1. INTRODUCCIÓN 1
8.1. Los Orígenes de los Desafíos 26
El proceso de adhesión tiene sus inicios en 1987, en el cual ya había una estabilidad política en el sistema político turco, luego de la transición del golpe militar de 1980 y la vuelta a la democracia. Los compromisos económicos para desarrollar fases de integración como la Unión Aduanera, trajeron consigo compromisos de tipo político que implicaba modificaciones en el sistema político y por ende en moderar los principios fundamentales del Estado turco. Esto significó una modernización político-cultural para los turcos, los cuales poseían un modelo político de tipo representativo, en lo que en el orden jurídico se establece como
‘constituyente delegado’. El sistema político y el orden democrático turco, aún
teniendo características liberales es conservador, afectando principios básicos de la UE, tal como es el caso de la subsidiariedad42 en la formulación de políticas para el desarrollo regional entorno al proceso, entre otras.
Para el año de 1997 durante la reunión de expansión de la UE en Luxemburgo, el camino de Turquía para ser socio completo en la UE se trunca. Dicho encuentro, definió “que las negociaciones del ingreso fueran abiertas a todos los candidatos, menos Turquía. Esto debido a los presiones de algunos miembros como Grecia con quien no había un diálogo constante a raíz de litigios fronterizos, sucesos históricos, la invasión y división de Chipre. Los líderes turcos se sorprendieron la decisión del Consejo, especialmente algunos candidatos que están lejos de cumplir los criterios, como Bulgaria y Rumania (Véase Anexo 1), estaban en la lista de los candidatos. Por esta razón, las relaciones entre Turquía y la UE durante 1997-99 fueron turbulentas. Un sector significativo en Turquía tenía mucha desconfianza con la UE y consideraba perdido el caso de ser socio pleno.
42 Término empleado por la UE, en la elaboración de políticas de integración a partir de la realidad
comunitaria desde las regiones. Consiste que a partir de los procesos locales se generen políticas de integración socio‐político y económico.
No obstante, después de dos años la Unión cambió sus preferencias. Especialmente Alemania (después del gobierno de coalición entre socialdemócratas y verdes llegar al poder en 1998 a continuación de las elecciones generales) y Grecia (tras la llegada del primer ministro Costas Semitis quien logra un acercamiento con Turquía, luego del terremoto que arrasó el noroeste de Turquía en 1998. Este acercamiento facilitó la candidatura oficial turca sin haber solventado el problema de Chipre) que resistían mucho, dejaron oponerse al ingreso de Turquía”43.
Las aspiraciones turcas para poder ingresar a la UE, se dinamizaron de nuevo durante 1999 a 2000, ya que los órganos encargados para llevar a cabo la adhesión, dieron a Turquía el status de candidato. Dentro de las reuniones del Comisión Europea, en especial la de Niza en (2000-2001), se estableció los coeficientes en la toma de decisiones comunitarias según fueran ingresando los diferentes Estados candidatos. Esta distribución incluía aquellos considerados candidatos a excepción de Turquía, debido a que en caso de ingresar su posición sería determinante tanto en el Consejo como en el Parlamento en igualdad porcentual a Alemania y Francia. Esto tuvo repercusiones negativas en las relaciones entre las partes, a la vez afectaría las posibilidades reales en la balanza de poder de la UE. Dentro de lo establecido por la Comisión Europea y los órganos de integración, se demandaba “que todos los países que tienen que formar parte de la UE cumplan previamente los criterios de Copenhague, es decir, un mínimo de requisitos de salud económica, de protección de los derechos humanos, las minorías, la democracia, el estado derecho y, finalmente, la adopción del acquis communautaire44. Pues, la Unión prometió que cuando
43 Tomado del documento de Selin ESEN (Pág. 5). El cual describe los momentos más relevantes del proceso
de negociación turca para su ingreso en la unión europea. Además describe que dicho encuentro sirvió para demostrar los balances de pode y los intereses de la potencias en definir el futuro de la Unión.
Turquía cumpliera los requisitos políticos, las negociaciones empezarían sin retraso”45.
El documento del acceso de la asociación para Turquía se aprobó por la Comisión Europea en 2001. Turquía aprobó inmediatamente mediante una serie de enmiendas constitucionales y legales –no tan significativas en materia de DDHH y política económica-, un marco político-administrativo para la adopción del “acquis”.
El cumplimiento de los compromisos para la adhesión formal de Turquía, habían sido parciales y superficiales, no obstante lejos de esta situación y de una transformación política radical, durante 2003 se ratifica lo establecido en Helsinki en 1999 para la oficialización de la candidatura turca. Esto generó una serie de opiniones la cual se describe este suceso como un “montaje teatral”, esto debido a que la realidad inmediata turca no había cumplido a satisfacción los criterios de Copenhague además que su realidad política no era bien aceptada en algunos países miembros como Austria y Alemania, ya que el país era dirigido por una coalición gubernamental ultranacionalista encabezada por Bulent Ecevit46.
Esta serie de acontecimientos están sujetos a sucesos del sistema internacional. En primer lugar, el gobierno de los EEUU, tiene interés en los asuntos europeos y quiere influir en estos, por tal razón promueve el ingreso de Turquía dentro del proceso de integración, con el objetivo de posicionarse en el control del mediterráneo y medio oriente. Esto como resultado del legado de la lucha contra la URSS evidenciada en OTAN47. En segundo lugar, teniendo en cuenta el anterior
escenario, se presenta un cambio en el gobierno alemán, donde una nueva coalición socialdemócrata y verde -que ganó los comicios de la dieta en 1998- que tiene una visión “multicultural” de Europa, flexibiliza su postura con favorabilidad
45 Selin ESEN (Pág. 6) Cita Textual.
46 Ugur, Mehmet. (Agosto, 2003). “Testin Times in EU‐Turkey Relations: the Road to Copenhagen and Beyond”, en Journal of Southern Europe and the Balkans, vol.5, núm. 2, pp.165‐183.
47 Echeverría, Carlos (2006). El Factor Geoestratégico de la Adhesión de Turquía a la UE, en Política Exterior. ISSN 0213‐6856, Vol. 20, No. 110. Pags. 121‐130.
además que apuesta a la democratización de Turquía a partir de la política interna denominada “pequeños pasos”, en la cual se desarrollaron la apertura de espacios
en la formulación de políticas públicas a grupos minoritarios. En tercer lugar, la distensión en las relaciones greco-turcas, la cual ha favorecido la apertura comercial al igual que asistencia política, como resultado se han generado políticas más favorables a la adhesión y acercamientos con el fin de poner fin al problema con Chipre48.
Esta política reformista del escenario político turco, ha llevado a que se presenten una serie de sucesivas reformas de los estatutos, mas no de algunos aspecto fundamentales de la república que dificultan un avance mayor en las negociaciones. Podemos a la vez ver un compromiso con las reformas que adopta el gobierno del Partido de la Justicia y el Desarrollo -AKP en su siglas en turco- de Recep Tayyip Erdogan, partido “conservador-islamista” y “pro-europeo”, ganador de las elecciones del parlamento en 2001 que llega al poder en 2002; y busca afanosamente la aceptación formal. Se compromete a cumplir los criterios políticos de Copenhague49, esto conlleva entonces a la Comisión, el 6 de octubre de 2004, que se entablen negociaciones de adhesión con este país que había tocado a la puerta por primera vez hacía más de 40 años.