• No se han encontrado resultados

ORACIÓN POR LOS QUE ESTÁN EN ADULTERIO

LA LENGUA, PEQUEÑA PERO MORTAL

ORACIÓN POR LOS QUE ESTÁN EN ADULTERIO

“Te pido, Padre, que reprendas y ates a Satanás en el nombre y por la sangre del Señor Jesucristo. Te pido que erijas un muro de espinas alrededor de mi esposa para que cualquiera que tenga interés en ella pierda interés y se vaya. Baso mi oración sobre la autoridad de tu Palabra, la cual dice: “Así lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”. Te doy gracias, Padre, por oír y contestar mi oración.” Oseas 2, Mateo 18 y 19.

“Por tanto, he aquí yo rodearé de espinos su camino, y la cercaré con seto, y no hallará sus caminos. Seguirá a sus amantes, y no los alcanzará; los buscará, y no los hallará. Entonces dirá: Iré y me volveré a mi primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora. Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. Porque quitaré de su boca

los nombres de los baales. Me dijo otra vez Jehová: Vé, ama a una mujer amada de su compañero, aunque adúltera.” Tomado de Oseas 2 y 3.

“Bebe el agua de tu misma cisterna, y los raudales de tu propio pozo. ¿Se derramarán tus fuentes por las calles, y tus corrientes de agua por las plazas? Sean para ti solo, y no para los extraños contigo. Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre. ¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena, y abrazarás el seno de la extraña? ¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan? ¿Andará el hombre sobre brasas sin que sus pies se quemen?” Tomado de Proverbios 5 y 6.

“Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados, para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte. Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte."” Tomado de 2 Corintios 10 y 7.

“Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.” Tomado de 2 Corintios 5.

“Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.” Sí, hay gozo en la presencia de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente. Porque Jesús dijo: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra.” “Ni yo te condeno; vete, y no peques más.” Tomado de Lucas 15 y Juan 8.

“Ni yo te condeno.” Juan 8:11.

“El Espítitu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de

luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya. Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas

generaciones.”

Isaías 61:1-4

¿Le está llamando Dios a ministrar a otros que están en una situación similar a la suya? Comuníquese con nuestra oficina para obtener materiales que usted puede compartir con otros. También nos encantaría oír su testimonio de la restauración de su matrimonio. Si desea que le pongamos en la lista de correo con motivo de cualquier material nuevo para hombres (o materiales que tenemos para mujeres), sírvase escribirnos a la siguiente dirección:

Ministerios de Restauración

P.O. Box 495 – Hartville, MO 65667

Tel.: 417-668-1112 – Fax: 417-668-1113

Email: [email protected]

O visítenos en nuestro Website: www.restorem.org

para ver nuestra columna diaria y testimonios nuevos. Sobre los autores

Dan y Erin Thiele han sido bendecidos con siete hijos. Sus primeros cuatro hijos: Dallas, Axel, Easton y Tyler nacieron antes de su separación. Luego después de su restauración, Dios los bendijo con Tara, Cooper y Macy.

Ministerios de Restauración comenzó cuando Erin acudió a toda denominación en su región en busca de la ayuda que necesitaba: Dan la había abandonado por otra mujer y al fin se divorció. Erin seguía firme en su creencia en el matrimonio basado en la Roca, y comenzó a escudriñar las Escrituras buscando dirección. Luego, al aplicar los principios de Dios presentados en este libro (y en el libro para mujeres Cómo Dios puede y restaurará su

matrimonio), su matrimonio y familia fueron restaurados. Al regresar, Dan entonces renovó su mente a través de la Palabra de Dios y aprendió a aplicar estos principios.

Desde que Dan regresó (hace nueve años al imprimirse este libro), tanto él como Erin han escrito otros libros con su estilo personal de trazar las Escrituras a fin de ministrar a los

quebrantados de corazón y a los cautivos de espíritu. “Envió su palabra, y los sanó, y los libró de su ruina.” Salmo 107:20.

El suyo es otro poderoso testimonio de las promesas de Dios y su fidelidad. “Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.” 2 Corintios 1:20.

Documento similar