Durante la última década del siglo XX, en la investigación educativa emergió y comenzó a consolidarse una corriente basada en la teoría de las represen- taciones sociales con el fin de comprender el conocimiento de sentido co- mún que construyen los actores en su vida diaria.
Los documentos que a continuación se reseñan, muestran que a partir de la segunda mitad de los noventa, algunas investigaciones se dirigen al análisis de las representaciones de los actores educativos. Se observa que estos estudios se fundamentan en diferentes disciplinas; psicología, socio- logía, antropología y pedagogía.
Abordar el terreno educativo para conocer y comprender las represen- taciones permite saber qué piensan y cómo perciben la realidad los actores desde el mundo de sus significaciones. Ésta, sin duda, resulta una tarea importante ya que permite acercarse al ser humano como ser histórico y simbólico.
DOCUMENTOSANALIZADOS
Alejandro Cornejo (1995), en la ponencia Estudiantes de bachillerato del CCH: representaciones y perspectivas de la vida estudiantil e institucional, analiza cómo los estudiantes visualizan su mundo interior vinculado con la experiencia escolar, las relaciones de amistad en los espa- cios sociales dentro y fuera del aula y el impacto del quehacer institucional en los procesos de adaptación a la vida estudiantil y universitaria. Al mismo tiempo, pretende contribuir a una mejor aproximación teórica y empírica
CAPÍTULO 4
sobre las condiciones del estudiante en la educación media superior, que permita contar con diagnósticos más precisos tendientes al mejoramiento de la integración estudiantil en la vida institucional del ámbito del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH). El autor parte del supuesto de que la representación social no es una simple reproducción de la realidad externa a la que los individuos se ciñen, más bien se trata de una relación estableci- da por un sujeto que pertenece a un medio determinado con una realidad social que está interpretando durante su proceso de formación. Retoma la postura de sociólogos como Durkheim, Bourdieu y Weber. Por otro lado, desde la psicología revisa autores como Dubet y Lesko. Recoge informa- ción cuantitativa a través de un cuestionario y se realizan entrevistas semiestructuradas. El autor concluye que se trata de jóvenes que constru- yen sus propias referencias, porque no están plenamente adecuados al rol que se les atribuye y a los intereses que los definen; es decir, la socialización no ocurre en forma directa a través de las reglas impuestas por la escuela, sino por la acción ejercida desde las posiciones de los jóvenes entrevista- dos. De esta manera, resulta importante revalorizar las perspectivas de es- tos alumnos de bachilleres y su visión del mundo escolar con el propósito de volverlas asunto central de las prácticas docentes e institucionales y dis- cutir, desde otra perspectiva, las categorías que tradicionalmente conciben a los jóvenes como producto de un proceso natural, biológico y emocional. Fidencio López Beltrán (1995), en su ponencia titulada Represen- taciones sociales de los profesores, sus procesos de formación docente y su práctica educativa en el bachillerato de la Universidad Autónoma de Sinaloa y en el artículo Representaciones sociales y formación de profe- sores. El caso de la UAS (1996), presenta avances de su investigación acer- ca las representaciones sociales de los profesores universitarios sobre sus propios procesos de formación y su práctica docente. En su tesis de docto- rado El profesor: su educación e imagen popular (1999) aborda las representacio- nes sociales que el profesor elabora desde su conocimiento a mano y su actuación en la vida cotidiana. Se apoya básicamente sobre la teoría de las representaciones sociales de Moscovici; también hace un recorrido por la sociología clásica de Durkheim, Berger y Luckman y Séller, la teoría genética piagetiana, la psicología sociocultural de Vigosky, el psicoanálisis freudiano y la psicología de la gestal. La metodología es de corte interpretativo. Utiliza el cuestionario tipo encuesta y la entrevista a profun- didad. Las descripciones más relevantes son las imágenes que elaboran los grupos (profesores, religiosos y padres de familia), relacionando al profe- sor con psicólogo, sacerdote, político, padre de familia. También constru- yen una imagen del profesor como entusiasta, democrático, indiferente,
autoritario. Para el autor, las imágenes y representaciones sociales sobre el profesor son elaboradas desde el lugar que ocupan en el mundo, su vida cotidiana y su realidad social.
J. Octavio Nateras y Josué Tinoco (1995), escriben la ponencia Ex- pectativas de los aspirantes de psicología y psicología social de la UAM en donde presentan los resultados obtenidos en una investigación acerca de las expectativas y opiniones de aspirantes que solicitan inscripción a las carreras de psicología y psicología social de la Metropolitana. Los autores pretenden conocer la información que tienen los estudiantes sobre la disci- plina que eligieron como opción profesional. Es un estudio exploratorio en donde se aplicaron 527 encuestas con preguntas abiertas y cerradas. Exploraron las áreas sociodemográficas y culturales, historia académica, hábitos de estudio, expectativas académicas y laborales, así como palabras asociadas con cada licenciatura. Los autores encontraron que las expectati- vas entre los aspirantes de psicología y psicología social son similares. Observaron que existe una idea tradicional de lo que es la psicología y los estudiantes no distinguen las particularidades de la psicología social, esta misma tendencia se aprecia en las expectativas sobre el mercado ocupacio- nal. Los autores encontraron diferencias sociales y culturales entre los aspirantes de la unidad Xochimilco (psicología) y los de Iztapalapa (psico- logía social).
Sonia Reynaga (1995), en su ponencia Procesos de formación y re- presentaciones en estudiantes de la licenciatura en Sociología presenta algunos avances de su investigación sobre los procesos de los estudiantes en cuatro instituciones de educación superior. Su objetivo es conocer los procesos de formación, representación e identidad que construye el alum- no a lo largo de su permanencia en la licenciatura en sociología. Un año más tarde, en su artículo Procesos de formación representaciones en es- tudiantes de la licenciatura en Sociología (1996)aborda la complejidad de los procesos de formación y las representaciones analizando el caso citado en cuatro instituciones de educación superior de nuestro país. La autora parte de paradigmas interpretativos o hermenéuticos, que consideran los fenómenos culturales como formas simbólicas y susceptibles de ser com- prendidas e interpretadas. Para ello, revisa la tradición hermenéutica desde Dilthey, Gadamer y Ricoeur. También recupera los planteamientos de Bourdieu. Finalmente, aborda el tema de las representaciones de acuerdo con Moscovici. Las técnicas seleccionadas fueron la historia de vida, entre- vista a profundidad y sistematización de las estadísticas escolares. La investigación muestra que no sólo la reducción de empleos y espacios labo- rales donde puede desempeñarse el sociólogo son la causa de la baja
matrícula, sino que también el deterioro de la identidad, a partir de una débil construcción de imaginarios y representaciones en los actuales estu- diantes. Las distintas generaciones construyeron conocimientos en estrecha relación con el contexto sociocultural en donde se desenvolvían. De esta manera, la formación para conocer la realidad social siempre se relaciona, en la práctica, con posiciones en intereses sociales dependiendo de este contexto. Es importante observar como lo simbólico, lo imaginario, las representaciones y la constitución de identidad no son lineales, conse- cutivos, ni seriados, sino que se construyen a partir de complejos procesos de significación. Finalmente, la autora presenta su trabajo concluido en su tesis doctoral titulada Procesos de representación y formación en los estudiantes de sociología. Un estudio comparativo (1996).
María Elena Rodríguez Lara (1995), en su ponencia titulada Las representaciones de los profesores universitarios ante el cambio, presenta los resultados de una investigación sobre las representaciones sociales de la docencia modular en la UAM, desde una perspectiva psicosocial y un enfo- que histórico cultural. El objetivo general del trabajo, en palabras de la autora, es analizar los marcos psicosociales que configuran el pensamiento y comportamiento de los profesores en relación con la universidad del nue- vo siglo. Es un estudio de caso de tipo descriptivo, cualitativo y exploratorio, en donde se utiliza el método etnográfico, la entrevista y la observación cómo técnicas de recolección de datos. En el estudio se iden- tificaron las nociones más importantes sobre la docencia modular, expresadas por los profesores en su lenguaje, categorías y metáforas que se organizaron por núcleos figurativos. Finalmente, la autora concluye que con los hallazgos (no se detallan) se propone crear comunidades para pro- mover el cambio y construir una nueva visión de la universidad.
Isaac Tomás Guevara (1996), escribe como tesis de maestría Los sím- bolos furtivos de la excelencia académica: estudios de las representaciones sociales de la excelencia en la universidad mexicana, en la que presenta un estudio de las re- presentaciones sociales de los individuos y grupos que conforman la comunidad universitaria. El autor supone que existe una correspondencia entre las prácticas que le dan movimiento a la representación y que se ma- nifiestan en los cambios que se operan en el terreno de las relaciones interpersonales que se objetivan en el ámbito laboral, académico y de in- vestigación y se anclan dentro y fuera de éstos en su cotidianidad. El autor se apoya en la teoría de las representaciones sociales especialmente en Moscovici, Jodelet, Doise, Rouquette y Abric. Con base en este último, el autor considera que la aprehensión de las representaciones sociales es multimetodológica, por ende utiliza diferentes técnicas e intrumentos: en-
trevistas, encuestas y métodos asociativos. Observa que en cada una de las universidades estudiadas, la excelencia se traduce en el cumplimiento cabal de los parámetros impuestos por el Estado. Esto, a su vez, incide en las prácticas en el interior de las universidades y en su vinculación con la socie- dad. Actualmente, no hay una licenciatura, un programa de posgrado o centro de investigaciones en donde los apoyos estén definidos por la eva- luación de tareas y, específicamente, por el cumplimiento de los parámetros establecidos por instancias ajenas a los universitarios. Cada grupo (funcio- narios, académicos, estudiantes) signa objetos distintos a la excelencia; se hacen imágenes de ella con arreglo a grupo. El trabajo del autor, desde las representaciones sociales, permite conocer el pensamiento de los actores que le dan vida a una institución educativa. En este caso, posibilita adentrarse en el impacto que dentro de la vida cotidiana ha tenido el discur- so de la excelencia.
Elsa Guerrero (1998), en su tesis de maestría titulada Más allá de la formación propedéutica y terminal: el bachillerato visto por los jóvenes, analiza las representaciones del alumno sobre el bachillerato a partir de su experiencia directa en él y de la influencia de factores sociales y culturales en el proceso, sobre el mercado de trabajo y la movilidad social y económica. Los signifi- cados que el alumno posee tienen su origen en las vivencias que experi- menta en ámbitos sociales y culturales como la familia, la escuela, el trabajo y las relaciones con los pares. Se apoya en la sociología interpretativa, de la cultura, la teoría de las representaciones sociales y utiliza técnicas etno- gráficas. Los estudiantes tienen fuertes expectativas hacia la educación su- perior; el bachillerato es insuficiente para afrontar el mercado laboral; no satisface necesidades de autoafirmación y reconocimiento; también consti- tuye un espacio de socialización, expresión y participación que privilegia la vida juvenil. Es una investigación que parte de la experiencia vivencial de los sujetos y de las construcciones simbólicas que realizan en torno a su posición frente al bachillerato.
Susana López (1998), en su tesis de maestría Representaciones de la escue- la agropecuaria. Una aproximación a la diversidad de construcciones de los sujetos, revalora la reconstrucción de significados que la escuela agropecuaria po- see para un conjunto de comunidades rurales, también analiza la visión de los sujetos que participan en la vida escolar. Es en el espacio social cotidia- no donde se concretan las políticas educativas y es donde se construyen las representaciones sociales de los sujetos sobre la escuela agropecuaria. Se apoya en Castoriadis, Moscovici y Bourdieu. Realiza numerosas entrevistas informales y hace registros de observación de detalles de la institución. También aplica una encuesta. Las representaciones son instrumentos a tra-
vés de los cuales los sujetos conocen e interactúan con su mundo, constitu- yen medios que hacen posible el consenso sobre el sentido de determinadas acciones, promueven la integración social y la realización de acciones co- lectivas. La educación agropecuaria en las secundarias técnicas es un ámbito en donde se concretan, a manera de transposiciones, los principios educa- tivos universalmente válidos, las funciones de la política educativa y las aspiraciones y expectativas sobre la educación. Los alumnos, al egresar, no ejercen lo aprendido en la escuela en cierta medida por la inexistencia de oportunidades laborales para el auxiliar técnico agropecuario y el desinterés de los egresados para realizar este tipo de actividades. Es una investigación que parte del estudio de las representaciones sociales de los padres de fa- milia, estudiantes y profesores de una institución educativa.
María Isaura Prieto (1999), en su ponencia titulada Sexualidad in- fantil, analiza las actitudes de las docentes acerca de las manifestaciones sexuales de los niños/as preescolares. Su objetivo es conocer las actitudes más frecuentes que presentan las docentes de preescolar ante preguntas y comportamientos que mantienen los niños/as con respecto a la sexuali- dad. La autora sostiene que en la infancia se forman los cimientos de la sexualidad adulta, por eso es imprescindible conocer las actitudes de pa- dres y maestros. Teóricamente refiere conceptos sobre educación sexual de Morales y Aller. El trabajo es un estudio de carácter exploratorio, descrip- tivo y de tipo transeccional, los datos recolectados en el estudio son en un solo tiempo y en una medición única. Para recolectar la información utiliza la técnica del grupo focal. La autora concluye que a pesar de que 98% de los sujetos investigados dicen reconocer la curiosidad de los niños y las niñas preescolares ante la sexualidad y, además, que los comportamientos son naturales, las actitudes que manifiestan al hablar, dan cuenta de que existe preocupación, alarma y desconocimiento de la sexualidad del niño/ a. Cuando las manifestaciones de la sexualidad se dan sin tocamientos o desnudez, entonces las actitudes de las docentes son de aceptación, permisivas, incluso de promoción. Sin embargo, cuando sucede lo contra- rio, las actitudes van desde la negación, vergüenza, ocultamiento, asombro, desconcierto y/o miedo, calificándolas de anormales o morbosas, bus- cando con esto la canalización de los niños/as con especialistas. Para la autora, es necesario diseñar programas que informen y formen a las maes- tras sobre la sexualidad, que desmitifiquen, reconozcan y acepten la propia y la de los niños y niñas preescolares.
Margarita Rodríguez y Martha Guevara (1999) presentan la ponen- cia Representación de los docentes: del modelo atributivo al modelo de acción dirigida, como parte de una investigación sobre la composición
orgánica del tiempo del maestro, en la cual se abordan los factores internos y externos que influyen en el uso del tiempo y la actuación del docente que afecta la calidad educativa. Su propósito es observar la relación maestro- alumno, para aproximarse a las concepciones de los profesores que van marcando estigmas definitorios del éxito o del fracaso en el desempeño y comportamiento escolar de los estudiantes. Las percepciones estereoti- padas que los profesores se forman de los estudiantes generan expectativas sobre ellos y formas de interacción que influyen en el comportamiento escolar. En su marco teórico retoma diversos autores como: Rosenthal y Evans, Jacobson, Flowers, Biegen, Rist, Kaplan. Los resultados mostraron tres aspectos: primero, los docentes tienen un modelo atributivo muy claro para los diferentes tipos de alumnos. Segundo, el modelo atributivo condu- ce a uno de acción diferenciado, es decir, a la noción y forma de organizar y elegir las actividades por tipo de alumno. Tercero, no obstante, la calidad de las actividades del modelo de acción es poco influenciada por el tipo de alumno, en lo referente a la creatividad y la repetición esta diferencia es más sutil. Tal parece, dicen las autoras, que otros elementos externos a la repre- sentación atributiva como los planes y programas curriculares, las deman- das de funcionarios y padres también inciden en el modelo de acción.
Lesvia Oliva Rosas (1999), en su tesis doctoral El proceso de formación de los maestros de escuelas primarias rurales. La construcción de su formación pedagó- gica, profundiza en el conocimiento de los procesos que van viviendo los maestros de aulas rurales en el ejercicio de su profesión. Sus propósitos son: 1) conocer el proceso de formación, 2) escuchar la voz de los docentes sobre su proceso de formación, 3) contribuir a la discusión sobre la forma- ción de los maestros como problema y como teoría, y 4) aportar elementos para la formulación de propuestas de formación que reconozcan el lugar que les corresponde como profesionales de la educación con las responsa- bilidades que implica tanto para formadores como para los docentes mismos. La investigación es cualitativa-interpretativa y participativa. Utili- za el método comparativo-hermenéutico de Glaser y Strauss (grounded
theory). La autora concluye quela concepción pedagógica de cada maestro
empieza a construirse desde que surge la idea o la oportunidad de ser maes- tro y continúa a lo largo de toda la trayectoria personal. La construcción de la concepción pedagógica conlleva el concepto del maestro como cons- tructor de su práctica educativa. Aunque reconocido, este hecho ha sido sistemáticamente ignorado por las políticas que orientan tanto la forma- ción normalista, como el apoyo a los maestros en servicio. El estudio de la concepción pedagógica también permite distinguir entre los aspectos de carácter personal, social e institucional que intervienen en la construcción
de la práctica educativa de los maestros. La importancia de esta distinción es que hasta ahora sólo se han reconocido algunos de los aspectos institucionales y sociales, mientras que los personales han sido ignorados. Eustolia Durán (2000), en su tesis de doctorado titulada Creencias de los egresados de posgrado sobre su práctica docente, tiene como objetivo explicitar las creencias que atraviesan el trabajo de los docentes para llevar a cabo su práctica. La autora supone que las creencias forman parte de la vida profe- sional porque son guías para la acción. Retoma la noción de creencias basa- da en Ortega y Gasset, Luis Villoro, Liston y Zeichner. La investigación es de carácter cualitativo, con mirada hermenéutica. Utilizó un cuestionario y se diseñó una entrevista a profundidad. Los profesores, como todos los seres humanos, se encuentran atrapados en su quehacer diario por una se- rie de presupuestos que van conformando el trayecto de la vida profesio- nal. En la docencia está presente la biografía de cada sujeto y las creencias son diversas. Con respecto al tiempo, los profesores pueden llegar a supo- ner esta dimensión como un obstáculo para desarrollar su práctica docen- te, o como un horizonte de posibilidades. Los posgrados no contribuyen a fomentar la cultura de la colegialidad, por el contrario, fomentan la cultura individualista porque hacen competir a los estudiantes. Conocer las creen- cias es una tarea importante porque permite adentrarse en una faceta de la realidad que ha sido descuidada en la investigación educativa. La investiga-