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Gráfico 05: Países con mayor AOD con relación al %

SECTORES DE INTERVENCION (OCDE) 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009

8.1. PLATAFORMAS REGIONALES,

MOVIMIENTOS SOCIALES Y

COOPERACIÓN SUR-SUR

Este capítulo presenta información sobre la participación de los movimientos, organiza- ciones, redes sociales y pueblos indígenas, en el proceso de construcción de nuevas miradas de colaboración en el marco de la CSS. Existen diversas iniciativas que de manera directa están propiciando condiciones políticas y organizativas para acompañar los procesos de cambio en América Latina y el Caribe. Se analiza los procesos sociales vinculados a las iniciativas de integración en la región, a las dinámicas de participación en el marco de los foros regionales y mundiales donde se discute la agenda de eficacia de la ayuda; los espacios generados en donde se debate la nueva arquitectura política y financiera regional; y en especial, la participación en el marco del ALBA. El propósito es sistematizar los procesos de aprendizaje que esta dinámica está generando y que pueda servir de insumos para promover o consolidar dinámicas de diálogo entre las instancias oficiales de la integración, los Estados y los movimientos, organizaciones sociales y de pueblos que buscan tener una participación más activa, vinculante y protagónica en este proceso.

8.1.1.

AGENDA SOCIAL

LATINOAMERICANA

La Cooperación Sur-Sur que existe en la actualidad, se ha construido sobre la base de relaciones bilaterales y multilaterales de los países de la región. A excepción del ALBA-TCP, las demás iniciativas regionales o bi-regionales (UNASUR, MERCOSUR, CELAC, SICA), carecen de propuestas vinculantes, en las cuáles los movimientos sociales y los pueblos indígenas de la región, puedan participar constructiva y propositivamente. Si bien es cierto que en la mayoría de estos espacios de concertación existen párrafos completos en sus documentos declaratorios vinculados a generar procesos democráticos, en donde todas las expresiones políticas y sociales tienen cabida a su participación, en la práctica no se generan los mecanismos o procedimientos adecuados para hacerlas realidad. La reconfiguración política de la región latinoamericana debe darse entre los pueblos y sobre la base de un diálogo político incluyente. Y los procesos transformadores que se viven, no pueden ser sostenibles sino hay un verdadero proceso de participación de la ciudadanía, y fundamentalmente, de todos aquellos sectores y pueblos que han estado históricamente excluidos y marginados por los sistemas político tradicionales. Se debe trabajar desde la perspectiva de construir lógicas políticas complementarias entre los gobiernos, los movimientos sociales y los pueblos indígenas. Sin duda, este será uno de los más grandes

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MOVIMIENTOS SOCIALES,

PUEBLOS INDÍGENAS Y

COOPERACIÓN SUR-SUR

desafíos a plantearse en la región: encontrar las sinergias y sumar las voluntades para contribuir a generar sociedades justas, democráticas, integradoras, y sobre todo, de propiciar los cambios estructurales que los pueblos están exigiendo y demandando.

En este marco de análisis, se pueden observar diferentes experiencias y prácticas de participa- ción social. En el marco de la dinámica internacional, se han generado una serie de iniciativas para que las diferentes expresiones sociales a nivel mundial participen en un diálogo con gobiernos e instancias internacionales vinculadas al debate sobre la eficacia de la ayuda y la nueva arquitectura financiera internacional que en la actualidad existe. De igual forma, se han generado alianzas políticas para dar seguimiento a los diversos temas de agenda internacional que se llevan en el marco de organismos internacionales como: la ONU, G20, G7+8, Río + 20 (economía verde); entre otras. En el marco latinoamericano, existen iniciativas de acercamiento hacia los gobiernos para la participación en la construcción de la nueva arquitectura política, financiera y de CSS. La experiencia más cercana es la que se construye alrededor del ALBA-TCP, el proceso de construcción de la CELAC, la UNASUR y en menor medida, alrededor de otros esfuerzos como el Mercosur, el foro Unión Europea-CELAC, SICA, OEA, CAN, SELA, ALADI, entre otros.

A nivel regional, los movimientos sociales y de pueblos se han agrupado en diversas manifesta- ciones de integración social. Desde estas agrupaciones se impulsan agendas de trabajo en una diversidad de temas que son de importancia estratégica en la construcción de nuevas relacio- nes políticas, económicas, sociales, culturales y ambientales para la región. Para identificar algunos esfuerzos de articulación se mencionan los siguientes: desde la perspectiva de los pueblos indígenas la conformación del movimiento Abya Yala como un espacio de articulación de diversas redes y plataformas de organizaciones y pueblos indígenas latinoame- ricanas; desde los movimientos sociales y populares, hay varias plataformas existentes: Foro Mesoamericano, Foro Social de las Américas, ASC, Vía Campesina, CAD, Mesoame-ricanas en Resistencia, feministas en

resistencia, Latindadd, Alop y otras. Permanentemente hay colectivos que se forman para dar seguimiento a iniciativas coyunturales o permanentes en temas más especializados como: ALBA-TCP, CELAC, nueva arquitectura financiera internacional, Economía Verde, Acuerdos y Tratados comerciales, etcétera. En esta dinámica de participación, existen desafíos que deben ser abordados de manera sistémica entre movimientos sociales, pueblos indígenas y gobiernos (especialmente a los que tienen una orientación progresista y de izquierda) que permitan una construcción conjunta mejor coordinada y articulada.

Como un primer punto de análisis, hay que mencionar la sensación de exclusión y marginación que existe en la dinámica de diálogo político entre los movimientos sociales con los gobiernos. Si bien es cierto que existen mecanismos dados, basándonos en la experiencia del ALBA-TCP-, los procedimientos de participación y consulta son aún débiles y de exclusión. Existe el interés de una gama amplia de sectores sociales de participar en esta dinámica y no encuentran el mecanismo adecuado para hacerlo.

La CELAC, como nueva expresión política regional aún no genera las condiciones institucionales y políticas para incluir la participación ciudadana de manera activa y vinculante. Existe la coincidencia en las diferentes expresiones sociales y de pueblos de la región, que la CELAC es una oportunidad histórica para iniciar un proceso de liberación política y económica en Latinoamérica. Y hay una apuesta política por contribuir a su fortalecimiento.

Será imprescindible fortalecer las condiciones formales y vinculantes desde la CELAC para trabajar con todos estos movimien- tos y generar la institucionalidad requerida.

En el caso de UNASUR, si bien es cierto que en sus postulados existe el apartado que aborda e incluye la participación social, los mecanismos e iniciativas para dinamizar este diálogo, son débiles.

En el MERCOSUR los procesos de participación social son aún más marginales. Existe una perspectiva de inclusión, sobre todo a sectores empresariales, o que estén vinculados a la dinámica del comercio regional. El espacio

para la participación social no vinculado a temas económicos, debe consolidarse.

En el ámbito centroamericano, alrededor del SICA, existe un componente de participación social denominado CC-SICA. En este consejo participan diversos sectores sociales vinculados al comercio, universidades o gremios. Por su naturaleza, que es más orientada a temas de integración económica, quedan excluidas todas las expresiones que tienen reivindicaciones sociales o de carácter más reivindicativo. En la actualidad hay iniciativas que van enmarcadas a ir construyendo un nuevo referente de participación política, institucionalizado, que sirva de interlocución a todos los movimientos sociales y de pueblos, que van más allá de reivindicaciones económicas. Otros espacios existentes como el de la OEA, no están dentro de la agenda priorizada de los movimientos sociales y de pueblos.

A continuación se presenta la información institucional y programática de iniciativas sociales y de pueblos que a nivel regional se están impulsando y en donde se están articulando acciones que pueden fortalecer la CSS en otra modalidad de relaciones que no sean la bilateral y multilateral.

8.1.2.

CONSEJO DE MOVIMIENTOS

SOCIALES (CMS) DEL ALBA

LOL

El ALBA-TCP, tiene definido dentro de su estructura de funcionamiento el Consejo de Movimientos Sociales (CMS), que es el mecanismo que facilita la integración y participación social directa. Está concebida como un espacio antiimperialista, anti- neoliberal y comprometido en trabajar para alcanzar, la mayor suma de seguridad social y de felicidad posible, en armonía con la naturaleza, la justicia social y la verdadera soberanía de los pueblos. Es un espacio de articulación de movimientos sociales y de pueblos, tanto de países miembros como de otros que quieran participar. Este espacio tiene un carácter de fiscalización política y moral a los objetivos y acciones que el ALBA-TCP realiza. Han desarrollado cuatro cumbres paralelas en el

141 Información recabada del sitio web: http://www.alba-

tcp.org/

marco de las Cumbres oficiales del ALBA (la última fue en Venezuela en febrero de 2012). Entre las líneas de acción se encuentran: Defensa de la soberanía de nuestros pueblos,

por la construcción de nuevos modelos

económicos basados en la justicia y la equidad, por formas de producción agrícolas que garanticen la soberanía alimentaria, que respete la vida y la madre tierra. Impulso de la solidaridad entre los pueblos; por la lucha anti patriarcal, feminista y sexo – genero diversa; Por la construcción de una cultura emancipadora, y por la participación política de los pueblos en la construcción de un nuevo Estado.

El Consejo de Movimientos Sociales del ALBA- TCP, está integrado por dos delegados/as titulares y dos suplentes de cada país miembro de la Alianza. Se reúnen en el marco de las Cumbres Oficiales del Alba por convocatoria del Consejo Político de la Alianza. Las resoluciones se toman por consenso.

En la declaratoria de la XI Cumbre realizada en Caracas el 03 de febrero de 2012 se plantea: “Los movimientos sociales de los países del ALBA-TCP asumimos el compromiso de desempeñar con humildad y entrega, el irreemplazable puesto de lucha que nos toca en la construcción del Alba, un espacio de unión regional que se ha constituido en vanguardia de la soberanía y la paz en Nuestra América y el Mundo”. Entre los compromisos que se tienen en el acompaña-miento al proceso del ALBA- TCP están:

− Trabajar de manera unida y articulada con los gobiernos del ALBA-TCP, para que los pueblos ocupen su lugar protagónico en la construcción de un nuevo modelo de unidad regional, motorizando la integración productiva, cultural y social de Nuestra América.

− Contribuir a la articulación del Alba con los movimientos sociales de los países de la región y del mundo que no forman parte de la Alianza, sustentándonos en los principios de cooperación, complementación, solidaridad y respeto a la autodeterminación de los pueblos.

− Impulsar unidos la agenda de Movilizaciones

del ALBA-TCP, orientada a la defensa de los procesos populares y revolucionarios del Alba, la reivindicación de personajes históricos, sucesos y causas importantes para la defensa

de la soberanía y la unidad de Nuestra América y la solidaridad internacional, denunciando la agresión imperialista y los efectos de la crisis del sistema capitalista.

− Luchar por las causas de los pueblos de

América y el Mundo, dentro de las cuales enunciamos: La defensa de los derechos de la Madre Tierra; El fin del criminal bloqueo contra Cuba y la libertad de los 5 Héroes secuestrados en cárceles del imperio; Profundizar el alcance de los acuerdos Alba en solidaridad con Haití; La soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, la independencia de Puerto Rico y el fin de toda forma de colonialismo en Nuestra América y el mundo; El apoyo al pueblo libio en la recuperación de su soberanía así, como la reivindicación del derecho de Palestina a su Estado y su territorio; Reivindicar la lucha de pueblos ancestrales de Nuestra América; La condena y movilización frente a la agresión imperialista que se cierne sobre Siria e Irán; Apoyar las iniciativas de CELAC y UNASUR; La solidaridad con el movimiento de los indignados; La eliminación de todo el arsenal nuclear del planeta.

− En el ámbito social: Contribuir a la implemen- tación de las políticas sociales y culturales de la Alianza, así como a los esfuerzos encaminados a la formación de una conciencia grannacional y a la divulgación de los avances y logros de la Alianza. Crear una red de escuelas de formación de movimientos sociales que contribuya al desarrollo de la conciencia grannacional, el fortalecimiento del poder popular, el intercambio de saberes y experiencias, etcétera.

− En el ámbito productivo: Contribuir con la

unión económica y productiva de la Alianza, impulsando modelos de propiedad social de los medios de producción, desde la base de la economía social, solidaria, comunitaria y comunal para el desarrollo experiencias socioproductivas. Impulsar un plan productivo y de complementación entre los movimientos sociales que representan la fuerza de trabajo de Nuestra América: los trabajadores y trabajadoras de la ciudad, el campo y el mar.

8.1.3.

COMITÉ DE MUJERES

DEL ALBA

LOM

En la VII Cumbre del Consejo del Presidencial del ALBA se acordó crear el Comité de Mujeres e igualdad de oportunidades del ALBA que depende del Consejo Social del ALBA-TCP. Está formado por los ministros de las áreas sociales de los países miembros de la alianza. Dentro de sus funciones se encuentra la de implementar, profundizar y dar seguimiento a la ejecución de los programas sociales del ALBA. Forman parte del Consejo los grupos de trabajo en las áreas de educación, salud, empleo, vivienda, deporte y otras.

El Comité de la Mujer de igualdad de oportunidades, ha sostenido dos reuniones de trabajo, en la que han participado representantes nacionales de cada uno de los países que integran la alianza. Dentro de las principales resoluciones a que ha llegado dicho comité se encuentra la solicitud que han presentado al Consejo de Presidentes del ALBA, en donde piden que dicho comité sea elevado a nivel de “Consejo Ministerial de Mujeres e Igualdad de Género del ALBA-TCP, para que constituya un órgano visibilizador y protagónico de las mujeres de nuestros pueblos.

El Consejo debería asegurar la transver- salidad de género en todas las iniciativas, proyectos e instrumentos de integración que genere el ALBA-TCP y prestar asesoría a los órganos de toda la estructura organizacional”143. Esta solicitud tiene su fundamento, en las múltiples experiencias que existen en la región sobre la importancia que este tipo de mecanismos tienen. Se hace la observación de la necesidad que exista una autoridad funcional para que sus disposiciones sean tomadas en cuenta en los proceso de diseño, planificación e implementación de las acciones.

Por otro lado, es importante mencionar que este comité constituye un órgano regional, que se suma a los ya existentes en el hemisferio, el cual se integra por los ocho países que integran la alianza. Dicho comité ha reconocido que los derechos de las mujeres constituyen un

142 Ibídem.

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postulado obligado de cumplimiento para los gobiernos de los países que integran el ALBA- TCP, en el marco de construir la igualdad paritaria. Las mujeres que integran el comité proponen que no puede haber una sociedad socialista, que es a la que aspiran las naciones que conforman el ALBA, sin el pleno recono- cimiento de los derechos de las mujeres.

El Comité definió la realización de la Conferencia paritaria sobre socialismo y Feminismo con el objetivo de discutir la temática y llegar a acuerdos en materia de reconocer la importancia de la liberación e igualdad de las mujeres. Entre los temas pendientes a debatir, de acuerdo al Comité, se tiene: Las mujeres como seres biológicos en la maternidad y la importancia de socializar la crianza y educación de los hijos y las hijas; Las mujeres como reproductoras de la fuerza de trabajo en sus actividades domésticas y la necesidad del reconocimiento del trabajo de cuidado; Las mujeres en la producción social; Las mujeres en su sexualidad.

8.1.4.

ARTICULACIÓN

CONTINENTAL DE