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POLÍTICAS DE CONTROL MIGRATORIO EN LA FRONTERA SUR

Pese a que los números no llegan a dimensionar el enorme drama humano que está suponiendo las políticas de control migratorio en las fronteras de la UE, reflejan al menos una parte de esta dolorosa e indignante realidad. Según la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), más de un millón de personas migrantes y refugiadas entraron a Europa desde África y Oriente Me- dio a través de rutas terrestres o marítimas en 2015. Por su lado, Frontex tam- bién ha hecho pública su estadística de llegadas que coincide parcialmente con las reseñadas de la OIM. (http://frontex.europa.eu/trends-and-routes/migratory- routes-map/). Y lo que es más duro aún, también según la OIM, en el mismo período han perdido la vida 3.770 personas.

Según el Informe de la APDHA de 2016, citando diversas fuentes, las perso- nas que han llegado al estado español en 2015, a falta de las cifras definitivas del Ministerio del Interior, han sido en torno a 16.111. Según datos ofrecidos por el Ministerio del Interior recogidos en el Mecanismo Nacional de Preven- ción de la Tortura. Informe anual 2015 del Defensor del Pueblo, en el año 2015 hubo un total de 16.851 entradas irregulares por puestos no habilitados con embarcaciones.

En la Frontera Sur, Cruz Roja atendió a 3.736 personas en Andalucía, la Guar- dia Civil detuvo a 296 en Murcia y Salvamento Marítimo registró a 38 en la Comunidad Valenciana. Frontex detalla 874 personas en Canarias, en el CETI de Ceuta se inscribieron 2.255 y en el de Melilla, 8.927.

Se trata de la cifra más alta desde 2008 y con respecto a 2014 se ha producido un incremento del 33,84%. Las cifras proporcionadas corresponden a llegadas y/o intercepciones provistas por diversas fuentes y difieren de forma notable, desde las 3.369 personas atendidas que contabiliza Salvamento Marítimo, a 3.736 según Cruz Roja. En lo que se refiere a Andalucía, Salvamento Marítimo aten- dió a 3.369 personas habiendo derivado a Marruecos 2.691. En total intervino en la asistencia a 6.060 personas en 457 pateras. (http://www.dsn.gob.es/ca/ salvamento-mar%C3%ADtimo-balance-2015).

Sin embargo, las atenciones efectuadas por Cruz Roja hablan de un cifra ma- yor, con 3.736 personas, 1.537 en Almería, 981 en Granada, 212 Málaga y 1.092 en Cádiz. Según ADPHA, la fiabilidad de sus datos es elevada pues se trata de una contabilidad a pie de obra y con seguimientos personalizados. Destaca ade-

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más que la llegada de mujeres es de un 9% del total, siendo clara mayoría las mujeres subsaharianas respecto a las magrebíes. Los menores llegados a Anda- lucía han supuesto el 23% del total, en mayor medida magrebíes que subsa- harianos.

En lo que se refiere a Ceuta y Melilla, según datos oficiales consultados por Europa Press, 8.912 personas se inscribieron en el CETI de Melilla, de las cua- les unas 3.000 eran menores de edad. De nacionalidad siria fueron en torno a 7.000 personas (7.192 según la estadística de ACNUR), destacando además medio millar de palestinos y en torno a 370 de Guinea Conakry. Según ADPHA estos datos son insuficientes, ya que no contabilizan las entradas de marroquíes que son devueltos de inmediato a Marruecos o de menores que no se inscriben en el CETI. Por ejemplo, en Melilla hay 456 menores tutelados por la ciudad Autóno- ma, la mayoría marroquíes.

Por otra parte, también en lo que se refiere a Melilla, la Guardia Civil ha constatado un incremento considerable de las entradas en la ciudad por el pro- cedimiento de los dobles fondos, pasando de las 248 personas en 2014, a 356 en 2015. Según la misma fuente, este incremento puede estar relacionado con la bajada de entradas por salto a la valla que han pasado de 2.200 en 2014 a tan sólo 155 en 2015.

En el caso de Ceuta, y con la misma fuente oficial, se han inscrito este año en el CETI cerca de 2.255 personas aunque, en este caso, la nacionalidad mayori- taria es la de Guinea Conakry, con casi la mitad del total. Le siguen las personas oriundas de Argelia, 477 personas, y algo más de un centenar de cameruneses. En total, 1.658 proceden de países al sur del Sáhara.

Por otra parte Cruz Roja ha atendido 1.790 inmigrantes en 2015 que entraron en Ceuta escondidos en dobles fondos de vehículos o bien a bordo de embarca- ciones como pateras, balsas o de otro tipo que bordearon la costa. La mayor parte de inmigrantes procedían del África Subsahariana, principalmente de Guinea Conakry, seguidos de Argelia (56), Marruecos (13), Túnez (8), Sri Lanka (6), Siria (4), Bangladesh (2), Libia (2) y uno de Omán.

Un hecho que destaca APDHA en su informe es que se reactiva la ruta de Canarias. Según el Ministerio del Interior y Frontex, en 2015 se triplican las de 2014. Y, según Frontex, son fundamentalmente personas provenientes de Gui- nea, Costa de Marfil y Gambia. También según Frontex, la mayor parte de las pateras que llegaron a Canarias o fueron rescatadas cerca de sus costas en 2015 habían partido de Marruecos o del Sahara Occidental, desde las costas de Agadir, Sidi Ifni, El Oauatia (Tan-Tan), Tarfaya, El Aaiún, Cabo Bojador o Dajla. Tam- bién han vuelto a producirse viajes procedentes de Mauritania, por primera vez en años.

En lo relativo a la trágica contabilidad de muertos y desaparecidos que inten- taban llegar a nuestro país, según el seguimiento efectuado por la APDHA y contrastado con fuentes oficiales, han perdido la vida no menos de 195 perso- nas. De ellas, se localizaron 64 cadáveres y el resto, 131, quedaron desapareci-

121 das. Es decir, se constata un incremento en relación al año 2014. Pese a que

estas cifras desde luego están muy lejos de las que se están produciendo en el Mediterráneo del Este y Central, como hemos visto unas 3.770 personas en el Mediterráneo Central y en el Egeo (OIM), no deja de ser moralmente cuestiona- ble en una Europa que dice respetar y velar por los derechos humanos. Más aún, cabe reflexionar y cuestionar la política de control migratorio por parte de la UE y del estado español, que con medidas cada vez más represivas, alambradas, concertinas, muros, detenciones y devoluciones en caliente, obliga a que las rutas migratorias sean cada vez más peligrosas y con mayor coste humano. Por lo tanto, la inmigración en la Frontera Sur del estado español, sigue siendo sinó- nimo de violaciones de los derechos humanos, sufrimiento y muerte.

Sin embargo, pese a estos dolorosos resultados, para Frontex y la UE el con- trol migratorio en la Frontera Sur del estado español, se considera un «modelo» y de hecho, las medidas que los diversos Estados están llevando a cabo ante la crisis humanitaria de las personas refugiadas en el Este y Sur de Europa así lo demuestran. Europa construye vallas y sigue el modelo de Ceuta y Melilla. Bue- na parte de las medidas que quiere implementar la UE tienen un precedente en el estado español. Las expulsiones a Turquía, ya se vienen realizando aquí en forma de «devoluciones en caliente» y el acuerdo entre Turquía y la UE tiene su precedente en la política de externalización de fronteras que España viene lle- vando a cabo con Marruecos.

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Como vimos anteriormente, en 2015 se produjo una bajada significativa de en- tradas por salto a la valla, que han pasado de 2.200 en 2014 a tan sólo 155 en 2015, sin embargo, en el discurso político y mediático se sigue hablando de «presión migratoria», recurriendo a imágenes de «saltos masivos» a la valla, «avalanchas», se sigue abusando de expresiones tales como «nos encontramos ante un cambio paradigmático», «este hecho marca un antes y un después», aludiendo en ocasiones a situaciones que, en realidad, no representan la nove- dad del calado que tales afirmaciones parecen indicar.

Sin embargo, este descenso en el número de entrada a través de las vallas debe analizarse a la luz de la política de externalización de fronteras y la fuerte y dura represión que está llevando a cabo las fuerzas de seguridad marroquíes, además de las medidas represivas de control migratorio como las concertinas colocadas en 2014, la entrada en vigor de la «ley Mordaza» y la institucionaliza- ción de las devoluciones en caliente. Sin embargo, el discurso durante todo el año 2015 continuará en la lógica de la «presión migratoria», para lo cual, todas estas medidas de control adoptadas serán legitimadas a partir de su funcionalidad en tanto solución a dicha presión.

A principios de 2015 los medios de comunicación continúan teniendo una mirada alarmista, hablando de «presión migratoria» con saltos masivos, difíci-

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les de controlar. Pero también el discurso político sigue abordando el tema en esos términos. El Delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, insiste en la conveniencia de la reforma de la Ley de Extranjería, no sólo para otorgar un mayor respaldo a la Guardia Civil, sino como «freno necesario» a un «modelo de inmigración inadmisible, basado en el asalto masivo y a la fuerza» en las vallas fronterizas de Melilla y considera la presión migratoria «insoportable».

A partir de marzo, las noticias relativas a los saltos a la valla, cambian y ya no son saltos «tan masivos» y en su mayoría se justifica a partir de la responsabili- dad en el control ejercido por las fuerzas de seguridad marroquíes quienes impi- den los saltos, pero que también vulneran «más» los derechos. De hecho, algu- nas informaciones sitúan esta reducción en el desmantelamiento del monte Gurugú llevado a cabo por la policía marroquí: «Tras varias semanas sin que se registrase ningún nuevo intento de salto en la valla de Melilla, debido princi- palmente al desmantelamiento de los campamentos de inmigrantes del monte Gurugú, esta madrugada, sobre las 05:20 horas, un pequeño grupo ha logrado alcanzar el vallado, aprovechando la espesa niebla que cubría en ese momento la ciudad y que ha impedido una mayor efectividad del sistema de alerta tem- prana» (El Correo, 11-03-2015).

En los meses de verano, vuelven a aparecen informaciones que sitúan el dis- curso en la lógica de la presión migratoria, hablando de más de 300 personas acampadas en los bosques de alrededor de la valla de Ceuta, en la zona de monte de Beliones «dispuestos a saltar» (La Vanguardia, 08-07-2015). Sin embargo, apuntan nuevamente al hecho de que la cantidad de personas inmigrantes se ha reducido de forma considerable en los últimos meses, algo que, según las cita- das fuentes, «se debe a la mayor vigilancia en los 8,2 kilómetros de perímetro fronterizo terrestre que separan Ceuta de Marruecos». Hablan de un cambio en la forma en la que intentan llegar a territorio español, «intentan entrar en Ceuta a bordo de pequeñas embarcaciones, a nado o en dobles fondos de vehículos, y el salto de la doble valla fronteriza es el método menos utilizado».

Aún así, en julio y agosto, nuevamente se habla de saltos «masivos» con ci- fras entre 300 y 400 personas. Sin embargo, en un información publicada por El Diario, citando a fuentes inmigrantes, estas cifras son cuestionadas: «No éra- mos 400, éramos menos de 60 personas», contradiciendo la versión de «asalto masivo» difundida por la Guardia Civil. Además, las organizaciones sociales de las zonas próximas a la frontera coinciden con las personas migrantes: «No hay más de 150 personas en las inmediaciones del monte» (El Diario, 04-08-2015). El resto del año, continúa la misma lógica, cada información sobre un intento de salto, posteriormente aparecen informaciones sobre el «control de la gendarmería marroquí» en la zona: «La Gendarmería marroquí está llevando a cabo en las últimas horas una serie de redadas en los montes más próximos a la frontera que separa Ceuta de Marruecos ante el asalto de unos 200 inmigrantes realizado en la madrugada de hoy que ha supuesto la entrada ilegal de 87 inmigrantes.» (Efe, 03-10-2015)

123 A finales de año, fuentes del Gobierno apuntan que ha habido una fuerte pre-

sión migratoria en 2015, pero «menos conflictiva» que en años anteriores, «gra- cias a la implicación» de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y a otras inicia- tivas llevadas a cabo por el Gobierno» (Europa Press, 27-12-2015)

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Esta presión migratoria se justifica también debido al aumento de personas re- fugiadas. A principio de año, las informaciones hablan de que «la llegada de sirios a Melilla ya supera a la de africanos». (El Mundo, 01-01-2015) o «Revo- lución siria en Melilla. Más de 6.000 refugiados de guerra de ese país han llegado desde 2014 a la ciudad española, donde apenas se ve ya a los subsaha- rianos» (ABC, 08-06-2015). Según los datos recogidos en el Informe de la Defensora del Pueblo antes mencionado, en 2015 se produjeron 6.047 solicitu- des de asilo en la frontera de Melilla. El 85% de solicitantes procedía de Siria y un 10% de Palestina.

En marzo de 2015, se crean las oficinas de registro de peticiones de asilo en Ceuta y Melilla, previstas para facilitar la tramitación de solicitudes de asilo en la frontera. En teoría, la ley permite desde hace tiempo solicitar el asilo en la frontera. Para ello, es necesario efectuar la solicitud ante la policía española presente en los puestos fronterizos. Sin embargo, no es hasta septiembre de 2014 cuando se han registrado las primeras solicitudes de asilo en la frontera del enclave español de Melilla. Y cuando alrededor de cuarenta solicitudes fueron presentadas en este puesto fronterizo, el Ministro del Interior español, Jorge Fernández Díaz, declaró que iba a crear oficinas de asilo en las fronteras de los enclaves de Melilla y Ceuta.

Sin embargo, la apertura de las oficinas de asilo en Ceuta y Melilla no parece facilitar el acceso a la protección internacional para todas las personas en igual- dad de condiciones, dato que confirmó el propio Ministro del Interior español poco antes de su inauguración cuando declaraba que «quedará muy claro que los que intenten entrar ilegalmente a España, a la UE y al espacio Schengen a través de los perímetros fronterizos de Ceuta y Melilla no son personas que en principio tengan derecho a esa petición de asilo y de protección internacional, porque lo podrán ejercer a través de esas oficinas en los pasos fronterizos». (El Diario, 09-02-2015).

Este hecho se constata en un informe realizado sobre el terreno en 2015 por Gadem (Groupe Antiraciste de Défense et d’Accompagnement des Étrangers et Migrants du Maroc) y Migreurop, en el que destaca que, según testimonios recogidos en la investigación, en la práctica es imposible, para una persona originaria de África subsahariana, acceder a las oficinas de asilo en las fronteras de Ceuta y Melilla. Las cifras dadas por ACNUR en el lugar lo confirman: entre enero y abril de 2015, más de 1.500 solicitudes de asilo se registraron en la

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frontera, casi todas presentadas por personas sirias (y palestinas de Siria), pero ninguna por parte de personas de África subsahariana. Lo mismo en septiembre de 2015, ya que de 4.300 solicitudes ninguna ha sido presentada por personas subsaharianas, sino únicamente por personas sirias exiliadas. Sin embargo, se- gún el comité de ACNUR en España, el 70% de las personas originarias de África subsahariana que tratan de cruzar la valla son solicitantes de asilo.

En junio el estado español, es denunciado por la ONU por discriminación racial en la frontera con Marruecos. (El Diario, 6-06-2015). Según el informe de Gadem y Migreurop antes citado, un camerunés con estatus de refugiado que vive en Rabat declara que «en cuatro años en los bosques de Nador, he entrado cinco veces a Melilla por la valla. Pero en cada ocasión nos han cogido y expulsado a Marruecos de forma muy violenta, hay gente que ha muerto de las heridas provocadas en el momento de la devolución. La cuarta vez entré muy lejos en la ciudad de Melilla, estaba cerca del campo [CETI]. Pero la Guardia volvía, volvía para atrapar a los que habían pasado a través de las mallas de la red. Me había escondido en los matorrales y de repente vi los faros sobre mí, se acabó. Me metieron a la fuerza en el vehículo y me expulsaron a Marruecos por una de las puertas de la valla»

Las propias fuentes institucionales confirman una diferenciación entre «soli- citantes de asilo» de las de «migrantes económicos», como califican a las perso- nas procedentes del África Subsahariana. En entrevistas de Gadem y Migreurop a la Guardia Civil ésta respondía: «los migrantes de origen subsahariano cru- zan las vallas porque no son demandantes de asilo, si lo fueran se presentarían en la oficina de asilo en la frontera», como si el acceso a las oficinas situadas en las fronteras de Ceuta y Melilla fuera cosa fácil. A la misma pregunta, la policía nacional presente en la oficina de asilo en la frontera de Melilla contesta de la misma forma: «Los subsaharianos son migrantes económicos».

Este hecho también es reseñado en el Informe de 2015 de la AMDH sobre la situación de las personas migrantes subsaharianas en Nador: un nigeriano que entrevistamos en Nador, en junio de 2015, dijo haber escuchado que existe una oficina de asilo en la frontera. No obstante, en su opinión, «ningún subsahariano ha intentado ir a pedir asilo en la frontera». Según él, «sólo una quincena de personas sirias pueden pasar la frontera cada día… la situación de los negros es distinta. Si te acercas a la frontera te van a pegar como a una serpiente»

Sin embargo, por lo que a las personas exiliadas sirias se refiere, según las organizaciones que trabajan en la zona, también pueden tener dificultades para cruzar la frontera. José Palazón, de Prodein, ha denunciado en un video que personas refugiadas de Siria podían llegar a pagar en esas fechas hasta 3.000 euros para cruzar la frontera a «mafias» y que, desde hace varios meses, única- mente de 20 a 25 personas lo conseguían a diario.

La llegada de personas sirias y palestinas de Siria no ha dejado de aumentar en la zona de Nador. En agosto las noticias hablan de unos 5.000 sirios llegan a

125 Melilla en siete meses. «Entre el 1 de enero y el 31 de julio de este 2015 han

entrado a Melilla alrededor 5.500 inmigrantes, el 94,5% del conjunto de los que lo hicieron en 2014, el año récord de la inmigración en la ciudad, cuando se contabilizaron 5.819 extranjeros. Según informaron fuentes cercanas al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla, 5.000 de los 5.500 extranjeros que han llegado a Melilla en los siete primeros meses del año son de nacionalidad siria y poco más de 450 son de origen subsahariano. Los casi 5.000 inmigrantes sirios que han llegado son un 61,6% más que todos los que accedieron a Melilla en 2014, que sumaron 3.094» (Deia, 11-08-2015)

En septiembre, Save the Children pide al Gobierno que dé visados a los sirios bloqueados a las puertas de Melilla. La ONG especializada en infancia destaca el gran número de niños que se encuentran entre los cientos de sirios que espe- ran en las ciudades marroquíes de Nador y Beni Enzar. «A lo largo de esta dura ruta, estos niños han estado expuestos al sufrimiento, al hambre y a la violen- cia. Es inadmisible que, en la frontera sur de Europa, se estén dando estas situaciones. El gobierno español tiene que agilizar la entrada de estas perso- nas e incluirlas en el cupo de refugiados que le ha asignado la UE», (El Dia- rio, 15-09-2015)

A comienzos de septiembre, se denuncia una práctica aún poco conocida: el cierre temporal de la frontera por las autoridades marroquíes cuando, según ellas, se presentan demasiadas personas sirias simultáneamente en el puesto fron- terizo de Beni-Ansar, donde se encuentra la nueva oficina de asilo. En una con- centración desde el lado marroquí de la frontera también en septiembre, varias personas denunciaron el abuso de poder del que eran víctimas. Un sirio fue detenido allí y posteriormente sancionado con la pena de dos meses de prisión