejercen las más altas responsabilidades de gobierno. El mal desempeño del doctor Ibarra se agrava cuando se considera que de modo alguno es aceptable que haya desconocido y desoído las alertas institucionales, especialmente las emitidas, en forma reiterada, por la Defensoría del Pueblo y la ampliamente publicitada por el Defensor Adjunto, arquitecto Alimena. Como bien dijera la diputada Polimeni, si se asumiera a