Texto retórico y hecho retórico
38 Véase la nota 46 de Antonio Tovar al libro primero de la Retórica de Aristóteles, ed cit., pág 85.
6.1. La microestructura del texto retórico
La elocutio es la operación retórica p o r la que se obtiene una cons trucción lingüística que manifiesta la construcción m acroestructural co rrespo nd ien te al nivel de dispositio, p o r lo que en el eje d e rep re sen ta ción vertical d el m odelo retórico la elocutio viene a continuación d e la dispositio, so b re cuyos m ateriales actúa. A esta operación co rresp on de, como resultado d e la actuación de la misma, el nivel d e elocutio, que forma p a rte del texto retórico, en el cual constituye su m icroestruc tura, su manifestación textual lineal. La elocutio es, pues, la verbaliza- ción de la estructura semántico-intensional del discurso, con la finalidad d e hacerla com prensible p o r el receptor, por lo que hacia la elocutio confluye la energ ía retórica d e construcción textual iniciada con la inventio y continuada con la dispositio. Si la inventio comienza el p ro c e so d e elaboración textual con la obtención d e la estructura de conjunto referencial y la dispositio lo continúa con la construcción de la ma- croestructura, la elocutio cierra el proceso al producir la superficie textual que, como significante global del texto retórico, llega al re c e p tor. Aristóteles, a propósito d e la claridad de la elocutio, escribe: «vir tud de la dicción es que sea clara; la p ru eb a es que el discurso, si no manifiesta algo, no producirá su propio efecto»'. La construcción lin-
güística q u e es la elocutio d e b e m anifestar adecuadam ente los conteni dos d el discurso con el fin d e que el o rad o r alcance con el discurso la finalidad que p re te n d e con relación al destinatario
Como com ponente teórico operacional, la elocutio m antiene una relación d e sucesividad con el com ponente d e dispositio, con respecto al cual es posterior. Sin em bargo, como p ro ceso operacional, la elocu tio p u e d e s e r sim ultánea parcial o totalm ente a la dispositio e incluso a la inventio, puesto q u e el prod u ctor del texto p u e d e com enzar la ver- balización elocutiva antes d e finalizar dichas dos operaciones. En el caso del g enu s iudiciale, el o rad o r que interviene en segundo lugar, al ten e r qu e construir p arte d e su discurso en función del pronunciado anteriorm ente p o r el otro orador, p u e d e con frecuencia en contrarse en la situación d e ir realizando la elocutio a la vez q ue encuentra algunos d e los elem entos referenciales y los organiza dispositivamente.
Aristóteles se refiere a esta operación retórica con el térm ino Xé^iq (elocución, dicción), qu e coincide con el q ue em plea en la Poética p a ra una d e las p a rte s cualitativas d e la tragedia, la que consiste en el significante d el texto^. La Xé^k; retórica como nivel resultante d e la operación d el mismo nom bre y la poética son equivalentes como m icroestructuras textuales, p e ro se distinguen en que p erte n ec e n a dos clases diferentes d e discurso. En la Retórica se p ara A ristóteles la retórica d e la poética, tras reco n o cer la vinculación inicial d e este nivel y operación con la ex presió n poética"'.
2 Cfr. Josef Martin, Antike Rhetorik. Technik und Methode, cit., págs. 247 y sigs. 3 En la Poéticaescrib e A ristóteles so b re la como p arte cualitativa d e la tragedia: «Llamo "elocución" a la composición misma d e los versos»; cfr. Aristóteles, Poética,
edición bilingüe d e Valentín G arcía Y ebra, Madrid, C redos, 1974, 1449b34-35, Y también: «Y digo, como ya q u ed ó expuesto, qu e la elocución es la expresión m ediante palabras, y esto vale lo mismo p a ra el v erso q u e p ara la prosa»; cfr. ibidem, 1450bl3-16. Véase, a propósito d e la situación d e la como significante, Antonio G a rd a Barrio, «Retórica como ciencia d e la expresividad (Presupuestos p ara una Retórica general)», cit,, pág, 27.
* Éste e s el planteam iento d e Aristóteles: «Dado q u e los poetas, aun diciendo cosas insulsas, p are c e ría q u e con su dicción lograban gloria, p o r eso la primitiva dicción fue poética, como la d e Gorgias. Aún ahora, la m ayoría d e los qu e no han recibido educación c re e n que los d e e se estilo son los q u e m ejor hablan Lo cual no es así, sino que es diferente la dicción d e un discurso y d e la poesía. Y lo p ru e b a lo que ha ocurrido, p ues ni los autores d e trag ed ias se sirven ya del mismo estilo, sino que, según pasaron d e los tetrám etros al yambo, p o r s e r éste d e todos los m etros m ás sem ejante a la p rosa q u e los dem ás, lo mismo dejaron d e las palabras las d e fuera d e lo conversacional, las cuales utilizaban los anteriores y aun ahora los q u e com ponen hexám etros. Por eso es ridículo imitar a los que ya ellos mismos no se sirven d e aquel estilo, d e modo que está claro que no tenem os qu e ir exam inando minuciosamente todo lo q u e se refiere a la dicción, sino sólo acerca d e la dicción retórica qu e nos ocupa aquí; acerca d e aquélla se ha tratado en los libros Sobre la Poética»-,cfr. Aristóteles, Retórica,ed. cit., 1404a24-39.
La elocutio es asociada sin problem a alguno al com ponente verba del discurso, p o r se r el objeto de aquélla precisam ente la obtención de las verba al servicio d e la finalidad global del texto retórico. Pero ese com ponente, como ya hem os visto, tam bién es vinculado a la operación d e dispositio, lo cual implica una relación próxim a entre estas dos operaciones, cuyos límites prácticos no p u ed en s e r fijados fácilmente, si bi^n son más claros que los que separan la dispositio d e la inventio, comq señala Antonio García Berrio®. Quintiliano había asociado inequí vocam ente la elocutio a las verba y, como ya ha qued ado expuesto, vinculaba tam bién la dispositio a aquéllas®.
El nivel d e dispositio y el d e elocutio forman conjuntamente el texto retórico, m ientras que el d e inventio es el del referente, que aunque im prescindible p a ra la elaboración del texto, está fuera d e éste; dicha p erten en cia d e lo dispositivo y lo elocutivo al texto hace que la elocutio sea en la construcción textual una prolongación, en el nivel m acroes- tructural, d e la dispositio, pu es en la génesis textual la actividad ma- croestructural está dirigida, precisam ente a través del plano d e la estructura m acrosintáctica d e transformación, a la m icroestructura, que está form ada p o r las oraciones del texto tanto en su estructura de superficie como en su estructura subyacente. Es necesario ten e r en cuenta, p o r otra parte, la conexión que la teorización retórica d e Sulpi- cio Víctor establece entre dispositio y elocutio al no incluir ésta entre los oficios del o rad o r y considerarla una p arle de la dispositio'^, o p e ra ción que, según este rétor incluye tam bién la organización verbal del discurso. Si partim os d e la existencia d e una res intensional que ante riorm ente he defendido, el problem a d e la relación entre dispositio y elocutio p u e d e s e r planteado como el d e la conexión entre construc ción intensional subyacente y manifestación lingüística d e la misma, p a ra cuya elucidación es necesaria la explicación que ha ofrecido el profesor García Berrio de la relación de res y verba en la obra litera ria:
«Se tr a ta d e u n m o d o m á s d e a fr o n ta r — e s c r i b e G a rc ía B e rrio — la e te r n a c u e s tió n d e la c o n ju n c ió n e n tr e fo n d o y fo rm a , sig n ific a n te y sig n ific a d o , c o m o " h a z y e n v é s " m d e s g lo s a b le s e n la s e r i e d e u n id a d e s - s ig n o s q u e c o n s titu y e n el le n g u a je lite r a rio »®
’ Cfr. Antonio García Berrio, Formación de la Teoría Literaria m oderna, 1, La tópica horaciana en Europa, cit., págs 57-58.
® Cfr. Marco Fabio Quintiliano, InstituUo oratoria, ed cit., 8, pr., 6 ^ Cfr. Sulpicio Víctor, Institutiones oratoriae, ed. cit., 4 y 14.
® Cfr. Antonio García Berrio, Formación de ¡a Teotia Literaria m oderna, 1. La tópica horaciana en Europa, cit., pág. 412.
Y más adelante da la justificación estética d e esta unión:
«En esa inmaterial zona de fricción entre significante y significa do es donde se produce el milagro de armonía de lo poético.»® Los niveles d e dispositio y elocuüo m antienen una conexión d e este tipo en la q u e se fundam enta la solidez d e la construcción textual del discurso retórico. El principio d e aptum o decorum , tan im portante en la producción literaria, desem p eñ a en dicha unión d e las dos operacio nes retóricas d e índole sintáctica en sentido semiótico ima función d e cohesión y adecuación e n tre las mismas. En De inventione, Cicerón define la elocuüo d el siguiente modo: «La elocución es la acom odación a la invención d e las p alabras apropiadas»*®; se trata d e la obtención d e p alabras q ue sean idóneas p a ra e x p re sa r las ideas halladas p o r m edio d e la inventio, q ue son lo que he denom inado res extensional y que pasan a form ar p a rte del texto como res intensional, p o r lo que la acom odación a la inventio se entiende qu e es a través d e la organiza ción textual a la qu e la dispositio som ete los m ateriales inventivos. Precisam ente la relación que en el texto d e Cicerón se establece entre inventio y elocuüo es un apoyo p a ra la idea d e la unión entre el contenido referencial, transform ado en intensión, y el significante.
La lineahdad d el nivel d e elocuüo es la q u e rige la expresión de los elem entos d e la m acroestructura, la cual es así som etida a la sucesivi- da d p ro p ia d el significante lingüístico. Pero, a su vez, la elocutio es realizada siguiendo la ordenación del nivel d e dispositio, más exacta m ente la q u e co rre sp o n d e al ordo artificialis en su sentido d e organiza ción equivalente a la estructura m acrosintáctica d e transformación: los b loques intensionales sintácticam ente conectados en la m acroestructura textual del discurso retórico son ex p resad o s en el nivel d e elocutio según la o rd en ad a distribución q u e tienen en el ordo artificialis, que determ ina así la manifestación lingüística d e la res intensional.
Se p u e d e establecer, a p artir d e lo expuesto, en la producción retórica, en lo q ue resp ecta a la elaboración del texto, un o rd en de p ro g resió n constructiva fijado del siguiente modo; inventio, dispositio- ordo naturalis, disposiüo-ordo artificialis y elocutio, al qu e co rrespon d e
» Cfr. ibidem.V éase tam bién Antonio G arcía Berrio, Introduccióna la Poética clasicis- ta,cit., págs. 77 y sigs.; Antonio G arcía Berrio, Significado actual del íormalismo ruso,cit., págs. 23-59, Antonio G arcía Berrio, «Ideas lingüísticas en las paráfrasis renacentistas de Horacio», en: Homenaje al profesor Muñoz Cortés,Murcia, U niversidad d e Murcia, 1976, vol. I. págs. 181-211; Antonio G arcía Berrio, «El "p atró n " renacentista d e Horacio y los tópicos teórico-literarios d e l Siglo d e O ro español», cit., págs. 583-585.
la ordenación d e elem entos form ada po r estructura d e conjunto refe- rencial, m acroestructura-estructura m acrosintáctica d e base, m acroes- tructura-estructura m acrosintáctica d e transform ación y m icroestructu- ra. En esta p rogresión, la elocutio y la m icroestructura son la operación y la construcción en las q ue cristalizan y se manifiestan el esfuerzo de elaboración textual y la tensión codificadora y onomasiológica q ue el orad o r p one en práctica p a ra la comunicación al receptor, d e tal modo que sin la realización d e la elocutio como operación term inal d e la elaboración del discurso, carece de sentido la realización de la inventio y d e la dispositio. A propósito d e la función exteriorizadora y culmi nante d e la elocutio, Quintiliano ofrece una bellísima formulación de esta operación:
«En efecto, hacer la elocución [eloqui] es expresar todas las cosas que hayas concebido en la mente y hacerlas llegar a los . oyentes, sin lo cual las cosas anteriores son inútiles y semejantes a una espada guardada e inmóvil dentro de su vama.»”
La elocutio está situada, como es sabido, en el nivel m icroestructural ^ del texto, nivel formado p o r las oraciones como significante complejo i d e índole textual. Por ello, tiene una relación estrecha con la Gramática, ■ especialm ente con la d e carácter oracional, que proporciona la correc-1 ta construcción d e la expresión elocutiva, la que cum ple con la exigen- • cía contenida en la definición de la Gramática como ars recte dicendi, ! qu e en esta vinculación con la elocutio se pone al servicio d e la Retóri- ca*2. A este respecto, y sin olvidar la diferencia entre Xé^ii; retórica y poética, que ciertam ente tienen mucho en común, es d e interés rec o rd a r q u e en la Poética, al ocuparse d e la Xé^iq como parte cualitati va d e la tragedia, Aristóteles ofrece un b re v e tratado gram atical'^, que, si bien en la Retórica no se encuentra una exposición similar, sirve para afianzar la relación entre Gramática y elocutio so bre la base de la condición d e estructura textual de superficie que es común a la Xé^iq poética y a la retórica.
' Esta conexión de Gramática y elocutio está perfectam ente situada en la'naturaleza verb al d e esta operación. Leemos en la Institutio oratoria d e Quintiliano:
" Cfr. Marco Fabio Quintiliano, Institutio oratoria, e d cit , 8, p r , 15. Cfr. H einrich Lausberg, Manual d e Retórica literaria, cit., § 456.
Cfr. Aristóteles, Poética, ed. cit., 1456b20-1438al7. «Las p artes d e toda elocución -e sc rib e A ristóteles— son éstas’ elem ento, sílaba, conjunción, nom bre, verbo, artículo, caso y enunciación»; cfr. ibidem , 1456b20-21
«Así pues, lo que los griegos llaman (ppácni; lo denominamos en latín elocución. Ésta es tomada en consideración en las palabras o separadas o unidas.»*^
La condición v erb al d e la elocutio se basa en las palabras aisladas o conectadas en las oraciones, p e ro en todo caso sintagm áticam ente ac tualizadas, dep en d ien tes d e un com ponente textual d e léxico d e índole elocutiva q ue ab arca el ámbito sem ántico-extensional, el semántico- intensional y el microestructural*®. Es im portante aten d er a la conside ración d e las palabras conectadas, p o r lo que supone p a ra la organiza ción gram atical del nivel elocutivo en sus relaciones en tre palabras en la oración. La aproxim ación d e la Gramática y la elocutio tiene su m ayor rendim iento en la compositio, estructura sintáctica oracional y p o r tanto m icroestructural del texto retórico, la cual está fundam entada en la corrección lingüística y tam bién en la voluntad retórica d e elabo ra r un discurso qu e en su nivel d e elocutio sea elegante y comunicati vam ente efectivo: es decir, en la compositio confluyen el ars reate dicendi y el a rs b e n e dicendi. La teoría d e la compositio incluye el tratado d e la oración y d e sus elem entos y la colocación d e las palabras en aquélla*®. La elocutio, llamada en g rieg o tam bién cppáaii;, como atestigua Ouintiliano en el texto antes citado, tiene, aunque es la menos textual d e las operaciones constituyentes del discurso, un carácter tex tual basado en su dinám ica discursiva, qu e está asociada a la com po sición oracional, la cual, dentro d e un m arco textual, está sostenida p o r el principio d e coherencia que rig e las relaciones entre las ora ciones d e la microestructura*^.
En tanto en cuanto su objeto es la dim ensión y erb al del texto retóri co en sus aspectos normativos, p e ro so b re todo en lo que resp ecta a los recursos lingüísticos que p u e d e n h a c er dicho texto atractivo y ag ra d a ble p a ra el receptor, el tratado d e la elocutio es una explicación siste-
Cfr. M arco Fabio Oumtiliano, InsütuUo oratoria,ed. cit., 8, 1, 1.
Cfr. Francisco Chico Rico, «Elocutioe com ponente linguistico-testuale di lessico», en: Studi Italiani di Lingüistica Teórica ed Applicata, 17, 1, 1988, págs. 77-92.
A propósito d e la compositiov éase Heinrich Lausberg, Manual de Retórica literaria,
cit., §§ 911 y sigs.
Para e l concepto d e coherencia textual, véase W olfgang U. D ressler, Introduzione alia lingüistica del testo, cit., págs. 29, 34 y sigs.; Irena Bellert, «Una condizione della coerenza d ei testi», en: Maria Elisabeth Conte (a cura di), La lingüistica testuale, 1977, págs. 148-180; Michael A. K. Halliday y Ruqaiya Hasan, Cohesion in English, Londres, Longman, 1976; Tanya Reinhart, «Conditions for Text C oherence», en: Poetics Today,1, 4, 1980, págs. 161-180; Maria Elisabeth Conte, «C oerenza testuale», en: Lingua e Stile, 15, 1, 1980, pás. 135-154; Tomás A lbaladejo y Antonio G arcía Berrio, «La lingüística d el texto», cit., págs. 224 y sigs.
mática d e la expresividad retórica y, como verem os, también litera ria*®, como actualización estético-verbal de la manifestación lingüística. En efecto, esta p a rte de la Retórica constituye una adecuada teoría d e la expresiv id ad verbal; afirma García Berrio:
«Ninguna de las taxonomías, ni de los registros categoriales establecidos por la estilística no retórica pueden brindarnos hoy un sistema más completo para analizar esos auténticos estilem a s in ten cionales d e e x p re siv id a d , que son las figuras.
La Retórica ofrece d e este modo un exhaustivo elenco, perfecta m ente estructurado, d e los dispositivos de la expresividad lingüística del discurso retórico en su nivel de elocutio y también del discurso literario en el nivel equivalente, d ebido a una transferencia doctrinal históricam ente consolidada d e sd e la Retórica hacia la Poética en cuanto al estudio d e dichos dispositivos elocutivos^o. La Retórica llenaba de este modo una carencia de la Poética clásica, que no contaba con una sistematización análoga de los recursos de expresividad de la lengua literariaV p o r ello tomó d e la Retórica el tratado elocutivo como corpus teórico válido p a ra la explicación del discurso literario^*. Esta asocia- ción d e la doctrina retórica d e la elocutio al texto literario fue uno de ' los factores que provocaron la hipertrofia d e esta operación en la
Cfr, Antonio G arcía Berrio, Teoría de ¡a Literatura, c i t , págs. 51-179, so b re la expresividad. El profesor G arcía Berrio escrib e a propósito de este importantísimo concepto, indispensable p a ra la elucidación del texto lingüístico-artístico: «Entendemos la e xpresividad literaria como una p ro p ied a d en sí misma d e determ inados textos v erb a les acertados. Se trata, a nuestro juicio, d e una forma prim ordial y sim ple del valor estético, que se alcanza bajo determ inadas estructuras no totalm ente previstas del uso lingüístico.» En su magnífica fol-mulación. G a rd a Berrio explica, «La expresividad se apoya en los mecanism os reg u lares gram aticales y so b re todo retóricos, tipologizados y norm ales, p e ro esa combinatoria d e constantes que g en era la expresividad, alcanza formas de azar im previsibles. Por la ausencia en ella del rasgo convencional y automático e s p o r lo qu e se diferencia de la literariedad, siendo así como se constituye en la expresión más amplia, o forma retórica-verbal del valor estético»; cfr. ibidem , págs. 110- 111 V éase tam bién el estudio de Antonio García Berrio. «Retórica como ciencia de la expresividad (Presupuestos para una Retórica general)», cit
Cfr. Antonio G arcía Berrio, Teoría de la Literatura, cit., pág. 143.
“ Aron Kibedi Varga, Rhétorique et Uttérature, cit , F em ando Lázaro C arreter, Estu
dios de Poética, M adrid, Taurus, 1979, 2 " eá . págs 9-30, págs 11-12, Antonio García
Berrio, «Retórica como ciencia d e la expresividad (Presupuestos para una Retórica g e n e ral)», cit., pág. 12; José María Pozuelo Yvancos, Teoría del lenguaje literario, cit., pág. 14. Véase Antonio G arcía Berrio, «Retórica como ciencia de la expresividad (Presu puestos p ara una Retórica general)», cit , pág 12
Retórica frente al desarrollo, norm al p rim ero y d e p ro g resiv o abando no después, d e las restantes operaciones. En efecto, la elocutio retóri ca, al ex ten d erse al texto literario, al q u e ofrecía p o r cierto un iniguala b le instrum ental teórico y analítico en lo qu e a su m icroestructura se refiere, ab arcab a el texto retórico y el texto literario y q ued ab a inserta e n la Retórica y en la Poética, d e m odo que la p é rd id a d e vigencia d e la Retórica®^ no supuso necesariam ente el abandono del tratado d e elocu tio, ya q u e éste descansaba muy sólidam ente tam bién so b re la teoría d el discurso literario. En esta situación, como ya hem os expuesto, la operación d e elocutio llegó a identificarse prácticam ente con la totali d a d d e la Retórica, que qued ab a red u cida así a una sola d e sus varias partes. La im portancia d e la elocutio radica p recisam ente en su consis tencia como teoría del estilo y d e ahí p ro c e d e la expUcación d e su