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MARCO METODOLÓGICO

In document Cuando se apagan los reflectores (página 84-89)

Hay que partir aquí de la base que el objetivo del periodismo es contar historias. Historias de sucesos que afecten a un determinado número de personas, historias de vida, historias de hechos particulares. Toda historia parte de una idea, la cual generalmente sale de las fuentes.

Las fuentes son todas aquellas instituciones, grupos o individuos que suministren la información necesaria y requerida para redactar una historia. Según un grupo de periodistas, autores de Cómo hacer periodismo, existen siete clases diferentes de fuentes (Ronderos et al., 2002, p. 14 – 15):

• Comunicaciones y declaraciones de instituciones del Estado

• Grupos sociales como Fundaciones, Iglesia, Comunidades, entre otros.

• Estudios e investigaciones

• Información ciudadana

• Conversaciones con amigos

• Observaciones directas

Cuando una historia se origina de cualquiera de estas fuentes, es importante enfocar la atención más en los temas que existen alrededor, pues el periodista podrá ampliar su panorama, estimularse en la búsqueda de varias fuentes, distanciarse de las oficiales y ganar experiencia en la reportería. Pero existe una fuente que sólo logra desarrollar el periodista con el tiempo: el olfato periodístico. Es algo así como un sexto sentido que le indica al comunicador dónde hay una historia, cómo podría enfocarla y de qué manera desarrollarla.

Anotar cada idea que se venga a la cabeza, es un tip muy útil para no perder ninguna clase de iluminación. Por ejemplo, todos los periodistas y editores se levantan diariamente preguntándose de qué manera pueden contar una historia que ya ha salido a la luz pública en otros medios. Cualquier momento de ‘inspiración’ no se puede desperdiciar.

En todos los casos, cuando se quiere contar un suceso, se debe recurrir a la visión propia del periodista y buscar ópticas distintas abriendo o cerrando el lente que enfoca el contexto de la historia. De esta manera, aparecerán tanto protagonistas como antagonistas, y otras causas como consecuencias diferentes, que pueden servir como ángulos de narración.

Una vez surgida y estudiada las posibilidades de la historia, se debe buscar la manera de organizarla. Para esto es necesario reducir la idea a una sóla frase que abarque el problema y escoger el género con el que mejor impacto se pueda causar al lector. Un impacto que seguramente se verá reforzado si las causas y las consecuencias de los hechos, son de interés humano o social.

Ahora, ¿con quién debo hablar? Pues puede ser con expertos en el tema, con hombres que nos aporten cifras o claro, y en el caso de este trabajo, entrevistar al directamente involucrado, el protagonista de la historia.

De acuerdo al género, varían los pasos para narrar. A continuación se estudiará la entrevista narrativa, género base de este producto.

LA ENTREVISTA

Este género tiene sus orígenes en la época de la Antigua Grecia, cuando los grandes sabios como Platón y Aristóteles encontraron que era útil el diálogo para conseguir datos, discutir problemas y tener momentos de reflexión.

La entrevista es definida como: la “conversación entre dos personas, en la que una de ellas intenta conocer más a fondo la información, el pensamiento, las creencias o el criterio de la otra, sobre un asunto.” (Ronderos et al., 2002, p. 207).

Sin embargo, aunque pareciera tan lógico que el periodista se basara en las preguntas/respuestas para poder ejercer, la entrevista llegó al periodismo siglos más tarde cuando se cayó en cuenta de que presentar la información de esta manera podía ser bastante atractivo para el lector.

Aunque la primera entrevista aparece en Estados Unidos en el año 1835. El invento se le atribuye, unos años antes, al periodista Daniel Defoe, quien presentaba en el modelo per

(pregunta/respuesta), entrevistas dentro de su revista trimestral Review.

El New York Herald, fue el primer diario que publicó este género al transcribir audiencias judiciales. Luego de un año, los diálogos en los tribunales más el modelo per, ya eran un éxito entre los lectores. Personajes públicos y la historia de gente notable, comenzó a ser conocida por medio de estas publicaciones.

Luego de 135 años, este mismo diario comenzó a utilizar la entrevista, no como simple herramienta periodística, sino como género para narrar historias de vida. El comunicador comenzó a presentar la información de acuerdo a la conversación que tenían con el entrevistado, añadiendo detalles de todo lo que giraba entorno a éste.

Fue tanto el éxito, que a mediados del siglo XX, el género pasó a ser utilizado en televisión, donde se usaba la entrevista como medio de entretenimiento y de mover emociones.

En Colombia, como lo dice el periodista y escritor Daniel Samper Pizano en el prólogo del libro Antología de grandes entrevistas colombianas, la entrevista llegó con casi dos siglos de retraso desde que fue creada. El 15 de julio de 1911, se publicó en El Gráfico una conversación entre un periodista que no firmó con su nombre ni tituló su trabajo, y un párroco de Boyacá a quien acusaban de falsificación de billetes. El formato fue toda una revolución en el periodismo colombiano.

Samper Pizano cuenta cómo se fue desarrollando el género en la década siguiente:

Fraylejón publica en Bogotá Cómico (4 de mayo de 1918) una. «Entrevista con el Hombre- Fiera» que, aunque es una sátira política en verso, demuestra hasta que punto ya se hallaba instalada la fórmula per. Desde entonces se presenta la confusión de géneros que subsiste hasta nuestros días y que resulta de poca importancia práctica aclarar. El Espectador publica en Medellín (31 de enero de 1920) un «reportaje postal» con el compositor Luís A. Calvo, confinado en el leprocomio de Agua de Dios (Cundinamarca). Ese «reportaje postal» es una entrevista. (“Antología de grandes entrevistas colombianas”, 2002).

En los años veinte y treinta, ya se exponían las ideas literarias del escritor colombiano Tomás Carrasquilla, las teorías económicas del ex presidente Carlos E. Restrepo y hasta de visitantes extranjeros como un famoso torero que causaba euforia entre los aficionados taurinos. Años más tarde, la entrevista llegó a la televisión de la misma forma como entró en Estados Unidos.

Sin embargo, y hasta nuestros días, los periodistas no tienen claro cómo y cuando usar la entrevista como herramienta y la entrevista como género. Es una lástima pues hay historias que serían más atractivas presentadas de esta manera y no como simple artículo. Aunque actualmente los medios están usando el recurso de contar las historias desde el punto de vista de una vida humana involucrada, y en ocasiones utilizan la entrevista para hacerlo, todavía

falta bastante claridad sobre el tema pues a veces se confunden con las crónicas, los perfiles, entre otros.

Daniel Samper, da ciertos consejos para el momento en que el periodista se enfrenta a un entrevistado:

1. Utilizar tanto grabadora como agenda de apuntes, pues en la grabación no se escapará ningún detalle y en la agenda se podrán resaltar ideas y frases importantes para la narración posterior a la entrevista.

2. Mantener la fidelidad a la “textualidad” de la entrevista en cuanto a mantener las características que pueden hablar del personaje, pero modificarla para presentarla en un medio escrito. “Por eso hay que recortar términos y frases, suprimir muletillas innecesarias, incluso cambiar el orden de algunas frases, o párrafos, o preguntas y respuestas”, explica. (“Antología de grandes entrevistas colombianas”, 2002).

3. Buscar la manera más adecuada de escuchar la respuesta que está buscando, más no interrumpir ni confrontar a la persona, pues es una característica de los medios del espectáculo como la televisión y la radio.

4. Documentarse bien para evitar silencios y momentos incómodos en los que se puede notar la ignorancia del periodista, pero tampoco inclinarse a demostrar que ya se sabe todo.

Pero el modelo per no es la única forma de presentar una entrevista. Según los escritores de Cómo hacer periodismo, existen tres tipos de entrevista:

1. La informativa: Cuando una fuente calificada da su versión acerca de un suceso determinado y actual.

2. La de experto: Se entrevista a una persona que sabe mucho sobre un tema

coyuntural y se ahonda en sus conocimientos.

3. La de perfil y semblanza: En este caso lo que importa es el personaje, las

costumbres y las circunstancias que forjaron su personalidad o las que lo condujeron a convertirse en una celebridad. Se requiere dar una descripción física y sicológica del personaje, su forma de vida, su familia, sus amigos, su ideología si es el caso. También del lugar de la entrevista.

Esta última, se presenta en una manera más narrativa en la que el autor puede entrar a dar su versión de lo observado y “romancear” con el lenguaje.

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