Este versículo tomó vida cuando mi amigo Mike Anderson hizo la siguiente declaración: "Algunas veces el pacto del Señor es liberado en ti a través de otros que vienen en tu ayuda". En aquella época Mike y su esposa estaban de misioneros en Jamaica. La declaración fue hecha ante una lucha de vida o muerte que acababan de experimentar con su hijo, quien había contraído una enfermedad crítica. El pequeño, de dos o tres años de edad, había retrocedido por varios días hasta estar al borde de la muerte. En este momento fue cuando Mike me llamó a mí y a otras personas aquí en los Estados Unidos.
Sabía que algo bastante serio debía de estar ocurriendo cuando la reunión de oración que estaba dirigiendo fue interrumpida para informarme de una llamada de emergencia desde Jamaica.
1 82 - LA ORACIÓN INTERCESORA
j
Sil
|. —Siento interrumpir tu reunión, Dutch —me empezó a f decir mi amigo Mike—, pero necesito tu ayuda desesperada-
mente.
—¿Qué sucede? —le pregunté.
—Mi hijo Toby —respondió Mike—, está enfermo de muerte y con una gran fiebre. Los doctores no han podido encontrar la causa. Han hecho todo lo que saben, pero parece que nada da resultado. No se tiene seguridad si sobrevivirá otra noche en estas condiciones. He estado orando mucho por él, pero parece que no puedo romper el ataque. El Señor me ha revelado que su condición está siendo causado por un fuerte espíritu de debilidad, el cual me permitió ver conforme estaba orando. Sin embargo, no he podido romper su poder sobre mi hijo aún cuando he luchado con él durante horas. Pero siento que el Señor me ha mostrado que si se unen en una fuerte intercesión, podemos romper este ataque.
Mike y su esposa, Pam, son fuertes en el Señor. Oraron. Tienen fe. Comprenden la autoridad. No estaban en pecado. Entonces podrías preguntar: ¿Por qué no podía obtener el avance que necesitaban?
No lo sé. Pero sospecho que el Señor quería enseñarles a ellos (y a los que estábamos orando con ellos) el principio que estoy compartiendo ahora mismo con ustedes.
Las personas con las que me estaba reuniendo, y otras personas que Mike había llamado, nos pusimos en oración. Pedimos que Dios se encontrara (paga) con su hijo. Esencial- mente lo que dijimos fue: —Padre, permítenos pasar a nues- tro papel sacerdotal como intercesores (paga) haciendo que se cumpla la victoria de Jesús en esta situación, representando o administrando las bendiciones del nuevo pacto. Únenos a Toby y permítenos, junto con Cristo, ser tocados con el sentir de esta debilidad. Coloca (paga) sobre nosotros esta carga para que podamos sobrellevarla (nasa, bastazo) y alejarla. Te pedimos ésto en el nombre de Jesús —basándonos en Su identidad y en lo que Él ha hecho, Padre.
Entonces atamos el poder de Satanás sobre la vida de este niño —en el nombre de Cristo, por supuesto, porque era Su
¡i
Mejilla con mejilla - 83 victoria la que estábamos "administrando". Luego gruñimos con "la unción de la osa" (ver el capítulo 4). No, realmente no fue eso lo que hicimos, pero recordamos y disfrutamos del simbolismo. Además, ¡creo que tal vez hubo un gruñir en el Espíritu! Tal vez sería más exacto decir un rugido, ya que el León de la Tribu de Judá rugía a través de nosotros, "ruge desde Sion" (ver Joel 3:16; Amos 1:2). Y estamos seguros de que rugió porque Mike llamó unas horas después y dijo: —Casi inmediatamente después de haberme puesto en con- tacto con algunos de ustedes para que oraran conmigo, la fiebre cesó y mi hijo empezó a mejorar. En unas pocas horas se encontró mejor y fue dado de alta en el hospital.
> ¡ Alabado sea Dios! El Cuerpo de Dios ha funcionado como el Señor quiere y Jesús fue glorificado.
I* Mike continuó: —Le pregunté al Señor el porqué necesita- 'fba de otros que me ayudaran a romper este ataque en contra íijtle mi hijo. Y me recordó la historia de Josué y el ejército de • Israel viniendo a ayudar a los gabaonitas, quienes eran sobré- is en número por cinco ejércitos —y Mike volvió a ,|?pntar la historia de Josué 9 y 10, la cual resumiré brevemente
ra ustedes.
f,, Los gabaonitas eran una de las tribus canaanitas que Josué Israel se suponía que debían de destruir. Sin embargo, abían engañado a los israelitas para que creyeran que habían 'do de tierras lejanas para hacer un pacto con ellos. Josué Jos israelitas no quisieron orar al respecto y por lo tanto eron engañados para entrar en un pacto o acuerdo que los -prometía. (¿Alguna vez te has metido en problemas por
"•ríe olvidado de orar al respecto?)
Aun cuando era algo que había surgido por medio del ?año, el pacto seguía teniendo validez e hizo de Israel un lo de Gabaón. Por lo tanto, unos días después, cuando ico ejércitos marcharon en contra de Gabaón, le pidieron da a Josué —basándose en la fuerza del pacto. Aun do el acuerdo se había efectuado con engaños, Josué y ejército viajaron toda la noche para llegar al rescate de los
84 - LA ORACIÓN INTERCESORA
gabaonitas. Toda la historia es una increíble demostración del poder de un pacto.
Después de hacer que mi atención se fijara en esta historia, Mike me dijo las siguientes palabras: —Dutch, después de recordarme esta historia, el Señor plantó el siguiente pensamien- to en mi corazón en lo que se refiere al porqué necesité de ayuda para vencer a ese espíritu: '¡Algunas veces el pacto del Señor es liberado a través de otras personas que vienen en tu ayuda!'.
¿No es algo profundo? El Todopoderoso administrando las bendiciones del pacto a través de nosotros. De eso se trata la intercesión. Paga: Él "pone" sobre nosotros la necesidad de otra persona. Anechomai: Nos "clavamos" a esa persona. Bastazo: Nosotros "quitamos" la debilidad o la carga.