• No se han encontrado resultados

Los personajes cómicos

In document 72663744-Como-orquestar-una-comedia.pdf (página 31-47)

Tú ya sabes qué es un personaje cómico, ¿verdad? Es ese tipo que está sentado detrás de un durante un partido y que después de seis o siete cervezas siente que está manteniendo una relación personal con el árbitro, con el entrenador o con el portero rival y que tiene el

derecho divino a compartir con todos los que le rodean las

intimidades de esas relaciones al máximo de su capacidad pulmonar. Esa persona es un personaje cómico hasta el momento en el que te derrama su cerveza por la espalda. Entonces no es más que un idiota.

Ahora en serio... Cuando hablo de "personaje cómico", ¿qué es lo primero que te viene a la cabeza? Lucille Ball, Groucho Marx, Charlie Chaplin, Charlie Brown, Santiago Segura, Johnny Carson, Ziggy, Bart Simpson, Joel Fleischman, Luis Piedrahita, Bertie Wooser, Jonathan Winters, Robin Williams, Sissy Hankshaw, Dave Barry, etc. No se puede navegar en la cultura popular sin topar con un verdadero personaje cómico. Aunque eso no ayuda demasiado a la hora de crear los propios, ¿verdad?

No temas. Como el fiel alquimista que soy te diré que he hallado la fórmula para crear personajes cómicos. No es tan elegante como la de hilar oro a partir de paja, pero es infinitamente más fiable. Para cuando hayas terminado este capítulo, serás capaz de construir tu propio personaje cómico a partir de la nada y en un máximo de dos minutos. Habrás creado un monstruo en el más puro estilo

frankensteiniano.

No todos tus personajes cómicos serán memorables ni sólidas creaciones que puedan soportar el peso de los grandes desarrollos. Pero yo soy el de la "regla del nueve". En mi universo resulta

obligatorio crear muchos, muchos, muchos personajes antes de tener la confianza de haber elegido unos poquitos prometedores y de

calidad. Así que lo que yo busco a efectos creativos propios (y lo que me gustaría compartir) es una cadena de producción cómica,

parecida a las de las fábricas, que produzca personajes cómicos como rosquillas. Una vez fabricados los dejaremos libres y veremos cuales funcionan y cuales no.

Hay cuatro elementos que constituyen la materia prima de todo personaje cómico. El primero y más importante es la perspectica cómica.

Busquemos a un personaje cómico que no tenga una perspectiva cómica y estaremos ante un hombre serio.

El corazón, el alma de cualquier personaje cómico es su PROFUNDA PERSPECTIVA CÓMICA. Lo voy a repetir, SU PROFUNDA

PERSPECTIVA CÓMICA, y lo pongo en mayúsculas porque quizá sean las tres palabras más importantes de todo este libro. Cada personaje cómico nace y muere con una profunda perspectica cómica. Si la conoces sabrás qué es lo que hace que un personaje sea siempre cómico y no te decepcione.

La perspectiva cómica es la forma singular, personal y única que tiene un personaje de mirar al mundo y que difiere de la visión

"normal" del resto de las personas en algún sentido claro y básico. A lo largo del último capítulo hemos hablado sobre la premisa cómica y la hemos definido como el abismo que se abre entre la verdadera realidad y la realidad cómica. En un sentido, la perspectiva cómica es la propia premisa cómica individual de un personaje. La perspectiva cómica funciona en un personaje de la misma manera que funciona la premisa cómica en una historia: define el abismo que producirá la chispa de la risa.

La perspectiva cómica de Gracie Allen era su inocencia. Ése era el filtro a través del cual miraba al mundo y a través dle cual fluía su humor. La perspectiva cómica de Harpo Marx era su carácter juguetón. Pero podríamos decir que la de Groucho era su cinismo malicioso. En Doctor en Alaska, la perspectiva cómica de Joel

Fleischman es, básicamente: "Nueva York gobierna, Alaska muerde". ¿Comprendes que cada situación graciosa que le ocurra en esa serie dependerá de su perspectiva cómica?

Jerry Lewis tenía en el apogeo de su carrera cinematográfica la perspectiva del patoso. Actuaba como un patoso, pero lo más

importante es que pensaba como un patoso. La perspectiva cómica de Jack Benny es que era un rata. Una escena típica con Jack Benny sería que el ladrón le dijera: "La bolsa o la vida". Y Jack respondería: "Espera, que me lo estoy pensando", filtrando la amenaza del ladrón a través de su perspectiva cómica. La posibilidad de que Jack pudiera valorar más su dinero que su vida es lo que provoca la carcajada. Y es su perspectiva cómica lo que da vida a esa posibilidad.

La perspectiva cómica de un personaje es el motor que tira de su locomotora cómica. La comedia fluye desde el personaje, es decir, la comedia fluye desde la manera única, extraña y singular que tenga el personaje de ver el mundo. Cuando me río con un buen cómico de monólogos lo que más admiro de él o ella es su capacidad de convertir los detalles cotidianos de la vida de cualquiera en algo

totalmente nuevo y distinto. Jerry Seinfield tiene la capacidad de ampliar los detalles más nimios de la vida moderna; Jimmy Durante miraba la vida a través de lentes totalmente opacas.

Habrás observado que hablo de una profunda perspectiva cómica. Al crear tus propios personajes cómicos (lo cual vas a empezar a hacer de aquí a treinta segundos), descubrirás que cuanto más profunda sea su perspectiva más graciosos resultarán. Es una mera operación matemática. Se podría representar en una gráfica.

Bien, ahora disponemos de un nuevo instrumento llamado la

perspectiva cómica. Hagamos que trabaje generando diez profundos ejemplos. Yo empiezo:

Un escolar virginal Un bebé recién nacido Un anciano cascarrabias Un perdedor sin suerte Una alienígena del espacio Un optimista irremediable

Un envenenado con testosterona Un político listo

Una peluquera totalmente paranoica Un humanista moderno

Cada una de esas perspectivas es una forma única y claramente

definida de ver el mundo. Por ejemplo, el escolar virginal consideraría el pecho desnudo de una mujer el puente hacia su hombría, mientras que un bebé recién nacido vería el mismo pecho desnudo como... ¡su almuerzo! El humanista moderno te dirá que el bocadillo de jamón lo inventó el Barón del Jamón; la peluquera totalmente paranoica se preguntará si está envenenado. Se puede filtrar casi cualquier cosa através de una perspectiva cómica y casi cualquier punto de vista se puede convertir en una perspectiva cómica. Inténtalo.

Es probable que no te apasionen todas tus ideas. Algunas tal vez te resulten sosas, aburridas, poco comprometidas. ¿Y por qué? Si

repasas tu lista tal vez descubras que las perspectivas cómicas sosas son las que menos se alejan de las comúnmente compartidas. Por ejemplo, la perspectiva de un sacerdote no es algo gracioso en sí, necesita algo más, algo que la arrastre hacia un extremo y ahora el abismo entre lo que es real y lo que es gracioso. Ese algo es la exageración, el próximo recurso que vamos a analizar.

Pero antes de seguir avanzando me gustaría que estudiaras

estás empezando a comprender cómo utilizar los instrumentos, las ideas estarán fluyendo con algo más de libertad, tanto por haber cambiado las expectativas como por haber enfocado las cosas mejor. Observarás que los problemas que resolvemos son cada vez

menores. (Que se sume cuatro puntos el que haya pensado: "¡Menuda paradoja!".)

Hemos empezado preguntándonos: "¿Qué es gracioso?". Después nos hemos preguntado: "¿Qué es una historia graciosa?". Y después: "¿Cómo es un personaje cómico en una historia graciosa?". Y ahora nos preguntamos: "¿Cuál es la profunda perspectiva cómica del personaje cómico?". Tras lo cual nos preguntaremos: "¿Cómo puedo conseguir que esa profunda perspectiva cómica lo sea aún más?". LA EXAGERACIÓN

Si no tienes razón, grita.

Lo que le pasa a Gracie Allen no es sólo que sea inocente, sino que es LA inocente. Nadie podría ser más ingenuo que Gracie. Al igual que nadie podría ser más patoso que Jerry Lewis (con la posible excepción del inspector Clouseau de Peter Sellers). No se pueden confundir las perspectivas alienígenas de Mork o ALF con nada terrestre. Son, literalmente, perspectivas de millones de años luz de aquí.

La exageración se limita a tomar una perspectiva cómica y estirarla y acelerarla hasta que se aleje lo suficiente de una perspectiva normal como para resultar graciosa. La perspectiva de un sacerdote no tiene por qué ser necesariamente graciosa pero si convertimos al cura en el perpetuo borrachín o en el mayor de los pillos de ojos chispeantes, habremso empezado a desplazarlo en la dirección en la que queremos que vaya.

Este instrumento, la exageración, requiere ante todo que seamos (http://audaces). Los escritores tendemos a pensar en términos lógicos, pero la comedia desafía a la lógica. ¿Qué es dinámico? ¿Qué es raro? ¿QUÉ ES INGENIO PURO? Eso es lo que buscamos. Joel Fleischman resulta atractivo porque se deja arrastrar por sus

imparables impulsos. No es que Nueva York le guste más o menos y Alaska le disguste a medias. Es más bien que ama Nueva York sin ningún tipo de reserva y desprecia profundamente Alaska. No bastaría con nada menos.

Por lo tanto, la norma a seguir es la siguiente: llevar la perspectiva cómica del personaje hasta el límite. Cuando Dudley Moore interpretó al borracho de Arthur el soltero de oro, fue el borracho más borracho

que haya visto el mundo jamás (desde Falstaff). Woody Allen no es un neurótico y ya está; como personaje cómico es más freudiano que Freud. Ya sé que estoy repitiéndome como un loro, pero esto resulta clave. La mayor parte de los personajes cómicos que fracasan lo hacen porque su exageración es limitada. ¿Sería menos interesante y menos gracioso Robin Williams si fuera un poco menos maniático? Por supuesto que sí.

Más ejemplos: ¿recuerdas a Goldie Hawn en Rowan And Martin's Laugh-In? No es que fuera una cabeza loca pizpireta, era la cabeza loca y pizpireta por excelencia. Eso es lo que la hacía graciosa. Walter Mitty no sueña con llegar al autobús a tiempo, sueña con salvar al mundo. Thurber ha llevado la perspectiva cómica de Mitty hasta el límite. Eso es lo que hay que hacer.

Ya sé que he hablado mucho sobre no tener miedo al fracaso, pero debo insistir: cuando intentes exagerar un personaje cómico, no tengas miedo al fracaso. Y ahora te voy a dar una buena noticia: en este caso no puedes fracasar. No existe una exageración demasiado exagerada. ¿No es maravilloso?

Exagera. Exagera. Exaggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggg gggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggg gggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggg ggggggggggggggggggggggggggggggera. ¡Demasiado!

Vale, probemos otro ejercicio. Esta vez tomemos una perspectiva cómica y llevémosla hasta el límite. Si la perspectiva cómica de nuestro personaje es, por ejemplo, que le gustan los gatos, la

exageración de eso sería que tuviera una felino-obsesión; que tuviera doce docenas de gatos. Si la perspectiva cómica es la desaprobación paterna, la exageración será odiar todo lo que hacen los hijos, desde su música a su comida o a las pequeñas luces de su calzado

deportivo.

Echemos un vistazo a la lista.

Perspectiva cómica Exageración

Temeoroso salta con una sombra Alegre desbordante de felicidad Borracho cocido hasta las pestañas Buscador de emociones adicto a la adrenalina

Coleccionista excéntrico colecciona pelos de la nariz Sorda musical Roseanne Barr

Enfréntate a este ejercicio planteándote el viejo problema de matemáticas: A es a B lo que C es a...

Perspectiva cómica Exageración

A propósito, la exageración es un instrumento clave en todo el universo cómico y volveremos a él una y otra vez. Pero por ahora echemos un vistazo a la tercera faceta de la construcción de los personajes cómicos, a algo sin lo cual no podría estar completo ningún personaje cómico: los defectos.

LOS DEFECTOS

¿Qué falla en este cuadro?

Un personaje cómico es gracioso en función de sus defectos. Los defectos son fallos o cualidades negativas dentro de la personalidad o dentro del aspecto físico de una persona. En Cheers, la egolatría de Sam Malone es un defecto, al igual que lo es el esnobismo de Diane Chambers. En las obras de P. Gl. Woodehouse, la irresponsabilidad de Bertie Wooster es un defecto y la minuciosidad de su mayordomo Jeeves también lo es. La indecisión de Hamlet es un defecto. Mis faltas ortográficas son un grabe defecto.

Los defectos de los personajes cómicos sirven para establecer una distancia emocional entre el personaje cómico y los espectadores o lectores de tal forma que estos últimos se puedan reír con comodidad cuando, por ejemplo, alguien pisa una piel de plátano y se cae. Sin esa distancia emocional, la verdad y el dolor de una situación golpean con demasiada fuerza al público como para poder reír. Algo sólo será gracioso si le pasa a otra persona, y los defectos de un personaje lo convierten en esa "otra persona" en la mente del lector o espectador. Cuando me volví loco con Leslie Parker en séptimo, mi defecto, la indiscreción (y mi exagerada estupidez), me alejó de mi público (aquellas sádicas comadrejas), permitiéndoles así reírse de mi ingenua incomodida. ¡Oh, qué risa!

A veces los defectos son subjetivos; el defecto de una persona es la ira social de otra. En la película Un pez llamado Wanda, el personaje de Michael Palin es un tartamudo. Para algunas personas eso

constituye un defecto cómico, pero para otras es abusivo y no resulta gracioso. Recuerda que un chiste siempre se desarrolla dentro del contexto de lo que el público espera. Al asignar defectos a los

personajes cómicos siempre debes tener presente qué es lo que va a aceptar tu público, qué es lo que va a tolerar o, más sencillo aún, qué va a comprender. También debes recordar que un atributo físico se

puede convertir en un defecto sin ser nada negativo. La calvicie, la talla, la gordura, la delgadez, el exceso de pelo en la nariz..., todo ello funciona como medio de alejar al personaje del público: sea quien sea ese tipo, no se parece nada a mí.

Cuantos más defectos encontremos en nuestros personajes cómicos, más interesantes, complejos y graciosos serán. Al Bundy, de

Matrimonio con hijos, es descuidado, machista y egoísta. También le huelen los pies y tiene demasiado pelo en la nariz. Louie DePalma, de Taxi, es banal, corrupto, lascivo, malvado, etc. Todo personaje

cómico es, en un sentido por lo menos la suma de todos sus defectos. Un defecto también podría ser un aspecto positivo llevado demasiado lejos. La amabilidad, el amor, una naturaleza generosa y confiada..., todas estas cualidades se vuelven defectos cuando la exageración las convierte en anormales por su amplificación. La confiada naturaleza de Charlie Brown es un defecto porque confía demasiado, lo que nos permite reír si Lucy le quita la pelota por enésima vez.

De la misma forma que podemos construir un personaje cómico a partir de su perspectiva cómica, también lo podemos hacer a partir de sus defectos. Encuentra un defecto y habrás encontrado un personaje cómico.

Ahí tienes algo sorprendente. Encuentra un defecto y habrás

encontrado un personaje cómico. Si eso es cierto, podríamos utilizar una sencilla lista de nombres, elegir los que nos gusten y usarlos como pequeños tampolines cómicos. ¿Cúan difícil puede ser encontrar un nombre?

La comedia es un conjunto de instrumentos. Si tienes los

instrumentos adecuados, no tendrás que volver a tambalearte a

ciegas de habitación en habitación dentro de la casa de los espejos de la escritura descentrada. Ese pensamiento es poderoso. Tal vez

debiéramos meditar sobre eso durante un momento, ¿no? H m m m m m m m m m m m m m m m m m m m m m

mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm mmm.

Vale, volvamos al trabajo.

La avaricia es un defecto; Srooge es un personaje. El salvaje

abandono es un defecto; John Belushi es un personaje. El alcoholismo es un defecto; Dean Martin es un personaje. La pereza es un defecto; Andy Capp es un personaje. La obstinación es un defecto; Murphy Brown es un personaje.

Para ver esta relación con más claridad, tómate un momento y prepara una lista de defectos. Después extrapólalos a un personaje cómico adecuado, uno por cada defecto. Debería salirte algo parecido a lo siguiente:

Defecto Personaje cómico Temor gallina multifóbico

Inseguridad la duda hecha nervios Demencia asesino psicópata

Envidia compañero de trabajo codicioso Drogadicto totalmente enganchado

Pierna artificial el peor corredor de vallas del mundo Irresponsabilidad el padrino tonto

Calvicie símbolo sexual en sueños

No es tan fácil como uno, dos, tres, pero... Para generar esta lista tienes que "rebuscar" un poco en tu cerebro hasta dar con los nombres adecuados para poner en la primera columna, y luego encontrar los personajes para unirlos por parejas en las segunda columna. ¿No te parece mucho más sencillo pensar en unas pocas palabras en lugar de tener que plantearte estructuras cómicas

completas? Podrías incluso echarle un vistazo al diccionario. Nadie se atrevería a decir que haces trampas.

También te habrás dado cuenta de que no es necesario relacionar los defectos con un personaje "apropiado". Es lógico, por ejemplo,

asignar la mojigatería a una maestra de escuela rural, pero ¿qué pasaría si le asignaras ese defecto a una bailarina de club de alterne? ¿A una controladora aérea? ¿Al presidente de Estados Unidos? Las posibilidades son infinitas.

A veces, los defectos y la perspectiva cómica se complementan. Diane Chambers tiene la profunda perspectiva cómica de una

intelectual de salón y el defecto complementario del esnobismo. La perspectiva cómica de Gracie Allen es la inocencia, que también es un defecto. Pero lo que realmente queremos es una especie de sinergia entre los defectos y la perspectiva de tal forma que algunos defectos entren en conflicto con la perspectiva a la vez que otros la refuercen. La perspectiva cómica de Lucille Ball, "no puedo hacer nada", se ve ayudada por su defecto, la impulsividad, y frustrada por su otro defecto, la incompetencia. En los mejores personajes cómicos los defectos y la perspectiva están en pie de guerra.

Plantéatelo como si se tratara de un conflicto interno. Cuando un personaje está en guerra consigo mismo hay una especie de tierra de

nadie psíquica entre el "dónde está" y el "dónde quiere estar". Los defectos reflejan su verdadera naturaleza; la perspectiva cómica es la imagen que tiene de sí mismo en su fantasía. Por eso nos

encontramos con otra premisa cómica que podemos explotar, la

premisa cómica interna, el abismo entre cómo se ve un personaje a sí mismo y quién es en realidad. Esto no se da en todos los personajes cómicos. Podemso tomarlo como un rasgo con el que a veces es posible jugar.

Fantasía Realidad Héroe de guerra alfeñique Reina de la belleza pan sin sal Genio estúpido Amado por todos solitario

De esta manera los defectos cumplen dos objetivos: crean conflicto dentro de los personajes y crean distancia emocional entre el

personaje y el público. Curiosamente, habiendo creado esa distancia, ahora debemos deshacernos de ella. Ahí es donde entra en juego la humanidad, en la cuarta y última faceta del personaje cómico.

LA HUMANIDAD

Me gusta, es como yo.

Hemos utilizado los defectos para crear una distancia entre el personaje y el público de tal manera que el público se pudiera reír.

In document 72663744-Como-orquestar-una-comedia.pdf (página 31-47)

Documento similar