El comportamiento de la oferta agregada en el corto plazo está determinado por las percepciones de los oferentes y la rigidez de los precios, factores que, a su vez, dependen directamente del comportamiento del Índice de Precios. De acuerdo con la teoría Keynesiana, existen factores, tales como las crisis bancarias, que hacen que la cantidad producida de bienes y servicios descienda, de tal forma que se genera un shock en la economía que la lleva a una recesión
Las crisis bancarias constituyen un importante Shock de Oferta en una economía, puesto que a consecuencia de éstas se rompe el círculo de ahorro e inversión, lo que posteriormente hace que las empresas quiebren. En el caso particular de la Crisis Bancaria en Estados Unidos, ésta tuvo componentes trascendentales como la variabilidad de los precios de los activos, la falta de análisis crediticio seguro y la vinculación de hipotecas con alto riesgo de morosidad a productos financieros en los que invirtieron empresas de diversos sectores de la economía.
La primera causa que determinó la variación de los precios de los bienes inmuebles fue la reducción de las tasas de interés que produjo una elevación en la demanda de hipotecas, lo que a su vez generó una elevación en la oferta de bienes inmuebles, porque a las expectativas que se tenían con respecto a la tendencia al alza de los precios en el sector inmobiliario.
Esta tendencia no sólo atrajo a pequeños inversores, sino también de empresas, que adquirieron nuevos productos financieros, cuyas calificaciones de riesgo no concordaban con la realidad, creados bajo la forma de titularizaciones y respaldados con créditos hipotecarios. En este contexto, la explosión de la crisis desató una recesión.
3.1 Shock de oferta
Entre los años 1995 y 2001 se generó en Estados Unidos una burbuja en el sector tecnológico relacionada básicamente con las empresas de la industria de las TIC. En este período el número de las empresas relacionadas con dicha industria creció debido a que la economía de este país se
53 encontraba en un ambiente de tasas de interés bajas y los precios de esta industria mostraban tendencia al alza.
Por las condiciones de la época, se dio paso a la especulación, lo cual influyó en el ascenso del valor de las acciones de estas compañías .En el año 2000 a consecuencia de que el rendimiento de las compañías del sector no justificaba en términos reales la valoración de sus acciones129, estas acciones empezaron a venderse masivamente, consecuentemente bajó el valor de las mismas, lo que dio paso a que se generen fusiones de las compañías del sector o la quiebra.
Para poder frenar la especulación, el gobierno incurrió en un alza significativa y reiterada de las tasas de interés, entre 1999 y 2000, para desacelerar el crecimiento de las compañías. Además, fue necesario inyectar dinero en la economía para reactivarla, luego del desplome del índice NASDAQ.
En el año 2001, a raíz de los ataques terroristas del 11 de septiembre, existió un temor generalizado por parte de la población y la Reserva Federal tuvo que bajar nuevamente las tasas de interés para promover la inversión.
El inicio de la crisis financiera de 2008 en Estados Unidos estuvo vinculado con problemas de especulación en el sector inmobiliario, relacionados primordialmente con la emisión y otorgamiento de hipotecas a prestamistas de alto riesgo. Esta emisión se aceleró debido a que las tasas de interés se bajaron reiteradamente para reactivar la economía luego de la explosión de la burbuja tecnológica y la desconfianza generada por los ataques terroristas. Las expectativas que se tenía con respecto al incremento de los precios del sector a inicios del nuevo milenio resultaron ser atractivas para los hogares. Una vez que los intereses se elevaron y los precios del sector cayeron y dejaron expuesta no sólo a la cartera de los bancos de inversiones sino también el precio de las garantías130.
129 SPECTOR, R.,
amazon.com: Get Big Fast, New York, 2000. p 47
130 Cfr. REDACCIÓN LÍDERES,
¿qué pasó? Un terremoto financiero, El comercio, Quito, 22 de septiembre del 2008, Líderes. p.12.
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3.1.1 Inversión en el sector inmobiliario y en productos derivados
La exposición del sector financiero se generó a consecuencia de su particular liberalización, por lo que al interior del mismo se pueden crear libremente nuevos productos financieros y operar con ellos. Esto lleva además a estimular la intermediación financiera. Las hipotecas, se agrupaban para formar parte de titularizaciones que se comercializaban y cuyos compradores fueron no sólo bancos de inversión sino bancos de consumo y ahorro e instituciones financieras en general.
Estas titularizaciones estuvieron formadas tanto por hipotecas con calificaciones positivas, es decir con un bajo riesgo de morosidad, cuanto por hipotecas con calificaciones negativas, es decir con un alto riesgo de morosidad. Esto generó un problema en el momento en que los intereses se elevaron, puesto que las hipotecas con alto riesgo de morosidad empezaron a ejecutarse en un ambiente en el cual la tendencia de los precios del sector inmobiliario era a la baja.
La especulación del sector llevó al colapso al sector financiero de Estados Unidos, hecho al que se sumó la situación de la economía en su conjunto.
El comportamiento del sector inmobiliario dependió del comportamiento de las tasas de intereses, puesto que es a través del financiamiento de la banca privada, que las personas tienen acceso a los bienes de esta industria. A raíz de la variación negativa de los intereses, se vivió una ola especulativa mediante la cual los precios de los bienes inmuebles crecieron rápidamente, lo que llevó a que exista inversión tanto en el sector como en sectores relacionados.
Las hipotecas, además, se agruparon en paquetes que entraron en un proceso de titularización para ser ofertados a inversionistas. En el 2006, bancos inversores en Wall Street como Morgan Stanley y Citigroup, empezaron a promover nuevos productos financieros, entre los que se incluían estas titularizaciones, a través de la corporación financiera New Century131.
55 La explosión del endeudamiento en el sector inmobiliario fue la consecuencia de la tendencia al alza de los precios del sector, a partir del 2003, fue constante hasta mediados del 2006. El incremento fue del 7% en el 2003 y alcanzó un crecimiento del 14% en el 2006132, dicha tendencia llevó al endeudamiento de las personas para canalizar esta deuda hacia una inversión en este sector. Para la segunda mitad del 2006 los precios del sector cayeron vertiginosamente hasta que para finales del 2007 presentaban una pérdida de valor del 10%133, por su parte, la inversión en el sector descendió en 16,89%134.
GRÁFICO 53