I V.2.1.- Jagüey El Muerto
IV. 2.1.1 Zona de captación
La zona de captación del jagüey El Muerto se compone principalmente de las pendientes suroeste del cerro El Puerco y oeste del cerro El Colorado, elevaciones donde a decir del entrevistado “se junta aproximadamente un 50% del total del agua que le entra a la presa en cada uno de ellos”, el resto del área de captación lo conforman parcelas de los ejidos de los poblados de Escobillas, Santa Mónica y San Cristóbal el Grande, en su totalidad el área de captación suma un aproximado de 2 460 000 m2.
Superficie que al ser multiplicada por el coeficiente de escurrimiento de la región (75 l./m2/año) arroja una capacidad potencial de escorrentía que asciende a 184 500 m3. Dado que el jagüey tiene forma circular, un radio aproximado de 40m y una profundidad promedio de 4m, de la capacidad potencial de escurrimiento, se almacenan únicamente 20 106.24 m3 de escorrentía.
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Informantes: Miguel Mata Hernández: Delegado San Cristóbal el Grande, Mpio., Zempoala Hgo., 26 enero del 2006. Atanasio Corona, Lázaro Corona e Irene Mata, habitantes de San Cristóbal el Grande, 27 de enero de 2006.
Fotografía Aérea No.1: Zona de captación Jagüey El Muerto, Zempoala Hgo.
Fuente: Delimitación con base a recorridos de campo y entrevistas con los usuarios 2006. Foto Base: INEGI, vuelo 1994, escala 1:20 000.
Características del cerro El Colorado: el Colorado, cerro parcelado que en su totalidad es propiedad de ejidatarios de Santa Mónica, es una elevación de 2 750 metros de altura, su nombre se debe a la presencia de tezontle como roca madre, interrumpida solo en pequeñas fracciones por tepetate. A partir de la parte media de la montaña y hasta la cima, la vegetación predominante la conforman pequeños arbustos, una presencia considerable de nopales y una población escasa de magueyes y palmas.
El suelo de media montaña hacia abajo ésta casi desnudo, situación que es más notoria en la parte norte. En general, el suelo está cubierto por pequeños pastos que sirven de alimento al ganado que ahí se apasta (borregos por lo general y algunos burros); en la parte baja del cerro, las tierras de cultivo -en su mayoría para la producción de cebada- dominan todos los flancos del mismo, siendo
a partir de las laderas abiertas al cultivo de los cerros mencionados donde comienzan las obras de conducción de escorrentía: las atarjeas.
En el trayecto de la atarjea que va de sur a norte por la pendiente oeste del Colorado, se puede apreciar que en algunas secciones el bordo de la primer parcela cerro abajo está reforzado con la plantación de magueyes y nopales, y en otros puntos con piedras amontonadas una sobre otra formando una barrera. Al preguntarle la razón del porque se refuerzan con barreras vivas o con piedra algunas partes del bordo de la parcela, Miguel Mata menciona que la finalidad es evitar que la fuerza de la escorrentía “rompa el bordo localizado en la primer parcela cerro abajo y que ésta se meta (fluya de manera aleatoria) en los terrenos abiertos al cultivo y arrastre consigo el suelo.”
Sobre la ladera oeste del Colorado nacen dos barrancas o lechos de arroyo seco, y en la noroeste una más, arroyos que en la temporada de lluvia drenan su escorrentía cerro abajo y son captadas por la atarjea que conduce la escorrentía hacia el jagüey El Muerto.
Además de estas atarjeas, en su parte noreste el cerro El Colorado tiene otro lecho de arroyo seco y una atarjea que abastece al jagüey Santiago y en su parte norte una pequeña loma que drena sus aguas hacia el jagüey San Cristóbal.
El pastoreo (cuidar en lenguaje local) es la actividad principal que se practica de media montaña hacia la cima en El Colorado, los dueños de las parcelas, ejidatarios en su totalidad, son quienes pastorean o venden los pastos y sólo quien adquiere éstos pueden pastorear (el pago se hace en especie, con 1 o 2 borregos). De acuerdo con el Sr. Mata “el pastoreó en los cerros se da cuando se han terminado los rastrojos de cebada y se inicia la temporada de labor, por lo que no hay campo donde cuidar y es necesario llevar los animales al cerro.”
Características de cerro El Puerco: elevación con una altura de 2 600msnm, cuya roca madre se compone de tepetate, es propiedad de los ejidatarios del poblado Escobillas. En la parte alta del cerro El Puerco la vegetación predominante son los arbustos, nopales y algunos ejemplares de encino chaparro además de palmeras y la presencia de pequeños pastos que cubren el suelo.
En toda la parte media de éste cerro la roca y el suelo están casi desnudos, sólo algunos manchones de arbustos y pastos pequeños en donde se pastorean borregos y burros son predominantes. La parte oeste registra una mayor ausencia de arbustos o pastos, por lo que la erosión del suelo es considerable. En las faldas del cerro El Puerco la siembra de cebada es una constante, sólo en algunas parcelas la presencia de maguey pulquero es notoria (siendo menor el número de éstas). Al igual que en El Colorado en las primeras parcelas cerro abajo -al lado del bordo que da a la ladera- los dueños de éstas han construido atarjeas para conducir la escorrentía.
El Puerco en su costado suroeste tiene un arroyo seco que origina tres atarjeas y en la parte este dos lechos de arroyo seco que dan origen a igual número de atarjeas, haciendo en total cinco atarjeas que conducen su escorrentía hacia el jagüey El Muerto. Sobre las laderas de ésta elevación
el pastoreo también es una actividad importante; los pastos no se venden ya que los ejidatarios de escobillas la utilizan para el pastoreo en la temporada de labor.