• No se han encontrado resultados

Platón (428 ó 427 a.C.): el realismo de las ideas

In document Educación en una sociedad pluralista (página 65-69)

3. Posiciones metafísicas sobre qué es la realidad

3.1. Posición realista: naturalismo substancialista

3.1.3. Platón (428 ó 427 a.C.): el realismo de las ideas

Pitágoras y su escuela prepara el terreno filosófico para la dialéctica que espléndidamente van a desarrollar las figuras creadoras de la metafísica, como son Heráclito y Parménides, así como la de los sofistas y Sócrates. Ellos, Son, pues, el prolegómeno filosófico de la singular figura que supone ser Platón (Atenas ca 427.ib-ca.360 a. C).

Para Heráclito hay dos órdenes de conocimiento:”. El sensitivo, que solamente es fuente de “opinión” y el racional, que es el único que llega a descubrir la “verdad”. Los sentidos nos hacen creer que existen seres fijos y estables. Esto es una ilusión, porque solamente existe un ser único, en perpetuo movimiento. Por lo tanto hay que desconfiar de los

55 Ib. p. 28 56 Ib. p. 28 57 GAZZI, A. Op.Cit. 29

65 sentidos y juzgar conforme a la razón…No obstante, su desconfianza en los sentidos no es absoluta. Los sentidos son necesarios para adquirir la sabiduría”58.

Heráclito, explica la causa fundamental del cambio perpetuo. Considera el fuego, el primer principio, la sustancia de las cosas que producía todo. “Todo fluye” Los seres son y no son; nunca son los mismos, siempre están cambiando, La realidad para Heráclito es el movimiento, el devenir del ser. Esta doctrina filosófica la recibió Platón, en sus inicios filosóficos, de Cratilo “que exageraba hasta la ridiculez el movimiento y el relativismo de Heráclito”59. Enseñanza que quedará en su pensamiento imborrable.

Parménides, pura antinomia de Heráclito, califica la filosofía de éste de absurda, ininteligible. “Porque ¿cómo puede nadie entender que lo que es no sea, y lo que no es sea? No pude ser ¡Esto es imposible!”60.

Parménides, a estos absurdos, propone este otro principio: El ser es; el no ser, no es. “Las cosas tienen un ser, y ese ser, es. Y si no tienen ser, el no ser no es”61.

El ser de Parmémides, en oposición a Heráclito, es único, eterno, inmutable, ilimitado e inmóvil. Y la teoría de los mundos, se reduce a dos: el mundo sensible, al que conocemos por los sentidos, que es ininteligible, absurdo, el falso u objetivo; y el mundo inteligible, el mundo del pensamiento, el auténtico. Estamos ante el filósofo, siguiendo el pensamiento de García Morente, que “sienta la tesis fundamental de que las cosas fuera de mí, el ser fuera de mí, es exactamente idéntico a mi pensamiento del ser. Lo que yo no pueda pensar, porque sea absurdo pensarlo, no podrá ser en realidad, y por consiguiente, no necesitaré para conocer la auténtica realidad del ser, salir de mi mismo; sino que con sólo sacar la ley fundamental de mi pensamiento lógico, cerrando los ojos a todo, con sólo pensar un poco coherentemente, describiré las propiedades esenciales del ser”62. Este pensamiento, recibido a través de los megáricos, dejó profunda huella en Platón.

¿Qué decir de la antinomia sofistas –Sócrates?

Sócrates, el maestro insigne de Platón, es escéptico a las especulaciones cosmológicas y ontológicas de los filósofos anteriores. Todo su interés estaba en el hombre, y en esto había coincidencia con los sofistas; pero en lo demás, era pura antinomia. Se oponía a su relativismo, mundo cultural en el que el hombre era la medida de todas las cosas, en el que la

58

FRAILE, G. Op.Cit. Tomo I, p. 170 59

Aristóteles. Met. IV5101a12 60

GARCÍA MORENTE, M. Op. Cit. p.68 61

Ib. p. 68 62

66 verdad como tal no existía; todo era relativo; la realidad era, pues, el relativismo. Sócrates, por el contrario, cree firmemente en la excelencia de las leyes estables, de normas universales verdaderas, válidas por sí misma y superiores a las opiniones y convenciones de hombre. Cree en el bien, en la justicia, en la virtud y en la realidad de la vida virtuosa que consiste en obrar bien”63.

Sócrates, es el verdadero descubridor, con mucho más fundamento que Parménides y Anaxágoras, de la razón. Para él hay dos tipos de razón: la razón particular y la universal. Su optimismo sobre ellas es tal que le concede la capacidad de llegar a alcanzar la verdad. El error, procede de nosotros, pero no de la razón en sí misma. En todas las almas existe la verdad en estado latente, y sólo es preciso tener habilidad para hacerla salir a la luz (mayéutica)”64.

¿Qué le debe Platón a Sócrates, en el ámbito filosófico?

Según Fraile, le debe “su iniciación en el método inductivo como procedimiento para la formación de los conceptos universales, su aspiración a llegar al conocimiento de las esencias…como base de las definiciones, su preocupación por hallar la “razón” (logos) de las cosas, y su inclinación a los problemas morales y políticos”65.

Con este poso filosófico- dice García Morente-, Platón, elabora su concepción de de la realidad, basada en el “realismo de las ideas”.

Veamos, siguiendo el pensamiento del citado filósofo, en qué consiste dicha concepción platónica de la realidad, Platón arranca de la pregunta:

¿Quién existe? ¿Quién es el ser?

Y lo hace, porque no quiere cometer el error de Parménides, que es confundir la existencia con la esencia. Hay ya en él: una teoría de la existencia y una teoría de la objetividad, una teoría del objeto, una verdadera ontología, además de la metafísica.

“Esa unión, - continúa comentando García Morente-, esa unidad de caracteres que definen un objeto recortado en la realidad, la esencia de ese objeto, o, como yo suelo decir, la

63

FRAILE, G. Op. Cit Tomo I. p. 251 64

Ib. p.251 65

67 consistencia, unida en una unidad indisoluble, si la contemplamos ahora con una intuición directa del espíritu, y luego a esa unidad le conferimos la realidad existencia, esa es la idea”66.

“La idea, desde el sujeto que la intuye, es una intuición intelectual, y considerada en sí misma, es una visión, es el objeto de la visión. De aquí se deduce que la idea es dos cosas: primero, es una reunión indisoluble de todos los caracteres de una cosa, la esencia; segundo, a eso le confiere Platón existencia real. Así, pues, “las ideas son las esencias existentes de las cosas del mundo sensible. Cada cosa en el mundo sensible tiene su idea en el mundo inteligible. Y entonces aplica Platón sin reparo ninguno a cada una de esas unidades que se llama “ideas” los caracteres que Parménides aplica al ser en general. Es decir: una idea es siempre una. Hay muchas ideas. Pero cada ideas es una unidad absolutamente indestructible, inmóvil, inmutable, intemporal, eterna”67.

¿Qué efecto tiene, pues, la teoría de las ideas respecto a nuestra gran cuestión, cual es qué es la realidad?

Fraile, dice al respecto que “con la teoría de las ideas la realidad queda dividida en dos grandes sectores: por una parte el mundo superior, eterno, supraceleste…en el cual se hallan las ideas, que son entidades reales, subsistentes, perfectísimas, puras, inmateriales, ternas e inmutables, inmóviles, invisibles a los ojos del cuerpo y solamente perceptible por la inteligencia. No son simples conceptos abstractos, sino verdaderas entidades reales. Son las razones objetivas (…) y los modelos de todas las cosas, el fundamento de toda verdad y de la certeza absoluta. Por otra parte, tenemos el mundo cósmico, visible (...) en el cual hay que distinguir dos grandes secciones: a) la región celeste (…), y b) el mundo físico terrestre: que es el mundo de los seres sensibles (…) compuesto de los cuatro elementos materiales, móviles, sujetos a cambio, a la generación y a la corrupción, conforme al concepto de Heráclito”68.

Tres son los grados de conocimiento, según lo expuesto por Platón en la República: conocimiento sensitivo, su objeto son los objetos materiales y sensibles (sentidos); conocimiento racional discursivo, que se ocupa del concepto de número y cantidad (imaginación, razón discursiva); conocimiento racional intuitiva, que se preocupa de los seres inmateriales, valiéndose para su conocimiento del entendimiento “ La ciencia verdadera solamente se da en el último grado, o sea en el conocimiento de las Ideas, que no tiene ni

66

GARCÍA MORENTE. Op. Cit.90 67

Ib. p. 91 68

68 materia ni cantidad, ni puede ser percibida por los sentidos, ni por la imaginación, ni por la razón discursiva, sino solamente por el entendimiento”.

La realidad para Platón, son la ideas. Ideas, que no son representaciones mentales “sino la auténtica realidad primaria, el ser absoluto y originario, más objetivo y más real que eso que nosotros llamamos cosas, las cuales no son más que una imagen de sus correspondientes ideas. Por consiguiente las ideas platónicas son entes con subsistencia propia, eternos, inmutables, inmateriales, perfectos, arquetipos- es decir, modelos- de las realidades sensibles. Poseen una realidad real metafísica y separada del mundo.

El mismo Platón asevera, sin reserva alguna, la multiplicidad y pluralidad de los seres; argumentando su afirmación recurriendo a la participación en el bien y en la verdad, así como en el ser y en las ideas. La realidad para Platón es plural, pues, las ideas, que son las únicas realidades que configuran el mundo inteligible, son múltiples; como múltiple son las cosas, copias de las ideas, que constituyen el mundo sensible, o mundo de las apariencias.

In document Educación en una sociedad pluralista (página 65-69)