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I V.2.1.- Jagüey El Muerto

IV. 2.5.2 Obras de conducción

Además del arroyo seco A-1, el resto de las obras de conducción del jagüey El Llano se integra con cuatro atarjeas, T-1, T-2, T-3 y T-4 como indica la figura VI.

La atarjea T-4 que recorre y atraviesa en dirección sur-norte la zona de captación de éste jagüey, desde el cerro Chapultepec hasta el Ocotillo, es la primera obra de conducción cuesta abajo. La atarjea T-3 que inicia por el lado norte de la T-4 recorre cuesta abajo el pie de monte de la pendiente sur del Ocotillo hasta unirse al cauce de la T-1.

La atarjea T-2, cuya figura semeja un triangulo rectángulo que inicia su vértice superior a escasos metros de la atarjea T-4, se divide en dos partes y desciende la cuesta hasta unirse al cauce de la atarjea T-1, ésta última tiene un recorrido similar a la T-4 ya que inicia en la ladera sureste del cerro Chapultepec y termina el la pendiente suroeste del cerro Ocotillo. De ésta manera la escorrentía de ambas elevaciones es conducida cerro abajo por las cuatro atarjeas señaladas para verterla al cauce del arroyo seco A-1, el cual reaparece ya en la planada para conducir la escorrentía hasta la obra de almacenamiento.

Figura VI: Jagüey El Llano; sistema de captación, conducción y almacenamiento Santa Mónica, Epazoyucan Hgo., (2006)

Fuente: Dibujado con ayuda de fotografía aérea, entrevistas a usuarios y recorridos de campo.

Situación de las obras de conducción: las dos partes en que está dividido el arroyo seco A-1 se encuentran en buen estado, ya que en la totalidad de su trayecto tiene una profundidad mayor a un metro y alcanza hasta 2 metros de ancho. A pesar de que las atarjeas, como señala el entrevistado, “no se limpian constantemente… el ultimo desazolve de atarjeas que hicimos los usuarios del jagüey, tiene como quince años”, la situación en que se encuentran es aceptable y permiten el flujo de la escorrentía hacia la obra de almacenamiento.

El buen estado que guarda el conjunto de las obras de conducción para el caso del jagüey El Llano, a pesar de que la totalidad de éstas se encuentran sobre parcelas de cultivo en las que el paso de las atarjea se encuentra perfectamente definido, se debe a que el trayecto de estas no ha sido invadido por las parcelas de cultivo, por magueyes o nopales, y porque los propietarios de las

parcelas le dan mantenimiento al trayecto de atarjea que pasa por su parcela para evitar que la escorrentía se introduzca a la parcela y arrastre consigo el suelo.

IV.2.5.3.- Almacenamiento

Material de construcción del jagüey: de forma rectangular y con terminación elíptica en su lado este, el jagüey El Llano mide 28 por 20 metros y tiene una profundidad que va de los 2.50 metros en su parte este a 0.00 metros en su parte oeste.

El jagüey El Llano cuenta con una barda de piedra acomodada en sus lados norte, sur y este, sólo el lado por donde entra la escorrentía está descubierto. La barda de piedra acomodada esta reforzada por una cortina de tierra que alcanza hasta 3 metros en la parte más ancha de su corona.

Esta obra de almacenamiento está rodeada por parcelas y se distingue entre ellas porque sobre su bordo de tierra han crecido varios árboles, los cuales según el entrevistado, “tienen más de treinta años.”

Llenado jagüey:la escorrentía proveniente de las faldas de la ladera este del cerro Chapultepec y de la ladera sur del Ocotillo se depositan dentro del cauce de la atarjea T-4, a este cauce se le une el que proviene del nacimiento del arroyo seco A-1. Dado que ésta atarjea sigue su curso hasta la ladera este del Ocotillo, para conducir la escorrentía hasta la obra de almacenamiento de ella se desprende la atarjea T-3.

La atarjea T-3 conduce la escorrentía que entra a su cauce hasta depositarla dentro de la T-1; ya dentro del cause de la atarjea T-1 las aguas provenientes de las atarjeas T-2, T-3 y T-4 se dirigen cuesta abajo hasta el lecho del arroyo seco para entrar por la parte norte a la obra de almacenamiento.

Disponibilidad del agua almacenada: según el entrevistado la temporada del año cuando le entra agua al jagüey el Llano es entre los meses de junio a septiembre, y comenta que “dependiendo del número de animales que lleguen a beber es como le dura el agua… casi nunca se ha secado el jagüey… por mayo o junio es cuando tiene su nivel más bajo”. Por lo tanto se puede afirmar que el acceso y disponibilidad de agua para los usuarios del jagüey El Llano esta en cierta medida asegurada, al respecto el Sr. Téllez Soto señala que “aún en la temporada de secas el jagüey tiene agua.”

Demasías de agua:cuando el agua que inunda el jagüey El Llano alcanza el nivel que éste retiene, por el vertedor de demasías o sangría que tiene al lado sur ésta obra de almacenamiento, casi junto a la entrada de la escorrentía, comienzan a salir las demasías.

Las demasías que salen de éste jagüey son conducidas por una pequeña targea hacia las parcelas localizadas al sur de la obra de almacenamiento. Cuando el volumen de las demasías es considerable, siguiendo la pendiente natural de la zona éstas fluyen hacia el río seco El Salto localizado a una distancia aproximada de 700 metros en línea recta.