• No se han encontrado resultados

MANUEL TZOC BUCUP [Ciudad de Guatemala, Guatemala, 1982]

Esco-p(o)etas para una muerte en ver(sos) b-a…l…a

(Ciudad de Guatemala: Folio 114 , 2005)

De textos insanos (Ciudad de México: Santa Muerte cartonera, 2009)

Manuel Tzoc Bucup

Lo mejor sería dormir completamente borracho sobre la playa. Arthud Rimbaud

I

Sentado en su arena movediza. Cerraste los ojos frente al mar nocturno. Alguien grito: ¡ahí viene la marea! No quisiste correr. Dejaste que sus olas te ahogaran en un concierto musical de rocas

II

El sol a estas horas de la tarde es una gran pastilla de fuego para la boca del mar. Se la traga y efer vesce. Calma la ansiedad de sus olas

III

El ebrio mar y yo se mojan con la lluvia. Todo baila abajo

IV

Naufragio. Mis barcos de arena buscándote. Escondido en un mar de rojas ca- racolas. Elevo anclas en nebuloso crepúsculo de ballenas. Mis veleros de papel llevan tu nombre

V

Hablo del mar y no lo miro. Lo mejor es imaginarlo –mentira- lo perfecto sería tocar lo que imagino. Yo quiero tocar su piel de agua: hay en el fondo del centro del océano un carrusel musical en marcha con gigantes caballitos de mar: hay cabalgando los caballos monstruos marinos de sal: hay en mi mar un piano que

4 M 3 R 1 C 4 M a n u e l T z o c B u c u p

emerge tocando notas delirantes en mar de luna llena-el jazz llora ritmo a los del- nes- hay en mi mar el submarino amarillo de los beatles con ellos tocando dentro y el mundo escuchando

VI

Hay en el mar una balsa f antasma llevando suicidas al lugar que siempre soñaron

VII

Yo/Cuando me confundás con las olas/y esperés mis poemas/en botellas de cristal

VIII

El mar es frío en otros lados dicen los pingüinos. ¡Que triste y elegante es la mar- cha de los pingüinos! Un circo de hielo se ilumina por las noches. Marinero azul azul azul juega con los osos polares a salir de aquí. Tu timón se lleno de ores. Y el mar en llamas

Ix

Buque de vapor etílico llévame al AltamarBajamarBajamarAltamar. Maréame mi barquito de papel violeta que aquella pequeña mano hizo y dejo otar desde una isla que fue él. Trágate en espiral mis formas de navío perdido (el niño pinto de azul la hoja completa ahogo al barquito donde viajaba)

x

Afuera está el mar. Sí. Lo sé. Esta ebrio como sólo él puede. Pero yo. ¿Qué soy frente a su azul? ¿Qué me dice el susurro lenguaje de sus olas? ¿Por qué me toca los pies con su espuma? Pero el mar cambia de noche (como todo) su orilla es el

peligro: EL FIN. Nos roba algo de nuestros pasos a su orilla. Hay otra vida en el mar lo sé. Es lo único que sé de sus secretos. Y que no sepas nadar no te trai- ciona. No. Te abraza en una coreografía de peces brillantes. Te ahoga en ternura de ores marinas. Te hunde a paraísos de espuma. Yo quería como se dice ESO (decir eso sin decirlo sin pronunciarlo ni que salga de mis labios) Pero lo grite con todas las fuerzas rotas que quedaban mientras sentía las caricias de unas manos azules que me hundían suavemente por las aguas… ¿Pero quién afuera mientras sumergen mi cuerpo desnudo? ¿Por qué el gigante no bebe su mar para salvarme? Un cuerpo se desintegra en el océano

xI

Otro motor será mi corazón. El silbato hundirá el barco en cualquier momento. Las camisas de fuerza otan en el agua. Prohibido sumergir la cabeza. Un animal se encuentra escondido en el fondo. El único sobreviviente se ahoga en un canto de brillantes y brillantes olas

xII

Había una vez un hombre que enterraba un barco. El barco enterraba al hombre. Estoy diciendo: tierra-nave-individuo. ¿El barco me enterraba a mí? ¡Yo enterraba al barco! ¿Y el mar?

xIII

Entrar al mar es entrar a su sonido. A su concierto de imágenes en la arena (me devora su hocico de espuma) ternura violenta/música en mi piel. Poema a la bote- lla/botella al mar: desciendeasciende safari marino demuestra lo raro que puedes ser como nosotros: los de la otra parte de la arena. La gran medusa en el ejerci- cio de desocuparse escupiendo palabritas al mar como espinas-pensamientos que navegan buscan y se pierden. Buscan sal para mis heridas. Como acuchillar ideas que salen de mi sien

Héctor Hernández Montecinos 4M3R1C4

xV

Yo soy el capitán que dirige a la tripulación que me ha dirigido:

Alejandra Pizarnik:“…en el mar donde un gran barco me esperaría con las luces encendidas…”

Fernando Pessoa:“…y en el mar en todo, llegado acá, r umoroso y fresco/ del gran fondo de toda la noche, a agitarse no en toda la playa/en el decurso nocturno de mi paseo a la orilla del mar…”

Arthud Rimbaud:“…y desde entonces, me he bañado en el poema del mar, infundido de astros, y casi lechoso, devorando los azures verdes; otación lívida y arrebatadora, un ahog ado pensativo a veces desciende…”

Borges:“…la muerte ese otro mar, esa otra echa que nos libra del sol y de la luna…”

Isabel de los Ángeles Ruano:“…dolor, el mar, el mar cuando mastica los bar- cos que naufragan en su lomo…”

Antonin Ar taud:“…el mundo deja allí su baba como el mar sobre las rocas y como yo con los reujos del amor…”

Clarice Lispector:“Ella y el mar. Sólo podría haber un encuentro de sus miste- rios si uno se entregase al otro: la entrega de dos mundos desconocidos hecha con la conanza con la que se entregarían dos comprensiones…”

Charles Bukoski:“Hoy/conocí a un genio en el tren/como de seis años de edad; /se sentó a mi lado, /y mientras el tren/corría por la costa, /llegamos al océano, /el niño me miro y me dijo: el mar no es nada bonito/fue la primera vez /que me di cuenta/de ello”

Leopoldo María Panero:“ …el mar, al lado, tan oscuro/otan cabellos en el agua/de una mujer que no existió/no es que esté solo, es que no existo/es que no hay nadie en esta playa ”

Luis Cardoza  Aragón:(El mar eterno, idiota y hermoso) La he encontrado

¿qué?

la eternidad: es el sol fundido con el mar. Arthud Rimbaud

DIEGO RAMÍREZ GAJARDO