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Modelos macroeconómicos

In document Teoria y politica macroeconomica (página 37-41)

1 Introducción a la Macroeconomía

1.5 Modelos macroeconómicos

El principal instrumento del análisis macroeconómico para explicar la realidad son los modelos macroeconómicos. Un modelo macroeconómico es una representa- ción simplificada de la totalidad de una economía, donde aparecen una serie de magnitudes agregadas denominadas variables. El modelo formula hipótesis que re- lacionan unas variables con otras, hipótesis que se expresan formalmente median- te un sistema de ecuaciones matemáticas a partir de las cuales se realizan después predicciones sobre el comportamiento futuro de las variables del modelo. Ahora bien, no se debe olvidar que las matemáticas no son más que un instrumento que permite derivar implicaciones a partir de los supuestos, de una manera concisa y rigurosa; pero lo verdaderamente relevante son la adecuación y la relevancia de los supuestos de partida, así como el razonamiento económico por el que se llega a las conclusiones y las implicaciones económicas de las mismas.

Al construir un modelo se debe tener particular cuidado en seleccionar los rasgos fundamentales de la realidad estudiada, de manera que sólo prescindamos de lo accesorio. Como es natural, las conclusiones obtenidas a partir de un mode- lo macroeconómico dependen de los supuestos iniciales, y es muy probable que puedan cambiar si se alteran dichos supuestos. La mayor parte de los modelos (y entre ellos los estudiados en este libro) admiten representación gráfica, lo que nos permite captar más fácilmente la naturaleza de la interdependencia entre las variables.

Las variables que aparecen en un modelo pueden ser endógenas, esto es, las que vienen explicadas por el modelo; o exógenas o autónomas, esto es, las que vienen explicadas por factores externos al modelo y contribuyen a determinar las endó- genas. Supongamos, por ejemplo, el siguiente modelo macroeconómico, que se estudiará en el Capítulo 4:

C = CA + c(Y − T) I = IA Y = C + I + G

donde C = consumo, CA = consumo autónomo, c = propensión marginal al consumo, Y = renta nacional, T = impuestos netos de transferencias, I = inversión, IA = inversión autónoma, G = gasto público. En dicho modelo tenemos que c, CA, IA, T y G son variables exógenas, pues vienen dadas desde fuera del modelo; mientras que C e Y son variables endógenas, al venir determinadas por las variables exógenas.

Otra manera de clasificar las variables de un modelo es entre variables flujo, que son las que vienen referidas a un periodo de tiempo; y variables fondo o stock, que se refieren a un instante del tiempo. Ejemplos de variables flujo son la renta, la inversión o las importaciones; de variables fondo, la oferta monetaria, el factor productivo capital y la tasa de paro. Existe una interrelación entre flujos y fondos: los flujos proceden de los fondos (por ejemplo, la renta se obtiene a partir de las cantidades utilizadas de los factores productivos), al tiempo que los fondos se nutren de los flujos (en el ejemplo anterior, la renta a través de su componente de inversión incrementa el volumen de recursos productivos del periodo siguiente).

Hay que hacer notar que no todas las variables económicas son flujos o fondos. El ejemplo más conocido son los precios: así, el precio de un producto es la razón entre dos flujos (el gasto en el producto y el número de unidades vendidas del mis- mo) de manera que no es ni un fondo ni un flujo. Esto se puede hacer extensivo a otras variables que también son el cociente, bien de dos flujos, de dos fondos, o de un flujo y un fondo (o viceversa), tales como la propensión al consumo, el coefi- ciente de caja de los bancos, la tasa de beneficio o la relación capital-producto.

Finalmente, las variables de un modelo pueden venir expresadas en términos nominales o monetarios, cuando están valoradas en las unidades monetarias del periodo corriente; o en términos reales, cuando están valoradas en las unidades monetarias de un determinado periodo de referencia. Una variable en términos reales se obtiene dividiendo la correspondiente variable en términos nominales por un índice de precios, lo que significa que se está descontando el efecto de la variación de los precios; en otras palabras, la variable real reflejará el poder de compra de la correspondiente variable nominal. Por ejemplo, si el salario se mide en unidades monetarias del periodo actual hablaremos de salario nominal o monetario, pero si lo dividimos por un índice de precios estaremos en presen- cia del salario real.

Por lo que respecta a las relaciones entre las variables que constituyen un mo- delo macroeconómico, pueden ser de diversos tipos. Tendremos en primer lugar las llamadas identidades, cuya característica principal es que son válidas siempre, ya que definen una variable a partir de otras, como su suma, producto, cociente, tasa de variación, etc. Algunos ejemplos son:

que nos dice que las economías domésticas distribuyen su renta disponible entre consumo y ahorro;  Ü P{P P1 P1 ,

que nos dice que la tasa de inflación es igual a la variación del nivel de precios dividida por el nivel de precios inicial; o

uFT N

FT ,

que nos dice que la tasa de desempleo es igual a la proporción que, sobre el total de la fuerza de trabajo, representa la diferencia entre ésta y el nivel actual de em- pleo. Obsérvese que en las identidades se emplea el símbolo ⬅ en lugar de =.

Por otra parte, las relaciones funcionales son aquellas que son válidas para algunos valores de las variables pero no para otros, y se caracterizan porque una o más va- riables causan o determinan otra; en términos matemáticos, son ecuaciones y no identidades. Las más importantes son las denominadas relaciones de comportamiento, que reflejan la conducta de los agentes económicos. Un ejemplo de relación de comportamiento sería la función de consumo:

C = CA + cYD

que nos dice que las economías domésticas consumen una proporción c de su ren- ta disponible, además de realizar un consumo mínimo CA en caso de que la renta disponible fuese igual a cero.

Finalmente, las condiciones de equilibrio especifican el requisito para el que un mercado determinado se vacíe, que no es otro que, en dicho mercado, la oferta debe ser igual a la demanda.

Como ejemplo de lo anterior, veamos el siguiente modelo: C = CA + cYD

YDŁ Y − T I = IA − hr YdŁ C + I + G

Y = Yd

Este modelo, que se estudiará en el Capítulo 4, consta de:

s

una proporción negativa h del tipo de interés r, además de realizar una inver- sión mínima IA en caso de que el tipo de interés fuese igual a cero.

s

como la renta total menos los impuestos pagados al sector público, netos de las transferencias recibidas del mismo; y la demanda agregada Yd se define como la suma del consumo, la inversión y el gasto del sector público G.

s

demanda agregada.

Finalizaremos esta sección exponiendo dos conceptos que nos serán de gran utilidad a la hora de manejar los modelos macroeconómicos, y nos permitirán simplificar en gran medida el análisis: nos referimos a los conceptos de equilibrio y estática comparativa.

Un modelo macroeconómico está en equilibrio cuando las variables del mismo no muestran cambio alguno, y no existe tampoco ningún motivo que tienda a producir cambios en dichas variables. En una situación de equilibrio, los valores actuales de las variables se corresponden con los valores esperados o planeados por los agentes para las mismas. Por tanto, si se satisfacen los planes de los agentes, éstos no tendrán ningún incentivo para alterar su comportamiento, con lo que la situación de equilibrio tenderá a mantenerse.

Por otra parte, según el papel desempeñado por el tiempo, los modelos pueden ser estáticos o dinámicos. Un modelo estático es aquel que estudia lo que ocurre en un instante particular del tiempo. En un modelo estático, todas las variables vienen fechadas en un momento dado, analizándose los valores de equilibrio instantáneo alternativos de un conjunto de variables endógenas asociados a valores alternativos en ese momento particular de las variables exógenas. A su vez, un modelo dinámico analiza lo que ocurre a medida que transcurre el tiempo. En un modelo dinámico, las variables vienen referidas a distintos momentos del tiempo, de manera que lo que se estudia son las trayectorias temporales de las variables endógenas asociadas con trayectorias temporales alternativas de las variables exógenas.

Finalmente, un tipo de análisis del que se hará un uso continuado a lo largo del libro es la estática comparativa. En pocas palabras, la estática comparativa consiste en la comparación de dos posiciones de equilibrio estático. A continuación desa- rrollaremos con mayor detalle este concepto, ya que va a constituir nuestro instru- mento principal a la hora de examinar la evolución de las variables macroeconó- micas en el marco de los distintos modelos que veremos a lo largo del libro.

En general, y con objeto de simplificar el análisis, tomaremos siempre como punto de partida una situación de equilibrio en el modelo que estemos utilizando en cada caso. A partir de aquí, supondremos que se produce una perturbación, esto es, un cambio en una variable exógena particular (que pudiera ser una variable de

política económica). La estática comparativa, entonces, consistirá en la compara- ción del nuevo equilibrio, correspondiente al nuevo valor de la variable exógena, con el equilibrio inicial; un esquema simplificado del proceso se muestra en la Figura 1.2. En particular, la comparación se va a referir a los distintos valores de las variables endógenas en uno y otro equilibrio.

Figura 1.2. La estática comparativa.

Hay que señalar que la estática comparativa, a diferencia de la dinámica, no estudia la trayectoria temporal de las variables entre ambos equilibrios. Así pues, las explicaciones que se darán acerca de las alteraciones experimentadas por las variables entre uno y otro equilibrio serán meramente tentativas, pues una infor- mación detallada sobre tales movimientos no la puede ofrecer el modelo estático en el marco del cual se realiza el análisis de estática comparativa.

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