Toda entidad financiera debe cubrir sus costos de riesgo y de opera- ción, además de generar una adecuada rentabilidad, para asegurar su viabilidad. Dado que las entidades microfinancieras tienen un limita- do grado de control sobre sus egresos financieros (gastos por inte- reses y obligaciones financieras), que son determinados en lo funda- mental por el mercado, su viabilidad depende críticamente de dos factores. Por un lado, del nivel de tasas activas que puedan cobrar; por el otro, de una racionalización de sus costos de riesgo y operativos. Como en todo mercado, la mayor intensidad de la competencia en el crédito PYME debería conducir a una reducción de las tasas activas, forzando así a la racionalización de los costos señalados sobre la base de la generación de economías de escala y mejoras en la tecnología crediticia, la eficiencia y la productividad de su personal.
Para analizar esta problemática se realizará, en primer lugar, un examen comparativo de los actuales márgenes financieros de los principales intermediarios relevantes. En segunda instancia, se abordará un breve recuento de la evolución de estos márgenes en los últimos años. Finalmente, se plantearan algunos problemas que enfrenta el microfinanciamiento formal especializado en las PYME.
Un apropiado examen de los actuales resultados financieros de las entidades microfinancieras requiere de la división de las en- tidades financieras relevantes en dos grupos. Por un lado, están los intermediarios de la banca de consumo que combinan el crédito PYME con los préstamos personales a trabajadores asalariados, como en el caso del Banco del Trabajo y Financiera Solución; y por el otro, las entidades que orientan sus colocaciones fundamentalmente
a la microempresa, como las CMAC, las CRAC, las EDPYME y Mibanco.
Del análisis de los márgenes financieros presentados en el cuadro 2.5, se derivan varias conclusiones importantes. En primer lugar, su amplitud depende en lo fundamental del nivel de las tasas de interés cobradas a los clientes, que son bastante elevadas, sobre todo en la banca de consumo y en Mibanco, situándose en un nivel in-termedio en las CMAC y las EDPYME, mientras que son más re-ducidas en las CRAC, por el mayor grado de dolarización de sus colocaciones y por sus problemas institucionales y administrativos.4
4. En efecto, en las cajas rurales la fragmentación del accionariado determina que muchas veces sus directivos privilegien los intereses de los prestatarios / accio
CUADRO 2.5
INDICADORESDERESULTADOSDELASINSTITUCIONESFINANCIERASINTERMEDIAS ESPECIALIZADASAL 31.12.99
(PORCENTAJEDELACARTERAPROMEDIO)
Entidad Ingresos Gastos Márgenes Provisiones Gastos Utilidad Retorno sobre el Financ. Financ. Financ. Colocac. operativos neta patrimonio Banca de consumo
Banco del
Trabajo 71.4 20.3 51.1 16.9 33.0 3.8 20.1
Solución 64.6 19.3 45.3 4.7 34.1 5.9 21.7
Entidades especializadas en crédito PYME
Mibanco 62.0 12.3 49.7 2.6 39.1 3.0 3.3 CMAC 54.4 19.6 34.8 3.8 22.2 7.0 32.3 CRAC 32.7 10.4 22.3 4.4 18.2 -0.02 -0.07 EDPYME 48.5 10.9 35.6 6.3 25.4 3.5 12.6 Fuente: SBS. Elaboración : Propia.
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A su vez, los gastos financieros son más reducidos en las CRAC y las EDPYME, como reflejo del financiamiento concesional que reciben,5 mientras que en Mibanco constituyen la consecuencia del bajo grado de apalancamiento.
En segunda instancia, los márgenes financieros son bastante diferenciados entre las instituciones financieras. Alcanzan sus má- ximos niveles en la banca de consumo y en Mibanco, y los menores, en las CMAC y las CRAC, aunque sólo en estas últimas no aseguran su viabilidad financiera. En tercer lugar, los costos de riesgo, medidos por las provisiones por colocaciones con respecto a la cartera prome- dio, son muy distintos entre las instituciones financieras. Este indi- cador es extremadamente alto (16.9%) en el Banco del Trabajo, como resultado de las deficiencias en la evaluación y seguimiento crediti- cio, que sólo son compensadas por las muy elevadas tasas de interés cobradas. En el resto de las instituciones fi-nancieras, los costos del riesgo son más reducidos, especialmente en Mibanco y las CMAC.6
En cuarta instancia, destacan los altos costos de otorgar un gran número de pequeños créditos que se reflejan en elevados egre- sos operativos, con la excepción de las CRAC. Sin embargo, su varia- bilidad refleja en buena medida los niveles de eficiencia alcanzados, sien- do Mibanco el que registra los mayores costos operativos (39.1% de la cartera), seguido por las entidades de la banca de consumo y, en un nivel considerablemente menor, por las EDPYME, las CMAC y las CRAC. No se advierte una clara relación entre el tamaño de la enti- dad y sus niveles de eficiencia, lo que indicaría que no se es-tarían generando economías de escala.
nistas en prejuicio de la entidad; asimismo, en las actuales condiciones los in-gresos financieros de las CRAC no alcanzan a cubrir plenamente sus costos. 5. Y en el caso de las EDPYME, también porque aún no empiezan a pagar gran
parte de los créditos obtenidos.
6. En el caso de las CRAC, habría que considerar que muchas veces no cuen- tan con adecuados índices de cobertura de provisiones y que sus estados financieros no son muy transparentes.
Por último, como resultado de los factores señalados, la ren- tabilidad es muy variable: alcanza altos niveles en las CMAC (con un retorno sobre el patrimonio, ROE del 32.3%), resultados in- teresantes en la banca de consumo (por encima del 20%), y bajos indicadores en Mibanco. De esta manera, las CMAC registran los mejores logros en términos de eficiencia y rentabilidad,7 aunque to- davía podrían racionalizar en mayor medida sus costos operativos; Mibanco precisaría reducir significativamente sus altos cos-tos operativos para consolidar su viabilidad, al igual que la banca de con- sumo, y en el caso del Banco del Trabajo, también debería me-jorar sus procedimientos de evaluación y seguimiento crediticio para reducir sus costos de riesgo. Las EDPYME tendrían también que racionalizar sus costos operativos, mientras que las CRAC requieren una rees- tructuración más general para mejorar su calidad de cartera y supe- rar sus pérdidas.
Luego de la presentación anterior, es ilustrativo identificar los principales problemas del mercado de microfinanzas en la actuali- dad, que incluyen:
•
Los altos costos del crédito en términos reales: los interme- diarios cobran tasas en dólares que fluctúan entre 26 y 36% al año, mientras que en soles varían entre 56% y 138% (frente a una inflación local del 3.7% anual en 1999). Esta situación reflejaría la segmentación del mercado del microcrédito y la debilidad de las presiones competitivas. Evidentemente, los altos costos del financiamiento limitan la capacidad de ge- neración de excedentes de las microempresas; y, en conse- cuencia su capacidad de mejorar sus niveles de empleo e ingresos, así como su acumulación.87. Una revisión de las tendencias de los márgenes financieros del ROE y de las CMAC en los últimos cuatro años refleja la consistencia de sus resultados favo-rables, aun cuando en nivel alcanzado en 1999 es menor que el de 1996. Para mayores detalles al respecto, consúltese Portocarrero (2001). 8. Aunque habría que señalar que muchas veces el crédito formal desplaza al
financiamiento informal, que es mucho más oneroso. También debe mencionar-
La limitada cobertura en el segmento de la microempresa rural, que registra un menor acceso al crédito por su precaria rentabilidad, dispersión geográfica y mayor exposición a los riesgos naturales y de mercado.9
La poca profundidad del mercado, que cuenta con escasos recursos de mediano y largo plazo para la financiación de ac- tivos fijos de las microempresas y el apoyo a la construcción progresiva de las viviendas de sus propietarios, que represen- tan muchas veces su inversión más considerable.
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ONCEPCIÓNLas provincias de Huancayo y Concepción se ubican en la región Andrés Avelino Cáceres, en el valle del Mantaro, en el departamen- to de Junín. Ambas comparten muchas características, y en buena medida funcionan como un único mercado comercial y financie-ro, cuyo centro es la ciudad de Huancayo, donde se concentran las tran- sacciones más significativas, y desde donde se atiende a los clientes de Concepción. A continuación, analizaremos el mercado financiero del departamento de Junín, tratando en forma conjunta a ambas provincias, y teniendo claro el predominio de la ciudad de Huancayo. Como resultado de la alta centralización del sistema financiero peruano, Lima concentraba el 82.3% de los depósitos totales y el 82.7% de las colocaciones de la banca múltiple a fines de 1999.
se que a menudo es elevada la productividad marginal de las actividades realizadas con el financiamiento recibido, lo que permite cubrir sus costos. En ese sentido, aquellos que no tengan una elevada rentabilidad en sus principales actividades económicas no podrían pagar estas tasas.
9. Las CMAC tienen una reducida participación en el financiamiento del agro (sólo
12% de su cartera); esta participación en el financiamiento agropecuario es incluso menor en el caso de las EDPYME (2.8%) y de la banca (3.2%). Las CRAC te- nían el 61.7% de su cartera en dicho sector a diciembre de 1999.
A su vez, los depósitos en Huancayo representan apenas el 0.7% del total nacional, y las colocaciones, el 0.3%; asimismo, participa con el 65% de los depósitos y el 87% de las colocaciones del departamento de Junín. Como reflejo de la importancia de Huancayo en la economía regional,10 en el mercado financiero de la provincia desarrollan sus operaciones 6 bancos comerciales con sedes centra- les en Lima11 y dos entidades financieras regionales: la CMAC Huancayo y la EDPYME Confianza. La red bancaria presenta una densidad limitada en la ciudad, contando Huancayo en 1999 con 0.32 agencias por 10,000 habitantes frente al 0.85 registrado en Lima. A nivel agregado, se presenta un fuerte desequilibrio entre los depósitos y las colocaciones, alcanzando el indicador respectivo un nivel de 1.98 en 1999, lo que refleja que buena parte de los fon-dos captados por los bancos en la provincia son transferidos a Lima y no intermediados a nivel local (dicho indicador a nivel de los bancos asciende en 1999 a 2.24 mientras que alcanza el 0.52 en las CMAC), como se aprecia en el cuadro 2.6. También destaca la po-sición preponderante en el mercado financiero local de los bancos, que concentran el 96.5% de los depósitos y 85.3% de las colocaciones totales en 1999. Sin embargo, el peso de la CMAC se ha incremen- tado en forma significativa, especialmente en la provisión de finan- ciamiento, ya que su participación en el mercado ha pasado del 4.7% en 1997 al 13.3% en 1999.
Asimismo, es importante señalar que mientras los depósitos de los bancos no han experimentado variaciones significativas, sus colocaciones han mostrado marcadas fluctuaciones, reduciéndose en un 40.1% en 1999 respecto a 1998, como resultado de la recesión interna y de la crisis financiera experimentada por el país. Como se ha señalado, este fenómeno no habría impactado a la CMAC, que atiende predominantemente a los sectores de bajos ingresos, que
10. 63.9% de las colocaciones y 47% de los depósitos de la Región Andrés A. Cáceres, integrada por los departamentos de Pasco, Huánuco y Junín. 11. A fines del 2000 abrió una agencia Mibanco.
no habrían sido tan golpeados por la recesión como las empresas medianas y grandes.
CUADRO 2.6
EVOLUCIÓNDELOSDEPÓSITOSYCOLOCACIONES ENLAPROVINCIADE HUANCAYO
(MILLONESDE US $)
Entidad Depósitos Colocaciones
1997 1998 1999 1997 1998 1999 Bancos 96.3 83.9 93.7 53.1 69.8 41.8 CMAC 1.4 1.7 3.4 2.6 3.5 6.5 EDPYME Confianza - - - - - 0.7 Total 97.7 85.6 97.1 55.7 73.3 49.0 Fuente: SBS. Elaboración : Propia.