Las dos revoluciones agrícolas inglesas, 1450-
TABLA 4.4 LAS MIDLANDS DE INGLATERRA: NIVEL DE EMPLEO POR CADA 1000 ACRES, GRANJAS DE CULTIVOS
VII. LECCIONES DE LA HISTORIA
Normalmente, la lección que se ha extraído habitualmente de la his- toria inglesa ha sido que los cercamientos y la agricultura capitalista pro- dujeron un crecimiento de la productividad. Durante el siglo xix, las institu- ciones inglesas se tomaban como modelos de modernización, y hasta los años cincuenta del siglo xxse ha pensado que la fusión de tierras era la manera de aumentar la producción en el mundo en vías de desarrollo. La experiencia posterior, sin embargo, ha demostrado que los pequeños agri- cultores son capaces de ser altamente innovadores. La historia japonesa ya sugería esto, y los resultados de los Estudios indios sobre Organiza- ción de las Granjas (Indian Farm Management Studies) causaron una gran sorpresa porque indicaban que las pequeñas explotaciones eran más efi- cientes que las grandes53. La mayoría de las investigaciones al respecto
ha establecido que la agricultura a pequeña escala suele ser eficiente y, además, capaz de modernizarse. A la luz de estas investigaciones, la his- toria inglesa, con sus lecciones aparentemente contradictorias, se ha con- vertido en algo cada vez más anómalo.
No sólo esas lecciones suponen unas guías muy deficientes para el desarrollo, sino que también suponen una interpretación errónea de lo que realmente ocurrió en inglaterra. Los resultados presentados aquí mues- tran que los pequeños agricultores de las zonas de campos abiertos fue- ron los máximos responsables del aumento de los rendimientos a princi- pios de la inglaterra moderna, y también fueron los causantes del 50 % del crecimiento de la productividad. En el siglo xviii, la revolución agrícola efectuada por los terratenientes expulsó fuerza de trabajo de la agricultu- ra (cuando el exceso de población ya estaba empezando a ser un proble- ma social), y, en consecuencia, la productividad laboral inglesa subió por encima de los niveles continentales. No obstante, la mayor parte del pro- greso, en lo que a eficiencia agrícola se refiere, había sido ya alcanzada en la revolución de los campesinos un siglo antes.
Esta conclusión tiene también alguna influencia en otros asuntos de la historia económica inglesa: en concreto, sobre las cuestiones acerca de la eficiencia relativa de los campesinos y la de las grandes heredades en la Alta Edad Media54. M. M. Postan y J. Z. Titow han argumentado que las grandes
heredades eran más productivas que las granjas más pequeñas, basándose
en que la densidad de la cabaña era mayor en las grandes haciendas55. Los
análisis de regresión de los inventarios de validaciones testamentarias, que se han llevado a cabo en este capítulo, confirman que más ganado significa- ba mayores rendimientos (aunque el análisis de los datos que subyacen en la tabla 4.1 muestra que no hay correlación), pero si las densidades eran, de hecho, mayores en las grandes heredades es un asunto empírico sobre el que no existen actualmente muchas pruebas56. Efectivamente, la conclusión
de que los pequeños granjeros del siglo xviii tenían unas densidades de ganado mayores que los grandes hacendados pone en cuestión la hipótesis de Postan/Titow. En vista de estos resultados, no sería sorprendente que los pequeños granjeros de los siglos xiiy xiiituvieran más reses por acre y obtu- vieran mayores rendimientos que los grandes57.
Por otro lado, los resultados correspondientes a los siglos xviiy xviii sugieren una nueva forma en la que las grandes heredades podían haber sido más productivas: el uso de la fuerza de trabajo. Las grandes hereda- des tenían, normalmente, varios cientos de acres y, por lo tanto, eran lo suficientemente grandes para darse cuenta del ahorro de trabajo que podían conseguir empleando a grandes cuadrillas de trabajo58. Estas ganancias
eran más probables si se utilizaba trabajo asalariado en lugar de trabajo servil. igual que el asunto de la densidad de la cabaña, éste también requiere investigación adicional.
Por último, los resultados que se han analizado en el presente capí- tulo sugieren una cuestión fundamental acerca de los cercamientos y las explotaciones agrarias sin cercar. Si, como se ha argumentado, los agri- cultores en los campos abiertos eran eficientes, ¿por qué se cercaron los campos? Hubo diversas razones. En primer lugar, los granjeros en cam- pos abiertos no eran tan proclives como los de los cercados a transformar su tierra en pastos, porque ese cambio reducía la demanda de su trabajo. Por consiguiente, el cercamiento de las tierras era un requisito previo para llevar a cabo una transformación de cultivos en pastos a gran escala. En segundo lugar, la inclinación a las innovaciones, por parte de los agricul-
55 Postan (1966: 549-632); Titow (1972).
56 El estudio más importante sigue siendo Postan (1962), reimpreso en Postan
(1973: 214-248). Sin embargo, no ha habido ningún intento de calcular las den- sidades de la cabaña ganadera en los diferentes tipos de propiedades.
57 Si no fue así, debió haber un gran cambio en las densidades de la cabaña entre
los pequeños granjeros de inglaterra entre los siglos xiiiy xvii.
tores en campos abiertos, en cuanto al cultivo de cereal, disminuyó con el tiempo. En las Midlands, los cercamientos como forma de mejorar los cul- tivos sólo se generalizaron en los siglos xviiiy xix. No necesitaban cerca- mientos para esa finalidad antes, porque los agricultores de las tierras sin cercar eran cultivadores de cereales ya progresistas. En la Edad Media pasaban, ocasionalmente, de un sistema de dos campos a uno de tres, y en el siglo xviiadoptaron las mejoras de las semillas e incorporaron nue- vos cultivos como las legumbres y la hierba en sus rotaciones59. Si pudie-
ron efectuar todas esas mejoras antes, ¿por qué hubo un problema con el cultivo de nabos en el siglo xviii? Probablemente, la razón estriba en las nuevas formas de arrendamientos que surgieron después de 1700. En el siglo xviimuchos agricultores de los open fields tenían sus tierras en unos términos muy beneficiosos y a largo plazo. En consecuencia, sus rentas de arrendamiento no aumentaron cuando aumentaba la eficiencia. Por el contrario, durante el siglo xviiiesas formas de tenencia fueron reemplaza- das por arrendamientos por un período muy corto de años. Bajo estas nuevas circunstancias, las mejoras en la productividad derivaron en unos arrendamientos más caros, aunque no en unos ingresos mayores para los explotadores directos. El cambio bien pudo haber reducido la tendencia innovadora de este tipo de granjeros y, como consecuencia, condujo al cercamiento de los campos.