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IMPORTANCIA DEL PENSAMIENTO CREATIVO EN EDUCACIÓN.

PENSAMIENTO CREATIVO.

El pensamiento creativo, también ha sido denominado pensamiento divergente o pensamiento lateral. Guilford acuñó en 1967 el concepto de pensamiento divergente, él se refirió a estilos de pensamiento, distinguiendo dos tipos de actividades cognitivas: divergente y convergente. En su modelo de la estructura del intelecto plantea que la producción divergente es la operación mental más cercana a la creatividad. Por su parte el doctor Edward de Bono es el creador del concepto de “pensamiento lateral” que ya ha sido incluido en el Oxford English Dictionary. El pensamiento lateral es una aproximación sistemática al pensamiento creativo por medio de técnicas formales que pueden emplearse deliberadamente.

Pensamiento creativo, pensamiento divergente o pensamiento lateral, se refiere entonces a la búsqueda de formas diferentes de hacer las cosas, se separa de lo convencional para encontrar otras posibilidades y alternativas para la creación de algo, para la resolución de alguna situación o de algún problema. Se considera entonces que la creatividad es la facultad de crear. Supone

establecer o introducir por primera vez algo; hacerlo nacer o producir algo. El pensamiento creativo; por lo tanto, consiste en el desarrollo de nuevas ideas y conceptos. Se trata de la habilidad de formar nuevas combinaciones de ideas para llenar una necesidad. Por lo tanto, el resultado o producto del pensamiento creativo tiende a ser original.

Es importante destacar que el pensamiento creativo debe tener un resultado, ya sea a través de una acción interna (como llegar a una conclusión,

formular una hipótesis o tomar una cierta decisión) o de una acción externa (como escribir un libro, pintar un cuadro o componer una canción, etc.). Entre los docentes en formación es importante identificar cuáles de estas características poseen como punto de partida para generar procesos creativos en todos los momentos didácticos, desde la planeación hasta la evaluación, los jóvenes deben enfocar su pensamiento como un proceso de elaboración y diseño para adecuar a la realidad de su grupo las estrategias y recursos que permitan la construcción y apropiación de saberes.

De acuerdo a las funciones cognitivas, que según Ferreiro (2008) se despliegan con el pensamiento creativo y en contraste con la acción docente se identifica que los profesores:

1. Ejercitamos la sensibilidad a los problemas en diversos momentos del trabajo escolar; por ejemplo, nos damos cuenta de los estados de ánimo de nuestros alumnos, percibimos cuándo no quedó comprendido el tema de estudio y se enfrentan dificultades o lo contrario; si quedó comprendido.

2. La flexibilidad de pensamiento está presente cuando buscamos estrategias diferentes para enseñar, en la búsqueda de alternativas respecto de diversas problemática presentadas en el aula.

3. La originalidad, casi podemos decir que, es parte intrínseca a la labor docente, se observa desde el ingreso a la escuela en las dinámicas de activación colectiva que cada mañana plantea un docente diferente o en los eventos extraescolares a través de coreografías en los bailables, rondas, poesía coral, o en las tablas gimnásticas; en general a lo largo del día ha de ser original hasta en la forma de comunicar la clase para hacerse entender con sus alumnos. 4. Al trabajar un mismo tema con un grupo diferente, o un ciclo escolar

distinto; es decir, cuando se requiere extrapolar una estructura de razonamiento cognitivo (dominio base) a otra situación donde se requiere aplicar una resolución equivalente (dominio objetivo o meta). Hasta aquí hemos hablado del pensamiento creativo como una habilidad del pensamiento y nos hemos dado cuenta de que un componente esencial es el pensamiento creador, que se expresa en la creatividad la cual es reconocida como aspecto básico para los procesos de cambio e innovación en todas las áreas de la acción humana.

Hoy más que nunca, se hace necesario que el docente apoye al estudiante para que integre con asertividad la realidad del exterior con su realidad interna, ello sin duda requiere de creatividad, en tal sentido podemos decir que: “La solución de muchísimos problemas humanos depende de la educación, un pueblo informado y dotado de aptitudes que le permitan utilizar esa información, es un pueblo creativo y capaz de solucionar sus problemas.” (Guilford, 1997, p. 21).

El pensamiento creativo en el aula escolar ha de ser desarrollado en un clima humano que haga florecer buenas relaciones, abiertas, enriquecedoras; es decir, se requiere de un clima psicológico que permita emerger intereses y propicie la expresión y la participación de todos los miembros del grupo. También se requiere un toque humanista, de mutua aceptación, donde todos se relacionen como personas; es decir, desde sus muy propias posibilidades e inquietudes. Por tanto, también es necesario un clima de acción, de invención y de riesgo donde se posibilite la propuesta, dejando de lado el miedo para dar paso a la originalidad y la flexibilidad de pensamiento.

En síntesis, como docentes debemos recordar que una de nuestras tareas es favorecer el desarrollo de las capacidades, habilidades, talentos y cualidades de nuestros alumnos para que logren la autonomía y realicen su proyecto personal de vida, en lo cual está implícita la aplicación del pensamiento creativo. REFERENCIAS.

De Bono, E. (2010). El pensamiento creativo. México: Paidós.

Ferreiro, R. (2008). La creatividad un bien cultural de la humanidad. México: Trillas. Guilford, J. (1977). Creatividad y educación. Buenos Aires: Paidós.

Latorre Ariño, M. (2010). Diseño curricular nuevo para una nueva sociedad. Perú: Biblioteca Nacional de Perú.

Rogers, C. (1992). El proceso de convertirse en persona. México: Paidós.

UNESCO (2000) Foro Mundial sobre la Educación Dakar 2000: Informe Final; Parte II, p.21 unesdoc.unesco.org/images/0012/001211/121117s.pdf Yurén Camarena, M. T. (2000). Formación y puesta a distancia. México: Paidós.

A

ctualmente, de manera genérica, se pueden considerar como enfoques didácticos a las diferentes conceptualizaciones, modelos teóricos o guías sistemáticas que pretenden explicar y orientar cómo realizar al interior del aula las prácticas de enseñanza y de aprendizaje, así como las actividades que ahí deben efectuar tanto los maestros como los alumnos para hacer de éstos individuos capaces de enfrentar, con posibilidades de éxito, los grandes problemas que la vida en sociedad les presenta. Así, con fundamento en los enfoques didácticos de cada uno de los campos de conocimiento incluidos en los diferentes planes de estudio, los maestros elaboran las guías de carácter práctico con las cuáles orientan eficazmente las tareas escolares que de manera cotidiana realizan en el salón de clases. De esta forma se visualiza previamente qué se pretende lograr, qué harán para ello tanto los docentes como los estudiantes y cómo se evaluarán los resultados. Históricamente, en México, en los planes de estudio oficiales de la educación básica, pero sobre todo en los programas de los campos del conocimiento en ellos considerados como motivo de trabajo con los alumnos, se han incorporado también los enfoques conforme a los cuáles debían ser tratados los contenidos curriculares.

En algunos de ellos se considera al maestro como la figura central del hecho educativo, pues en éstos se estima que es el profesor quien debe prescribir, normar, regular, evaluar, corregir y determinar lo que los estudiantes deben aprender. En otros, en cambio, centrados en los alumnos, se juzga que son los estudiantes, quienes, con el apoyo de los maestros, si fuese necesario, al participar de manera activa en su formación académica en los salones de clase descubren, reinventan y construyen sus conocimientos.

LOS ENFOQUES DIDÁCTICOS PARA LA ENSENANZA