I V.2.1.- Jagüey El Muerto
IV. 2.3.2 Obras de conducción
Con la entrevista y recorridos de campo se confirma que la pendiente suroeste del cerro Jalapilla y la pendiente oeste del Pinillo, son las elevaciones que tributan más escorrentía al jagüey Escobillas; esta escorrentía es conducida cerro abajo dentro de las atarjeas, las cuales para el caso del jagüey Escobillas, depositan su contenido en el cause del arroyo seco A-2 que finalmente conduce y deposita la precipitación escurrida de éstas elevaciones por la parte norte de la obra de almacenamiento.
Como se aprecia en la fotografía A2, el cerro El Pinillo es rodeado por dos atarjeas (T-1 y T-2) las cuales conducen la escorrentía de su ladera oeste hacia el arroyo seco A-2, además de éstas dos atarjeas, en su parte norte y al pie de monte de ésta elevación otro arroyo seco (el A-3) conduce la escorrentía de ésta ladera al ya mencionado arroyo seco A-2; por su parte la pendiente suroeste
del cerro Jalapilla que también forma parte de la zona de captación del jagüey Escobillas, desciende su escorrentía hasta el mismo arroyo A-2, únicamente a través del arroyo seco A-3 el cual recorre de este a oeste el pie de monte de éste elevación.
El resto de las obras de conducción que vierten escorrentía dentro del jagüey Escobillas son las que se encuentran en el cerro Ocotillo: en la parte norte de éste cerro la atarjea T-4, que recorre poco arriba del pie de monte de ésta elevación en una dirección de norte a este, recolecta la escorrentía de una porción de ésta ladera que no ha sido abierta al cultivo para conducirla cuesta abajo hasta depositarla en la atarjea T-3. Tarjea que ya en la planada recolecta también la escorrentía de la parte noreste del Ocotillo conducida por la atarjea T-5 para verterla dentro del arroyo seco A-2.
De ésta manera, el arroyo seco A-2 conduce de manera conjunta hacia el jagüey Escobillas la escorrentía que le tributan las atarjeas T-1, T-2, T-3, T-4, T-5 y el arroyo seco A-3. Completan las obras de conducción el arroyo seco A-1 que recolecta la escorrentía de la parte oeste del Ocotillo y una pequeña parte de la atarjea T-6 que tributa su escorrentía al mismo arroyo seco A-1.
Si bien las atarjeas hechas por los usuarios cumplen una función importante para la conducción de la escorrentía hacia el jagüey Escobillas, para éste caso, los arroyos secos tienen un papel central en el sistema de conducción ya que son éstos los que finalmente vierten la escorrentía dentro de la obra de almacenamiento.
Figura IV: Jagüey Escobillas; sistema de captación, conducción y almacenamiento Escobillas, Epazoyucan Hgo. (2006)
Fuente: Dibujado con ayuda de fotografía aérea, entrevistas a usuarios y recorridos de campo.
Situación de las obras de conducción:las atarjeas T-3, T-4 y T-5 se encuentran en buen estado ya que en la parte noreste del cerro Ocotillo las parcelas cultivadas son de reciente apertura al cultivo. El arroyo seco A-1 también se encuentra en un estado aceptable a pesar de que en algunas partes de su trayecto los dueños de las parcelas han invadido parte de su cauce, el cual no alcanza los cinco metros de ancho, pero como tiene cierta profundidad (no mayor a 50 cm.) y porque la pendiente en ésta parte de la ladera es considerable, no se interrumpe el flujo de la escorrentía.
A diferencia de algunas atarjeas del Ocotillo que son de reciente construcción por la apertura cerro arriba de nuevas tierras al cultivo, las atarjeas T-1 y T-2 que conducen la escorrentía del Pinillo, menciona el entrevistado que “tiene como diez años que no se limpian”, lo mismo que los arroyos A-2 y A-3 los cuales por su volumen y longitud se han limpiado con maquinaria. Contrario al arroyo A-1 que por su profundidad y pendiente es difícil que se azolve, los otros dos arroyos (A-2 y A-3) que en los tramos más profundos de su lecho tienen hasta 3 metros de profundidad, y porque en la planicie su pendiente es muy ligera, registran en algunos puntos una cantidad considerable de azolve, pero dada la profundidad de éstos, hasta el momento no se ha obstaculizado el paso de la escorrentía.
IV.2.3.3.- Almacenamiento
Material de construcción del jagüey: construido sobre el margen derecho del cauce del arroyo seco A-2, la obra de almacenamiento tiene una forma circular al sur y oeste, y cuadrada al norte y oeste.
El jagüey está hecho de tierra en su totalidad, cuenta al sur y al este con una cortina semicircular de 250 metros de longitud, también construida con tierra; en su parte más alta ésta cortina alcanza los 5m, la base tiene una longitud aproximada de 20m, y en su porción más ancha la corona de ésta cortina alcanza los 7 metros. La unión de las partes norte y oeste del jagüey forman un ángulo recto con una longitud de 40 y 60 metros de cada lado, ésta parte de la obra de almacenamiento es la que registra menor profundidad, apenas alcanza 1.5 metros.
Al igual que en gran parte de los jagüeyes de la región estudiada, el perímetro del Escobillas está rodeado por parcelas de cultivo, por lo que en los flancos norte y oeste de su perímetro es notoria la presencia de magueyes los cuales delimitan las parcelas y el jagüey. Llama la atención la ausencia de árboles sobre la cortina del jagüey, porque otros jagüeyes de los encontrados al norte de los Llanos de Apan al menos tienen dos o tres árboles sobre su cortina o bordo. El fondo de la obra de almacenamiento comenta el entrevistado es de tepetate, lo cual se confirma en las recorridos de
campo. A primera vista se puede apreciar el buen estado que guarda la obra de almacenamiento y los desarenadores, lo anterior, como producto de la utilidad y mantenimiento de que es objeto éste sistema de captación, conducción y almacenamiento de escorrentía.
Llenado jagüey Escobillas:las atarjeas T-1 y T-2 construidas a media montaña permiten conducir la escorrentía precipitada en la cima del Pinillo y la que las parcelas cultivadas cuando se saturan de agua drenan cuesta abajo; el arroyo seco A-3, junta y conduce la escorrentía de la pendiente norte del Pinillo y en mayor cuantía la proveniente del cerro Jalapilla, escorrentía que se deposita dentro del cauce del arroyo seco A-2. Sobre éste arroyo, a escasos metros de la entrada a la obra de almacenamiento, los usuarios construyeron dos desarenadores o retranques como los llaman los pobladores locales. “Estos retranques detienen la basura (piedras, ramas tierra) que arrastra el agua cuando baja” comenta Pedro Téllez, menciona también que “cuando se construyeron, hace como quince años… los usuarios sólo pagaron la mano de obra.”
La escorrentía captada por la tarjea T-4 en la cuesta norte y parte de la noreste del cerro Ocotillo, desciende la ladera para verterse dentro de la tarjea T-3. Aguas abajo, sobre el trayecto de ésta ultima atarjea, se une al cauce la escorrentía captada en una pequeña parte de la ladera oeste del Ocotillo por la tarjea T-5; de esta manera la escorrentía del lado noreste del Ocotillo ingresa al cauce del arroyo seco A-2 para depositarse en el jagüey Escobillas. Finalmente, el llenado de la obra de almacenamiento se completa en un 20% ó 30% por la escorrentía conducida cuesta abajo por el arroyo seco A-1, el cual reúne el escurrimiento de la pendiente oeste del Ocotillo localizado escasos 300 metros al oeste de la obra de almacenamiento.
Disponibilidad de agua almacenada: el llenado del jagüey Escobillas “es entre los meses de agosto y septiembre, cuando las lluvias alcanzan a llenar el jagüey”. Respecto a la duración del agua almacenada el entrevistado comenta que “casi nunca se seca… sólo una vez he visto que se seque el jagüey… entre marzo y abril es el nivel más bajo del agua, pero siempre tiene aunque sea poca”, con lo anterior, se puede asegurar que el acceso y disponibilidad del agua almacenada en el jagüey Escobillas está asegurada para los usuarios de éste.
Demasías de agua: siguiendo el cauce del arroyo seco A-2 y la pendiente natural de la zona estudiada, las demasías del jagüey escobillas se vierten por el noreste, casi a la misma altura por donde entra la escorrentía que conduce el arroyo seco A-2. Aguas abajo éstas demasías pasan cercanas al jagüey denominado Los Corrales (las cuales no entran dentro de éste) para finalmente desembocar el río El Salto.