• No se han encontrado resultados

LAS LENGUAS MUERTAS EN EL AIRE

In document Héctor Hernández Montecinos - Coma (página 67-93)

69

Si alguna vez vuelvo no me hablen porque no seré yo me dije y quedaron atrás esas falaces sensaciones de estar viviendo conmigo Con mi boca salpiqué de sangre mis manos Mi lengua estaba herida y hablaba en una lengua muerta que ni yo mismo entendía pero me hacía sentir más numeroso Caminé dejando atrás las ruinas de papel que parecían una ciudad La que había sido mi cárcel ahora era la cárcel de un pueblo de papel completamente en ruinas El papel era redondo y aún emitía una pequeña música A medida que iba alejándome ese ritmo se hacía cada vez más fuerte Sin embargo los árboles no eran de papel e iban multiplicándose Y esa ciudad de papel parecía ser realmente un bosque Me acerqué hasta un árbol rojo que se movía a la vez en ocho direcciones y mis ojos se chocaban al seguirlo pero noté que era una flor que silbaba letanías para hacer soñar Es una trampa pensé y seguí mi camino como si no supiera lo que es soñar para siempre

70

Al anochecer hacía frío y mis manos estaban blancas de un líquido que me hacía recordar sutiles hallazgos indebidas crianzas y pujantes síntomas Eso pensaba hasta que en el suelo vi las huellas de un animal de cuatro patas y cuatro pisos Me aterré al imaginarlo y me fui del lugar de inmediato A lo lejos vi una ciudad que se incendiaba y de ella huían animales que antes habían sido seres humanos y que luego serían parte del cielo Terminó de anochecer y yo esto lo vi no como una ilusión sino como que alguien le hubiese dicho a mi corazón levántate y ven Todo lo ocurrido son un montón de palabras Arcaísmos giros constructos Es decir la realidad como un neologismo Un nuevo neologismo

71

Una bandada de pájaros cruzó el cielo y cuando pasaron sobre mí cayeron en picada hacia mis manos y devoraron el líquido albo que había en ellas En eso los pájaros comenzaron a contorsionarse y sus plumas se hicieron de papel y cada uno se convirtió en un libro Yo no entendí lo que sucedía pero todo se llenó de cientos de libros de distintos tamaños y colores Cerca había un río donde corrí a lavarme de esa misteriosa sustancia Entonces los peces que nadaban también se convirtieron en libros Muchísimas sombras agujereadas por la soledad y la pena llegaron desde los ocho rincones a beber agua de este caudal mientras se agarraban de los libros nadadores para que el viento norte no se las llevase Todas esas sombras lloraban y clamaban Escuché que muchas decían una sola frase a modo de un único lamento Ay de

72

Pero estos pájaros al convertirse en libros pasaron de ser monumentos a ruinas y en esa metamorfosis apareció el Fuego Paralelo de sus alas que ya eran páginas Y así los libros se iban quemando al igual que los árboles y todo estaba en llamas pero nada ardía Entonces el ruido que había oído antes me iba indicando una dirección al seguirla Allí estaba el leñador serenamente cortando árboles en llamas Me abrazó acogedor y me besó en los labios Le expliqué que quería volver a la pequeña casa que se llamaba noche y recuperar mis meteoros que tenía guardados en un armario que también se llamaba noche Debes llegar al Árbol del Mundo Desde el más

alto de sus brazos podrás ver todo lo que deseas pero también todo lo que temes Comencé a correr a toda

felicidad para encontrar al Árbol del Mundo y más árboles árboles árboles árboles iban apareciendo en llamas

73

Nuevamente más adelante volví a encontrar esas inmensas huellas y me dije que lo que sea más grande que un ataúd no me pertenece pero un horrible chillido me estremeció por completo y ni siquiera pude moverme Frente a mí apareció una bestia horrible que parecía un perro a punto de dar a luz Tenía grandes colmillos y ojos de ciega ira A su alrededor había cientos de esos mismos animales rabiosos pero más pequeños y sus rostros estaban muertos ¿Qué buscas? me preguntó el gran monstruo Voy rumbo al Árbol del Mundo porque quiero volver a la pequeña casa que se llamaba noche Yo soy la

Perra Universal Guardiana del secreto del Árbol del Mundo y asesina de todo aquel que intente llegar hasta allá Todas mis esperanzas se acabaron ante su poder

inquebrantable La Perra Universal se retiró y yo me largué a llorar

74

En eso apareció uno de los pájaros que aleteaba agonizante en el suelo convirtiéndose en libro Tenía tres patas y tres ojos y dijo llamarse ruiseñor señor equis Le pregunté cómo llegar al Árbol del Mundo y me dijo que tendría que matar a la Perra Universal o sino sería imposible toda esperanza Y la única manera de matarla

es matar al hijo que lleva en su vientre agregó pero más

aún me di por vencido En eso apareció la Perra Univer- sal otra vez y me escondí en el río Tenía dolores de parto y de su boca salían chasquidos de látigos que azotaban a los perros que la acompañaban Su vulva se abrió como una explosión mientras aullaba de una forma horrible que me hacía compadecerla De allí salió una hermosa mujer desnuda de cuatro brazos A ella debo matar pensé pero la Perra Universal la escupió y su cuerpo se hizo el de una hiena negra y llena de pelos oxidados

75

Yo no entendía lo que estaba sucediendo y sentí nuevamente que la diferencia entre estar vivo o estar muerto me tenía sin cuidado La hiena comenzó a avanzar hacia mí y me dijo que entrara por su ano Cerré mis ojos y creí caminar por un mausoleo de lágrimas Más adelante un sonido subía por las escaleras Daba cada paso con dificultad y parecía ir tropezando El sonido pasó por mi lado ignorándome completamente Casi no se veía de lo oscuro pero en el fondo había una luz pequeña que parpadeaba como un ojo El hedor era insoportable pero de verdad que la diferencia entre estar muerto o vivo no me preocupaba más

76

Aquella luz era una puerta abierta que daba a una habitación repleta de gente Las paredes estaban llenas de fósiles marinos y los nombres de esos cardúmenes de muchachos ebrios eran santidad Todos bailaban y se reían a carcajadas pero nadie sabe por qué se sienten tan alegres los que al Amanecer morirán Estas cosas decía yo cuando un muchacho se me acercó y me preguntó

¿qué se mide en el pulso? mientras apretaba mi muñeca

con sus dedos Le contesté que realmente no lo sabía Me miró a los ojos y me terminó de decir Entonces pues

habrá que soñarlo y se perdió entre la muchedumbre

No sé porqué mis ojos pueden ver algo que no existe Sospecho que la muerte tomará para sí lo que en algún momento me hizo feliz

77

Salí de esa habitación por otra puerta que había y me encontré en medio de la calle de una ciudad de noche Las estrellas se veían como un río perplejo Y por él un barco plateado más grande que mi mano pasaba junto a mí En la cubierta estaban los mismos muchachos que bailaban y se reían más efusivamente pero también estaba la misma mujer desnuda de cuatro brazos que había nacido de la Perra Universal Me lanzó una escalera hecha de letras que se podían leer Entonces mientras yo subía iba mirando cada una pero mis ojos se detuvieron y se quedaron abajo y cada vez más lejos La mujer de cuatro brazos al verme las cuencas tomó mi muñeca y me hizo un corte con una pequeña daga De la sangre brotaban tantos lamentos y sollozos que me sentí muy triste Ella tomó los glóbulos más copiosos y me los pasó como quien sabe que hay cosas que no se ven

78

Los muchachos se rieron y supe que jamás se debe guardar silencio porque se acumula como odio y así se inician los vómitos que terminan en tragedia Yo no juré lo que ellos sí porque yo nací muerto Esto pensé y todos se callaron A la mujer de cuatro brazos le increpé que se jactaba tanto de su jauría por ser brava y numerosa y que sin embargo no sabía que lo único que ellos querían eran huesos incluso los suyos Para ellos y para mí tú no eres más que huesos que hablan Dio un enorme chillido y con el mismo cuchillo se dio una puñalada en el corazón Tapé mis glóbulos para no mancharme de sangre Una vez que retiré mis manos nuevamente estaba en el lugar que la Perra Universal la había dado a luz pero ya no estaba Tampoco los perros que la acompañaban ni la hiena que era ella misma y por donde yo había penetrado

79

El pájaro de tres patas y tres ojos volvió a aparecer y me dijo que la única manera de matar al hijo de la Perra Universal era renunciando a lo que en el otro universo paralelo era ion y catión Me felicitó por haber vencido y me dio a beber un líquido verde que era la leche de Vaca dios pero a mí me resultó asquerosa ¿Y tú con esas alas qué comes? le pregunté Flores Flores que son relojes de

otros tiempos Claveles para enterrar Petunias para pisar

Entonces recordé el libro que es a la vez una flor y que es a la vez un Jardín Codificado Lo busqué entre mis pantalones y allí todavía estaba Intacto y sublime Lleno de historias que nadie conoce El ruiseñor señor equis al verlo se sorprendió de sobremanera y me preguntó si yo estaba hecho de agua Si sabía que soñaban los paquidermos Si había visto alguna vez al ciclonista Si conocía la máquina de los tormentos Si sabía lo que era el Fuego Paralelo Sus preguntas me agobiaron y seguí mi camino hacia el Árbol del Mundo ahora que ya no existía el hijo de la Perra Universal

80

La Perra Universal fue la muerte inquebrantable que convierte los huesos en ruinas para que brillen como el oro No obstante ya era una constelación sobre mi cabeza y su luz era la luz que me había dicho que caminara dando pasos hacia atrás El monstruo ya estaba libre de su abominación y hacía sentir en mi corazón su gratitud Mi época soñó con esto La época en que a lo sumo uno se levantaba para irse a dormir La época en que yo iba por las calles buscando a los que en sus camas dormían La época en que lo único que me acompañaba al caminar era el continente Ahora que tengo en mis manos el libro que todo este tiempo he traído me doy cuenta que en el mismo Jardín Codificado está el Árbol del Mundo y que sus raíces rasgan el cielo y que sus ramas se pierden en la gravedad interior El libro es un árbol picoteado por un pájaro venenoso que sólo come huesos pensé Y desde dentro del mismo libro donde está el Árbol del Mundo escuché una voz que me decía Ay de mí porque mi lengua

81

Nuevamente estaba en el Jardín Codificado y las millones de hélices eran fósiles de un futuro que nadie recordaba Apareció el sol como una enfermedad Al abrir mis ojos las velas celestes se apagaron y en mi boca tenía las palabras exactas al perfume de la noche anterior ¿En qué página me estará esperando el Árbol del Mundo? se preguntaban mis ojos y mi boca le respondía donde acabe la lengua Decía esto y un simio congelado se me apareció junto a un pez que tenía catorce patas El primate devoraba su cola incisivamente mientras que el otro animal caminaba sobre una brasa que derretía sus huesos Ambos avanzaban junto a mí y poco a poco sentía que el Árbol del Mundo venía acercándose

82

Me callé y un suave viento comenzó a entrar por todos mis orificios Mis órganos se llenaron de tierra y mi sangre de ácaros Luego ese viento se hizo cada vez más fuerte hasta que mis pies ya no tocaban el suelo El día se nubló y escuché como los campos magnéticos se resquebrajaron Todo comenzó a volar y estaba lleno de luciérnagas borrachas Yo oía sus incontrolables aleteos como diez mil volcanes en el aire Estiré mi mano para beber agua de un río que pasaba sobre mi cabeza El Árbol del Mundo era lo más impresionante que jamás imaginé Ese viento se originaba de sus hojas que respiraban como cien ejércitos antes de reñir Su tronco eran tres cuerpos que se enrollaban en sí mismos como una gran trenza La luz que producía iluminaba toda el Jardín Codificado y su música despertaba todas las intuiciones que uno podía esconder

83

Volví a escuchar los quejidos y los clamores que me entristecieron pero una mano que también volaba alrededor mío me tomó del hombro y se puso a mi lado Empezamos a subir por aquel tronco que eran tres troncos y desde allí podíamos ver todos los vientos del universo en un mapa celeste Mi mente se encendió y desde sus cuatro intimidades pude inventar muchísimas palabras La mano me tiraba de la lengua para que siguiera subiendo En eso había un hombre joven pero de canosa barba Su ropa estaba manchada con marrasquino y su cabeza tenía una luz como de un foco que jamás se encendía Se llamaba Coyote y casi no hablaba Tenía una pequeña carpa hecha de plumas vivas y brillaba más que el inmóvil Sol Negro sobre los cielos subterráneos

84

Coyote comenzó a cantar una conmovedora cancioncilla en una lengua ajena Se me acercó y me dijo que lo que nos hace humanos es escuchar canciones y llorar con ellas Sus palabras me dieron un poco de risa que nadie oyó pero lo que iba cantando se me hacía mas próximo

Lo haré por ti porque te quiero Maldita timidez Vamos papi dámelo todo decía el coro Empecé a llorar y la mano

me subió al techo de la carpa de plumas Allí pude ver como el infante del cielo descendía como una lluvia verde que mojaba todo pero era de pura luz ¿Por qué nunca puedo dejar de ver? le pregunté a Coyote Él puso su mano en mi rostro y jamás pude olvidar lo que me dijo porque fue la primera de las preguntas que me dio la sensación de que siempre habrá un hombre solo mirando las estrellas en medio de la noche más remota El ojo es un

tajo hecho con el hacha de fuego que posee la alucinación

85

Llegó la hora de seguir subiendo y la mano se puso a mi lado Un viento empezó a hacerse más fuerte y todo comenzó a volar Frente a mis ojos pasaban archipiélagos de pieles Turgencias Quemaduras destrozadas por el hielo Cabezas llenas de flores omnívoras Esperanzas llenas de cuchillos Cortezas cerebrales pegadas a los árboles Melodías Cámaras mortuorias Rombos Bolas de cristal donde me vi brillando Al parecer todo lo que a uno le toca ver es un sustituto de lo que no pudo vivir La mente y los ojos producen una luz que sólo un ciego podría tomar entre sus manos como un libro y leer todas las noches que alcancen en cientos de páginas El cielo sin nubes es rojo Todo libro es un culo blanco Todo culo es un libro metafísico para que alguien dormido ponga su mano encima y no lo lea

86

El viento nos volvió a empujar y nos veíamos como un demonio muerto y los ojos de su dios al lado Observé en su muñeca su reloj de piel y un gran barco salía del tiempo

Eso es lo que crees me dijo la mano mientras se abría

ante mis ojos Pude ver una ciudad entera allí La ciudad estaba invertida y las líneas eran el horizonte de hombres y mujeres con sus cerebros infestados de moscas Sobre ellos estaban los cuervos haciendo círculos y creyendo que la muerte no existe sobre sus propias cabezas En los bordes de esa ciudad que era una isla estaba lleno de cadáveres que formaban una especie de tierra negra ¿Quiénes son esos muertos? le pregunté a la mano Son

los que han vencido a la muerte No los retengas más Déjalos que sean devorados por el gran monstruo que nació antes de que naciera cualquier cosa y que te preguntó si habías olvidado algo

87

Tomó Coyote a la mano y la cerró violentamente El viento nos empujaba mucho más Mis oídos se endurecieron y mis pies giraron sobre sí mismos durante todo un día Llegó la noche con tormentas y aparecieron cientos de palabras en todas las lenguas del continente Algunas me resultaban próximas y otras me eran gusanos devorando los nombres de la realidad También volaban limas e ídolos sobre las hectáreas llenas de flores telepáticas y multicolores La mano se puso a la altura de mi boca y comenzó a extenderse como un antebrazo un hombro y luego un pecho Otro brazo apareció con otra mano y unas piernas se alargaron para abajo Un cuerpo resplandeciente lleno de rostros y a su alrededor cientos de pantallas Era Vaca dios Deben llegar hasta la cima

del Árbol del Mundo Allí todo ion es catión y toda ruina monumento También toda plegaria es bendición y toda ley capricho

88

En eso una de las pantallas que estaba a su alrededor se encendío Dos hombres aparecían siendo quemados por un tercero Luego me acerqué más a una de esas telas luminosas que era pequeña y vi a un hombre joven caminando por una calle que terminaba en una estación de trenes o de buses Traía consigo unas maletas vacías que daban la sensación de contener algo Avanzaba con paso seguro pero más bien pausado y las gentes a su alrededor hacían todo lo inverso Aullaban y se empujaban entre ellos a toda velocidad mientras que el joven proyectaba una soledad más grande que el sol en medio de la naturaleza más abrupta Él parecía querer olvidar una historia que estaba escrita en alguna parte por otros Una historia pequeña y nacional que convierte la ternura en ponzoña y la noche en el desperdicio de haber vivido en ella Su equipaje le pesaba porque estaba lleno de ruinas que eran pasado y futuro Secreto y revolución escritos en una página negra de un gran libro que aún no se ha leído Todo lo que le rodeaba no significa nada El muchacho hermoso siguió caminando y sus pasos y sus miradas revelaban la humildad de saber que todo lo que no se mueve es soberbia y debe morir

89

Luego la pantalla se apagó y se encendió otra en donde aparecía un hombre que no dejaba de sonreír y de sus ojos se proyectaban unas nuevas pantallas vacías pero a su lado había una más grande y blanca Allí pude ver a dos hombres más jóvenes que el primero en una cama Se parecían bastante por lo que podrían haber sido hermanos o más que eso No lo sé Estaban hablando jubilosos sobre su mismo sueño de la noche anterior

In document Héctor Hernández Montecinos - Coma (página 67-93)

Documento similar