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Para una crÍTica de la conTaBilidad nacional

139los moDelos De crecimiento económico cuAntitAtiVo

a) Integrado: la solución de todas las incógnitas del sistema de ecuaciones debe ser simultánea. b) No integrado: las incógnitas son agrupadas en conjuntos diferentes, cada uno de los cuales es

resuelto con un conjunto distinto de ecuaciones.

c) Causal: en presencia de varios subgrupos de ecuaciones (véase arriba), hay uno autónomo y los demás dependen de este para su solución.

d) Completo o incompleto: el primero subsiste cuando todas las incógnitas encuentran solución en él*, y viceversa para el segundo caso.

e) Estático: tiene una sola solución, que es la misma para todo lapso temporal que se considere. f) Dinámico: desemboca en una serie de soluciones que se suceden ordenadamente.

g) Analítico: dirigido a reproducir los mecanismos de funcionamiento de la realidad económica. h) Estratégico-político-económico: además de desempeñar la función del analítico, está dirigido tam-

bién a ejercer influencia en la solución.

A continuación se introducen algunos indicadores macroeconómicos que son cotidianamente uti- lizados, en los mencionados modelos, para el estudio de aspectos particulares de la vida del sistema económico nacional e internacional.

1.2. La relación consumo-renta

1. La relación existente entre el agregado consumo y el agregado renta fue objeto de los estudios pioneros de Ernst Engel (1897), quien fue el primero en observar las relaciones cuantitativas de bienes y servicios con respecto a grupos familiares con diversa renta, lo que lo llevó a formular las primeras y famosas “curvas de Engel”.

Estas curvas son construidas en modo tal de precisar cómo varían los consumos de familias con distinta renta (o los consumos de la misma familia al variar su propia renta), identificando para ello los bienes y servicios que más están sujetos a esa variación.

En la base de la relación entre consumos y renta está una “ley psicológica fundamental” identificada por Keynes, quien sostuvo que al crecer la renta crece el consumo, pero en proporción inferior que aquella.

Por tanto, al aumentar la renta tiende a disminuir la propensión marginal al consumo (PMC). Adi- cionalmente, se deduce de allí que los incrementos de renta deben ser superiores que los incrementos de consumo.

2. Si tenemos la propensión marginal al consumo y la propensión media y las relacionamos entre sí, obtenemos otro indicador: el de la elasticidad del consumo con respecto a la renta, que, en caso de ser mayor que 1, en términos absolutos, indica que el consumo de bienes y servicios aumenta en medida más que proporcional al aumento de la renta. En caso de ser menor que la unidad, nos dice entonces que el consumo aumenta menos que proporcionalmente respecto a la renta, y por tanto los bienes y servicios tendrán una demanda inelástica. Para un análisis más a fondo de las relaciones entre renta y consumo, cfr. Alvaro (1999: 531 ss.), que trata las distintas teorías.

Por ejemplo, la tesis de Duesenberry acerca de la naturaleza fundamentalmente proporcional en el largo plazo –pero no en el corto– de tal relación, en la que este identifica un proceso de lenta adaptación de los consumos con respecto a la variación de la renta. Allí se reporta también la tesis de

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Friedman (1957), quien elabora la “teoría de la renta permanente”, según la cual la renta y el consumo están compuestos por dos sumandos, uno de carácter permanente y otro transitorio.

El consumo permanente, que indica las preferencias usuales del consumidor, tiene una naturaleza más bien estable. El consumo transitorio depende, en cambio, de circunstancias cambiantes que se desarrollan en el tiempo. La renta permanente es esa parte de la renta que se percibe de manera estable (y la que se cree que se percibirá de esa manera en el futuro). La renta transitoria proviene de eventos accidentales, no previsibles ni calculables ex ante. Para Friedman, entonces, la única relación de pro- porcionalidad que se puede identificar es la que se da entre renta y consumos permanentes6.

1.3.El multiplicador

1. El multiplicador es un coeficiente que indica la magnitud del incremento de producción que viene determinado por cada incremento unitario de las inversiones. Cuando Keynes7 concibe este instru-

mento, parte del presupuesto de que un aumento de las inversiones (I) conlleva un aumento del PNB en una cantidad multiplicada, mayor que la cantidad de la inversión misma. Eso es, justamente, el efecto multiplicador. Según el cual

+ΔI → +Δ producción y ocupación; y

-ΔI → -ΔI producción y ocupación.

Una vez que se ha efectuado un gasto primario, con base en el efecto del multiplicador se deriva una cadena infinita de gastos de consumo secundarios. Cadena infinita, pero convergente, al ser finita su suma final. La consideración fundamental que surge de esa teoría keynesiana es que el nivel de equilibrio de la renta nacional está determinado por la igualdad entre ahorro e inversión, y que la divergencia ex ante entre estos dos agregados produce variaciones no intencionales de las existencias; por tanto, en términos ex post, la inversión estará dada por la suma de la inversión conjeturada y de la variación de las existencias.

De esta manera queda claro, como lo destaca Gandolfo (1975), que los principios básicos de la teoría de la determinación de la renta nacional son colocados ex ante, y solo así el ahorro y las in- versiones encuentran igualdad contable. Cosa muy diferente es la fase ex post de control, en la que necesariamente se realizan las separaciones entre los agregados de referencia del ahorro y los de las inversiones. Solo en ese sentido es comprensible la llamada teoría del multiplicador, que indica cómo, en una situación de equilibrio de subempleo, un aumento de la inversión autónoma produce un incremento de la renta de e-quilibrio como múltiplo del aumento de la inversión; simplificando, el efecto ocurre sencillamente porque los incrementos de gasto autónomo conducen a aumentos de la renta que, a su vez, por medio de la propensión al consumo, determinan aumentos de los consumos y, por tanto, ulteriores aumentos de la renta. El coeficiente multiplicador viene dado por el recíproco de la propensión marginal al ahorro.

2. El valor del multiplicador, que depende de la propensión marginal al consumo, puede ser expresado también con la propensión marginal al ahorro. Leamos qué dicen al respecto dos manuales muy utili- zados en los cursos introductorios de economía política de los primeros años universitarios:

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