7. MÉTODO
7.2. MATERIAL Y PROCEDIMIENTO DE SELECCIÓN
7.2.1. E LECCIÓN DE LAS EIE SEGÚN SUS CARACTERÍSTICAS INTRA E
En primer lugar, se estableció una lista de EI francesas (principalmente de tipo verbal) teniendo en cuenta sobre todo el grado de complejidad de sus sintagmas fraseológicos (criterio nº1). De hecho, queríamos expresiones que no fueran demasiado difíciles de entender literalmente para nuestros sujetos que debían ser capaces de visualizar su iconicidad respectiva. Para facilitar esta selección, buscamos muchas de ellas a partir de palabras-claves sencillas y muy utilizadas en la fraseología, como las que se relacionan con una parte del cuerpo (“mano”, “pie”, “cabeza”, “ojo”, etc.). Obviamente, rechazamos las EI que contuvieran componentes rebuscados o de uso poco frecuente en francés (por ejemplo, “prendre la poudre d’escampette”; “avoir le diable à ses trousses”; “se faire du mouron”; etc.) como las que presentaran una combinación sintáctica demasiado compleja para alumnos de ese nivel (“ne pas avoir l’air d’y toucher”; “connaître quelqu’un comme si on l’avait fait”; “montrer de quel bois on se chauffe”; “battre le fer quand il est chaud”; etc.).
A continuación, para cumplir con nuestro segundo criterio de selección, realizamos un estudio contrastivo con el fin de averiguar si nuestras EI tenían un equivalente fraseológico en catalán. Pero, a raíz del bilingüismo generalizado de la muestra (castellano-catalán), tuvimos que tener en cuenta también los equivalentes en castellano. Así pues, descartamos las EI francesas que…
- no correspondían a ninguna expresión catalana;
- presentaban una imagen totalmente idéntica [=] en catalán y/o en castellano (por ejemplo: “avoir la chair de poule” / “posar la pell de gallina” / “poner la piel de gallina”).
Tras aplicar los requisitos citados, se crearon dos grupos distintos de EIE compuestos, por un lado, por las que tenían una imagen parecida [//] en francés y en catalán y, por otro, por las que ofrecían una iconicidad diferente [#] en ambos idiomas119. Para diferenciar estos dos tipos de expresiones, nos basamos en los principios siguientes:
119
En general, si existía un equivalente en castellano, o bien debía ser icónicamente idéntico a la EI catalana, o bien diferente pero con una imagen que no podía ayudar al alumno a recuperar la EI francesa.
- Las EIE se categorizan como similares [//] si su imagen incluye un componente que se puede considerar como semánticamente equivalente al que emplea la EIM; ese elemento debe ser de tipo nominal y tener un peso semántico significativo para la metáfora fraseológica: por ejemplo, “faire des mains et des pieds” / “fer mans i mánigues” o “jeter de l’huile sur le feu” / “tirar llenya al foc”; “faire une tête au carréà quelqu’un” / “fer la cara nova a algú”; etc.120
- Las EIE son juzgadas como diferentes [#] en comparación con las EIM si sus imágenes respectivas no comparten tal componente nominal: por ejemplo, “avaler son acte de naissance” / “anar-se’n a l’altre barri”; “être le dindon de la farce” / “ésser l’ase dels cops”; “enlever une épine du pied” / “treure un pes de sobre”; etc.
Así, como vemos, el criterio de establecimiento de los grados de conexión EIE-EIM se fundamenta en una semejanza o una diferencia interlingüística que atañe tanto a la imagen fraseológica en sí como a la combinación de los elementos léxicos que la componen121. De este modo, tenemos la seguridad de que una expresión que clasificamos como similar [//] sea también percibida como parecida a la EIM por los sujetos, lo que no sería necesariamente el caso con un criterio de base exclusivamente icónica: por ejemplo, no es seguro que todos los alumnos puedan percibir la similitud metafórica de expresiones como “il y a anguille sous roche” / “hi ha gat amagat” (en castellano, “hay gato encerrado”) o “être comme les doigts de la main” / “ésser [com] carn i ungla” (en castellano, “ser como uña y carne).
Gracias a todo este proceso de selección, logramos reunir 71 pares de EIE-EIM: 34 eran de tipo similar [//] y 37, de tipo diferente [#].
120
La mayoría de las expresiones, aunque no todas, catalogadas como similares por Irujo (1986b y 1993) también cumplen con este requisito.
121
7.2.2. ELECCIÓN DE LAS EIE A RAÍZ DE LOS RESULTADOS DE DOS TESTS PRELIMINARES
7.2.2.1.Test 1: frecuencia de uso de las EIM
Para el estudio que íbamos a realizar era importante que los sujetos conocieran bien las EIM que equivalían a las EIE elegidas. Por tanto, fue necesario indagar sobre la frecuencia de empleo que se podía atribuir a las expresiones catalanas. Para ello, llevamos a cabo un test preliminar con la colaboración de 43 jóvenes adultos122 que eran catalanoparlantes.
Les presentamos una lista compuesta por las 71 EI catalanas (EIM)123 que correspondían a las EI francesas seleccionadas previamente (ver el documento en catalán en el anexo nº1). Para cada expresión catalana, los participantes debían elegir entre tres grados de conocimiento y uso, siguiendo la tabla de valores siguiente:
NIVEL DE CONOCIMIENTO Y USO DE LAS EIM
• Grado 1: Conozco la expresión, la entiendo y soy capaz de utilizarla en una
conversación.
• Grado 2: Ya he visto esta expresión, la entiendo pero no sería capaz de utilizarla en una
conversación.
• Grado 3: No conozco esta expresión, por lo tanto no sería capaz de utilizarla en una
conversación.
Tras el análisis de los resultados, seleccionamos las EI catalanas que obtuvieron para el grado 1 más del 60% de las respuestas. Este criterio nos permitió quedarnos con 46 EIM; éstas, junto con las EI francesas equivalentes (EIE), formaban entonces 46 pares, entre las cuales 24 eran de tipo similar [//] y 22 de tipo diferente [#].
122
Eran todos estudiantes de primer curso en la Universidad de Girona; por tanto, su edad no solía superar los 25 años.
123
Aunque, en total, presentamos a los participantes más de 71 sintagmas fraseológicos ya que algunas EI catalanas se podían formular de diferentes maneras (por ejemplo: “fer castells de fum” o “fer castells de vent” o
7.2.2.2.Test 2: grado de transparencia de las EIE
A partir de estos 46 pares obtenidos, tratamos de calcular el grado de transparencia semántica de las EIE seleccionadas. Con este objetivo, pedimos a nueve profesores catalanes de FLE que realizaran un test de transparencia idiomática (ver el documento en francés en el anexo nº2), parecido a los que aparecen en Boers (2001) e Irujo (1993). Hace falta precisar que, por una parte, no queríamos que personas nativas de francés evaluaran las EIE ya que su impresión de transparencia pudiera ser fuertemente condicionada por su alto grado de familiaridad con la interpretación convencional de las expresiones (Belinchón, 1999: 362). Por otra parte, nos pareció conveniente que los locutores no nativos seleccionados fueran profesores de FLE para que, en el momento de opinar sobre el grado de transparencia- opacidad de las EIE, pudieran fácilmente ponerse en el lugar de un aprendiz extranjero.
De hecho, necesitábamos que los jueces se pusieran en la situación de un alumno de FLE quien, para comprender el SF de las expresiones, sólo pudiera activar la estrategia de comprensión de la combinación literal y de interpretación metafórica de la imagen formada. Pero era importante que los profesores no supieran ciertos detalles relacionados con los verdaderos sujetos del estudio que queríamos llevar a cabo posteriormente. Efectivamente, una información sobre su LM y/o sobre su nivel de francés pudiera haber influido en su valoración de la transparencia fraseológica. Con este propósito, les pedimos que imaginaran la situación general que detallamos a continuación:
Imaginamos que personas no nativas de francés se encuentran, por primera vez, frente a diversas EI francesas;
Sabemos que estas personas…
a) tienen como LM un idioma totalmente diferente del francés (por ejemplo, el japonés, el árabe, etc.);
b) entienden, para cada EI, el sentido recto de las palabras y la imagen que constituyen.
Además, sabemos que estas EI…
c) no tienen ningún equivalente idiomático parecido en la LM de estas personas; d) se presentan solas (sin contexto de uso ni orientación sobre su SF).
Teniendo en cuenta la situación que acabamos de detallar, los jueces debían contestar la pregunta siguiente: ¿Podrían estas personas adivinar por sí mismas el SF de las EI que presentamos a continuación?
El test consistía en indicar, para cada expresión francesa, un número que correspondía a la escala de valores siguiente:
M
Máássttrraannssppaarreennttee
1. Sí, sin ningún problema (puesto que las palabras de la EI y/o la imagen que forman se refieren claramente al SF).
2. Sí, aunque parcialmente (ciertas palabras de la EI y/o la imagen que forman orientan hacia el SF).
3. No, sería imposible (las palabras de la EI y/o la imagen que forman no permiten adivinar el SF).
M
Máássooppaaccaa
Finalmente, para que los profesores pudieran contestar de manera adecuada, les proporcionamos, en una parte introductiva, una breve explicación sobre el concepto de EI y el detalle (con ejemplos ilustrativos) de los grados de transparencia semántica que pueden ofrecer.
A partir de los resultados obtenidos, descartamos las EI francesas juzgadas como totalmente transparentes (grado 1) por un mínimo del 55,5 % de los profesores (es decir, por 5 jueces o más sobre 9). Asimismo, elegimos únicamente las expresiones que habían obtenido como mínimo 5 votos para una de las dos categorías restantes, o sea, semitransparente [ST] (grado 2)y opaca [O] (grado 3). Luego, en esta selección, eliminamos del grupo [ST] las EI que habían recibido más de 2 votos relacionados con la opacidad y del grupo [O], las que tenían más de 2 votos vinculados a la transparencia total. De este modo, nos quedamos con 27 EI francesas repartidas del modo siguiente: 14 se podían considerar como semitransparentes [ST] (entre ellas, en lo que se refiere al factor interlingüístico, 8 eran similares [//] y 6 eran diferentes [#]) y 13, como opacas [O] (6 de ellas eran similares [//] y 7 eran diferentes [#]).