3.5. La opinión de los actores en materia de intervención turística
3.5.9. La materialización nuevos paradigmas para atender a la problemática
Desde la Escuela de Arquitectura del Vallés se hacen varias consideraciones sobre cómo se han de abordar las actuaciones de renovación en los DTCM. En primer lugar hay que tener en cuenta la escala de le intervención, el troceamiento de las intervenciones a la escala municipal es una pésima forma de resolver los problemas y conflictos. Habría que plantear relaciones a mayor escala, y trabajar con unidades territoriales, de paisaje, o administrativas de rango supramunicipal. En palabras del experto entrevistado, esto es debido a que los problemas
actuales son más territoriales que urbanos, por ejemplo las comunicaciones, de hecho se considera que la política de espacios públicos no ha sido mala hasta el momento.
Por otro lado, en la línea de reducir la estacionalidad de los destinos y de extender la temporada pasa por diversificar la oferta complementaria. Para ello se considera como estrategia territorial apagar partes del mapa en función de la temporada y la demanda. De esta forma la estructura de soporte en temporada baja, aunque mínima, sería continua y coherente, priorizando recorridos preferentes, y creando una especie de sistema de enlace en red, lo que evitaría la formación de islotes. También hay que trabajar cada territorio en función de las condiciones de cada lugar. Como ejemplo, las zonas cercanas a grandes áreas metropolitanas podrían ir transformado su modelo extensivo de segunda residencia a uno de primera residencia vinculado a la metrópolis. Por otro lado se podría mejorar la eficiencia de las zonas turísticas de temporada corta compartiendo servicios con las grandes áreas metropolitanas. Desde la Escuela de Arquitectura de Barcelona se hace hincapié en que en la materialización de los nuevos paradigmas hay que conservar, potenciar y poner en valor los paisajes recuperando su esencia original. Redescubrir los orígenes de los DTC tradicionales y reinventar y recuperar los recursos del territorio que los soporta, recuperando sus ecosistemas naturales. Por el contrario, en los territorios antropizados, o los que ya no tienen valor por sí mismo se pueden introducir nuevos atractivos o productos turísticos para diversificar su oferta. Siempre basándose en lógicas de localización adecuadas e implantandose en el territorio con el menor impacto ambiental posible, integrándose y formando parte del lugar. Como ejemplo, mediante un eje peatonal que una el nuevo espacio a la urbanización existente, creando una dinámica que te lleve de forma natural al nuevo recuro. Los nuevos recursos no deben de ser autónomos, sino que deben de servir para dinamizar lo existente y potenciar la identidad del lugar. Otros aspectos a considerar sería la concentración de la presión turística en puntos concretos, generando puntos de presión de actividad turística. Por otro lado y debido a la sobreoferta actual, habría que poner primero en valor las plazas turísticas existentes antes de generar nuevas.
Un arquitecto madrileño considera que un plan de este tipo debe de estar pactado con todos los actores, políticos, agentes económicos y sociales. Un aspecto importante es que estos planes estén bien fundamentados desde el punto de vista de cómo se van a gestionar, se requieren unos gestores eficientes, expertos en la problemática, y además se requieren fondos económicos. En Playa del Inglés la recualificación quedó clara que tenía dos partes, una la pública y otra la privada: La pública la tendrá que hacer la administración, la privada sólo la haces con subvenciones públicas, debido a que se ha permitido hacer disparates medio legales durante años, entonces la pública tiene que subvencionar muchas casa y no tiene dinero. Otro arquitecto de la Isla de Gran Canaria, centra su discurso en la necesidad de priorizar la renovación a la construcción de nuevas camas mediante un modelo que respete el medioambiente, donde el protagonista sea el soporte natural y la materia prima el paisaje. No hay que rehabilitar sólo el alojamiento, sino toda la vida del lugar, por lo que hay que ir a más concentración. En el caso de que se construyeran nuevas plazas turísticas, estas debería participar en la recuperación de algún recurso, como por ejemplo un espacio natural, o que la operación estuviera vinculada al desarrollo de un equipamiento realmente novedoso. Antes de autorizar un nuevo desarrollo turístico, éste debe de estar vinculado a la restauración paisajística de todo un ámbito que esté degradado. Previo, sería necesario hacer un estudio de la capacidad de carga, establecer plazas alojativas que se pueden construir, establecer objetivos para la zona, y finalmente ver cómo se puede hacer viable económicamente de cara a los inversores. Si tanto la nueva oferta alojativa como la complementaria se deben de adaptar al soporte territorial, también lo deberá hacer el plan de movilidad. Éste se puede fundamentar en sistemas alternativos que no sólo den servicios a los nuevos desarrollos, sino que también
conecten con las urbanizaciones previas, como telesillas, o acuagaugua. Por otro palo, este arquitecto se contrapone a otros que consideraban necesario la interrelación entre turistas y residentes. Considera que hay que separar los recorridos de la gente que vive ahí, necesita ir al trabajo, rapidez, etc. de los recorridos turísticos que deben de ser más una experiencia. No se trata de crear desarrollos urbanos tradicionales, sino desarrollos innovadores que se adapten muy bien al soporte.
Otro arquitecto con gran experiencia en el desarrollo de infraestructuras turísticas centra su discurso en la necesidad de hacer diagnosis y demolición de las malas construcciones. Hay que empezar a demoler muchas construcciones, hay que identificar aquellos lugares más marcados por esa degradación de las primeras implantaciones. Por otro lado para acometer un proyecto de tal alcance hay que declarar al turismo sector estratégico nacional. A partir de ahí, pensar, investigar y echar todo el talento para desarrollar algo y especializarnos. De esta forma, vamos a apostar por ser el mejor espacio de ocio europeo Apostardemoliendo, impidiendo, favoreciendo, diferenciando, haciendo cosas singulares que sean hitos en el mundo.
Otro técnico, el cual aporta una visión mucho más pragmática y comprometida con la biosfera, apuesta por la filosofía (entendida por visión o paradigma) en estos procesos. Segundo la filosofía necesita un plan, un plan necesita un sistema de ejecución, y además se necesita acuerdo y voluntad política. Eso quiere decir que se necesita una estrategia, y para materializarla planes. La filosofía debe incluir procesos que reduzcan la huella o el déficit ecológico y cada huella de impacto debe de responder a una biocapacidad de asimilación de ese impacto. Como ejemplo se debe de reducir la oferta.
Con una visión desde el mundo empresarial, otro técnico expone que hay que reinvertir en el destino constantemente. En cuanto a si se deben de consumir nuevos territorios, si se puede siempre y cuando se tenga una ordenación adecuada. Pero si se quiere crecer, hay que renovar lo antiguo dentro del mismo proceso. Pero sea como sea con un modelo que sea muy respetuoso con el territorio, con un crecimiento muy controlado, y siempre vinculado a un proceso de regeneración de lo anterior. Por otra parte, los nuevos emplazamientos deben de aportar alto nivel de calidad y de equipamientos asociados. Para las zonas consolidadas, se debe de realizar un diagnóstico, de calidad arquitectónica, de tipo de complejo, de ubicación, etc., para ver que vale, que no vale y que se puede transformar, teniendo en cuanta una intervención diferenciada por zonas. Hay que apretar todas las tuercas de la rueda a la vez, renovación privada, pero también espacio público y todas las zonas. Para ir hacia un modelo más sostenible, rebajando la presión en el territorio y como no, mejorando la rentabilidad ingresos-visitante. Por ejemplo, a partir de un conjunto de pequeños hoteles hacer un sistema hotelero abierto a partir de varios edificios.
Compartiendo opinión, el director de uno de los consorcios creados para la renovación turística, se muestra favorable a ocupar nuevos territorios para implementar nueva oferta complementaria, como parques temáticos, o como medio de generación de incentivos que favorezcan la renovación de áreas degradadas. Otro punto de vista prefiere que se aumentar la calidad de los hoteles reduciendo el número de camas. Porque esto genera un mayor gasto en destino. Al aumentar la categoría también aumentas el número de empleos. Subir la media de estancias-pernoctaciones.
Para un representante de los empresarios turísticos, se debe de aumentar la prioridad política en su favor, debe de haber una política de estado. Se debe de aumentar el reconocimiento social del turismo. En definitiva, para afrontar la renovación se deben de dar tres condiciones: prioridad y liderazgo político, zona acotada y factible, y finalmente compromiso empresarial. De hecho, es importante la presencia en la zona de un grupo empresarial potente que tenga visión,
como por ejemplo en Magaluz, donde el grupo Meliá encabeza la renovación de todos sus hoteles. La reconversión de los DTCM del litoral es un reto de tal dificultad que es necesario un compromiso a nivel nacional. Es necesario que se den un conjunto de factores sin los que la reconversión sería inviable. Según expone Oscar Perelli en (Perelli, 2012). Estos factores son los siguientes:
• La elección del DTC. Una escala territorial manejable y acotada, una alta presencia empresarial, un diagnóstico compartido y sensibilidad generalizada hacia la reconversión, liderazgo político.
• Una estrategia de posicionamiento turístico.
• Transformar las lógicas de actuación apostando por instrumentos normativos. • La atracción de agentes externos que aporten valor.
La exgerente municipal de uno de los principales municipios turísticos del país también le da relevancia al enfoque, se necesita un trabajo más visionario, con un proyecto estratégico de futuro. Hay que estudiar cada proyecto en profundidad, trabajar con los expertos, incorporar a los empresarios, los sindicatos y los ciudadanos. Consensuar los proyectos políticamente, que den respuesta a las amenazas y ponerlos en marcha.
Desde Tourespaña se matiza que en tiempo de dificultades financieras hay que afrontar la renovación con trabajo. Debido a la escases de financiación pública, hay que reemplazar las inversiones importantes, por la creación de marcos jurídicos adecuados que favorezcan las inversiones privadas. Por otro lado, hay que avanzar en la formación de los técnicos que van a gestionan los destinos, y en el personal del sector servicios. Sin olvidar un desarrollo tecnológico avanzado.