• No se han encontrado resultados

II.3. La magnitud de la operación logística

II.3.7. El Plan rural

Las dificultades para abastecer de efectivo en euros a los pueblos que no disponían de servicios bancarios estuvieron presentes desde el pri- mer momento en las conversaciones con el sector financiero. El listado de poblaciones en esta situación, 3.272 en toda España, se obtuvo cruzando la información sobre localización de agencias bancarias facilitada por las entidades financieras con los datos del Instituto Nacional de Estadística sobre municipios.

Partiendo de esta lista, el Banco de España realizó una encuesta entre los municipios «no bancarizados» para evaluar la magnitud real del problema, pues muchos de ellos ya recibían servicios financieros por parte de las cajas de ahorros a través de oficinas móviles, corresponsales o visitas de su personal.

La encuesta estaba dirigida a obtener datos básicos sobre estos nú- cleos rurales: población, distancia al núcleo bancario más próximo, gaso- linera, escuela, servicios médicos, farmacia, número de vehículos, etc. El trabajo de campo en cada provincia se encargó a las sucursales del Banco de España. Los resultados obtenidos se depuraron con los datos facilita-

dos por las entidades financieras, que reflejaban que, del total de pueblos sin sucursal bancaria, 1.521 eran visitados cada semana por personal de las entidades de crédito, que ofrecían a sus habitantes servicios bancarios itinerantes.

Por fortuna, no se registró ninguna población sin atención banca- ria en las Islas Baleares y Canarias, donde la dificultad de las comunica- ciones con la Península hubiera complicado mucho el proceso.

Según los datos reflejados en este estudio, la media de población de los 1.751 municipios que no recibían este tipo de servicios era de 247 habitantes. Su reducido tamaño no justificaba una infraestructura com- pleta y estable de servicios (educación, atención médica, farmacia, oficina bancaria, etc.), por lo que habitualmente accedían a ellos en la población de cabecera más próxima, situada, como media, a una distancia de 9 kiló- metros. Además, el promedio de vehículos censados en estos núcleos era alto (117 por municipio, lo que permitía deducir que prácticamente cada familia media —compuesta por dos o tres personas— tenía la posibilidad de acceder a estos servicios en automóvil).

No obstante, la encuesta reveló, asimismo, que había 222 pueblos que no recibían atención financiera y que se hallaban a más de 15 kiló- metros de la oficina bancaria más próxima. Como refleja el cuadro II.9, el tamaño de estos núcleos era menor (174 habitantes de media), la distan- cia media a la agencia bancaria más próxima superaba los 20 kilómetros y disponían de menos vehículos por familia, lo que podía dificultar el acce- so de sus habitantes a los servicios financieros necesarios para el canje.

Para atender a estas poblaciones, se ideó el denominado «Plan rural de atención a municipios no bancarizados», cuyo objetivo era fa- cilitar la predistribución y el canje en estas zonas y proporcionar a sus habitantes la información necesaria sobre la nueva moneda. Las cajas de ahorros y las cooperativas de crédito, con mayor implantación en las áreas rurales, se ofrecieron desde el principio para tomar parte en el Plan, garantizando los servicios bancarios necesarios en estas poblaciones entre el 15 de diciembre de 2001 y el 31 de enero de 2002, el período clave para la implantación del euro. También la Federación Española de Mu- nicipios y Provincias (FEMP) contribuyó actuando como intermediario en las relaciones entre las entidades y los ayuntamientos, y trabajando

con el Banco de España en el envío de materiales informativos a todos los municipios.

Así, en noviembre de 2001, los 222 alcaldes de los municipios incluidos en el Plan recibieron una carta de la FEMP, informándoles del mismo e invitándoles a colaborar con las entidades para facilitar la pres- tación del servicio. Las entidades, por su parte, se habían comprometido con el Banco de España a contactar con los ayuntamientos para fijar las fechas y periodicidad de las visitas de sus corresponsales y el tipo de ser- vicios requeridos por la población, y facilitarles la identidad de la persona que iba a atenderles. Los alcaldes debían corroborar esta información con la FEMP, informar a sus vecinos y comprobar las credenciales del corres- ponsal para evitar posibles fraudes.

En la práctica, las cajas y cooperativas se volcaron con estos muni- cipios y algunos otros no considerados en el listado final, visitándolos en el período convenido, al menos una vez por semana, para realizar labores de predistribución, venta de euromonederos y operaciones de canje. Ade-

Municipios sin servicios bancarios en un radio de 15 km

Comunidad Autónoma N.º municipios N.º habitantes/ municipio (media) Distancia media a la oficina bancaria más próxima N.º vehículos (media) Castilla y León 59 232 20 85 Aragón 61 98 24 32 Castilla-La Mancha 38 93 24 25 Cataluña 25 233 21 134 Navarra 8 125 21 96 Extremadura 7 194 26 63 Cantabria 5 201 20 90 C. Valenciana 5 96 22 49 Madrid 4 88 21 8 La Rioja 4 50 21 26 Andalucía 2 550 24 277 Galicia 2 1.371 24 553 Asturias 2 699 18 335 TOTAL 222 174 22 76

Fuente: Banco de España.

más, los corresponsales bancarios facilitaron diversos materiales informa- tivos y actuaron como «ventanilla del euro», impartiendo charlas infor- mativas a los vecinos y resolviendo sus dudas sobre la nueva moneda.

En conjunto, el Plan de Atención Rural implicó a 23 cajas de ahorros y 4 cajas rurales, que prestaron servicios a cerca de 300 municipios (unas 80 poblaciones más de las previstas inicialmente).

En un primer momento, las entidades habían planteado su preocu- pación por la seguridad de sus corresponsales, que debían desplazarse con elevadas cantidades de efectivo para el canje, pero el plan se desarrolló sin incidentes durante los meses de diciembre de 2001 y enero de 2002.