Capítulo VII: Las políticas de los museos catalanes para el público de origen inmigrante
1. Diagnóstico de la situación
2.3. Los museos de historia
2.3.1. El Museu d’Història de Catalunya
El Museo de historia de Cataluña es uno de los pocos museos catalanes que ha creado recientemente (finales del 2009 - principios del 2010) una visita específica dirigida exclusivamente a los colectivos de origen inmigrante, que vienen a través de asociaciones anteriormente citadas. Tal como nos explicó Griselda Aixelà, representante de los Servicios Educativos del Museo, durante la entrevista del pasado 22 de abril, la visita titulada “Catalunya. Una historia per a tu” es un recorrido que ofrece una visión global de la institución, aunque esté sobre todo enfocado a la historia contemporánea de Cataluña. Según Griselda, el objetivo principal de este recorrido es dar a conocer a los inmigrantes el entorno histórico en el cual se encuentran, por medio de una visita adaptada a sus necesidades específicas, a sus dudas y a sus intereses. Las inquietudes de este colectivo se detectaron trabajando con los grupos de acogida del Consorci per la Normalització Lingüística que ya colaboraba con el museo. Por lo tanto, la función de esta visita y la finalidad de las salidas culturales de las asociaciones es semejante.
Hay que añadir que sería interesante poder analizar cuáles son las inquietudes patrimoniales y culturales de este tipo de visitantes, para poder determinar si esta visita está adecuada realmente a ellos. De hecho, desde la creación de esta iniciativa hasta el día de la entrevista, solamente habían sido solicitadas seis visitas de este tipo con un total de 116 participantes. En consecuencia, para poder efectuar un análisis en profundidad de las repercusiones de esta visita, habrá que esperar unos meses más para detectar sus fallos eventuales.
2.3.2. El Museu d’història de Sant Feliu de Guixols
Para Silvia Alemany, directora del Museo de historia de Sant Feliu de Guixols, la mejor manera de implicar al público de origen inmigrante es creando exposiciones o incluyendo ideas o propuestas museográficas ideadas por este colectivo y generadas en la Escuela de Formación de Adultos o en las asociaciones para mujeres inmigradas.
Otra estrategía para atraer a este colectivo, y que sólo desarrolla el Museo de Sant Feliu, es contratar, para algunas de sus exposiciones temporales relacionadas con la inmigración, a un guía procedente de una asociación relacionada con la atención a los inmigrantes. Este esfuerzo para fomentar la participación de los inmigrantes en la vida del museo, en una lógica de interculturalidad y de encuentro entre gente de la ciudad, se plasma también en la realización de exposiciones. Por ejemplo, el museo montó, del 26 de abril al 29 de junio del 2008, la exposición “De bat
a bat. Un lloc per viure: Sant Feliu de Guixols. 1954-2008” que hablaba sobre las
transformaciones de la ciudad a lo largo de estos cincuenta años. En la muestra, se analizaba particularmente como las olas migratorias (primero de gente procedente del resto del Estado Español y después del extranjero), habían influido en la formación del Sant Feliu de Guixols actual y su ciudadanía. Para ilustrarlo, el museo recogió testimonios verbales de los habitantes del municipio y fotografías, juntamente con videos creados por la insitución donde se podía comparar las diferentes costumbres de los ciudadanos: en la manera de saludarse, de vestirse, etc. (PARRAMÓN, 2008: 12-15). En una de las actividades efectuadas en el marco de esta muestra, ciudadanos de diversas procedencias culturales establecidos en el municipio realizaron una alfombra de flores que representaba los diferentes barrios del pubelo donde viven. En el taller “Mirades”, los participantes reflexionaron y compartieron la visión que tenían de los “otros” y de sus culturas, con la finalidad de acercarse y de buscar espacios comunes desde el respeto a la diferencia.
Finalmente, el museo intenta también ser un lugar de encuentro de las “parejas lingüísticas” donde pueden compartir sus experiencias en el marco del programa de “Voluntariat per la llengua” de la Generalitat de Cataluña.
Sin embargo, en el futuro, el Museo de Historia de Sant Feliu de Guixols quiere realizar actividades que no impliquen un “a parte” para los inmigrantes sino que estos últimos se vayan diluyendo entre el público más habitual de la institución. Según la
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directora, la presencia de las “parejas lingüísticas” (poco mencionadas por los museos cuestionados), es una buena fórmula para lograr este objetivo. Como conclusión, podemos afirmar que el Museo de historia de Sant Feliu es la institución, entre todos los museos catalanes analizados, que plantea y realiza más acciones novedosas y originales para atraer al público de origen inmigrante.
2.3.3. El Museu d’història de Barcelona
Actualmente, el Museo de Historia de Barcelona no hace ninguna distinción entre público “autóctono” y público inmigrante. En palabras de Carles Mela i Sancho, miembro del museo, las actividades están dirigidas a todos los visitantes. En todo caso, la única posibilidad de adaptación que tiene el público de origen inmigrante es la elección de la lengua en la cual quiere seguir las visitas guiadas. Esta institución realizó una única acción en relación con nuestra problemática: el proyecto “Barcelona Conectada” compuesto por varias exposiciones, conferencias, visitas, etc. y que tuvo lugar en el marco de las actividades del programa europeo para el diálogo intercultural del 2008.
A pesar de que el museo no apueste por medidas de discriminación positiva para incrementar el número de público de origen inmigrante, éste participa intensamente en las “fiestas de la diversidad” que se organizan por las calles de Barcelona. De hecho, desde hace dos años, el museo colabora con la entidad Orientalia (institución que reagrupa diferentes asociaciones de inmigrantes), para la organización de varios acontecimientos. Por ejemplo, el año pasado, el Museo participó activamente en la creación del festival “El Món” que tuvo lugar en la Plaça del Rei de Barcelona.
Como conclusión, en el caso de las políticas del MUHBA, podemos ver que se trabaja en dos líneas de actuación bastante contrarias. Por un lado, el museo no reconoce la diversidad cultural de los visitantes mientras que, por otro lado, participa en acontecimientos cuyo objetivo es la celebración de la interculturalidad y el reconocimiento de la pluriculturalidad de la sociedad barcelonesa.