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Títulos y propósitos de los informes que componen esta serie

B.1. Muestra empleada

a) La muestra básica

A fines de 1958 se iniciaron los trabajos de construcción de una muestra aleatoria de Su preparación fue confiada a los profesores J.

Goldemberg y S. Mazza y los detalles de su cons- trucción se han resumido en el apartado B.1.

Ya desde 1957 se había realizado en el Ins- tituto una encuesta exploratoria sobre autori- tarismo y antisemitismo al mismo tiempo que se dictaba un seminario vinculado con el tema, el que preveía dos etapas: una primera de ca- rácter extensivo basada sobre una nuestra “por cuotas” y la segunda de carácter intensivo so- bre grupos seleccionados en base a los resul- tados de la primera etapa. Al programarse la construcción de una muestra aleatoria para la zona de Buenos Aires se modificó el plan inicial y se resolvió utilizar dicha muestra para el es- tudio sobre autoritarismo y prejuicio étnico, en su primera etapa, lo que permitiría estimar en condiciones óptimas la incidencia de las actitu- des autoritarias en la población estudiada.

Mientras se estaban realizando los trabajos preparatorios de las dos encuestas mencionadas y de construcción de la muestra, se fueron reali- zando conversaciones con el Departamento de Ciencias Sociales de UNESCO sobre la posibilidad de realizar una investigación relativa a las causas de retorno de los inmigrantes extranjeros. Debido a diferentes dificultades este trabajo –que tuvo un comienzo de ejecución– no pudo realizarse, pero se preparó un proyecto que luego fue adoptado

por el Centro Latino Americano de Pesquisas em Ciencias Socias destinado a estudiar en términos más amplios las condiciones de asimilación de los inmigrantes extranjeros, y por implicación las cau- sas genéricas de “fracaso” de la inmigración.

A medida que progresaba la preparación de las tres investigaciones resultaba más claro que todas ellas tenían muchos elementos en común: (a) la misma población; (b) prácticamente to- das las variables sociológicas y demográficas. Parecía claro que si podían realizarse sobre los mismos individuos o familias todas resul- tarían notablemente enriquecidas en cuanto a posibilidades de análisis. Por otra parte, si bien la acumulación de tres encuestas ya bastante amplias en una sola operación podía recargar de manera peligrosa el trabajo de campo, por el otro parecía claro que el costo total de esta operación unificada podría resultar inferior a la suma de los costos de las tres encuestas toma- das separadamente. Se llegó así a la decisión de reunir en un solo sistema de cuestionarios e instrumentos auxiliares las tres investigacio- nes, dejando para la etapa de análisis la prepa- ración de estudios específicos a cada tema.

El costo de las tres investigaciones y de la construcción de la muestra de áreas fue cu- bierto a través de una subvención del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Téc-

Por lo tanto la población total abarcada por la muestra sería según el censo de 1960 de 6.770.000 habitantes.

En el momento de construir la muestra se contaba únicamente con los datos del censo de 1947. La única información al día estaba consti- tuida por el padrón electoral del año 1958 (mas- culino y femenino). El padrón tiene además una ventaja considerable sobre los datos censales: mientras estos se hallan subdivididos en gran- des zonas (20 circunscripciones en Capital Fe- deral y 17 partidos en la provincia de Buenos Aires), el padrón electoral subdivide el área en un gran número de distritos de tamaño relativa- mente pequeño y uniforme, los “circuitos”.

Al utilizar los datos del empadronamiento electoral se introduce el supuesto de la existen- cia de una proporcionalidad constante entre el total de familias y el total de empadronados dentro de cada circuito. Los estudios realiza- dos en Rosario, ciudad semejante a Buenos Ai- res, muestran que tal proporcionalidad existe y es el orden de 1 a 5. Desde el punto de vista del cálculo no se trató de establecer ningún núme- ro basado en esta relación sino que se trabajó sobre la base de ponderaciones demográficas entre los diferentes circuitos electorales.

También pudo utilizarse otro tipo de infor- mación: una estimación del nivel económico-

social de la población de cada circuito. Dicha estimación fue realizada teniendo en cuenta que, en base a otros estudios, se había demos- trado la existencia de una correlación de 0,90 (correlación ecológica) entre porcentajes de votos en favor del peronismo (en blanco en elecciones sucesivas) y porcentaje de obreros. Esto permitió clasificar los circuitos de Capi- tal Federal y de los partidos del Gran Buenos Aires en cinco estratos, desde bajo porcenta- je de voto peronista (es decir baja proporción obrera, alto nivel económico social), hasta alto porcentaje de voto peronista (es decir alta pro- porción obrera, bajo nivel económico social). Los circuitos fueron clasificados de acuerdo con las siguientes categorías (ver cuadro en página siguiente)

La diferencia de escala adoptada en Capi- tal Federal y en los partidos de la provincia se debe a la necesidad de mantener cierta homo- geneidad de clasificación en ambas zonas.

Los resultados de esta zonificación coinci- dieron con la restante información disponible sobre la distribución ecológica de los diferen- tes estratos ocupacionales en Buenos Aires.

La construcción de la muestra básica requirió luego el examen de toda el área cubierta por la misma, la clasificación de las manzanas que la integran en habitadas, semihabitadas o desha- áreas para el conglomerado urbano de Buenos

Aires. Tales trabajos fueron dirigidos por los profesores J. Goldemberg y S. Mazza y se or- ganizó una oficina (oficina de la muestra urba- na) que estuvo a cargo de Malvina Segre con la cooperación de Francis Korn y otro personal del Instituto.

Se trata de una muestra de tipo general apli- cable a cualquier tipo de problema a investi-

gar en el área urbana que cubre (siempre que se trate de población). Ello se debe al listado muy amplio que abarca y al sistema de diseño adoptado que vincula las características de- mográficas con atributos relativos a nivel eco- nómico-social. El método seguido está inspi- rado en una técnica sugerida por W. Deming.

El área cubierta por la muestra incluye los siguientes distritos: Distritos Población según censo 1960 (000) Distritos Población según censo 1960 (000)

Capital Federal 2.981 Lomas de Zamora 275

Almirante Brown 135 Merlo 100

Avellaneda 330 Moreno 59

Esteban Echeverría 69 Morón 344

Florencio Varela 42 Quilmes 318

Gral. San Martín 279 San Fernando 92

Gral. Sarmiento 168 San Isidro 196

La Matanza 403 Tigre 92

Lanús 382 Tres de Febrero* 262

Vicente López 251

urbano de Buenos Aires, de manera proporcio- nal a la población y dentro de cinco estratos de homogénea composición económico-social. Dichos listados pueden entonces servir de base para la extracción de muestras específicas, de diferentes características, adecuadas a cada tipo de investigación.

b) La muestra específica empleada en las tres

encuestas

Se resolvió emplear una muestra entre 2000 y 2500 familias (de conformidad con lo resuelto en las reuniones internacionales relativas a la encuesta sobre estratificación). En definitiva re- sultó una muestra de 2262 familias (29 en cada “unidad de trabajo”, las que fueron seleccionadas con cierto agrupamiento destinado a reducir los costos de las entrevistas. El agrupamiento fue de una vivienda cada diez a partir de un punto de penetración determinado aleatoriamente.

Teniendo en cuenta el tiempo transcurrido entre la construcción de la muestra básica y el comienzo de las encuestas, se procedió a una revisión detallada del listado original tendiente a determinar toda posible modificación ocurri- da y en particular:

nuevas construcciones y/o demoliciones; a.

cambio de destino de los edificios; b.

determinación exacta de cada una de las c.

unidades de vivienda en caso de edificios de departamentos y otras construcciones de vi- viendas colectivas;

revisión de posibles errores en el listado ori- d.

ginal;

ubicación precisa de las unidades de vivien- e.

da sorteadas para esta muestra específica, de manera que fuera posible asignar al encues- tador domicilios claramente identificados. A continuación se especifican algunas de las tareas cumplidas en la revisión por cuanto ello aclara las bases seguidas en el muestreo:

Ubicación de las familias dentro de un i.

mismo edificio. Cuando se trataba de una

vivienda colectiva el listado indicaba el nú- mero de orden de la familia sorteada (por ej. la familia número 5. El revisor debía contar las familias que vivían en un mismo edificio entrando desde la calle por la de- recha hasta encontrar el número de orden indicado. Las instrucciones contemplaban también, por supuesto, la existencia de viviendas colectivas de varias plantas (pi- sos), y de varios cuerpos independientes.

Viviendas aisladas

ii. . Se consideraban tales

a aquellas habitadas por una sola familia bitadas y una serie de operaciones tendientes a

constituir zonas de tamaño aproximadamente uniforme (“unidades de trabajo”), es decir de unas 30 manzanas de extensión más o menos. Esto implicó obviamente la segmentación de cierto número de “circuitos” y en los partidos de la provincia debió hacerse con todos (en al- gunos de ellos se llegó hasta a 100 segmentos). Estas operaciones implicaron un trabajo muy largo, realizado con la ayuda de mapas, de un relevamiento fotográfico completo de la zona, inspección ocular, etcétera.

La muestra básica se obtuvo escogiendo cierto número de zonas de muestreo, es decir de unidades de trabajo seleccionadas al azar dentro de todas las unidades existentes, en proporción a la población (estimada en base al total de empadronados en cada circuito y por lo tanto en cada unidad de trabajo). En la selección se tuvo en cuenta la clasificación

de los circuitos (y respectivas “unidades de trabajo”) en los cinco estratos de similar nivel económico-social, de manera que las unidades se seleccionaran proporcionalmente dentro de cada estrato. Habiendo decidido utilizar para la Capital Federal 40 “unidades de trabajo” como zonas de muestreo, se aplicó la misma propor- cionalidad a los partidos de la provincia en los que, entonces, resultaron 38 zonas (se aplicó el mismo intervalo que en Capital). Dentro de cada una de las 78 “unidades de trabajo” así se- leccionadas se realizó un listado completo, con indicación de la composición exacta del área incluida en ella.

Los detalles técnicos de las operaciones su- cintamente mencionadas aquí pueden consul- tarse en la Publicación Interna Nº 15.

En definitiva la muestra básica consiste en un listado realizado en 78 zonas dispersas en forma aleatoria en el área del conglomerado

Estratos Capital Federal % votos peronistas

Partidos provincia de Buenos Aires % votos peronistas I (NES más elevado) 00 a 34% 6 a 18% II 35 a 40% 19 a 23% III 41 a 44% 24 a 27% IV 45 a 50% 28 a 31% V (NES más bajo) 50% y más 32 a 42%