PARTE I. SIGLO XIX y XX INFLUENCIAS TEOLÓGICO-ECONÓMICAS EN
Capítulo 3 Martin Heidegger: Diferencia entre técnica antigua y actual
3.2 Lenguaje tradicional y lenguaje técnico En el lenguaje esta la esencia
Enseñar, es dejar aprender nos advierte Heidegger al inicio de su conferencia
Lenguaje Tradicional y Lenguaje Técnico. Debemos de meditar los conceptos sobre el
lenguaje, la técnica y la tradición ya que carecemos aun de las determinaciones necesarias sobre los mismos. En 1962 Heidegger imparte la conferencia Lenguaje
Tradicional y Lenguaje Técnico, y no solo realiza comentarios orientados al
entendimiento del hombre y el ser, sino que además aporta exactitud sobre las ideas de técnica, lenguaje y tradición. En palabras de Carmen Segura, «de manera singular en el pensamiento contemporáneo y actual, el lenguaje ha vuelto a cobrar una primacía inusitada y sin duda pertinente, que ha sido propiciada desde los más diversos ángulos de la reflexión filosófica»210 . Heidegger incitara a la meditación como despertador del sentido para lo inútil, el sentido de las cosas en un mundo de consumo, «en el que sólo tiene ya valor lo inmediatamente útil»211, sin ese sentido lo útil también permanecería sin sentido y no sería útil. Inutilidad virtuosa por intocable y duradera, «inútil de esta forma es el sentido de las cosas»212 . Esta inutilidad, nos será virtuosa en la medida en que ampliara y determinara nuestra perspectiva sobre las consideraciones pedagógico- prácticas. En esta conferencia Heidegger nos comenta a modo de índice, los pasos que va a dar para llegar a clarificar la contraposición de las dos formas de lenguaje aquí tratadas. Primero tratara las ideas habituales que tenemos de lenguaje, técnica y la tradición, y posteriormente nos preguntaremos hasta qué punto estas ideas concuerdan con lo que hoy es lenguaje, técnica y la tradición. Y en función de las conclusiones obtenidas de nuestra meditación nos haremos una idea de la contraposición que opera entre Lenguaje Tradicional y Lenguaje Técnico, y su dominio en nuestra realidad, es decir, como opera en nuestra existencia. Su importancia crítica nos la subraya Carmen Segura «el ser se dice. Por eso se puede afirmar, como hizo Heidegger, que el lenguaje es la casa del ser»213 .
210 Segura, Carmen, Metafísica: crisis y posibilidad, ΔΧι´μων Revista Internacional de Filosofía,
Suplemento 4, 2011, p. 342.
211 Heidegger, Martin, Lenguaje Tradicional y Lenguaje Técnico, Versión castellana de Manuel Jiménez
Redondo, materiales del curso de doctorado El discurso filosófico de la modernidad, Universidad de Valencia, curso 1993-94, p. 02.
212 ib., p. 02. 213 ib., p. 343.
La técnica dominara esta meditación de Heidegger, en la que la era industrial moderna cuenta con una primera revolución industrial paso de la técnica artesanal a la de las máquinas de automoción, y una segunda revolución técnica, la cibernética. Y en la que como ideas clave de Heidegger sobre la técnica moderna, tenemos que es un medio fabricado por el hombre, un instrumento para la realización de fines o propósitos del hombre, que es una aplicación práctica de la ciencia de la naturaleza, y que forma parte del contexto de la cultura moderna. La técnica actual es resultado del desarrollo progresivo de la antigua técnica artesanal en función de las posibilidades dadas por nuestra civilización cibernética. Vemos la técnica como fabricación, proyecto y cálculo de un conjunto de máquinas existentes como objetos en funcionamiento en copertenencia con los hombres. La técnica como instrumento humano debe de quedar bajo control del hombre, dominada como producto humano que es.
La esencia estrictamente antropológica de la técnica se puede comprender comprobando que se fundamenta en las ciencias modernas de la naturaleza. La técnica es inventada y desarrollada por y para los hombres siendo partícipe y parte de su cultura. La técnica moderna como algo humano, «inventado, ejecutado, desarrollado, dirigido y asegurado por el hombre para el hombre»214, instituida por la ciencia como empresa humana. Y unido al carácter antropológico de la técnica está el contexto instrumental, el «momento instrumental» para Heidegger, que contiene y precisa en su conjunto la historia de la técnica en su evolución, técnica entendida como manejo instrumental por el hombre. Pero el carácter de lo instrumental no es suficiente para determinar lo propio de la técnica moderna y sus productos, este arquetipo antropológico instrumental técnico determina la interpretación de la técnica invadiendo el ámbito del pensar de forma preponderante.
Heidegger, en palabras de Patrick H. Dust, «concibe la lengua como un vehículo cuasi divino que pone al hombre en contacto con algo anterior a la distinción platónica entre el sujeto y el objeto, con algo primordial que ha sido olvidado, y con el cual el hombre tiene que volver a relacionarse»215 .
214 Heidegger, Lenguaje, ob. Cit., pp. 05-09.
215 Dust, Patrick, Amando lo artificial: Ortega y Gasset y nuestra relación con la técnica hoy,
La «técnica» del griego technikón es lo perteneciente a la techné (31φνη), con igual significado que la episteme como entendimiento, fabricación y gobierno de algo. «Este entenderse-en, tener-práctica-en, es una especie de conocimiento, de estar-en-algo y de saber»216, es un traer a luz, es un manifestar, es un hacer presente ahí-delante. Por lo que la noción de techné como concepto pertenece al saber, no al hacer. Y como la técnica domina el saber, da la posibilidad de que ese saber tenga un desarrollo propio ofreciendo la ciencia correspondiente. La techné, la técnica es llevada para manifestarse y por lo tanto ser asequible y utilizable. Esto solo sucede en el Occidente Europeo, y será la génesis de la Edad Moderna, «dentro de ese esquema el fin del pensar metafísico coincide con la culminación de la técnica moderna»217. Es en Occidente que la ciencia natural y la técnica moderna van de la mano, ya que ambas comparten matriz. Y como decíamos anteriormente, el arquetipo antropológico instrumental técnico determina la interpretación de la técnica invadiendo el ámbito del pensar, la técnica considerada una aplicación de la práctica de la ciencia moderna de la naturaleza, es determinante en el proceso del conocimiento, la técnica solo es técnica si le es intrínseco el carácter del conocimiento. «Una relación de reciprocidad entre ciencia natural y técnica sólo puede darse si ambas están a un mismo nivel, si ni la ciencia es sólo el fundamento de la técnica, ni tampoco la técnica es sólo la aplicación de la ciencia»218 .
Respecto de lo real, la realidad de la naturaleza se pone en perspectiva de un mostrarse en una objetividad susceptible de cálculo, como rasgo básico de la técnica moderna, nos comenta Heidegger, solo es ente aquello que previamente es susceptible de cálculo, es decir que puede ser medido, valuado, aquello que podría ser computado. El principio conductor de la ciencia de la naturaleza incluye el método, el procedimiento sobre la naturaleza como objeto susceptible de ser sometido a verificación, a prueba. Y partiendo de esta exigencia que se le impone a la naturaleza de mostrarse por parte de la técnica moderna, esta, además, reclama suministro energético, se debe de producir energía, debe de brotar del medio natural para ser utilizable. Desde nuestro ecosistema hacemos salir a la luz la energía contenida en él, desde su matriz es originada, transformada, reforzada y almacenada.
216 Heidegger, Lenguaje, ob. Cit., pp. 05-09. 217 ib., pp. 05-09.
Como vemos la técnica exige a la naturaleza suministrar energía, producirla, volverla disponible, se la hace salir a la luz, y es transformada, reforzada, almacenada y distribuida. La ciencia moderna de la naturaleza como cálculo podría ser una modalidad de la técnica moderna, por lo que habría que invertir la relación entre la ciencia de la naturaleza y la técnica. «No es la ciencia de la naturaleza la base de la técnica sino la técnica moderna la característica básica y sustentadora de la ciencia moderna de la naturaleza»219. La técnica moderna en su idea antropológica, es un proceder del hombre contra la naturaleza por medio de la representación y fabricación de cosas. Mostrado el carácter preeminentemente antropológico de la técnica moderna, otras de sus marcadas características es «lo incontenible de su dominación sin límites». El hombre frente al de poder de la técnica se ve sumido en la impotencia de aceptar lo incontenible de la dominación de la técnica, «fenómeno de la técnica moderna, a saber, lo incontenible de su dominación sin límites»220, proceso que se limita a suministrar medios sin reparar en fines. Lo que nos lleva a una postura de recelo ante la técnica como una imposición incontenible por el hombre, y por lo tanto incontrolable. Cierto es que ya se percibe en nuestro tiempo una manifiesta impotencia humana ante el control técnico, la dominación técnica es aceptada de forma inexorable. Una dominación que únicamente nos habilita medios sin pensar, sin reflexionar acerca de fines. La representación medio- fin no acierta con lo propio de la técnica, lo más propio es que expresa la pretensión de desafiar a la naturaleza para la obtención y aseguramiento de energía natural. «Esta pretensión es más potente que toda finalidad humana»221.
Pueden establecerse dos niveles, de acuerdo con las palabras rectoras de la metafísica (pensar y ser, con su correspondencia impropia: ciencia y técnica), atendiendo a la copertenencia de la dilucidación y localización de esas palabras. Esa copertenencia puede ayudar, espero, a desechar definitivamente la creencia simplista de que el último Heidegger establezca dos dominios: uno intrínsecamente perverso (el tecnocientífico) y otro bueno y verdadero (el del pensar y el poetizar), que superaría al primero y se desearía imponer contra él222.
219 Heidegger, Lenguaje, ob. Cit., p. 05. 220 ib., p. 06.
221 ib., p. 07. 222 ib., p. 09.
El lenguaje capacita al hombre para ser hombre como hablante, esta capacidad de comunicarse y hablar, hace de él lo que es como humano. «No creo que a los seres humanos nos sea posible liberarnos de los lazos de la gramática; mejor dicho, del lenguaje en el que somos»223 . Esta capacidad ejercida por el hombre a través de sus instrumentos de fonación y auditivos, le permiten expresar sus pensamientos reales e irreales para el entendimiento con otros hombres. Hablar es: 1º capacidad, actividad y obra del hombre. 2º empleo de los instrumentos de la fonación y del oído. 3º expresar y participar uno los movimientos de su mente dirigidos por pensamientos para entenderse con los demás. 4º representación y exposición de lo real y lo irreal. El lenguaje es más que un medio de entendimiento entre los hombres, el lenguaje es una forma de ver y representar el mundo, el lenguaje media entre los hombres y su hábitat. Y debido a la dominación de la técnica moderna esta visión se ha revitalizado y consolidado, «el lenguaje es información».
Decir, es mostrar, hacer que algo se muestre como es, hacer que pueda ser escuchado, diciendo lo no dicho, esto se hace presente y por lo tanto se muestra en su forma de ser. Mostar al decir, solo puede ser aquello que se muestra a si mismo solo en el decir. Y el decir en tanto que mostrar podemos formalizarlo de tal forma cuyo sentido sean signos, y estos se tornan en avisos que en sí mismos no se manifiestan.
La univocidad de signos y fórmulas, asegura una comunicación segura y rápida. «En los principios tecno-calculadores de esta transformación del lenguaje por la que el lenguaje como ´decirµ queda convertido en lenguaje como un notificar por vía de tal producción formal de signos, descansa la estructura y modo de operar de los grandes ordenadores y de los grandes centros de cálculo»224. Y es en este concepto tecno calculador de evolución del lenguaje donde reside la técnica operacional de los ordenadores, siendo las capacidades o potencias tecnológicas de estas las que definen como el lenguaje debe de ser. Y con una actual supremacía de la técnica, crece de forma exponencial el influjo del lenguaje técnico alineado con una superabundancia de información, y al ser este una producción de signos, arremete de forma directa contra el decir y el mostrar de lo presente y ausente cómo características críticas del lenguaje.
223 Segura, Metafísica, ob. Cit., p. 343. 224 Heidegger, Lenguaje, ob. Cit., pp. 05-09.
Decir, y si se entiende la información como valor supremo del lenguaje, esto afecta de forma radical a la concepción de la vida y ser del hombre. Lo que nos lleva a advertir efectivamente que el lenguaje ya no es algo exclusivamente humano, en todas las teorías técnicas del lenguaje se explica que el lenguaje es una propiedad que el hombre comparte con las máquinas desarrolladas por el hombre. Y esto implica que reducido el lenguaje a mero aviso o seña, este sufre una atrofia de su propio ser.