CONTEXTUALIZANDO A LOS MOVIMIENTOS SOCIALES, PUEBLOS
MOVIMIENTOS Y ORGANIZACIONES SOCIALES 237
La sociedad civil históricamente ha participado de manera activa y propositiva, en la agenda del
desarrollo y la lucha reivindicativa. Se pretende hacer un análisis sobre el rol que han
desempeñado las ONG internacionales, en correspondencia a la ayuda externa en los países en
desarrollo. De igual forma se realizará un análisis, sobre la participación de los movimientos
sociales en Mesoamérica en esta dinámica. Considerando, que los espacios de diálogo han sido
trascendentales en la definición y concreción de políticas y estrategias de cooperación, se
trabajará como un elemento de complemento, un análisis sobre las instancias de diálogo entre la
sociedad civil de otros países y la Mesoamericana, el gobierno y las instancias oficiales
internacionales. Uno de los principales propósitos será entender con mayor profundidad a las
Organizaciones No Gubernamentales Internacionales, buscar los puntos de coincidencia con los
movimientos de los países Mesoamericanos e identificar las tendencias y proyecciones que
permitan trabajar conjuntamente sobre la base de políticas y estrategias coincidentes en la lógica
de la cooperación al desarrollo.
Norberto Bobbio (1998)238 definía el concepto de sociedad civil en los siguientes términos: “en el
lenguaje político actual la expresión sociedad civil es conocida generalmente como uno de los
términos de la gran dicotomía sociedad civil/ Estado, lo que quiere decir que no se puede
determinar su significado y su extensión más que refiriendo y delimitando al mismo tiempo el
término Estado”. De acuerdo a Bobbio, en una primera aproximación se puede decir que la
sociedad civil es el lugar donde surgen o se desarrollan los conflictos económicos, sociales e
ideológicos que las instituciones estatales tienen la misión de resolver mediándolos,
previniéndolos o reprimiéndolos. Al lado de las organizaciones de clase, plantea Bobbio, se
encuentran los grupos de interés, las asociaciones de diverso tipo con fines sociales e 237 El contenido de este capítulo se trabajó con base a los siguientes estudios: Morales López y Máximo Ba: cooperación internacional, desarrollo y pueblos indígenas, Guatemala, 2009; Henry Morales: cooperación internacional en Centro América, Guatemala, 2011; y otras fuentes bibliográficas. 238 Bobi, Norberto, Estado, gobierno y sociedad. Por una teoría general de la práctica, México: Ediciones Fondo de Cultura Económica, Sexta impresión, 1998.
indirectamente políticos, los movimientos de emancipación de grupos étnicos, de defensa de
derechos civiles, de liberación de la mujer, los movimientos juveniles, etcétera. Los partidos
políticos tienen un pie en la sociedad civil y el otro en las instituciones (los partidos no
pertenecen completamente ni a la sociedad civil ni al Estado).
El actual uso de la expresión “sociedad civil”, como término íntimamente vinculado al Estado o
sistema político, es de derivación marxista. A diferencia de Marx, que llama sociedad civil al
conjunto de las relaciones económicas que constituyen la base material, Antonio Gramsci
determinaba a la sociedad civil, como la esfera en la que actúan los aparatos ideológicos, los
cuales tienen la tarea de ejercer hegemonía y obtener consensos. Gramsci, en su análisis partía de
la experiencia histórica y la reflexión sobre las causas del triunfo del fascismo sobre las causas de
la hegemonía de la iglesia conservadora y la respuesta concluye en el papel que la sociedad civil
ha desempeñado en estos contextos. La sociedad civil tiene la finalidad de velar para que los/las
ciudadanos/as tengan acceso a mejores condiciones de vida. En este ámbito se ubica a los obreros
que luchan por mejores condiciones laborales, a los campesinos que luchan por el acceso a la
tierra, a las ONGD promoviendo un desarrollo humano y sostenible, a las organizaciones de
derechos humanos en pro de la justicia y los derechos, a los pueblos indígenas en sus demandas y
reivindicaciones históricas y a todos los sectores marginados que reivindican sus luchas políticas,
sociales, económicas y culturales.
Recuadro 12, Analizando el concepto Sociedad Civil desde la perspectiva de Antonio Gramsci.
“Si retomamos la perspectiva gramsciana sobre sociedad civil, además de clarificarnos teóricamente
algunas cuestiones, nos posibilitan inmediatas condiciones prácticas. Entender el inmenso campo de la
Sociedad Civil como espacio desde donde contestar a la hegemonía dominante, y construir en el mismo
proceso una contra‐hegemonía desde las clases subalternas, nos recupera el valor de las instituciones de
la Sociedad Civil. Instituciones donde se puede compartir, desarrollar y difundir una nueva concepción
del mundo, que sea más cercana y más coherente con los intereses de las clases populares”. “...Frente a
los intentos de despolitizar la Sociedad Civil, entendiéndola sólo como la sociedad organizada, esta
perspectiva teórica nos recuerda y nos habilita a pensar la lucha de clases, por imponer su hegemonía al
resto de la sociedad. No es una Sociedad Civil armónica, en armonía, sino que es el terreno donde se
intenta contestar o resistir, por un lado, o también fortalecer y sostener por otro, a la hegemonía actual.
Por esto pensar a la Sociedad Civil, como terreno de disputa de intereses antagónicos abre tanto al
debate teórico para las organizaciones que provienen de la misma, como para los profesionales que en
ella actúan”.
Fuente: Elaboración con datos del libro: La Sociedad Civil Organizada, revisando conceptos para su comprensión de Roberto Zampan. Costa Rica, 2003.
De acuerdo a Roberto Zampan (2003)239, las nuevas adaptaciones que la sociedad civil va
adquiriendo, responden al retiro o desplazamiento de las responsabilidades del Estado hacia lo
social. El término va adquiriendo fuerza conceptual con el advenimiento de la modernidad, y la
idea de Sociedad Civil se desarrolla junto al pensamiento liberal. En la práctica la Sociedad Civil se
transforma en oposición a la sociedad natural, asumiendo la cuestión civil y la política. Marca un
límite, dice Zampan, “...una esfera privada, independiente de la acción del Estado, y en la cual se engloba desde lo más particular como la vida personal y familiar, hasta lo más general como la vida económica” y es presentada “como el momento intermediario entre la familia y el Estado”.
En las últimas décadas, el concepto se comienza a utilizar en los discursos del FMI y el Banco
Mundial en su ofensiva contra el Estado, el cual se ha transformado en una dimensión ideológica.
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El concepto es parte del lenguaje común de los que ahora hacen política: políticos, periodistas,
cuadros populares, movilizadores sociales, gobiernos, instancias responsables de la ayuda
externa, entre otros. La noción es referida cuando se habla de sociedad, población, masas,
sectores pobres. Su existencia, plantea Edelberto Torres‐Rivas (2001)240, dependerá de la
funcionalidad de la organización social, que teniendo intereses comunes puedan influir en el
ámbito político y en las estructuras estatales, siendo éstas autónomas e independientes del
Estado. Una condición básica es que la sociedad civil no supla al Estado.
Una sociedad civil fortalecida es aquella que tenga capacidad de asociación, de representación y
de contar con postulados e intereses comunes, fundamentalmente de los grupos históricamente
excluidos y marginados de la vida política. Torres‐Rivas plantea que la conformación del concepto
la sociedad civil está organizada de diferentes formas. Es el caso de la organización de los grupos
de poder241 o de la “iniciativa privada”, o bien del movimiento sindical o campesino organizado,
que en su práctica de reivindicación plantea diferencias sociales y territoriales. En el caso de los
sectores populares242 (históricamente perseguidos, fraccionados y marginados), así como los
sectores de poder (con influencias del poder económico y político en las esferas del Estado), el
concepto de sociedad civil está ligado al concepto de democracia política y de como ésta en una
versión optimista puede contribuir a la gobernabilidad y a la democracia, a la constitución de
ciudadanía243. La contrariedad de esta afirmación, según Torres‐Rivas, es que llegar a tener ese
“capital social244, base para una cultura cívica, requiere procesos de muy largo plazo, que en
algunos casos ha llevado siglos, como es el caso de los Nórdicos. Podría preguntarse, en el caso de
países como los Centroamericanos, donde la sociedad civil ha sido históricamente fragmentada y
marginada245, cuánto tiempo podrá necesitarse para alcanzar el ideal de contar con ese capital
social y esa cultura cívica, para fortalecer la democracia y la gobernabilidad.
La definición de sociedad civil es amplia y con una diversidad de características y particularidades,
en términos sociológicos y políticos. Es prioridad en este análisis, identificar la diferencia entre 240 Torres‐Rivas, Edelberto: Usos y abusos del concepto de Sociedad Civil, Publicación mensual, Guatemala: FLACSO. No. 3, 2001. 241 Grupos de poder: se denomina así a los grandes empresarios (terratenientes, industriales, financieros) que aglutinados en distintas organizaciones gremiales impulsan sus agendas políticas y económicas. Tienen una gran influencia en el gobierno, el ejército y las instancias de Estado. 242 Se identifica como Sectores Populares a toda organización social que representa los intereses de grupos de población, así como sectoriales y que se encuentran en situación de discriminación, marginación y exclusión social, política y económica. 243 Ciudadanía: De acuerdo a la Organización Ciudadanía Activa, al hablar de ciudadanía nos referimos a “los ciudadanos/as somos personas socialmente responsables y también somos titulares de derechos, que el Estado está obligado a garantizarnos. Como ciudadanos/as posibilitamos la existencia de la democracia, y somos nosotros quienes damos sentido a las leyes y a la institucionalidad. En una democracia todos somos titulares de derechos: adultos y niños, hombres y mujeres, cualquiera sea su etnia, creencia o condición, porque ellos derivan de la sola condición de ser persona. Es importante tener presente que los derechos que tenemos, tal como hoy los entendemos, son el resultado de un largo proceso histórico. Actualmente se suele distinguir entre derechos civiles; derechos políticos; y derechos económicos, sociales y culturales. Los derechos ciudadanos, entendidos integralmente (y no por separado), no implican una opción neutra, sino que constituyen una apuesta por una estrategia de desarrollo, por un sistema político y por un modelo social y cultural deseado. Es decir por una transformación productiva con equidad y sustentabilidad, por la democracia y por una integración social que incorpore el respeto ‐ y el derecho ‐ a la diversidad cultural”. 244 “Capital Social es el conjunto de normas y vínculos que permiten la acción social colectiva. Capital Social no sólo es la suma de las instituciones que apuntalan una sociedad, sino que es el pegamento que las mantiene juntas” (Banco M.). 245 La referencia de sociedad civil fragmentada y aniquilada se hace con relación a la desaparición forzada, secuestros y asesinato que el ejército y gobierno realizó contra toda la dirigencia sindical, campesina y social en la década de los setenta y ochenta. Se pueden contabilizar por cientos las personas asesinadas.
una Organización Social, un Movimiento Social y Una Organización No Gubernamental y cómo
éstas está interrelacionadas en su dinámica y práctica temática y política. De acuerdo a AVANCSO
(1997)246, hay tres puntos de partida para analizar el comportamiento social: desde la perspectiva
de las organizaciones, los movimientos y otros tipos de conjunción social.
De acuerdo a Avancso (1997), el concepto de organización social forma parte de la temática
general de las Ciencias Sociales y está estrechamente relacionado con las ramas en que se ha
interpretado el cambio social a lo largo de la historia de la humanidad. Desde la perspectiva
antropológica y sociológica, prácticamente todos los teóricos clásicos han abordado este tema y
han hecho lecturas diferenciadas, condicionadas por los intereses que las determinan, o por la
variabilidad del objeto de estudio. Para la antropología clásica, la organización social es un efecto
directo de la evolución de la humanidad y de la diversidad de estructuras que ésta genera, para la
obtención y satisfacción de sus necesidades básicas. La familia, como forma de organización
primaria dentro del análisis antropológico, de acuerdo a Avancso, es uno de los primeros pasos de
una serie continuada de formas de socialización que orienta y congrega a las personas alrededor
de intereses comunes.
Recuadro 13, Definiciones sobre Organización Social.
“Son la síntesis de procesos de interacción entre individuos que se congregan en torno a objetivos
propios, con estrategias similares pero con diferentes niveles de identidad grupal; conjunciones sociales
que no son simples agregaciones de individuos sino estructuras sociales de cierta complejidad, con
procesos y principios que las autorregulan y que determinan su desarrollo y acción, tanto en su interior
como al exterior de las mismas. Las organizaciones sociales suponen, además ordenamientos humanos,
planificados y racionalizados, con intereses y expectativas objetivas propias que responden a ciertas
particularidades, necesidades grupales y estrategias de sobrevivencia en el sentido real de la expresión”.
(AVANCSO, 1997).
“… grupos de personas que interactúan entre sí, debido a que mantienen determinadas relaciones
sociales con el fin de lograr ciertos objetivos. La organización social puede ser permanente o estable,
según sus fines, y por lo tanto más o menos organizada. Este concepto de organización social incluye a
la familia, la tribu, el ejército, la empresa, el gobierno e inclusive el Estado…”. (Silvestre, José y Monroy,
Fidel, 1991).
“Conjunto de relaciones de gestión o administración, participación o asociación, producción o fruto, y
técnicas o método; las cuales abarcan pluralidades de personas y cada componente o aspecto es
esencial, ninguno es separable de los demás. Así, las organizaciones van desde familias – pasando por
empresas, ministerios, partidos políticos e iglesias – hasta las Naciones Unidas …”. (Churos N.). Fuente: Elaboración con datos del libro de AVANCSO, “Las Organizaciones Sociales en Guatemala”, textos para el debate N. 14, Guatemala, 1997.
A los Movimientos Sociales se les reconoce como expresiones de lucha política latentes, los cuales
generan acciones de largo plazo. Las proyecciones que los Movimientos Sociales plantean, de
acuerdo a Avancso (1997), está directamente condicionado por lo que algunos autores han
denominado sistema de acción histórica, que no es más que el conjunto de procesos por los que
una sociedad produce una organización particular. Históricamente ha existido una vinculación
directa entre los Movimiento Sociales, los procesos de cambio y los conflictos sociales. 246 Avancso, “Las Organizaciones Sociales en Guatemala”, textos para el debate N. 14. Ediciones Avancso, 1997.
Recuadro 14, Análisis sociológico de los Movimientos Sociales.
“Hasta la década de los 70 las escuelas sociológicas abordaban el análisis de los Movimientos
Sociales desde dos perspectivas fundamentales. Por un lado, el enfoque marxista tradicional situaba
la acción política como consecuencia de las condiciones de existencia de las relaciones económicas
que se dan en una sociedad (Zemelman, 1987).
“El surgimiento de Movimientos Sociales en las décadas de los 60 y los 70, aparentemente
desligados de las viejas esferas de movilización política e introduciendo nuevas problemáticas
sociales (feminismo, ecologismo, pacifismo y movimientos de minorías como los de Martin Luther
King), obligan a replantearse ciertos postulados a los sociólogos. No obstante, junto a estas
“nuevas” formas de acción social, que se desarrollan primordialmente en el llamado Norte,
permanecen aún muy vivos espacios de lucha política y realidades sociales que se comprenden
mejor desde la dialéctica materialista apuntada por pensadores marxistas: tal es el caso de los
movimientos revolucionarios en América Central, como también las luchas campesinas, sindicalistas
y contra la dictadura desarrolladas en Brasil desde mediados del siglo XX”.
Fuente: Elaboración con datos del análisis comparado de Movimientos Sociales: MST, Guatemala y España, realizado por Ángel Calle, Universidad Carlos III de Madrid, España.
En este ámbito, Ángel Calle (2002)247 plantea que la movilización social debe de entenderse como
una expresión colectiva de un conflicto. En los países en vías de desarrollo, los conflictos sociales
se han desprendido de problemas que tienen una raíz estructural248. La diversidad de los
conflictos hace que los movimientos no sean homogéneos. El movimiento campesino va a
reivindicar sus derechos sobre la tierra, los recursos naturales, la supervivencia económica y
social. Los pueblos indígenas se aglutinan alrededor de planteamientos políticos de respeto a su
multiculturalidad249y su reconocimiento como pueblos con una identidad histórica, comunitaria y
política. De aquí la diversidad de definiciones que alrededor de estas expresiones sociales se han
generado.
Recuadro 15, Definiciones sobre Movimientos Sociales.
“Acciones conflictivas que buscan transformar las relaciones sociales de dominación social que se
ejercen sobre los principales recursos culturales, de la producción, el conocimiento, las reglas éticas”,
mientras que a las organizaciones sociales se les puede ubicar en un extremo no específicamente
conflictivo y sin pretensiones de cambio, aunque sí de satisfacción de cierto tipo de intereses”. (Alain
Touraine).
“Son un tipo específico de grupos de acción concertada con exigencias socialmente compartidas de
cambio en algún aspecto del orden social … no es la suma inadvertida de muchos cambios, sino una
petición constante de cambio … tienen un componente ideológico, es decir, un conjunto de ideas que
especifican el descontento, prescriben soluciones y justifican el cambio”. (Rudolf Heberle). Fuente: Elaboración con datos del libro de AVANCSO, “Las Organizaciones Sociales en Guatemala”, textos para el debate N. 14, Guatemala, 1997. 247 Calle, Ángel, Análisis comparado de Movimientos Sociales: MST, Guatemala y España, Madrid: Editorial Universidad Carlos III de Madrid, 2002. 248 Los problemas que tienen una raíz estructural, se refiere a las causas que generan pobreza, exclusión y marginación social, fundamentalmente lo relacionado a la alta desigualdad en la distribución y posesión de la riqueza (82% de la riqueza está en poder de un 2% de población) y de los ingresos en Guatemala. 249 El concepto de Multiculturalidad definido en el Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas, hace la siguiente referencia: … “que los pueblos indígenas incluye el pueblo Maya, el pueblo Garífuna, y el pueblo Finca, y que el
pueblo Maya está configurado por diversas expresiones socioculturales de raíz común”. “El reconocimiento de la
identidad de los pueblos indígenas es fundamental para la construcción de la unidad nacional basada en el respeto y
En Mesoamérica, históricamente las organizaciones sociales han desarrollado esfuerzos no sólo
para incrementar la membrecía organizativa, sino también para fortalecer su capacidad de
presión y su fuerza política. Durante las décadas de los 60 a los 90 la organización social y su
movilización estuvo ligada en gran medida a los procesos revolucionarios y/o transformadores al
interior de cada país. La organización y movilización social eran un mecanismo que contribuía al
fortalecimiento de los procesos revolucionarios de carácter transformador. El trabajo organizativo
y de base adquirió gran relevancia, el cual se impulsaba a nivel sectorial, gremial y comunitario. El
enfoque tenía un alto contenido político reinvindicativo, en un marco de crisis de los modelos de
desarrollo impuestos para la región y el agotamiento de la institucionalidad política de los
Estados‐Nación.
El trabajo organizativo iba acompañado del trabajo educativo y formador que partían del
conocimiento y cuestionamiento de la realidad y la motivación para la participación en los
procesos transformadores de la misma. Paulo Freire, en su libro “Educación liberadora”
cuestionó el carácter “mediatizador” de los sistemas educativos y elaboró una propuesta
pedagógica que enfatizaba en la necesidad que los procesos de enseñanza‐aprendizaje,
estuvieran asentados en la propia realidad del educando, sus valores culturales, su historia y sus
estructuras organizativas locales. En este contexto se generalizó el uso de la categoría “trabajo de
base” por parte de las organizaciones sociales y los organismos no gubernamentales. Las
características del trabajo organizativo de las organizaciones sociales y los organismos no
gubernamentales, fueron diversas sin embargo destacan tres tipos de acciones que fueron