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Organización familiar y tipos de hogares en la Comarca de Sierra Mágina

En los hogares de la Comarca de Sierra Mágina convivían miembros de diferentes generaciones; esta estructura familiar ha ido desapareciendo dando paso a las familias en las cuales conviven dos personas adultas con o sin menores. Los últimos datos sobre organización familiar corresponden al censo de 2001, y reflejan que en la Comarca de Sierra Mágina el tipo de hogar predominantes es aquél en el cual habitan dos personas adultas con o sin menores y el menos habitual es el correspondiente a familias monoparentales.

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13%

21%

3%

Unipersonales

Una persona adulta con un o una menor

Dos personas adultas con o sin menores

Tres personas adultas con o sin menores

Cuatro personas adultas con o sin menores

47% 16%

El principal motivo por el que existe un considerable porcentaje de familias extensas es porque en el medio rural se conservan los valores tradicionales en relación a la familia. No está bien visto dejar el cuidado de las personas mayores a cargo de centros especializados como son las residencias y/o geriátricos. Por lo tanto, son las familias las que se hacen cargo del cuidado de estas personas dependientes, y con una mayor responsabilidad las mujeres. En los hogares donde los dos miembros de la pareja tienen un empleo fuera del hogar y tienen que hacerse cargo de alguna persona dependiente y no disponen de posibilidades de contratar un servicio de ayuda, es la mujer la que suele dejar su empleo para realizar las tareas de atención y cuidado. Y si no abandona el puesto de trabajo es también responsable del cuidado y a atención a las personas dependientes sacrificando su propio tiempo de descanso y de ocio.

Respecto a los hogares unipersonales existentes en la Comarca de Sierra Mágina representan un 21 % del total de hogares. De estos hogares unipersonales el 55 % corresponden a personas mayores de 65 años y el 45 % a personas de edades comprendidas entre 16 y 64 años.

Si atendemos a la variables sexo para realizar una análisis de los hogares unipersonales, comprobamos que en el caso de las personas mayores de 65 años, el 85 % lo representan mujeres y el 15 % hombres. Los hombres son más dependientes que las mujeres en lo referente a las tareas del hogar; muchos de ellos, una vez que su pareja fallece, no son capaces de valerse por sí mismos por lo que la única opción que les queda es vivir con sus familiares o residir en un centro especializado, como última opción. Todo lo contrario ocurre en el caso de las mujeres; ellas cuando se quedan en el hogar permanecen solas hasta que por algún motivo se encuentran impedidas.

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En el caso de las persona jóvenes que viven solas se da la situación inversa: el 34 % corresponde a mujeres y el 66 % corresponde a hombres. Esta diferencia puede residir en la presión social que se ejerce sobre las mujeres principalmente. No está bien visto en el medio rural que una mujer joven viva sola, todo lo contrario que ocurre con un hombre donde además de estar bien visto se sobrevalora esta situación porque además de vivir de forma independiente es capaz de realizar las tareas del hogar, cosa que siempre ha sido adjudicada a las mujeres.

Por último, el tipo de hogares donde tan sólo convive una sola persona con un o una menor, familias monoparentales, es reducido.

Estas familias corresponden a personas separadas o divorciadas, a personas viudas y a madres solteras. Si hubiéramos obtenido los datos desagregados por sexo conoceríamos quién suele responsabilizarse del cuidado de la infancia en una pareja tras la separación. Datos a nivel provincial y nacional reflejan que son las mujeres quienes suele hacerse cargo de personas menores, principalmente cuando el menor o la menor no tiene una edad muy avanzada. A edades más avanzadas, en algunos casos, los hombres son los que se responsabilizan del cuidado, pero este porcentaje es reducido en comparación con el de las mujeres. Aunque no tenemos datos estadísticos de las familias monoparentales en la Comarca de Sierra Mágina, a través de la observación y el contacto directo se ha detectado que son las mujeres quienes se responsabilizan del cuidado de la infancia tras la separación.

Más de la mitad de las personas que viven en este tipo de organización familiar corresponden a personas de 55 años o más. Este dato podría ser un indicador de que las personas que forman los hogares con una personas adulta y un o una menor son personas viudas principalmente con alguna hija o hijo que conviven con ellas. A ellas les siguen las de edades comprendidas entre 45 y 54 años y seguidamente los de 35 y 34 años. Las personas jóvenes hasta 35 años tan solo representan un 11%. Si tenemos en cuenta la reciente historia del divorcio en España y el poco número de hogares monoparentales con personas jóvenes existentes en la comarca, estos datos podrían corroborarnos aun más la teoría de que la población en familias monoparentales corresponde a personas viudas, las cuales probablemente sean mujeres.

Las familias formadas por la madre y sus criaturas están rodeadas de una serie de problemas como es la feminización de la pobreza, ya que según datos estadísticos el 80% de estos hogares está constituido por mujeres con escasos recursos, las cuales tienen que hacerse cargo del mantenimiento del hogar y del cuidado de la infancia. Además a esto hay que sumarle el déficit en servicios sociales específicos para estos colectivos. No comparten gastos

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derivados de la vivienda ni el trabajo doméstico y tienen que enfrentarse con las dificultades de acceso al empleo que se le plantean por ser mujer. Además, una vez que se incorporan al mercado laboral tienen menos posibilidades de promocionarse, entre otros motivos por la carga familiar que tienen.

4.2 LA EDUCACIÓN EN LA COMARCA DE SIERRA MÁGINA

La tasa de analfabetismo en la Comarca de Sierra Mágina en el año 2001 refleja que el número de mujeres analfabetas duplica al de hombres, producto de la sociedad patriarcal y de la falta de oportunidades que a lo largo de la historia han tenido las mujeres también en el acceso a la educación.