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PRESENTACIÓN DEL PROGRAMA

La cuarta actividad del encuadre consiste en la presentación del programa del curso por parte del profesor.

Los objetivos explícitos de esta actividad son los siguientes:

1.- Dar a conocer a los alumnos la propuesta de trabajo que ha preparado el profesor.

2.- Ubicar la materia en el plan de estudios, con el fin de que vean la relación que tiene esta asignatura con otras antecedentes o subsecuentes.

3.- Presentarles un mapa cognoscitivo de los contenidos que van a estudiar y de las capacidades que van a desarrollar en este curso.

Los objetivos implícitos  de esta actividad son los siguientes:

1.- Demostrar a los alumnos que el profesor llega preparado al curso, que lo ha planeado bien y que trae una propuesta coherente y completa acerca del mismo. Una de las cosas que más molestan a los estudiantes es que los profesores lleguen a improvisar a la clase.

2.- Preparar el plenario de acuerdos (siguiente actividad del encuadre), sobre una base firme.

3.- Hacer sentir al grupo que son importantes como personas y como estu- diantes. Esto se logra por el simple hecho de presentar a su consideración el de formalmente el Este sentimiento de

anoten las dudas que tengan y que preparen sugerencias para modificar, completar o enriquecer algún aspecto del programa, en base a sus inquietudes y necesidades. Después hará un plenario, para aclarar las dudas que tenga el grupo, o para poner especial énfasis en los aspectos que él quiera que el grupo se fije más. Realizado de esta manera, este primer paso se puede llevar hasta 30 minutos.

Si el profesor decidió presentar el programa a través de hojas de rotafolio, las irá explicando una por una ante el grupo total, e irá respondiendo las dudas o pre- guntas que le planteen. Realizado de esta manera, este primer paso se puede llevar unos 15 minutos.

 Ya que en el capítulo anterior explicamos los cinco puntos que debe contener el programa que se entrega a los alumnos, aquí únicamente los enunciamos:

1.- Presentación general del curso.

2.- Competencias que se van a trabajar con los correspondientes requisitos cognitivos, procedimentales y actitudinales.

3.- Metodología de trabajo. 4.- Sistema de evaluación.

5.- Bibliografía básica y complementaria.

Una vez terminada la presentación del programa, el profesor les pedirá a los alumnos que se reúnan en los mismos equipos en que trabajaron sus expectativas, para que confronten con ellas la propuesta de trabajo que les acaba de presentar y hagan sugerencias para modificar, completar o enriquecer algún aspecto del pro-

sentido, se trata de establecer una especie de contrato de trabajo entre las partes involucradas.

2.- Organizar los aspectos operativos del curso: definir las fechas para la en- trega de los diferentes productos, organizar los equipos de trabajo que es- tarán a cargo de cada actividad, repartir los temas de exposición o de inves- tigación, etc.

Los objetivos implícitos de esta actividad son los siguientes:

1.- Definir y estructurar una organización del curso en la que se tomen en cuenta tanto los objetivos del profesor como las expectativas y necesidades del grupo, con el fin de que todas las partes se sientan incluidas en la pro- puesta final.

2.- Con base en lo anterior, estimular la motivación del grupo, al sentirse to- mados en cuenta, así como asegurar su compromiso en el sentido de que pondrán su máximo esfuerzo para alcanzar las metas que fueron definidas de manera conjunta.

3.- Asegurar que todos los alumnos comprendan lo que se espera de ellos, con el fin de evitar posibles malentendidos en cuanto a sus responsabilidades y funciones.

4.- Sentar las bases de una organización sólida, sobre la cual se irá constru- yendo el resto del proceso de enseñanza aprendizaje.

inicial que traía, siempre y cuando no ponga en peligro el logro de los objetivos de aprendizaje.

Si el profesor no tiene esa actitud interna de apertura, respeto, receptividad y aceptación, los alumnos interpretarán esta actividad como una manipulación, como un querer "darles atole con el dedo", y los resultados serán contraproducentes. En vez de un grupo más comprometido, se tendrá un grupo con mayor animadversión hacia el curso y hacia el profesor. Hubiera sido mejor no realizar esta actividad.

La preocupación de algunos profesores, cuando les planteamos estas ideas, es que los alumnos puedan llegar a sugerir cambios o modificaciones que echen por tierra completamente la propuesta que traía el profesor, que sugieran cosas impo- sibles de aceptar, motivadas únicamente por la ley del menor esfuerzo.

Nuestra experiencia ha sido que los alumnos casi nunca tocan o tratan de modificar los aspectos de fondo del curso (objetivos, competencias y contenidos), ya que se consideran ignorantes al respecto (por eso están tomando este curso, porque no saben sobre el tema), y que sus sugerencias se inclinan más a aspectos de nor- matividad externa: horarios, faltas y retrasos, porcentajes de calificación, número y fechas de exámenes a presentar y/o de trabajos a entregar, mecanismos para otor- gar la calificación, etc.

En estos casos, algunos profesores tienen la costumbre de rechazar de inme- diato cualquier idea que sea diferente a las suyas, simplemente por ser diferente. Hay que evitar esta actitud, y estar abiertos a las propuestas que presenten los alumnos.

Con una actitud "ganar-ganar", el profesor podrá evaluar objetivamente las propuestas de los alumnos, negociar con ellos cuando pongan en riesgo algunos de los aspectos fundamentales del curso (como las competencias que se van a trabajar) y aceptarlas cuando estén encaminadas al mismo fin. Y los alumnos sabrán aceptar lo que no se puede cambiar, y orientarán sus propuestas a lo que sí se puede cam- biar.

Si al aceptar una modificación propuesta por los alumnos (por ejemplo, res- pecto a los horarios, al manejo de faltas y retrasos, al número de exámenes o traba-  jos, al porcentaje con que cada uno de ellos se tomará en cuenta para la calificación

final, etc.) se consigue que éstos se sientan tomados en cuenta y, por tanto, se com- prometan a trabajar más activa y responsablemente en el logro de los objetivos, en- tonces podemos hablar de una negociación en la que todos salen ganando.

 A pesar de lo anterior, puede haber normas institucionales y/o reglamentos que el profesor no pueda romper o transgredir. En este sentido, el profesor está re- presentando a la institución dentro de esta negociación tripartita.

Como parte de este plenario, se deben establecer, también, los elementos necesarios para la organización operativa del trabajo durante el semestre o curso escolar. En especial cuando se ha asumido el enfoque por competencias, es necesario aclarar la manera como se va a trabajar, ya que es muy diferente a la manera tradi- cional de impartir clases.

En síntesis, lo que se pretende es que no se empiece el curso sin que los alumnos sepan exactamente lo que se espera de ellos, tanto en cantidad como en

EJEMPLO DE LA PLANEACIÓN DIDÁCTICA DEL ENCUADRE

SESIÓN TEMA  ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE MATERIALESNECESARIOS OBSERVACIONES 1 ENCUADRE

- Prueba de diag- nóstico.

- Presentaciones.

 Aplicar la prueba de diag- nóstico.

 Aplicar técnica de presen- taciones progresivas.

Prueba en foto-

copias. Está en el Anexo 1.Indicar que no re- percute en la califi- cación. 2 ENCUADRE - Análisis de expec- tativas. Retroalimentar al grupo con resultados de la prueba de diagnóstico.  Análisis de expectativas

en equipos. Las exponen en hojas de rotafolio. Hojas de rotafo- lio. Plumones. Masking tape. 3 ENCUADRE

- Programa del cur- so.

- Contrato de traba-  jo.

Presentación del progra- ma al grupo.

 Análisis del mismo en grupos. Plenario de acuerdos y organización operativa. Programa en hojas de rotafo- lio. Organizar equipos, repartir temas y lecturas, y progra- mar fechas.

Este diseño lo incluirá el profesor al inicio de la segunda parte de su programa o plan de trabajo (Planeación didáctica).

 El equipo de los acelerados empieza a trabajar inmediatamente, de ma-

nera precipitada, atropellada, desorganizada, "para no perder tiempo". So- bre la marcha, van experimentando los efectos de este apresuramiento, al sentir la falta de coordinación entre los integrantes del equipo, la falta de previsión de aspectos importantes, la repetición inútil de algunas activi- dades, el retraso que resulta como efecto de estas imprevisiones, etc. En- tregan su trabajo tarde y defectuoso.

 En cambio, el equipo de los organizados dedica un par de horas a or-

ganizarse, a prever posibles situaciones, a definir responsabilidades y tiempos para cumplirlas, a establecer mecanismos de comunicación y co- ordinación, etc. El resultado es que, a pesar de esta “pérdida de tiempo"

(o precisamente gracias a ella), el segundo equipo terminó su trabajo mu- cho antes que el primero, y de una manera más profunda y completa. Este principio de administración ("Organízate antes de empezar a trabajar") que se aplica a toda actividad humana, se cristaliza, en el proceso de enseñanza aprendizaje, en la técnica del encuadre. El encuadre no es una pérdida de tiempo, sino una inversión necesaria para aprovechar mejor el tiempo a lo largo del semestre o curso escolar.

¿Qué cantidad de tiempo vale le pena dedicarle al encuadre? Nuestra res- puesta es muy sencilla: aproximadamente el 10 % del tiempo total del que se dispo- ne para el curso. Por ejemplo, si se trata de un curso semestral, de 15 semanas de duración, y se tienen dos clases por semana, para un total de 30 clases, vale la pena dedicar al encuadre tres o cuatro sesiones. Si se trata de una asignatura que se im- parte únicamente una vez a la semana, se tendrá que organizar el encuadre de la

SOBRE EDUCACIÓN BASADA EN COMPETENCIAS