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Entre la lengua de los estudiantes y el español de la escuela

In document UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN SIMON (página 142-144)

4.3. La lengua jñatrjo en la escuela: aspectos socioeducativos

4.3.5 Entre la lengua de los estudiantes y el español de la escuela

Como hemos revisado en el apartado anterior, algunos estudiantes manifiestan rasgos de la lengua originaria y del castellano regional. Esta particularidad lingüística a su vez refleja rasgos importantes de su identidad cultural, incluso de sus padres y de la comunidad de la cual son parte. Sin embargo, cuando se desvalorizan estas particularidades también se desvalorizan los rasgos culturales de los estudiantes y por su puesto de la población de la cual son parte.

En este espacio me refiero a la desvalorización de aspectos culturales relacionados con la lengua y cultura Jñatrjo también por el comentario del director y docente de la escuela “Niños Héroes” quien opina respe to al español que a lan sus estudiantes frente al español que esta le e el plan e estu ios “es muy istinto, hay muchos regionalismos. El español es muy bonito en la medida que se habla bien, pero el bagaje cultural de los alumnos es muy corto y no es sano. Los libros manejan términos técnicos que ellos no entienden por eso en sus escritos suelen ser muy re un antes” Ent tro HC 2 / 5/ En primer lugar, resaltamos la istin ión e los “re ionalismos” se ún el o ente HC tales como: sia, cartera, bolio, amario y muncho que en el castellano estándar se nombran

con silla, carretera, bolillo, amarillo y mucho. En este aspecto, muchos docentes no hemos comprendido que estos regionalismos o particularidades lingüísticas de los estudiantes reflejan una parte de su cultura. Pues no se tratan de palabras vacías, sino de términos cargados de un amplio significado cultural y valor de la identidad de los grupos sociales, una forma de, entender el mundo (Siguan y Mackey 1989:34). Así, cada grupo social e incluso persona concibe el mundo a través de un lenguaje específico y no precisamente por la lengua que se enseña en la escuela.

En contraste con la concepción anterior, el bagaje cultural de los estudiantes tampoco pue e ser “muy orto e insano ” omo plantea el o ente HC En mi opinión, esta expresión refleja un pensamiento que desvaloriza los conocimientos, la sabiduría y las lenguas de los pueblos originarios de América. Pues si bien no se trata de romantizar los aspectos culturales del pueblo Mazahua como la lengua, frente a otras lenguas y culturas, tampoco se trata de negar su valor.

Posteriormente, respe to al español “ onito uan o se a la ien” se ún el o ente HC preguntando al mismo participante ¿qué entiende por hablar bien? Su respuesta fue: “No se trata e a lar ien o mal sino e sa er interpretar en el ontexto” Ent tro HC 20/05/10). Tal interpretación es justamente lo que nos ha faltado comprender a muchos docentes: las razones de los regionalismos en el español que hablan nuestros estudiantes, con qué sentido, origen y valor cultural.

Finalmente, la incomprensión de los términos técnicos de los libros y la redundancia en los escritos de los estudiantes, según el participante HC, podemos decir que muchos docentes tampoco hemos reflexionado la condición principalmente oral y la oralidad de las comunidades rurales. Es decir, a diferencia de las sociedades urbanas cuya comunicación también abarca la lectura de libros, revistas, periódicos, textos de internet, folletos, letreros de calles, restaurantes, terminales de autobuses y demás. En este caso, la comunicación entre los habitantes de La Menaguaru básicamente se da a través de la expresión oral o incluso muchos de ellos (hablantes o no hablantes de la lengua originaria) todavía se basan en la interpretación de elementos de la naturaleza, el tiempo, señales, sueños, trabajo práctico en la milpa y otros.

En este sentido, algunos términos de la expresión oral y oralidad de la población de La Menaguaru como: “ ra va e ne se‟e ye n omu me na ma a i” „ya va a venir el frío, las nu es est n lar as‟; cuando para los abuelos, es tiempo de lluvia se pre untan “p en a ts‟a a xoñi omu dya kja va e e ye e” „qué pasa en el mundo, que ya no viene la lluvia‟

(abuela María de 69 años) o el ono imiento e los niños que apturan “pipioles” tipo e insectos que salen de la tierra, vuelan y se reúnen en el suelo, a fines de mayo, antes o durante los primeros días de lluvia), de quienes cuidan sus animales o como Gustavo que expresa: “ es amos uan o la luna est re ien o eso i e mi pap porque los pe es se acercan más a la orilla. Le damos pan o tortilla a los pe es”. Entonces, son conocimientos y expresiones que no corresponden necesariamente a los tecnicismos de las disciplinas científicas que contienen los libros.

De esta manera, en cuanto a la distinción entre la oralidad y el papel de la lectura y escritura en la escuela, aclaramos que de ninguna manera se trata de confrontar ambos elementos, sino de reconocer el valor y la importancia de cada una en la vida de los estudiantes: la lecto-escritura en las exigencias de la sociedad letrada de donde también somos parte los mazahuas y la importancia de la oralidad en nuestra identidad jñatrjo. Sin embargo, para atender las particularidades lingüísticas y culturales de los estudiantes, al parecer es imprescindible la presencia de una escuela de tipo bilingüe. A continuación, revisaremos la opinión de un docente que apuesta a la educación bilingüe para la “re upera ión” e la lengua jñatrjo en la comunidad.

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