EL CONCEPTO DE MODALIDAD
2.2. Perspectiva lingüística
2.2.1. Panorama francófono
En este subapartado observaremos dos aproximaciones:
(i) Marco conceptual de la modalidad en las gramáticas
En nuestro primer apartado distinguiremos cuatro ámbitos, correspondientes los tres primeros a un tipo de gramática, i.e. gramáticas normativas, gramáticas textuales o enunciativas y gramáticas de orientación semántica; y el cuarto al realizado en otros estudios. Efectuaremos un recorrido cronológico entre las diferentes gramáticas exploradas con el fin de ver cómo ha sido abordada la modalidad en las mismas.
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Garrido (1988: § 4.2.1., 97-99) define la actitud proposicional como lo expresado por el modus o la actitud del hablante.
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Usaremos la expresión los mundos de creencia para referirnos a los mundos de creencias de a, cuando hablemos de la lógica epistémica de Hintikka., en la que Bap, se interpreta como 'a cree que p'.
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a) Gramáticas normativas
El término de modalidad no aparece en Wagner & Pinchon (1962) pero sí lo hace posteriormente en la edición de (1991[1962]: § 496, 422) de la misma obra, incorporándose dicho término en el enunciado, al presentarnos los diferentes adverbios que presentan una opinión que traducen una duda o certeza. Hecho que nos viene a confirmar la importancia que adquiere dicho concepto posteriormente y que inicialmente no tenía104.
Sigue sin aparecer el concepto de la modalidad en Wagner (1968). En cambio, ese mismo año, se encuentra en Mauger (1968) a través de las modalidades del enunciado (affirmattion, la
négation, l´interrogation, l´exclamation; le doute, la possibilité, l´éventualité; le souhait, le regret; l´ordre, la défense). Ahora bien, presenta esta clasificación y comenta cómo se reflejan
éstas en el enunciado, pero no profundiza en los conceptos de modalidad ni modalización. Para ello, deberemos esperar a la próxima década en la obra de Dubois (1976: § 22.6., 66-67) en cuyo apartado “Le mode et la modalisation” define qué entiende por modalizar un enunciado “c´est indiquer ce que l´on pense de l´énoncé que l´on fait, si on estime que ce que l´on dit est sûr, douteux, si on le prend à son compte, si on le rejette”. Nos hace saber cuáles son las modalizaciones principales : la certeza (afirmación, negación), la orden o prohibición, la posibilidad, la probabilidad, y, el deseo o lamento. Presenta unas cuantas relaciones entre estos valores modales y sus posibilidades de ser expresadas: modalidades de enunciado, modos y auxiliaires, en un primer orden. Y, a su vez, nos recuerda otros modos de modalizar el enunciado, tales como: los incisos, la entonación el lugar del adjetivo epíteto, etc. Grevisse (1988) en su célebre Bon usage no hace mención de la modalidad105.
En general, las gramáticas de corte pedagógico no mencionan la modalidad106. En cambio, Boularès & Frerot (1997) dedica una capítulo a la misma: cap. 27 “la modalización” (op.cit: 158-ss). Identifica la modalización como la marca por la cual el locutor da a las palabras que utiliza diferentes “nuances”. Según su uso, puede decir que se adhiere o que toma distancia con lo dicho, o toma una posición neutra. También señala que la modalización puede ser utilizada en diferentes casos como: (i) afirmación y negación, (ii) la expresión de duda, de incertidumbre, (iii) en el dominio del ser y de lo real, y sus opuestos, (iv) en el ámbito del pensamiento (“croire” y “savoir” y sus opuestos), (v) en el caso del “dire” y del “faire” y sus opuestos, etc.
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Elemento que se corrobora al no aparecer en Chevalier et alii (1964) ni en Dubois (1965); tampoco aparece en Nique (1982 [1974]) de orientación generativista.
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Anteriormente, tanto la gramática funcional de Martinet (1979), como las gramáticas descriptivas y prescriptivas, Bescherelle (1984), Cantera & De Vicente (1986), Gross (1986) y, posteriormente Delatour et alii (1991), gramática tradicional, tampoco abordarán el concepto de la modalidad.
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Las gramáticas consultadas de corte pedagógico que no hacían mención de la modalidad fueron Chevalier et alii (1964), Bescherelle (1984), Delatour (1991), Abry & Chalaron (1997) y Beacco & Porquier (2001).
b) Gramáticas textuales o enunciativas
Weinrich (1989), gramática de perspectiva textual, hará alusión a la modalidad exclusivamente a través de los verbos modales pouvoir, savoir, vouloir, devoir y el verbo defectivo falloir.
Cuatro años más tarde, Le Goffic (1993: 17) señala la necesidad de distinguir entre modalidades de frase y los actos de discurso (realizados en el enunciado). Distingue dos modalidades apreciativas vs epistémicas (op.cit: § 48, § 319) al abordar los elementos invariables y los circunstanciales en posición inicial que marcan el enunciado en su totalidad. Afirma que la mayoría de los circunstanciales de frase posverbales ligados son principalmente adverbios epistémicos (op.cit.: § 325). Asevera que las modalidades de frase dependen de tres factores obligatoriamente presentes (el modo verbal, el orden sujeto-verbo, la entonación o puntuación de fin de frase) y de una cuarta, no necesaria, pero determinante cuando está presente (el morfema que) (op.cit.: § 51). Identifica la aserción con el grado cero de la modalidad (op.cit.: 93).
Posteriormente, Wilmet (1997) da a conocer el motivo por el que el ‘modo’ y la ‘modalidad’ se encuentran tan próximos, al darnos a conocer que el concepto y el término de modo traicionan la influencia de la lógica, en donde éste y su “doublet” modalidad describen el valor de verdad de una proposición p, en sus valores de ‘necesidad’ a la ‘posibilidad’ y, de la ‘imposibilidad’ a la ‘contingencia’. Con el fin de distinguir el modo verbal del modo de los lógicos y su proyección gramatical, denominaremos modalidad (o modo lato sensu) y modo (o modo stricto sensu) (op.cit: 286).
Riegel et alii (1999 [1994]: 579-80), en su gramática identifican el origen de la noción de modalidad en la lógica modal, que distingue la necesidad y la posibilidad. Añade a la lógica de las proposiciones los operadores correspondientes. Es la primera gramática que hace referencia a la afirmación de Bally (1965 [1932]) que toda frase está compuesta de un contenido proposicional o dictum y una modalidad, el modus, que indica la posición del locutor en relación a la realidad del contenido expresado.
En una perspectiva enunciativa se distinguen las modalidades de enunciación y las modalidades de enunciado. El sujeto de enunciación en las modalidades de enunciación marca la actitud enunciativa hacia su interlocutor, traduciéndose en diferentes tipos de frases enunciativas: declarativa, exclamativa o interrogativa; en cambio, en las modalidades de enunciado se marca la actitud del sujeto de enunciación frente al contenido del enunciado (función expresiva de Jakobson). Se hace eco de la distinción, de Kerbrat Orecchioni (1980:120) de dos aspectos de la subjetividad: (i) el afectivo y, (ii) el evaluativo en el que se aprecian modalidades axiológicas y epistémicas.
c) Gramáticas de orientación semántica
En Charaudeau (1994), gramática de perspectiva semántica, la modalidad ocupa un gran papel fundamentalmente en su segunda parte, más concretamente en (op.cit: cap14: “La modalisation et les modalités”). Charaudeau (op.cit.: 569) señala que la modalización forma parte del fenómeno lingüístico llamado enunciación, así como que ésta no es, como en ocasiones se ha presentado, un segundo período de la constitución del acto de habla que vendría a añadirse al enunciado, sino que ésta es un fenómeno complejo que muestra cómo el sujeto parlante se apropia de la lengua para organizarse el discurso. Y en ese proceso de apropiación el sujeto parlante se sitúa en relación a su interlocutor, al mundo que le envuelve, y en relación a su enunciado (op.cit.: 572). En consecuencia la modalización no constituye más que una parte de la
enunciación. Será un nexo en la medida en que permite explicitar las posiciones del sujeto
hablante en relación a su interlocutor (Loc. Interloc.), a él mismo (Loc. Loc.), y a su intención (Loc. intención). Comparto con Charaudeau un cierto número de apreciaciones que manifestamos a continuación:
(i) Una objeción que se puede hacer a la gramática tradicional es que no puede agrupar todo el campo que abarca la dimensión de la modalidad, tal como corresponde a una intención de comunicación, en una de sus categorías formales (frases, modo, adverbios).
(ii) Habitualmente deseamos clasificar las modalidades conforme sus formas verbales o adverbiales, lo cual es un error ya que rápidamente observamos que no hay una correspondencia directa entre una categoría conceptual y una forma.
(iii) Intentar definir las categorías abstractas a través de los arquetipos modales (lo ‘necesario’, lo ‘posible’, la ‘obligación’) nos hace perder de vista la realidad semántica de la lengua y de sus usos. Discrepancia entre la lógica y la lingüística.
Para Charaudeau, la modalización se compone de un cierto número de actos enunciativos de base que corresponden a una posición particular del locutor en su acto de locución. Estos actos de base son los actos locutivos107, y las especificaciones de estos actos (sub-categorías), las modalidades enunciativas. Realiza las siguientes correspondencias:
(i) A los actos allocutifs les corresponden las siguientes modalidades enunciativas:
l´interpellation, l´injonction, l´autorisation, l´avertissement, le jugement, la suggestion, la proposition, l´interrogation (demande de dire), la requête (demande de faire) (op.cit. : 579-598)
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En el acto allocutif el locutor implica al interlocutor en su acto de enunciación y le impone el contenido de su ‘propos’. (Loc.> Interloc.) Ej. : « Je t’ordonne de partir ».
En el acto élocutif el locutor situa su propos en relación a sí mismo, en su acto de enunciación. Desvela su posición en cuanto a lo que dicet. Ej. : « Je dois partir ».
En el acto délocutif el locutor deja que se imponga el propos, como si no fuese el locutor responsable. El locutor y el interlocutor están ausentes en este acto de enunciación que denominaremos délocutif, como si no estuviese ligada a la locución: (Loc.) < Propos> (Interloc.) Ej. : « Il est vrai que ce n’est pas simple ».
(ii) A los actos élocutifs les corresponden las siguientes modalidades enunciativas: le
constat, le savoir/l´ignorance, l´opinion, l´appréciation, l´obligation, la possibilité, le vouloir, la promesse, l´acceptation/refus, l´accord/désaccord, la déclaration, la proclamation (op.cit. :
599-618)
(iii) A los actos délocutifs les corresponden las siguientes modalidades enunciativas:
l´assertion y le discours rapporté (op.cit.: 619-631).
Si bien la modalización es el proceso en sí, la modalidad es considerada el instrumento de la misma.
d) Marco conceptual de la modalidad desde otros estudios
Iniciamos el apartado del marco conceptual de la modalidad desde estudios lingüísticos no gramaticales con una observación de Bally (1965[1932]) respecto al valor modal en algunos adverbios. Bally al profundizar en el adverbe de manière108, explora les suffixaux (op.cit.: 247), concretamente los adverbios de formación con el sufijo –ment. De los mismos afirma que el valor no corresponde exclusivamente a los adverbios de manera (longuement, brièvement), sino que existe un gran número de adverbios que adquieren unos sentidos cuantitativo y apreciativo (fortement, immensément, énormément, formidablement) y otros un valor modal (heureusement,
naturellement, franchement [...]) Bally señalaba que había que distinguir dos elementos
similares al modus y dictum de los escolásticos, pero a diferencia de éstos, no concebía el modus como una simple característica lógica del dictum, sino que incluye en él todo elemento indicador de algún tipo de expresividad del hablante, independientemente del procedimiento empleado. La modalidad para Bally (1965: 36) es “l’âme de la phrase”. Bally (op.cit.: 35) empleaba la modalidad como derivada de la distinción entre el modus y el dictum; la modalidad (el modus) reflejaría la operación activa del sujeto hablante en relación con la oración, mientras que el dictum representaría las relaciones de carácter predicativo en el marco oracional. Asevera que la modalidad tiene por expresión lógica y analítica un verbo modal […], y su sujeto, el
sujeto modal; ambos constituyen el modus. Diferenciará una modalidad implícita y otra
explícita. Aunque la modalidad puede ser expresada a través de diferentes maneras, Bally (op.cit.: 216) consideraba que el modo del verbo dictal era la expresión más usual.
Dentro de la tradición europea de análisis lingüístico, se ha propuesto una doble distinción de modalidad. Siguiendo a Jakobson, Meunier (1974) desde una perspectiva lingüística, diferencian la modalidad de la enunciación, en la que existen factores que atañen a la forma de comunicación entre hablante y oyente de la modalidad del enunciado, en la cual no intervienen
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factores exteriores al signo lingüístico. Dicha visión será más ampliamente explorada cuando veamos la modalidad con un enfoque lógico-semántico.
La siguiente aportación se la debemos a Borillo. En su artículo (1976: § 1, 77-82) señala algunas de las propiedades de los adverbios asertivos (o modalisateurs de l´assertion) en la frase declarativa:
(i) Son los únicos adverbios que aparecen en la frase completiva (Adv que P), aunque no todos la admiten. Para algunos de ellos esta secuencia sólo es aceptable si se introduce una pausa después del adverbio y si se añade una entonación exclamativa (Adv, que P!). Ej. Fatalement, qu´il pleuvra!.
(ii) Una segunda construcción es del tipo (P, Adv.). Esta posición final en una frase declarativa no es la única admitida. También puede aparecer en posición inicial, con pausa (Adv., P). También en posiciones intermedias, especialmente después del verbo o entre el auxiliar y el verbo (en este último caso, sin pausa).
(iii) Para la mayoría de ellos la secuencia (pas Adv.) es imposible pero constata que un pequeño número lo admite y en ese caso será el propio adverbio que es sometido por la negación, i.e. la modalidad y no el dictum como es el caso cuando la negación sigue el adverbio. Ej.: il n´a certainement pas compris vs Il n´a pas certainement tout compris.
(iv)Diferencia en ellos si conllevan o no una marca negativa. En el primer caso son los que expresan duda (sans doute, in/dubitablement, etc.), refutabilidad (in/contestablement,
in/discutablement), indeterminación (in/évitablement, in/manquablement, etc.), i.e. nociones,
todas ellas, que son les contrapartidas negativas de valores que pueden acogerse al sistema modal alético y epistémico –modalité du possible, du déterminé, du vérifié (cf. von Wright 1951). En el segundo caso, su afirmación conlleva diferencias: no expresan una entera certeza sino simplemente presunciones sobre lo posible (sans doute), lo real (apparemment,
visiblement, etc.). En otros casos, por el contrario la afirmación estaría fundada sobre la
evidencia (évidemment), el orden natural de las cosas (naturellement), la necesidad (forcément), la irrefutabilidad (incontestablement, etc.) Estos adverbios formarían una clase semántica natural cuyo rasgo común sería precisamente expresar esta afirmación. De ahí la elección del nombre de adverbios asertivos en el sentido de adverbes modalisateurs d´assertion.
(v) Identifica la modalización de la aserción en dos estructuras diferentes: (a) P, Adv. modaliza la aserción propiamente dicha; (b) Adv que P, sería el adverbio que haría de P una aserción modalizándola.
Posteriormente, respecto al comportamiento sintáctico de los adverbios asertivos como respuesta a una pregunta, distingue dependiendo de su aparición o no en respuestas positivas o negativas (op.cit.: § 2, 82-87): (i) en el primer caso, muestra diferentes construcciones en las que puede aparecer (Adv // Adv que oui // Oui, Adv) ; (ii) en las respuestas negativas existen diversas maneras de expresar la aserción de valor negativo: Adv que non; Adv pas; non, Adv.
Los adverbios en estructuras Adv que non pueden no aparecer bajo la forma Non, Adv e inversamente la forma Non, Adv está presente con adverbios que no aparecen en la otra estructura (effectivement, manifestement,…). Fenómeno que se repite con el par de estructuras siguiente: Adv pas 109 / Adv que non. Ej. : (34) Vous n´avez pas encore fini ? a. *Effectivement que non. / b. Effectivement pas.
Borillo presenta una clasificación de este grupo110:
1. Los adverbios que expresan un juicio de afirmación sobre una verdad sentida por el locutor como una certeza más o menos fuerte –en orden decreciente: certainement,
probablement, peut-être- llamados adverbios modales y que corresponden a la interpretación
de lo posible de pouvoir et devoir111.
2. Los adverbios que se aproximan a la idea de certeza más o menos fuerte, distinguiendo bien sea la certeza inspirada o confortada por la idea del orden natural, la coherencia real o visible de las cosas : bien entendu, naturellement, évidemment, effectivement, etc., o bien la certeza fuertemente establecida sobre la argumentación : incontestablement, indiscutablement, etc.
3. Este grupo más restringido contiene adverbios que expresan una certeza deducida del razonamiento (del locutor) de una necesidad lógica o inspirada por la idea de un orden necesario de las cosas: nécessairement, forcément, fatalement, etc.
Todo locutor suele dejar huellas al utilizar los signos lingüísticos. Jaubert (1992: 288) reflexiona sobre la gama de variaciones de estas huellas, indicándonos que existen dos polos: la impregnación máxima, la modalización, que explicita un grado de adhesión del enunciador sobre el contenido de sus enunciados, hasta el otro extremo que representa el metadiscurso (‘parler à blanc’). Sostiene que la modalización se puede realizar a través de tres elementos:
(i) Los connecteurs propositionnels, que tienen como función, el articular las proposiciones y explicitar la orientación de los encadenamientos112.
(ii) A través de los auxiliares de modo se fija una posición enunciativa en el proceso. El orden del ‘vouloir’ y del ‘devoir’, del ‘pouvoir’ y del ‘savoir modifican el SV, y a través de él, la predicación.
(iii) Los adverbes modaux.
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Afirma que la estructura Adv pas caracteriza igualmente adverbios de frase de funciones diferentes a la del asertivo, tales como los evaluativos (curieusement, étrangement, etc.) o los adverbios performativos (franchement, sincèrement, etc.) (op.cit.: 85) Pone el ejemplo siguiente : est-ce que vous aimé le film ? –Franchement pas.
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No simplemente aborda los adverbios asertivos, sino también verbos asertivos. Borillo (1982) aborda el análisis de los verbos croire y savoir que pueden tener la double construction complétive: que P et que (oui + si + non).
111 Jaubert en su artículo (1992) asevera que las modalidades expresadas para pouvoir y devoir (llamadas
modalidades aléticas) son una evaluación de lo posible (entre la necesidad y la contingencia) o anulado por el imposible.
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Jaubert (op.cit.) sostiene que para apreciar la función de dichos conectores conviene hacer la prueba de omitir los mismos en la proposición, i.e., crear una “asyndète”. Mantiene que la ausencia de marca es ya por sí misma una marca enunciativa. Los enunciados sin marca refuerzan su autoridad enunciativa.
(ii) Marco distribucional de los marcadores conforme a la modalidad
Una de las figuras más prolíficas en la literatura lingüística en el panorama francófono, en el tratamiento de los adverbiales, ha sido Nølke. Por ello, nos permitiremos romper el hilo cronológico de este apartado para poder abordar las aportaciones de este lingüista a través de diversos artículos suyos (1983, 1985b, 1988d, 1990 a, 1990b, 1990c, 1997).
Nølke (1983) distingue dos clases de adverbiales113 : (i) los adverbiales de frase y, (ii) los adverbiales verbales. Distingue unos respecto a otros a través de las siguientes características: la movilidad, la focalización, la posibilidad de situarse entre c´est y el foco en las frases clivées y la descripción semántica.
En un trabajo posterior, Nølke (1993 [1985]) mantiene la misma clasificación, denominando a los adverbiales verbales como adverbes de constituants. Distingue tres tipos diferentes de adverbios de frase: connecteurs (CP), adverbes illocutoires (AI) y, adverbes d´énoncé. Entre estos últimos destaca: los factifs que presuponen el contenido del enunciado y añaden un comentario (naturellement); los modaux que modalizan las condiciones de verdad (peut-être); los de sujet, que afectan al sujeto gramatical; etc.
Debido a que la mayoría de los marcadores de estudio actúan como adverbes d´énoncé, más concretamente como modaux, y algunos pueden actuar como conectores nos detendremos en presentar el test que utiliza para discriminar los adverbes illocutoires de los adverbes d´énoncé y de los conectores. Las oraciones en los que aparece adverbes d’énoncé pueden parafrasearse siguiendo la estructura que señalamos: Test Il est ADV vrai que S.
Ej. “Probablement / Franchement, Paul a mal compris la question Il est probablement / * Il
est franchement vrai que Paul a mal compris la question”.
Como bien señala Nølke los resultados son debidos al hecho de que los AI114 y los CP se distinguen de los demás adverbios por el hecho de que no son vericondicionales.
Posteriormente, Nølke (1993 [1988]) diferencia dos tipos de adverbios de enunciado según el tipo de comentario que realizan: (i) por un lado, están los modales (peut-être, certainement,
sans doute,…), los cuales añaden un comentario sobre el valor de verdad del enunciado; (ii) por
el otro lado, están los evaluativos (heureusement, naturellement,…), que añaden una evaluación subjetiva a la proposición (presupuestamente verdadera para el locutor). Suelen estar antepuestos debido a que en esa posición evitan entrar a valorar la verdad del contenido dado que lo presuponen verdadero.
113 La noción adverbial es la una noción funcional del adverbio tal como aserta en dicho artículo, siguiendo a la
tradición danesa. Las clasificaciones de Mördrup (1976) y Schlyter (1977) serán tenidas en cuenta en muchos de sus artículos, presentes en su campo clasificatorio de los adverbiales.
114
Nølke (1990a: 106) mantiene que los adverbiaux contextuels son una clase que corresponde
grosso modo a la clase tradicional de los adverbes de phrase. Presenta dos tests esquemáticos
que permiten diferenciar estos adverbiales de otros adverbiales franceses:
TEST 1 : C’est Adv que ’S’ TEST 2 : … ne Verbe pas …Adv.
Respecto a estos tests afirma que ningún adverbial contextuel acepta ni la posición de focus de la phrase clivée (TEST 1), ni el ser el foyer de la negación (TEST 2). Ex. *C’est sans doute
qu’il a mangé les gâteaux. *Pierre n’est pas sans doute revenu. (op.cit: § 2.1., 106-107).
Nuestros marcadores presentan unos usos preferentemente como connecteurs y como
adverbiaux d’énoncé, también en alguna ocasión, como veremos, corresponden a unos usos