Capacidad para responder
Contacto 65 diferencias ¿Está usted consciente de alguna diferencia en su emoción
4. Cuando pongo atención a nuestras diferencias también puedo contactar íntimamente contigo.
Fig. 6-9.
EXPERIMENTO 6(f): LA DIFERENCIA ENTRE CONTACTO Y CONFLUENCIA
Ambos, usted y su pareja de pie uno (Vente al otro, levantan sus manos con las palmas hacia el frente y a la altura de los hombros. Choquen sus manos contra las de su pareja y vean cómo se sienten. Hagan esto durante un momento y cada vez que choquen las manos digan: "soy diferente de tí." Sienta el contacto; sienta la diferencia entre ustedes. En este momento, sus límites deben ser bastante claros. Ahora descanse un rato y después observe a su pareja. Sin hablar, poco a poco acérquense y pongan sus manos sobre los hombros del otro. Si se sienten cómodos acérquense más, de manera que la cabeza de uno quede sobre un hombro del otro y las partes altas de sus cuerpos queden juntas. Cuando estén listos, empiecen a tararear suavemente. Después de un minuto más o menos, tendrá la sensación de fundirse con su pareja; esto es confluencia. Si es posible, no permita que In timidez interfiera. Si esto sucede, sepárese de su pareja y comparta sus
sentimientos sobre el experimento. Ponga atención a la diferencia entre ser confluente con su pareja y estar en contacto con ella.
Es claro que estar en contacto con otro ser humano o con el mundo depende de la percepción que uno tiene de sí mismo. Pero en cierto sentido, la persona que somos cambia de un momento a otro dependiendo del lugar, el tiempo, la gente con la que estamos y cómo nos sentimos. Es esta cualidad de cambio interminable el criterio para estar vivo. De manera que para estar en contacto en cualquier momento, tenemos que saber lo que sentimos y quiénes somos en ese momento.
Ya que no es posible estar consciente de dos cosas al mismo tiempo, por ejemplo, yo mismo y tú, tenemos que retroceder hacia nuestro interior, dejar pasar unos instantes y probar cómo nos sentimos. A este proceso se le llama retroceso y, a menos que podamos dominar el equilibrio entre con- tactar el medio y retroceder, no podremos descubrir quién está contactando con el medio. El siguiente experimento le permitirá comprender mejor este fenómeno.
EXPERIMENTO 6(g): CONTACTO Y RETROCESO
Si usted está trabajando con una pareja, haga contacto visual con ella brevemente y sin hablar, retroceda hacia dentro de sí mismo. Si está trabajando solo, vea a su alrededor, contacte con su medio y después retroceda. Por un momento, céntrese en la conciencia interna aplicando la frase "Ahora me doy cuenta de. . ." a todos los fenómenos que ocurran dentro de su piel. Trate de no desviarse a su zona media o a su imaginación. Cuando ya tenga claro quién es usted, sálgase de sí mismo y haga contacto con su pareja o con su entorno una vez más. Contacte y retroceda varias veces siguiendo un ritmo para hacer esto. No use palabras; haga de ésta una experiencia no verbal.
Para hacer un buen contacto con nuestro mundo y con la gente ocasional- mente tenemos que retroceder del contacto externo y hacer contacto con nosotros mismos. Después, ya renovados, podemos volver a salir al mundo. La habilidad para encontrar el equilibrio y el flujo entre hacer contacto y retroceder del medio es una fuente de fuerza y alegría. Sin embargo, mucha gente no sabe cómo retroceder del todo. Retroceden a medias alternando el soñar despiertos y regresar para captar algunos destellos de su ambiente sin ver lo que en realidad sucede en el mundo externo o dentro de ellos. Se quedan estancados en un estado vago en el que toda su conciencia está di- fusa entre las tres zonas; de manera que no ven con claridad o no hacen un buen contacto con ninguna de ellas.
Contacto 71 Ya que, en el sentido en que aquí se utiliza, retroceso significa hacer contacto con uno mismo, nuestra capacidad para retroceder por completo (contacto interno) intensifica nuestra capacidad para hacer un buen contacto (externo). Contactar implica lomar conciencia de las zonas interna y media.
Sin embargo, retirarse no implica "irse al espacio exterior", el cual es un estado en el que perdemos conciencia de nuestros límites y, en consecuencia de la sensación de nosotros mismos; en este estado puede decirse que estamos en confluencia con nuestro ambiente.
Este tipo de confluencia tiene pocas de las ventajas del retroceso genuino. Ya que generalmente se alcanza a través de la zona media, le recomendamos que cuando retroceda al inicio, sólo lo haga a la zona interna. Para ilustrar estas dificultades y para permitirles experimentar la diferencia entre el retroceso y la confluencia, trate de hacer el siguiente experimento:
EXPERIMENTO 6(h): RETROCESO HACIA LA ZONA MEDIA Cuando usted retrocede permite, conscientemente, que su imaginación se vaya con usted; pase cierto tiempo pensando, fantaseando, soñando. De manera alterna sumérjase en la lectura de un libro absorbente. Después de algún tiempo, podrá descubrir momentos en los que se "olvida de sí mismo" y se pierde de lo que sucede dentro de usted y a su alrededor.
Contacto 73 Cuando se dé cuenta de esto, cambie el loco de su conciencia hacia su zona interna, usando la frase: "Ahora me doy cuenta de...". ¿Siente usted alguna diferencia entre estos dos modelos que acaba de experimentar?
La mayoría de la gente encuentra que la actividad de la zona media es menos emocionante que la de las zonas interna y externa porque, de alguna manera, es volver a experimentar y volver a rehacer lo que acaba de ocurrir; sin embargo, podemos utilizar nuestra zona media para descubrir si algo que necesitamos nos hace falla en nuestra situación actual.
EXPERIMENTO 6(i): ¿QUE FALTA EN EL AMBIENTE?
Contacte con su pareja y después retroceda, deje que sus fantasías reinen por completo. Cuando haya producido su ensoñación, haga que su atención regrese al aquí y ahora y compare su fantasía con su realidad presente. ¿Encuentra usted que algo falta? ¿Qué puede hacer para traer al presente lo que le hace falta? ¿Quiere tomar este riesgo?
"A veces, cuando hablo con otros, encuentro que mi atención está vagando y me doy cuenta de que realmente no estoy escu- chando. Si pongo atención a la dirección de mis ensoñaciones puedo, por lo general, estar más consciente de lo que falta en mi existencia presente. Es entonces que tengo más oportunidades de reducir mi aburrimiento, ya sea trabajando para cambiar mi inter- acción actual o, durante un corto tiempo, invirtiendo tiempo en soñar despierto".
Contacto, confluencia y retroceso pueden usarse para describir la relación entre mí mismo y alguien más en cualquier momento. Estas formas de relacionarse pueden ser consideradas para hacer un continuo; del retroceso, al contacto y a la confluencia. Usted puede retroceder y centrarse en sí mismo; después, conforme usted abre los ojos y hace contacto con su pareja, hay un momento en el que usted puede verla y tomar conciencia de las diferencias entre ambos. Si hace contacto con ella durante un buen tiempo o si se le acerca para abrazarla, hay una tendencia a fundirse y perder los límites entre ustedes. En este momento se hace confluente con su pareja y si pierde esa sensación de claridad de sí mismo, también pierde el contacto con ella. Si usted permanece en confluencia y sin fronteras, más que en contado, la emoción del contacto original mucre lentamente.
Uno de los rasgos distintivos de este continuo es la emoción que se siente en el momento de cada transición cuando pasamos a través.
del contacto. Estos son los momentos en que corremos los riesgos más grandes. Al iniciar el contacto, ¿que tal si nos rechazan? Algunas personas se bloquean para no arriesgarse a tener un buen contacto con otros. Retroceden y se esconden detrás de sus papeles, los "personajes" que ellos han creado, arriesgándose a hacer contacto solamente durante el tiempo necesario para examinar cómo está representando el papel y cómo se recibe. La gente que se encuentra estancada en el desempeño de ciertos papeles, rara vez hace mucho contacto o demuestra mucha emoción. Se corre un poco de riesgo al desempeñar un papel. La comunicación implica hacer un buen contacto, la capacidad para tolerar la confluencia y la capacidad para retroceder.
Utilice el siguiente experimento para explorar el continuo retroceso, contacto y confluencia.
EXPERIMENTO 6(j): RETROCESO-CONTACTO-CONFLUENCIA Si está trabajando con una pareja, dedique algún tiempo a retroceder a su zona interna. Cuando este seguro de cómo se siente, abra sus ojos y haga contacto con su pareja, brevemente, y sin palabras. Después, con suavidad, acérquese más uno al otro y, si se sienten cómodos para hacerlo, abrácense. Trate de volverse más confluente. Después de estar algunos minutos así, retírense con suavidad de manera que no se toquen.
Haga contacto con su pareja otra vez, sin hablar. Finalmente, retroce- dan una vez más.
Repitan este ciclo 2 ó 3 veces, ponga atención a ese momento en que deciden moverse de la confluencia al contacto. ¿Sienten la emoción en esta etapa?
Si está trabajando sin pareja, tendrá que encontrar alguna situación en la que pueda perderse en su entorno.
"Cuando estoy remojándome en agua caliente, o escuchando música, puedo unirme con el mundo exterior de una manera confluente, perdiendo la sensación de mí mismo. Regreso al contacto con esta situación cuando altero las condiciones al poner el agua fría o al bajar el volumen".
El sentir la emoción no es sólo una experiencia agradable; también puede tomar la forma de ansiedad. ¿Experimentó usted alguna clase de emoción durante este experimento?
Para poder ser asertivo, tiene que ser capaz de arriesgarse a hacer contacto con otras personas. Trate de definir de qué manera es usted
Contacto 75 diferente de ellos, cómo sus necesidades de ese momento difieren de las de ellos. Si usted se pasa la vida evitando mecer su lancha quizá nunca se vuelque, pero tampoco irá hacia donde usted quiere. Aceptar una horrible taza de café, en lugar de pedir un buen café, o aceptar los ataques o demandas de la gente sin expresar las propias necesidades, conduce a la esclavitud o al retroceso total. Lo más que puede esperar por esto es que alguien adivine lo que quiere y se lo proporcione.
Algunos matrimonios están formados con parejas que siempre "se llevan bien". A pesar de que puedan odiarse el uno al otro durante años y nunca satisfacer las necesidades mutuas nunca se insultarán. Es muy difícil que otra persona satisfaga nuestras necesidades a menos que estemos en contacto con ellas.
Ser independientes implica satisfacer nuestras necesidades bajo nuestra propia dirección y control; no pueden quedar satisfechas de manera adecuada si estamos en retroceso en confluencia. Un niño antes de nacer está en confluencia con su madre. Al nacer se separa de su madre y se pone en contacto con ella y el mundo. Gradualmente, a través del contacto, el niño aprende sobre sí mismo y el mundo y se vuelve, poco a poco, independiente.
El sentido del sí mismo, asociado con la independencia, viene del contacto con el mundo y de una clara definición en dónde terminamos y dónde empieza el mundo como resultado de este contacto. El siguiente experimento le permitirá explorar su concepto de sí mismo.
EXPERIMENTO 6(k): ¿YO? CLARO O BORROSO
Trabaje con una pareja y uno le debe preguntar al otro: "¿Quién eres?" Pregunte esto cuando menos diez veces y después cambie de papeles. La persona que pregunta debe intentar hacerlo de tantas maneras como le sea posible, cambiando el tono de voz, la inflexión de cada palabra y el volumen y la velocidad con que se pregunta. No importa cómo conteste la pareja, la pregunta debe repetirse. Dedíquese el tiempo que le sea posible a este experimento, lodo el que pueda tolerar. Diez minutos es, por lo general, suficiente.