Capítulo 2. Estados Unidos y las reformas agrarias en la década de los cincuenta 35
2.2 La confección estadounidense de la reforma agraria para Latinoamérica durante los cincuenta
2.2.4. Negativa al Instituto Regional de Reforma Agraria 53
Uno de los temas que con mayor insistencia las delegaciones latinoamericanos llevaron a los encuentros interamericanos fue la creación de un instituto regional de reforma agraria142. En
1959, los delegados cubanos solicitaron la creación de un Fondo para la Reforma Agraria, con contribuciones financieras o el pago a expertos y académicos de los países miembros143. Este
fondo tenía el propósito de financiar las compras de tierras subutilizadas, asegurando una ―compensación justa‖ de acuerdo al valor declarado en los censos tributarios de cada país. Esta propuesta liberaría a cada país de algún condicionamiento externo sobre la política agraria y se conservaría el respeto a la soberanía nacional, ya que con el fondo de por medio, no habrían exigencias externas al estricto avance de las reformas agrarias. En parte esta propuesta iba en consonancia con la reforma agraria antioligárquica y antiimperialista que tanto publicitó el gobierno cubano durante los años sesenta. En cada uno de los encuentros interamericanos donde se hizo esta propuesta, pocos países se suscribieron a esta responsabilidad debido a los mayores recursos que les demandaría. Ningún país quiso más compromisos financieros. No hubo necesidad de un desgaste político de los Estados Unidos en esta materia por lo menos durante la década de los cincuenta.
Con la creación de la Alianza para el Progreso y la apuesta por un esfuerzo hemisférico a favor de la reforma agraria, la idea de un Fondo para la Reforma Agraria tomó fuerza. Para 1960, las delegaciones de Chile, Cuba y México solicitaron la creación de un fondo para la Reforma Agraria en el actual Banco Interamericano para el Desarrollo, considerando los potenciales requerimientos para la Reforma144. A diferencia de las propuestas de la década de
los cincuenta, el fondo no estaría respaldado por los aportes de los miembros de la OEA, sino que estaría soportado por recursos privados y públicos para la inversión en el sector agrícola, con criterios de autonomía política. Sin embargo, a tan decidido proyecto de tan demandantes requerimientos de capital, Estados Unidos se opuso con contundencia. Rápidamente le cortaron las alas a esta idea, y dieron muerte a las especulaciones sentenciando que jamás participarían de un fondo que multiplica los gastos de funcionamiento, mientras divide los recursos humanos y de capital. La oposición estadounidense fue inflexible al momento de
142 Comunicación entre la embajada de Brasil y el Departamento de Estado sobre la Conferencia Regional de la
FAO. 27-noviembre-1962; General Records of the Department of State, Bureau of Inter-American Affairs, Office Files 1951-1967. Box 5, ARC ID 2867032, Entry 163; RG 59; NAB
143 Resoluciones del Comité 3 del Consejo Interamericano Económico y Social –CIES- durante el encuentro del
22 de julio de 1959; Decimal Files, Bureau of Interamerican Affairs, Office of Inter-American Regional Economic Affairs, Country and Subject Files. Box 13, ARC ID 2321376, Entry A1 3178; RG 59; NAB.
144 Meeting of Special Committee on financing agrarian reforms programs, April 1960; Decimal Files, Bureau of
Interamerican Affairs, Office of Inter-American Regional Economic Affairs, Country and Subject Files. Box 13, ARC ID 2321376, Entry A1 3178; RG 59; NAB.
considerar su participación en el fondo, por lo que ante la negativa de financiarlo, los demás países desistieron de cualquier posibilidad de crear un fondo o un banco para la Reforma Agraria en América Latina. La posición de EE.UU buscó que no se crearan más instituciones, y que más bien se potenciara el uso de instituciones como el IICA (Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas) dentro de la OEA.
La otra gran tendencia que predominó hasta los sesenta fue la renuencia estadounidense de crear un instituto de reforma agraria para Latinoamérica. Simplemente se evitó la creación de instituciones supranacionales que pudieran competir con EE.UU en la entrega de recursos y criterios para la reforma agraria. En 1962, durante una conferencia regional de la FAO, varias delegaciones sugirieron la creación del Instituto Regional de Reforma Agraria (RARI: Regional Agrarian Reform Institute), con posibles recursos ya desembolsados por la Alianza, mientras la FAO estimularía y coordinaría el programa basado en la cooperación, respaldo de las organizaciones internacionales y sin el requerimiento de fondos adicionales145. A tal idea,
EE.UU evidentemente se opuso justificando que no estaba preparada para financiar nuevas entidades. Buscó dejar en claro que no podía apoyar la creación de la RARI, aun cuando seguían comprometidos con los objetivos de reforma agraria. Simplemente no estaba n de acuerdo con ceder a la RARI la responsabilidad en la consecución de la reforma agraria, y entregar tal tarea a las Naciones Unidas, cuando este fue un asunto de índole específicamente nacional. La justificación oficial fue que la reforma agraria tiene infinidad de matices regionales y naciones que dificultan la consecución de una organización supranacional146. Así
que las resoluciones finales no incluyeron la creación de la RARI.
El presidente chileno Eduardo Frei en una conferencia regional de la FAO en 1965147, sostuvo
que el IDB debería crear un sistema supra-nacional que garantice y financie el valor de los bonos usados en la expropiación de tierras. De hecho criticó con vehemencia la inexistencia de estudios sobre las posibilidades de financiación extranjera de la compra de tierras. Por esta razón fue importante que la Alianza para el Progreso, las Naciones Unidas, las agencias de la OEA y la Banca para el Desarrollo (IDB) unieran esfuerzos para la superación de las dificultades que afectan la reforma agraria. Sin recursos para la modernización y la distribución de tierras, la oposición política a la reforma agraria será el factor decisivo en la claudicación del desarrollo. Estas fueron las palabras de Frei:
145 Posición de los Estados Unidos en el encuentro regional agrícola de la FAO. Noviembre, 1962; General
Records of the Department of State, Bureau of Inter-American Affairs, Office Files 1951-1967. Box 6, ARC ID 2867032, Entry 163; RG 59; NAB.
146 Posición de los Estados Unidos en el Congreso Mundial de Alimentos y la Campaña contra el Hambre. 26 de
febrero de 1965; General Records of the Department of State, Bureau of Inter-American Affairs, Office Files 1951-1967. Box 5, ARC ID 2867032, Entry 163; RG 59; NAB.
147 Memorando de la embajada de Santiago de Chile, sobre el Discurso del Presidente chileno Eduardo Frei en la
Conferencia Regional de la FAO. 24 de marzo de 1965; General Records of the Department of State, Bureau of Inter-American Affairs, Office files 1951-1967. Box 5, ARC ID 2867032, Entry 163; RG 59; NAB
Es cierto que la reforma agraria es costosa y nuestros países tienen enormes dificultades para buscar recursos financieros. Pero el precio que podríamos pagar por no llevar a cabo esta reforma sería mucho mayor que la inversión hecha en su consecución. Esta tarea debe realizarse aun cuando el riesgo es importante y los errores inminentes. Aquí no se trata de hacer o no hacer la reforma agraria, sino que cómo minimizar el riesgo y los errores al mínimo148
A la propuesta de Frei, la delegación norteamericana simplemente prefirió modificar levente las prioridades del IICA para agilizar la reforma agraria. Un anunciado cambio, para dejar todo igual149.