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Capítulo II: Configuración, dinámica y elementos del marco cognitivo agroambiental del Cima

2.5 Mujeres y jóvenes en el proceso agroambiental

En la década del 2000 se incorporan paulatinamente los temas del papel de sectores poblaciones como las mujeres y los jóvenes en los marcos cognitivos elaborados por el Cima y en el papel que juegan dentro de la organización. Esto no es ajeno a una presión social y cultural, en todos los aspectos de la vida social, por visibilizar estos grupos poblacionales segregados por las lógicas patriarcales imperantes. En particular, con relación al marco cognitivo agroambiental un elemento central es el tema de la participación y empoderamiento de las mujeres. De hecho, las mujeres agencian y dinamizan procesos como el de las huertas

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caseras. Este fue liderado y desarrollado entre 2002 a 2006 por las mujeres de varias localidades, implementando huertas caseras en las cuales se concretaba el modelo de las FRAM y las ocho apuestas en espacios reducidos dada la carencia de tierras o las pequeñas parcelas a fin de generar soberanía alimentaria53. Sin embargo, al observar lo antes dicho parece que aunque la mujer tiene mayor participación aún prevalece la noción patriarcal que asocia la mujer a la casa y al trabajo reproductivo.

No obstante, también se observa que la participación de las mujeres en el proceso agroambiental, conduce a la formación de liderazgo y espacios de vocería en los cuales se redefine su papel al interior de la organización. Un ejemplo de esto, en el proceso agroambiental puede verse en el fuerte liderazgo de las mujeres en las ferias agroambientales, la cuales anteriormente, estaban conformadas y lideradas por hombres.

Ellas al liderar y hacer parte de otros procesos organizativos agenciando iniciativas desde sus localidades redefinen su rol en la familia y en la organización, constituyéndose en sujetos políticos. Al tiempo, el Cima impulsa procesos que conduzcan al empoderamiento de las mujeres, no sólo, por iniciativa de la organización, sino por el aumento de la demanda de este tipo de formación desde las mismas mujeres. El entronque con lo agroambiental, se fortalece por las

53 Como relata Olga Truque: “empezamos a trabajar con un proceso “Los huertos revueltos”. estábamos en un proceso de derechos humanos pero lo asociamos con el derecho a la vida, la tierra, al territorio, el derecho a la alimentación sana. Lo comenzamos en el estrecho Patia, en una asociación, Asopaz, trabajando con familias. Las personas allá no tienen grandes cantidades de tierra, solamente el pedacito de la casa, pero trabajábamos en donde la persona tuviera el pedazo más grande, ahí hacíamos el huerto colectivo, el ensayo y la práctica de sembrar lo que no fuera duradero, sino el huerto revuelto. Ahí practicábamos las apuestas. La idea era que construíamos el mapa actual y el mapa sueño, y en este siempre salía una FRAM donde estuvieran todas las apuestas; donde estuviera la familia, la organización, la parte ambiental, el banco de semillas, la conservación y rescate de semillas, rescate de las plantas los animales de la región, recuperar el agua. De hacer el mapa sueño fuimos trabajando con las escuelas agroambientales. El huerto revuelto está dentro del proceso agroambiental y lo comenzamos en el estrecho porque la gente no tenía tierra, pero también lo hicimos en otras localidades Mercaderes, Bordo, Timbio, Carbonera” (Entrevista Olga Truque, Lideresa proceso de mujeres Cima 2000-2015)

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iniciativas de producción, en la formación práctica que adelantan las mujeres, y en su reivindicación del derecho a la tierra y el territorio54.

Se configura así el marco cognitivo agroambiental, la idea de la mujer como un sujeto en la familia, la organización, la comunidad y el territorio, generando un proceso de mujeres que ha empoderado lideresas con voz y participación tanto dentro de la organización CIMA, como hacia la interlocución con actores institucionales. Otros temas, liderados por las mujeres, que amplían el marco cognitivo agroambiental y la agenda política de la organización son la economía del cuidado, la defensa del territorio, el saber ancestral, el saber medicinal, los productos, los alimentos, visibilización de violaciones de derechos humanos y violencia contra las mujeres, trabajo de género, formación, organización y liderazgo de las mujeres. Cabe resaltar la experiencia de la Asociación campesina de Mujeres productoras de Sotará, la cual está compuesta por mujeres encargadas de agenciar el proceso de adquisición de una finca, planearla y proyectarla. No obstante, con dificultades y tensiones toda vez que no se apropian plenamente del marco cognitivo agroambiental del Cima.

En relación con el tema de los jóvenes, estos no se han incorporado decisivamente en el marco cognitivo agroambiental. El proceso de jóvenes, Macizo Joven, se centra el reclamo de reconocimiento, participación, la construcción de identidad cultural y contra la militarización de la vida social55. Entre las iniciativas agenciadas

54 El derecho a la tierra y el territorio, a la autonomía y la seguridad alimentaria, desde eso se ha venido trabajando la identidad de las mujeres y por eso cada día vemos que están enfrente de los procesos. Cada día, están demandando mucha más atención desde ese sector, la parte de formación e intercambios regionales y locales que hacemos. También, va la parte de hacer lo productos. Los talleres los hacemos teórico prácticos, hay mujeres que están incidiendo en la parte institucional, cada grupo tiene un saber y una disposición a aprender cosas. El primer mercado que tenemos es la familia y la comunidad (Entrevista Olga Truque, Lideresa proceso de mujeres Cima 2000-2015).

55 Una de las problemáticas, que afecta a la región, es que los jóvenes no se quieren quedar en el campo, sino desplazarse hacia las ciudades, ya sea por la búsqueda de oportunidades educativas o laborales. Los jóvenes además tienen poca participación en la vida local institucional. Al mismo, tiempo son afectados por problemas como el conflicto social y armado debido a que se les recluta de manera forzada u obligada en las organizaciones armadas legales o ilegales. Por otra parte, los jóvenes en tanto líderes y su participación activa en el Cima, tiene un papel fundamental en el relevo generacional y la sostenibilidad de la organización. Esto se observa en la medida en que algunos jóvenes que han participado del proceso Macizo Joven y que hoy se encuentran en Popayán mantienen una participación activa en los diferentes procesos del Cima.

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por los jóvenes se encuentran la campaña contra la desmilitarización de la vida social y por la objeción de conciencia, la consulta contra la militarización, las asambleas y encuentros de jóvenes y las actividades artísticas. El proceso de jóvenes recoge el enfoque intercultural, de participación, educación popular y la lucha por la vida digna. Su mayor expresión, se da a través de la asamblea de jóvenes y de las tomas artísticas, donde se despliega el accionar de grupos y colectivos de zanqueros, danzas, músicos, teatreros, y cuenteros. En sus expresiones se encuentran los símbolos, músicas e identidades maciceñas. Su entronque con lo agroambiental se expresa en los actos artísticos, pero también en la participación de colectivos juveniles en la defensa de cuencas hídricas y recuperación ambiental, aunque este tipo de expresión es más reducida. De acuerdo con lo observado, no existe una apropiación amplia por parte de los jóvenes del proceso y las estrategias agroambientales. Su participación es más de carácter simbólico y en estrategias de conservación ambiental.