2.Respecto a las trabajadoras sociales
6. A modo de síntesis
Las preguntas que orientaron esta investigación fueron: ¿cómo conciben e intervienen los trabajadores sociales respecto del consumo de medios en instituciones que trabajan con niños/niñas y jóvenes en la ciudad de Tandil? ¿Qué percepciones de la infancia poseen los profesionales? ¿Cuál es el rol/poder de los medios y el lugar del trabajador social en esta interacción? A partir del análisis previamente realizado se puede afirmar que:
• Los trabajadores sociales expresan varias contradicciones, por lo que poseen posturas eclécticas respecto a sus roles en cuanto a la intervención en el consumo televisivo de los niños, niñas y jóvenes que asisten a las instituciones. Quizás los trabajadores sociales no poseen las herramientas o recursos para hacer otras prácticas, o no habían visualizado el consumo televisivo como un espacio de problematización en el que puedan intervenir, debido a estar abocado a las situaciones que merecen su asistencia inmediata en el cotidiano.
• Respecto a la concepción de infancia que prevalece pareciera que en una infancia temprana es dependentista, por lo que el adulto se coloca en un lugar de mayor poder y control, no abriéndose canales de diálogo e intercambio, sino orientando un consumo televisivo definido por los adultos. En cambio a los jóvenes se les da mayor autonomía en la elección y son ellos mismos quienes problematizan el consumo televisivo en las instituciones.
• En cuanto a la función educativa pareciera ser que existen dos alternativas. En primer lugar, una educación tutelar para los niños y niñas pequeñas en las que se les permite consumir sólo los programas que los adultos consideran “apropiados”. Mientras que respecto a los jóvenes toma un sentido único: educar políticamente. Pero esta educación política se asocia a una educación cívica, en relación a la defensa de derechos sociales tales como la salud, la vivienda, entre otros.
• Es necesario profundizar el estudio respecto de qué lugar se le otorga a la función educativa, como así también sobre qué se entiende por función educativa puesto que lo recreativo y educativo aparece asociado a ciertas actividades y el consumo de medios no queda incluido. Es decir, desde la profesión ¿Qué se
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entiende por recreación? ¿Qué se entiende por educación? ¿Qué se entiende por actitud crítica?
• Se puede deducir que la influencia de la televisión se considera mayoritariamente como negativa en relación con otras actividades. Negativa respecto de otras actividades tales como juegos al aire libre, deportes, entre otras. • Las entrevistadas coinciden en problematizar el lugar de las redes sociales. Sería necesario profundizar esta problematización en una futura investigación, ya que la presencia de las redes sociales en la cotidianeidad de los jóvenes pareciera ser de una magnitud importante. Su uso que en algunos casos conduce a la exposición de la privacidad, genera preocupación en las profesionales.
Si bien hasta el momento en la mayoría de estas instituciones (Cuatro de cinco instituciones) no se han realizado actividades que tiendan a problematizar conjuntamente (Profesionales y niños/niñas) los discursos que circulan a través de los medios, se considera que la presente investigación intenta realizar un aporte para visibilizar la problemática y comenzar a abordarla. Actualmente el consumo televisivo incide en la reproducción de una ideología dominante por lo que se vincularía con los procesos sociales y la reproducción de las clases sociales. Si bien la presencia de otros medios de comunicación ha adquirido un rol fundamental en los últimos años, el televisor continúa estando presente en la cotidianeidad de los sujetos. Como trabajadores sociales resulta relevante brindarle mayor peso a la función educativa y al rol de comunicador social. En este sentido, el hecho de no encontrar material que vincule la profesión, su función educativa, el consumo televisivo y la infancia, al iniciar la presente investigación, pareciera marcar la invisibilidad de dicha relación. El discurso comunicacional es público y puede y debe utilizarse para reflexionar y promover un consumo crítico por parte de los sujetos.
Sería oportuno repensar si la emergencia de la cuestión social es realmente un impedimento para trabajar sobre el consumo televisivo, ya que según las entrevistadas la temática, no reconocida como problemática por ellas, aparecía cotidianamente en conversaciones, juegos, etc. En este sentido, el consumo televisivo se manifiesta cotidianamente y puede ser abordada en las situaciones particulares.
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Por otro lado, resulta fundamental reflexionar sobre la concepción e imaginario que se construye respecto de los sujetos con los que trabajamos. En este sentido, la infancia generalmente es subestimada y tomada bajo los parámetros de normalidad que se establecen desde los adultos. Es necesario entender a la infancia como una categoría social, histórica y cultural, que debe ser analizada en su complejidad y diversidad, no sólo desde el discurso sino también desde las acciones. Pareciera ser que el discurso de las entrevistadas en lo que atañe a generar autonomía y concebir a los niños como sujetos de derecho con capacidad de decisión, discernimiento y acceso a la información difiere de las acciones que restringen la toma de decisiones de los niños y jóvenes en torno a qué mirar, cuándo y cuánto, así como se prescinde de su mirada para la construcción de los fundamentos que giran en torno a estas determinaciones.
Finalmente, en el Trabajo Social es necesario reflexionar y repensar sobre la manera que la cotidianeidad al interior de las instituciones impide reflexionar profundamente sobre las causas más profundas de los problemas sociales que se presentan. En este sentido, no se debería disipar la necesidad de realizar una práctica fundada, en la que la práctica y la teoría se sustenten mutuamente, realizando una retroalimentación constante. Es por ello que los espacios de investigación, formación, intercambio profesional son necesarios, ya que la formación es continua debido a que la sociedad está en permanente movimiento y por ende el cambio es un componente intrínseco de la misma.
“Lo que el espectáculo ofrece como perpetuo se basa en el cambio, y debe cambiar con su base. Al mismo tiempo que es absolutamente dogmático el espectáculo no puede llegar realmente a establecer ningún dogma sólido. Para él nada se detiene” (Debord 1967: 20) Lo mismo que ocurre en la sociedad acontece con el consumo televisivo, éste fluctúa, ya que se encuentra inscripto en una determinada sociedad con características específicas.
93 [1] Datos obtenidos de Power Point presentado en la Conferencia de Eduardo Bustelo en
el V Congreso Mundial sobre Infancia. 2012.
[2]Foucault (1977) analiza a través del “biopoder” la relación del poder con el propio cuerpo viviente y con la construcción de la subjetividad, en este sentido, plantea que el poder se ejerce desde dentro (control de la subjetividad), mientras que los individuos creen que desarrollan una personalidad propia y autónoma.
[3] “La idea de que el público infantil tiene una forma particular de relacionarse con el televisor que otros públicos, la influencia de la cultura, de los contextos, de los propios grupos familiares, está tomando mayor fuerza en las investigaciones recientes cuando se examina la relación de los públicos infantiles con la televisión” (Quiroga 2005:1). La pluridimensionalidad alude a las distintas facetas, aspectos, que atraviesan una cuestión, en este caso, la recepción de los niños se ve mediada por diferentes factores tales como la familia, contexto sociocultural, experiencias personales, socialización con otras
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