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METODOLOGIA Y CRITERIOS PARA LA VALORACION PATRIMONIAL DEL

CAPÍTULO I. LA COMPLEJIDAD Y LA RELACIÓN DEL

I.3. METODOLOGIA Y CRITERIOS PARA LA VALORACION PATRIMONIAL DEL

Partiendo del razonamiento que Los proyectos arquitectónicos particulares pueden considerarse como patrimonio cultural y disciplinar si cumplen con ciertos lineamientos y de la problemática referente a la escasez de criterios para valorarlos, se proponen los siguientes lineamientos como una herramienta para establecer la cualidad patrimonial de cualquier proyecto arquitectónico sin importar que haya sido construido en su totalidad, modificado con el transcurso de los años o solo representado a nivel gráfico o literario . Como se mencionó, estos criterios se apoyan en conceptos y metodologías abstraídos de la antropología – disciplina que ha enfocado gran parte de su estudio al patrimonio y la cultura -, específicamente se apoya en los valores patrimoniales de Josep Ballart.

La metodología propuesta para la valoración del proyecto arquitectónico y que será aplicada a los casos de estudio propuestos en la tesis consta de:

70 Gutiérrez, Ramón. La preservación de los archivos de arquitectura del siglo XX.En: El patrimonio de los siglos XX y XXI: 15 coloquio del seminario estudio y conservación del patrimonio cultural. Louise Noelle (Coord.). México D.F: Ed. UNAM. Instituto de Investigaciones Estéticas. 2011. ISBN. 9786070216749.

71 Boix, Fernando, et al. La construcción del patrimonio disciplinar Tomo I. 1º Edición. Rosario, Argentina: UNR Editorial. pp. 13. ISBN

9506735298. 2005.

72 Proyecto como se estableció en el primer capítulo desde su proceso hasta su representación.

73 Correal P. Germán Darío. El proyecto de arquitectura como forma de producción de conocimiento: hacia la investigación proyectual.

37 1. Se buscará, rescatará y expondrá los materiales proyectuales – que van desde material gráfico, literario, video gráfico, testimonial, entre otros – a utilizar, ya cada uno de ellos son el reflejo de una metodología proyectual, del desarrollo del proyecto partiendo desde la idea a la propuesta arquitectónica e incluso la construcción – en aquellos casos que se haya concretado de esta manera-, de las intenciones que tenía tanto el dueño como el proyectista, si existe una coherencia entre el proyecto y el discurso y finalmente del contexto cultural y disciplinar en el que se vio envuelto. .

2. Se sintetizará toda la información en una descripción del proyecto - técnica, artística, de intención, monetaria, etc.-.

3. Se valorará el proyecto arquitectónico como patrimonio utilizando las categorías propuestas por Ballart74 de valor de uso, valor formal o valor simbólico- significativo aplicadas según sea el caso para establecer su cualidad como patrimonio cultural o disciplinar:

 Valor de uso. Comúnmente esta relacionado con la actividad específica a la para la que un objeto fue creado, sin embargo, al relacionarlo con los proyectos arquitectónicos, no nos referimos a este tipo de principio de utilidad sino al de uso inmaterial, refiriéndose a los distintos conocimientos teóricos y prácticos, de experiencia acumulada de una cultura, un sector de la población o un contexto determinado.

Este valor podemos vincularlo tanto al patrimonio cultural como con el disciplinar. Como patrimonio disciplinar, el proyecto es la acumulación de conocimientos arquitectónicos, técnicos, constructivos, la incorporación de materiales nuevos y procesos de proyectación o representación que sirven para ampliar el bagaje de conocimiento disciplinar. Como patrimonio cultural, podemos comprender en el proyecto la situación histórica en la que fue gestado, las reflexiones filosóficas, los paradigmas científicos, los valores e ideales de parte de la sociedad, los modelos económicos y la problemática social, obteniendo un conocimiento más profundo de estos aspectos culturales. Es necesario para esto tener un conocimiento del contexto total75 , como menciona Spiro Kostof, no solo lo relacionado con la arquitectura, sino con la identidad, los temas financieros, políticos y sociales volviéndose estas las bases del estudio - especialmente histórico -.

 Valor formal. En la obra construida es más fácil reconocer este tipo de valor ya que en ellos la percepción sensorial está latente al introducirnos a los edificios, tocas las texturas, observar las formas envolventes o los colores utilizados. En el proyecto arquitectónico también encontramos dichos valores formales. Por un lado las formas, texturas e intenciones perceptuales se encuentran plasmadas en el proyecto arquitectónico, representados ya sea en los dibujos, croquis y planos finales o en textos, artículos o notas escritas por el autor del proyecto. Ciertas formas fueron pensadas en los proyectos para crear sensaciones especificas en el usuario, desde positivas - humildad, iluminación, paz – hasta negativas – encierro, desesperación, opresión -, la valoración de dichas intenciones, ya sea que sean corroboradas o no con la construcción del proyecto lo vuelve un criterio necesario a tomar en cuenta.

74Ibíd., pp. 65-98.

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38 Por otro lado, y de manera más específica, la forma es considerada como una de las características más importantes de la arquitectura, si análisis en el proyecto proporciona el marco contextual disciplinar y cultural del que proviene. Ya sea que se adscriba o desafíe las formas aceptadas de cierta época, el valor que posee el proyecto arquitectónico como representante de una tipología arquitectónica, de una ornamentación, de un tipo de trazo le proporciona el calificativo de patrimonio – cultural o disciplinar -.

 Valor simbólico-significativo. La arquitectura y sus obras son objetos con un claro valor significativo, ya que representan algo distinto. Con el paso del tiempo se vuelven signos cargados de significados acumulados, de esta manera la Bastilla de San Antonio en Paris, en un principio era un símbolo de defensa a la ciudad, al paso del tiempo cambio su significado al convertirse en la prisión estatal y a partir de 1789, fue símbolo del inicio de la Revolución Francesa. De igual manera un proyecto arquitectónico puede tener un significado o varios significados acumulados volviéndole un signo, independientemente de su construcción. Proyectos como los de Boullèe, Ledoux, entre otros tenían la intención de ser experimentos arquitectónicos, aunque en su época fueron menospreciados y blanco de burlas Ledoux es un genuino representante de la arquitectura utópica y revolucionaria francesa. En la actualidad se han vuelto signo de una visión e innovación arquitectónica que debe buscar el arquitecto en cualquier época.

Fig. 12. Proyecto del Chaux - Maison de surveillants de la source de la Loue de Claude Nicolas Ledoux

39 De esta manera lo que se busca en los proyectos arquitectónicos en este valor es su capacidad de evocar un tiempo, una situación ya sea fiel a las tendencias o los cánones establecidos o se les enfrente. El reconocer en el proyecto arquitectónico la carga simbólica- significativa además de proporcionarnos conocimientos, establece un puente de comunicación con su contexto, ideales y problemas, proporcionando material para entender la situación actual de la cultura o la disciplina.

Cabe mencionar que Josep Ballart considera que no es necesario que el objeto posea los tres valores para considerarlo como patrimonio, es suficiente con que sea parte de un criterio. Estos criterios propuestos desde la antropología son aquellos que se utilizaran para valorar los proyectos arquitectónicos seleccionados más adelante, en los capítulos II y III se presentan los materiales proyectuales utilizados para la valoración y los valores que se encuentran en cada proyecto relacionándolo con el contexto que le rodea ya sea cultural o disciplinar.

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CAPITULO II. PROYECTO DEL CONJUNTO URBANO DE