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6. PRESENTACIÓN Y ANALISIS DE RESULTADOS

6.2 De la participación y sus mecanismos

Desde la Constitución Política de 1991, las organizaciones comunitarias se han

asentado en la participación, con el objetivo de conseguir un papel principal en la

construcción de una sociedad democrática. Intentando construir relaciones con el

Estado y sus instituciones, e incidir en la toma de decisiones públicas y en la forma de

resolver conflictos, apoyándose en el derecho a la participación que a los ciudadanos

se les ha otorgado. La participación, entonces, está directamente relacionada con el

actuar de una organización, con su existencia, accionar, permanencia y la

construcción de una ciudadanía activa. En ese sentido vale la pena revisar en este

aparte los aspectos correspondientes a la participación de las OPD.

a. Mecanismos de Participación creados para las OPD

Para poder conocer y analizar la dinámica de los espacios de participación existentes

en Bogotá para las OPD, fue necesario conocer que suscita el concepto participación

en los líderes entrevistados.

Así, se vislumbro en las entrevistas que para los líderes de las OPD la participación

significa, construir el tejido social que está roto, expresar, divulgar y hacer visible la

problemática y las falencias existentes del Estado, en cuanto al fenómeno del

desplazamiento; estar pendiente de lo que es y se hace con la política pública de

atención a la PD; representar, incidir y concertar con el Gobierno y sus instituciones,

haciendo parte de los acuerdos y decisiones públicas; pero sobre todo, tener voz y

voto en lo que atañe a su situación, al restablecimiento de derechos y al cese de su

condición de desplazados.(Ver tabla No. 8)

Tabla No. 8 Distribución de No. de respuestas según concepto de participación para

los representantes de las OPD estudiadas

CONCEPTO DE PARTICIPACIÓN

NO. DE RESPUESTAS

Construir el tejido social

1

Expresar, divulgar y hacer visible la problemática y

las falencias existentes del Estado

1

Estar pendiente de lo que es y se hace con la

política pública de atención a la PD

2

Representar, incidir y concertar con el Gobierno y

sus instituciones, haciendo parte de los acuerdos y

decisiones públicas

3

Tener voz y voto

4

Indefinido

4

Puede verse que la participación para los representantes estudiados se mueve de

manera significativa en torno al tener voz y voto, pero sobre todo al incidir en toda

aquella decisión que a su situación atañe, pues de lo contrario ello no sería participar.

Así los líderes expresan:

“…Yo creo que participar sin hacer incidencia, no es participar, uno tiene que participar y necesariamente hacer incidencia de lo que está representando, es lo que se denomina incidencia política, en los espacios de interlocución y de generación de política pública…” (EOPD005)

“…participación es nosotros poder concertar, participar en los espacios de política sobre atención a la población desplazada, con todo el sistema nacional de atención…participar también en las decisiones…” (EOPD008)

No obstante, las OPD entrevistadas tienen en común una visión negativa de la

participación que hoy tienen, al situarse en la coyuntura en que se encuentran, pues

perciben que ésta es una pantalla, un sofisma, una apariencia superflua.

La Sentencia T-025/04 emitida por la Corte constitucional señala en cuanto a la

participación, “Ofrecer a las organizaciones que representan a la población desplazada

oportunidades para participar de manera efectiva en la adopción de las decisiones que se

tomen con el fin de superar el estado de cosas inconstitucional e informarles mensualmente

de los avances alcanzados”. En consecuencia, se han creado numerosos espacios

participativos (mecanismos de participación ciudadana) para que la PD ejerza su

derecho a la participación y pueda construir relaciones de interlocución, cooperación,

negociación, solidaridad y autorregulación, tanto con otras organizaciones como con

entidades estatales. Los mecanismos ampliamente identificados por los líderes son:

Mesa Nacional: Creada en marzo de 2003, con el objetivo de articular las OPD y

de promover la interlocución con el gobierno nacional. Para los líderes

entrevistados esta mesa

“no es sino para robar, para hacerse la plata para ellos… se hacen pasar por desplazados…” (EOPD003)

Mesas de Fortalecimiento a OPD: Son espacios de diálogo, concertación y

participación desde la diferencia. Creados a nivel nacional y territorial.

“…no es el espacio ideal para poder defender la población desplazada a nivel nacional, es una espacio que se reúne con el gobierno, pero que no brinda garantías a la población desplazada, es un espacio que simplemente obedece a la creación del decreto 50 y que no es muy legítimo, en el sentido que no tiene la posibilidad de poder convocar a mucha gente, entonces los espacios como esos son buenos para dialogar con el gobierno pero no para diseñar políticas de exigibilidad ante toda una comunidad que espera mayor fortalecimiento y mayor compromiso de este espacio”.(EOPD005)

Mesa de Trabajo de Bogotá sobre desplazamiento forzado: Creada en 1999,

conformada por cuatro organizaciones (ANDICOL, YO MUJER, ASPODEGUA Y

ADESCOP). Es un espacio de coordinación para la interlocución conjunta de

algunas OPD con las autoridades y entidades públicas (Mencoldes, 2007)

• Mesa de Interlocución MIGD:

“La mesa de interlocución es un espacio organizativo,

constituido por el interés y la necesidad de buscar una interlocución que permita una incidencia en el gobierno local, regional y nacional, para brindarle una mejor atención a la población desplazada.”(EOPD005)

Mesas temáticas, mesas por sector y otras mesas de trabajo a nivel local distrital,

regional, nacional.

• Consejo Integral de atención a PD: A nivel Bogotá se llama Consejo Distrital de

Atención Integral a Población Desplazada. Compuesto por seis representantes de

las OPD (uno de mujeres, uno de afros, uno de indígenas y tres en representación

de la PD), allí asisten todos los entes distritales.

• Entre otros como, Consejos locales y territoriales, encuentros ciudadanos,

espacios de veeduría, y realización de foros, talleres y reuniones de agencias

como ACNUR y CODHES.

Del total de las organizaciones entrevistadas (15) en cabeza de sus líderes, una

pertenece a la Mesa Nacional, dos a la Mesa Distrital, tres a la Mesa de Trabajo de

Bogotá, una a la MIGD, y dos como representantes de la PD en el Consejo Distrital.

El resto, solo en contadas ocasiones, asisten a los consejos locales, encuentros

ciudadanos y reuniones o tareas programadas.

De esta manera, a pesar de contar con un sin número de espacios, las OPD dicen

haber perdido la confianza en estos, porque consideran que hay cantidad pero no

calidad, no encuentran incentivos para asistir a ellos, los ven como “una perdedera de

tiempo” al ver que sus propuestas no se tienen en cuenta (se excluye la Mesa de

trabajo de Bogotá y la MIGD, por ser espacios creados por las mismas OPD, en los

que interlocutan entre sí). Adicionalmente, desde la óptica de los líderes, son

espacios restringidos que surgen para “cumplir con la ley” o llenar un requisito.

“…entre más arriba la participación, se limita mucho más, porque es menos la presencia de las organizaciones” (EOPD0015).

A pesar de lo anterior las OPD manifiestan que su función en los espacios

participativos obedece, a la necesidad de representación de sus miembros, a la

defensa de sus intereses, al empoderamiento y a la realización de propuestas; para

de este modo participar en la formulación de programas, planes y proyectos para su

atención y protección integral.

“…debe permitírsenos a nosotros también ayudar en la formación de un proyecto, cualquier decreto o ley que se quiera crear para beneficio de la población desplazada, el gobierno está obligado a sentarse con nosotros a concertar cuales son realmente las necesidades y cual es la solución que nosotros vemos al problema, pero eso no sucede…” (EOPD002)

b. Formas y Niveles de participación alcanzados

Cuando se indagaba a los líderes sobre las formas en que participan en los diferentes

espacios de decisión, se encontró que se dividen en: asistencia y aprobación de las

propuestas realizadas por las instituciones (a lo que un líder llama ser invitados de

piedra); y dialogo, realización de propuestas por parte de los representantes de los

desplazados y concertación con las instituciones pero hasta ahí queda, es decir que

son escuchados entre comillas, ya que las propuestas realizadas no se materializan.

(Ver tabla No. 9)

Tabla No. 9 Formas de participación

FORMAS DE PARTICIPACIÓN

NÚMERO DE ORGANIZACIONES

Asistencia y aprobación de las

propuestas

realizadas

por

las

instituciones

7

Dialogo, realización de propuestas por

parte de los representantes de los

desplazados y concertación con las

instituciones pero con respuestas no

materializadas

5

Indefinido

3

Por tanto, las OPD consultadas consideran su carácter participativo como

“restringido”, ya que éste se reduce a ser invitados a diferentes instancias en las que

su participación se limita a la asistencia y legitimación

“…ya prácticamente todo está formulado, entonces simplemente presentan, “tome aquí esta esto, tómelo o déjelo”, entonces simplemente no hay la posibilidad de que la misma población sea la que diseñe o participe en el diseño de la misma política...”, EOPD001).

Así, los representantes describen que su forma de

participar corresponde a tener voz pero no voto, al realizar propuestas que no son

tenidas en cuenta, no son cumplidas, materializadas o por lo menos resaltadas. No

obstante, consideran que en ocasiones las decisiones las toman las mismas

instituciones y no son dadas conocer a la PD.

Dicho aspecto conduce a puntualizar, que el nivel participativo de las organizaciones

en los espacios de decisión es bajo, en tanto son escuchados en último lugar y en

ocasiones no son escuchados, según la visión de los lideres entrevistados.

De este modo, extrapolando la percepción de participación que expresan las OPD

entrevistadas de los espacios participativos y de las formas en que participan en

estos, a el modelo de la “escalera de la participación” que pondera los niveles de la

participación (Geilfus 2001) de acuerdo al grado de involucramiento de las

organizaciones en la toma de decisiones, se encontró que el nivel participativo

alcanzado por las OPD está en el escalón número uno el de “pasividad”. Dado a que

es el más cercano al ejercicio de la participación de las personas en situación de

desplazamiento (nivel que responde a: “las personas participan cuando se les informa”; no

tienen ninguna incidencia en las decisiones y la implementación de un proyecto” (Geilfus

2001)) porque,primero, se participa cuando llega la invitación, si es que llega porque

la mayoría de los líderes no son convocados; segundo, porque no se les tiene en

cuenta en la toma de decisiones; y tercero, porque la mayoría de sus propuestas no

se materializan, impidiendo así que las OPD tengan una incidencia en pro de su

futuro.

Pareciera que la participación vista desde los líderes, es meramente de asistencia y

de aval a las instituciones, presentación de ideas, es débil y casi imperceptible en la

rendición de cuentas, diseño y formulación de PP.

No obstante, no se puede desconocer que las OPD han presionado para que muchas

medidas no se instauren y para que las instituciones sientan la necesidad de dar

cuenta de sus acciones, lo cual implica que esta sea una forma de injerencia política y

veeduría en la gestión de su participación.

c. Logros de la participación

Lo anteriormente dicho, se relaciona con este apartado, ya que las organizaciones a

pesar de encontrarse en tan difícil situación, han logrado por medio de su lucha el

reconocimiento del desplazamiento, el pronunciamiento y la no omisión de la

Sentencia T025/04, la apertura del umbral de participación, la realización del primer

PIU que se hizo en Bogotá; participó en el plan de desarrollo distrital del gobierno de

Lucho Garzón (2004 -2007), logró la consecución del subsidio distrital, han

promovido las herramientas jurídicas del derecho de petición y acción de tutela; y

finalmente, de una otra forma han logrado receptividad solo en algunas instituciones.

Dados los hallazgos relativos a la participación, sus mecanismos, formas y niveles, es

posible decir que, si bien, la participación es vista como una oportunidad, ella misma

es valorada y vivida con sospecha, en tanto las limitadas respuestas parecen indicar

a las OPD y sus representantes, que éste mecanismo no es efectivo y que su manejo

mediante las mesas de concertación anula la posibilidad real de cambio en tanto las

demandas no se traducen en acciones efectivas de cambio de las condiciones de la

PD y dispersan un volumen importante de recursos que podrían ser mejor

aprovechados en la acción directa hacia la población.

Esta ambivalente situación, centrada en su experiencia participativa, permitiría

señalar que la misma condiciona la posibilidad que tienen las OPD de incidir en el

desarrollo de políticas públicas, programas o proyectos de atención. Por tanto, la PD

encuentra otras vías más efectivas tales como: la acción de tutela, los derechos de

petición y las acciones de hecho, entre otras.

Es así, como los líderes de la PD entrevistados, no creen en la participación ni en los

mecanismos creados para ejercerla, puesto que advierten de sí, que son espacios

excesivos que disgregan, que son manipulados y clientelistas, y que no articulan y ni

atienden sus demandas.

De esta forma, es posible decir que la participación e incidencia está condicionada

porque los espacios participativos existentes son múltiples y con frecuencia poco

consistentes en su desarrollo o limitados en su alcance por las instituciones que los

coordinan. Razón para que los desplazados sientan desconfianza de estos y

encuentren que de ellos no se expresan cambios objetivos para la situación que vive

la PD. “…usted no encuentra mucho incentivo en esa participación, en esos mecanismos que

le dan, sino más bien son como, usted mismo generar sus proyectos y llevarlos directamente

a las entidades estatales, más que participar en esos espacios que no han sido tan

efectivos…” (EOPD003)

“…nos hemos parado en reuniones, talleres y el carro sigue siendo viejo… el carro que

nosotros tenemos, en más de mil talleres no lo han podido arreglar…” (EOPD003)

Las OPD están desilusionadas y aburridas de que no halla una verdadera, amplia,

real y efectiva participación, a través de la cual puedan velar e incidir en el curso de

futuro. “La participación es violada, o sea, a nosotros nos escuchan, pero todo lo que

nosotros decimos es una violación, sacan documentos totalmente diferente a los que

nosotros hemos hecho…” (EOPD007)

Además de ello, para las OPD existe una falta de voluntad política del Estado para

que estas incidan en un cambio estructural y permanente de su situación, lo cual

condiciona y dificulta de manera clara el hecho de que estas puedan agenciar en

cualquier plan y proyecto que sea diseñado para su atención

“…la voluntad política ha sido insuficiente para superar el estado de vulnerabilidad, de igual manera el apoyo a las organizaciones y al proceso organizativo…ha sido ninguno, no ha habido apoyo gubernamental.” (EOPD005)

A este sombrío panorama se le añade la mínima y efectiva interlocución con las

instituciones estatales en pro de los cambios requeridos frente a las políticas públicas

y a las condiciones de la población desplazada. Los líderes, afirman, que las

instituciones en cabeza de sus funcionarios no han dado el apoyo necesario que

necesita la PD, la han desvinculado de todo proceso de toma de decisiones, de

incidencia política y de diseño de políticas públicas. Se insiste entonces en que la

participación agenciada en estos espacios tan sólo legitima las políticas

asistencialistas ya existentes y justifica los recursos utilizados para su atención.

Recursos, que en palabras de los representantes están siendo desviados,

aprovechados y utilizados en nombre de los desplazados, reflejando así el

clientelismo y la corrupción.

Los líderes entrevistados afirman de manera drástica que la interlocución con las

instituciones ha sido nula y la comunicación e interacción con estos entes difícil, en

tanto son vistos como “los parásitos del Estado”.

“…. nosotros casi no tenemos interlocución….siempre manipulan lo de las familias desplazadas… la interlocución es CERO, estamos cansados de que nos digan las mismas mentiras.” (EOPD001); “….a nosotros como dirían no nos tiene en cuenta para nada, para nada, para nada, para nada…nunca se soluciona nada, porque nunca te van a escuchar… esto es un sofisma, esto es de nunca acabar…” (EOPD007)

En este contexto las ONG’s y agencias internacionales, que han abogado por la

visibilización de la PD, son vistas de manera desafortunada, en palabras de un

representante, no ha sido ni es lo mejor. Reconocen que éstas han intentado

visualizar, apoyar y ayudar no solo a la PD sino también a sus representantes, han

hecho un gran y buen seguimiento a la sentencia, han orientando a las víctimas del

desplazamiento y han realizado, de una u otra forma, fortalecimiento y

acompañamiento a la PD. Sin embargo, en palabras de un líder

“…ellos se amangualan con las instituciones…” (EOPD002)

, los recursos ofrecidos no llegan ni la mínima parte a la

PD,

“…son manipulados por los funcionarios… ” (EOPD008)

y están enardecidas en su afán de

no acabar el desplazamiento, porque entonces ¿Cómo podrían subsistir?

Empero los representantes de agencias de cooperación internacional y ONG

entrevistados, expresan que su labor se ha centrado desde aportar recursos humanos

(asistencia médica, odontológica, psicológica, entre otros) hasta recursos materiales

(alimentos, alojamiento, materiales de oficina para las OPD). De igual forma y

dependiendo de la posibilidad también, han ayudado en el pago de impuestos,

subsidios de transporte, etc., realizan asesoría jurídica, han servido de guías

brindando a la PD conocimiento, herramientas y capacitación en algunos temas; y se

han constituido en puente entre la población y las instituciones. Al mismo tiempo, a

nivel organizativo y participativo estos entes han realizado acompañamiento,

fortalecimiento organizativo y seguimiento a la interlocución e incidencia política,

realizando talleres de capacitación y abriendo espacios de veeduría, control,

participación e interlocución con el gobierno colombiano.

“…el acompañamiento es para fortalecer las iniciativas de las organizaciones, ayudar en muchas ocasiones a fortalecer los liderazgos, a manejar los conflictos y siempre buscando que la participación sea de doble vía, que el compromiso sea mutuo…” (EONG-002).

Debido a las demandas de la PD y en concordancia

con sus objetos misionales, el centro de su accionar ha sido el fortalecimiento de la

organización y el apoyo en algunos aspectos concretos de actividad de la misma.

Sin embargo, el accionar de las mismas instituciones parece ser una de las

importantes limitantes que señalan los representantes de OPD respecto a la

participación y capacidad de incidencia de las mismas, ya que el papel de las

instituciones públicas del Estado es percibido como inapreciable, imperceptible e

insuficiente en el cumplimiento de las ordenes de la Corte Constitucional, no solo a

nivel de restablecimiento de los derechos general, sino también y en particular en lo

concerniente al derecho a participar en la toma de decisiones; al no hacer

materializables las condiciones objetivas que requiere la participación.

“…nada se está cumpliendo porque todo se lo pasan por la galleta, absolutamente todo, y seguimos siendo las voces del silencio…” (EOPD007); “…esto es como ‘la pelea de tigre con burro amarrado’” (EOP0013)

Todo lo anterior es apoyado con los estudios que en Bogotá han abordado el tema de

la participación de la PD y su capacidad de agencia, muestran que “La existencia de

espacios de diálogo entre el Estado y la población desplazada, parece deteriorado por

situaciones que aun no están superadas en el ejercicio de la participación, y de la verdadera

y amplia generación de una ciudadanía activa. Situación y que de una u otra forma se

traduce en un conjunto de limitaciones que viven las organizaciones de población

desplazada y generan una frágil capacidad de las mismas para incidir en las políticas y

programas dirigidos hacia cambios importantes y efectivos de su situación.

Igualmente la sobresaturación de espacios, la multiplicidad de acciones superpuestas y la

competencia por los recursos que se generan en estos espacios, no favorecen que las

organizaciones de población desplazada logren una identidad que no se vea penetrada por

los vicios de procedimiento o el clientelismo político que han permeado a las organizaciones