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Limitaciones a la archi-narración televisiva Imposición de condiciones

Capítulo V. Medios Radicales 106

2.3 Limitaciones a la archi-narración televisiva Imposición de condiciones

La televisión es parte de un mercado donde se compite por la tenencia de los canales de televisión y por las audiencias o acceso a públicos, con fines publicitarios. Por ello la comprensión de la operatividad social del funcionamiento de la televisión como aparato artefactual, implica considerar las dimensiones de su organización de propiedad, su estructura en referencia al mercado de audiencias.

A partir de la llamada transición democrática, el contexto de la televisión se complejizo con la concesión de nuevos canales, donde se establece que el CNTV, regula el sistema de concesiones del sistema de radiodifusión televisiva, y la de supervisar la transferencia, cesión, arrendamiento u otorgamiento del

derecho de uso de la concesión de radiodifusión televisiva de libre recepción167. Actualmente (2006) son cinco canales nacionales con sede en Santiago los que controlan prácticamente la totalidad del mercado televisivo. A partir de esto haremos la distinción entre la pluralidad plausible de la televisión, es decir, la posibilidad de constitución de la archi narración, en términos internos (intra- canal) y externos (Inter-canales). La primera alternativa, la pluralidad interna, dice relación con la operatividad de una heterogeneidad como plexo dentro de un medio particular, por ejemplo un canal, que en si mismo funcione de manera divergente en relación a la realidad también divergente. La segunda alternativa, la pluralidad externa, dice relación con la heterogeneidad posible que se configura entre los medios, entre los diversos canales televisivos.

2.3.1 La propiedad de la televisión en Chile como limitación de la pluralidad externa

Desde la visión de John Thompson, la comercialización de los medios de comunicación altera su carácter mediático en un sentido fundamental, ya que limita el pluralismo. En este sentido, se propone la existencia de organizaciones mediáticas independientes del Estado, pero al mismo tiempo del mercado, es decir, una instancia donde las condiciones de libertad (con la presencia de expresión), y las diversidades de antagonismos desde nuestra observación, puedan comunicar sin imposiciones de legibilidad o visibilidad168.

La propiedad televisiva en este sentido es un espacio indeterminado, donde radica idealmente la permisividad de lo creativo e incontrolado, donde las

167 También se estableció como competencia del CNTV la fiscalización del adecuado funcionamiento de los servicios televisivos y la aplicación de sanciones a los concesionarios en caso de infracciones. Véase Corrales, Osvaldo y Juan Sandoval. 2005. Concentración del mercado de los medios, pluralismo y libertad de expresión. Colección Ideas. Año 5. Nº 53. Disponible en Internet. http://www.chile21.cl/medios/Ideas/Col53.pdf.

nuevas concatenaciones de sentidos, imágenes pudiesen iterar de manera radical. Sin embargo la propiedad de los medios, a nuestra opinión limita la pluralidad externa, en el sentido que al estar los canales de televisión controlador por un poder económicos, los criterios de su operatividad deben regirse por lo parámetro básicos del mercado. Esta realidad ha sido ampliamente analizada en Chile por diversos estudios y clásicamente por la Escuela de Frankfurt169. Ahora bien, la observación aquí expuesta no pretende llegar a estas conclusiones determinantes, sino más bien dar cuenta que de la propiedad de los medios depende en gran medida su contenido, y la posibilidad de archi-narración mediática.

En Chile, la propiedad homogeniza los contenidos internos desde lo externo “basta con ver la televisión al medio día donde todos los canales están finalizando un programa matinal estándar” y en el marco de la narración histórica mediática, las narraciones ahí expuestas hacen alusión a la gesta de héroes nacionales idealizados. En palabras de Derrida, la propiedad, ya sea está estatal o privada, que deviene en monopolio, se erigen en el operar mediático como “nueva censura”, características de estas sociedades (llamadas neoliberales, liberales, de mercado, diferenciadas con primacía económica). “Esta nueva censura radica en las acumulaciones, concentraciones monopólicas, es decir, todos los fenómenos cuantitativos que marginalizan y reducen al silencio aquello que no se ajusta a su escala”170, a su escala de inteligibilidad y contenido televisivo, a su escala de observación del pasado, de la historia en tanto acontecimientos ya acontecidos.

169 Véase Habermas, Jürgen. 1999.Historia y Crítica de la opinión pública Ediciones G.Gili, Barcelona, España; Human Rights Watch.1998. Los límites de la tolerancia. Libertad de expresión y debate público en Chile. Lom. Santiago; Portales, Diego. 1999. La concentración de los medios y la libertad de expresión en Chile”. En: Los usos de la libertad de expresión. Documento de trabajo, Escuela de Periodismo, Universidad de Chile; Sunkel y Geoffroy . 2001: Concentración Económica de los Medios de Comunicación. Santiago, Lom; y los trabajos de Lucas Sierra al respecto. 170 Derrida, Jacques. 1992. Op.cit. Pp. 95-96.

2.3.2 La publicidad como limitación de la pluralidad Interna (contención de contenido) en la televisión.

En Chile, la medición de la audiencia televisiva se realiza a través del la tecnología del people meter171. El que funciona como un rigizador de los

contenidos y la innovación en los canales, en alianza con el rating172, principalmente por su forma precaria de medición. El rating, se ha constituido en un indicador central para el mercado de inversionistas y de publicidad televisiva, donde los avisadores utilizan los medios para llegar a los consumidores objetivos. En este sentido, el “mercado de las audiencias” televisivas está concentrado en los canales principales. Asimismo, el horario de consumo televisivo está claramente diferenciado, lo que llamamos la “torta programática”, donde el punto culmine es el prime- time173. En definitiva, la existencia de esta variabilidad de factores de distorsión de la operatividad radical de los medios, limita a pluralidad interna de los medios, ya que es evidente el carácter mercantil, por tanto la pluralidad interna, en el contenido, aparece dependiente de la interacción entre los mercados de audiencia y la inversión publicitaria.

171 El instituto encargado de la realización de las mediciones de audiencia televisiva en Santiago es Time-Ibope . El sistema de medición está instalado en 450 hogares de Santiago y otras ciudades principales. El sistema pópele meter está estratificado socioeconómicamente, tal que el 11,1% de los hogares de la muestra pertenecen al segmento ABC1, el 22,2% al segmento C2, el 27,8% al grupo C3 y el 38,9% al segmento D, quedando excluido de la medición el grupo E. Resulta relevante destacar las limitaciones del proceso de construcción de las muestras de hogares en las cuales se instala la tecnología de medición de la audiencia, es importante subrayar por ejemplo, la no consideración del nivel socioeconómico E en la medición del rating, el cual constituye el grupo socioeconómico numeroso desde el punto de vista socio demográfico, con lo cual se introduce un criterio de alta distorsión al indicador de audiencia televisiva. 172 Un punto de rating corresponde a que el 1% del target referido ha sido espectador medio del evento estudiado. Por ejemplo si el programa A tiene un rating promedio de 1 punto en el target hogares significa que X hogares sintonizaron en promedio cada minuto de duración del programa. La cantidad de hogares o individuos que represente cada punto de rating depende del tamaño del universo que se considere.

Si la archi-narración mediática, en otros términos, la expresión de la pluralidad de la artefactualidad se expresa en la máxima heterogeneidad de narraciones, lo cual, como vimos anteriormente puede ser pensado en términos externos (diversidad entre canales) y en términos internos (diversidad de contenidos intracanal), y por supuesto en términos estructurales en relación a la autonomía de la operación mediática; entonces es fundamental considerar esta archi- narración como central en el fórum democrático. La narración que se expresa televisivamente deviene hegemónica, y aunque busque su legitimidad procedimental en el espacio público, en la llamada opinión pública, no debe confundirse con la masa, pues es siempre contingente, por tanto, no puede esta opinión sustentar las decisiones institucionales supremas, la concentración, la homogeneidad o el monopolio de la televisión

3. Diagnóstico de la operatividad factual de la estructura narrativa de la