El presente de subjuntivo pueda se emplea coloquialmcnte con frecuencia en LA LOCUCIÓN pueda (ser) que EN LUGAR del normal y culto puede. Es tan corriente en Hispanoamérica comparada con España, que frecuentemente se ha considerado como americanismo, creencia errónea, sin embargo, ya que la expresión también es corriente en España bajo las formas de pueda (ser) que, puá (ser) que, ¡pueda! y ¡puá!*: —"Será la cría, padre ... \Puá que, hijo: no te diré yo que no lo sea" (Pereda, Obras, VIII, 281); "Puá ser que esté yo denquivocao" (Lemus, pág. 261 [Murcia]). Empero, en la literatura peninsular se evita generalmente el pueda popular, mientras que en la de Hispanoamérica abundan los ejemplos de su uso. En España se considera de más bajo nivel social que en Hispanoamérica, pudiéndose oir aquí en la conversación familiar de personas cultas. En algunas regiones se emplea ¡Bien pueda! en respuesta a la petición de anuencia para hacer algo.
Pueda ser que tiene otro uso más interesante aún: para expresar un deseo con el significado de ojalá. Este significado se ha desarrollado fácilmente a partir de "quizás", tal como ha ocurrido con otras numerosas locuciones (estudiadas en la pág. 312): "quizás" > "puede ser que" > "espero que", etc. Particularmente fácil fue la transición cuando puede pasó a convertirse en pueda "puede ser que sea". No obstante, dicha transición no parece haberse
4 El desarrollo de puá desde pudiera tal como lo sugiere Pietsch (Mod. Lang. Notes, XXVI [1911], 98: pudiera > pudiá > *puiá > puá) no es imposible. De hecho, pudiera se usa en este sentido: "¿Sería posible? Pudiera" (Arguedas, Vida criolla, pág. 109); —'Pudiera que no todos" (página 121); —"¿Crees? —¡Psh! Pudiera" (pág. 205).
operado en toda la geografía hispanohablante. Extraordinariamente común en Chile, Colombia, Panamá, partes de Ecuador y en otros lugares probablemente, su significado es, con mayor pureza, de duda (= "quizás") en España, Argentina, Bolivia, Venezuela, Méjico y otras partes (a juzgar por los ejemplos literarios y por la reacción personal de muchos nativos consultados en estos países). A menudo cu imposible determinar con un auto ejemplo qué significado predomina: únicamente la sensación del hablante puede ser decisiva, y no siempre es suficientemente uclaradora, razón por la que a continuación damos ejemplos con ambos significados (duda y deseo).
ARGENTINA : Pueda que [¿deseo?] Dios la perdone (Lussich, Los tres gauchos orientales, II, 228); Pueda ser que [?] ansina sea; pueda ser que l?) el muy sotreta / se olvide hasta de comer (P. Collazo, v. 19, ap. Tis- cornia, La lengua, pág. 263).
URUGUAY: —Y vea, don juez: pueda ser que [duda] yo al tirarle a un carancho le haiga pegao al pobre mozo, pero lo que es aldrede, ¡eso sí que nol (Viana, Abrojos, pág. 142). Viá dir rejuntando güevos guachos y pueda ser que [?] enilene tuito el poncho con el rosario (Viana, Tardes, pág. 33); Pueda ser que llueva (pág. 39).
CHILE: —Interróguelo, ¡pueda ser que [deseo] tenga más suerte que nosotros I (Juan Modesto Castro, pág. 104); —Haga Ud. una tentativa, pueda ser que [deseo] tenga mejor suerte (pág. 270); —Voy a ver, pueda ser que [deseo] encuentre algo (pág. 364). ¡Pueda ser que [deseo] se acabe la guerra pronto! (C). —¿Usté quiere que los hombres se levanten pa que los lleven presos y los pongan a la barra? |Si a usté no le hace falta mi marío, a mí me hace falta y a sus hijos l —Pueda ser que [duda, "tal vez"] usted tenga razón (Acevedo Hernández, La canción rota, pág. 62). —Yo quiero ver una mujer fea en este pueblo; pueda ser [deseo] (Sepúlveda, Camarada, pág. 6).
PERÚ: Pueda ser que [duda] en otras partea no sea así (Llokje Runa, Sara cosecho, pág. 28).
ECUADOR: —¡Ah, viejo Vega, que nos conocemos! ...—Pueda ser [duda, "tal vez"], Capitán (Gil Gilbert, Nuestro pan, pág. 84). *
COLOMBIA (ANTIOQUIA): Pueda ser que [deseo] le haiga ido go le vaya bien en la cuenta (Carrasquilla, Hace tiempos, I, 208); Pueda ser que [deseo] te haya asomado el juicio (II, 251); Habrá que casarte pronto; Pueda ser que [deseo] yo alcance a ver los tataranietos (II, 281); Pueda ser que [deseo] aquellos muchachitos lo alcancen. —Mediante Dios, Ignacita. ... Ahí está rezando Ignacio porque lo alcancen (III, 193-94). —Pero en verdá la creciente estuvo blanda. Pueda ser que [deseo] no vengan las duras, porque ésas sí nos hacen salir en estampida (Buitrago, pág. 52; también página 118). También Bogotá (Flórez, pág. 378). ¡Bien puedan ["adelante"], muchachos 1 (Jaramillo, pág. 48).
VENEZUELA: Pueda ser que [duda] presente examen (Rosenblat).
PANAMÁ: ¡Pueda ser que [deseo] llueva! (C) —Pueda ser que [deseo] haya algo para que vean ustedes la puntería que tengo (Cajar, pág. 90).
COSTA RICA: —Pueda ser que [duda] nada ... y pueda ser que mucho (Fallas, pág. 237). EL SALVADOR: Pueda ser ["tal vez"] que una sobada ... (Salarrué, Cuentos, pág. 89).
MÉJICO: Si él mi abandonara / por no ser yo güeña / ... pueda ser ["tal vez"] qu'estuviera conforme (Rivas Larrauri, pág. 109). Pueda ser que [deseo] dejemos el pueblo por obscuro, lodoso, sucio (Núñez Guzmán, página 17).
PRESENTE POR IMPERFECTO DE SUBJUNTIVO
En unas pocas regiones de Hispanoamérica hallamos con frecuencia un presente de subjuntivo usado en oración subordinada en casos en que debería emplearse un
imperfecto de subjuntivo de acuerdo con la regla secuencial de los tiempos. De acuerdo con dicha regla, se puede emplear un presente de subjuntivo después de un tiempo pasado cuando el sentido de la oración subordinada continúa en el presente: "le dije que lo haga mañana". Así ocurría también en la lengua antigua. Keniston (pág. 456) observa en la prosa del siglo xvi el empleo de un presente de subjuntivo en oraciones subordinadas dependientes de un participio activo en las cuales "se ha olvidado el efecto del verbo original en pasado". Aún se hallan casos de este empleo, sobre todo en el habla local y en lenguaje escrito familiar (véanse abajo ejemplos de Cholos, de lcaza).
La práctica de gran parte de Hispanoamérica va más allá de las pocas excepciones permitidas por la regla general secuencial de los tiempos: que los presentes puedan ir seguidos por el présenle (o por el perfecto) de subjuntivo y que los pasados puedan ir seguidos por el pasado (o pluscuamperfecto) de subjuntivo. Tales infracciones son naturalmente más comunes en el lenguaje hablado que en el escrito, y es posible oírlas en la conversación de personas cultas. El proceso ha sido aquí paralelo con el del francés hablado, en el cual han desaparecido todas las formas de pasado en
subjuntivo. Hasta es posible oír un futuro de subjuntivo por un pasado (véase abajo Venezuela).
ARGENTINA: Fui a verla para que me preste un libro (C).
CHILE: LO auscultaron uno iras otro, y mientras ellos discutían, el enfermo seguía hablando sin que ninguno le escuche [= escuchara] ni lo lome [= tomara] en cuenta (Juan Modesto Castro, pág. 366).
BOLIVIA: Era preciso que sea [= fuera] un hombre de porvenir ... pero era preciso que corra [= corriera] tiempo para el ingreso de Arturo al cuartel. ... Arturo despojóse de ella [la capa]; pero supo sobre qué echarla, sin que se le descubra la treta (Abel Alarcón, en Hispanoamericanos, pág. 123). —Habría que ir a ver lo que rondan los cuervos allá abajo: pudiera que sea él (Arguedas, Raza, pág. 59).
ECUADOR: Sin que el jinete le obligue [= obligara], la muía paró frente a la tienda "El Descanso". ... Con el cólico ero que'está —informó la mujer alzando la bujía para que el patrón vea mejor y no vaya a tropezarse (Icaza, Cholos, pág. 28); Empezó a guardar encierro por las noches buscando la tranquilidad que pueda dar contestación (pág. 35); Hizo una pausa dando tiempo al muchacho para que formule la queja ahogada en lágrimas y en hipos (pág. 41); Le gustaba que le manden a ver la chicha y los picantes (pág. 53); Pefla6el ordenaba le preparen el caballo a toda prisa y huía al galope hacia la capital (pág. 54); Mas en aquella ocasión no había trazas de que los insultos lleguen (pág. 57). Cerca de las diez, sin que nadie le llame, ... llegó el ciego ... se sentó en un rincón, ... (Icaza, En las calles, pág. 73). Los chicos querían que les haga conocer el Panecillo (García Muñoz, Estampas, pág. 24); Por no entablar una pelea me aguanté que me diga ratero (pág. 66); Esperé que sean las siete de la noche y, a pie, emprendí el viaje hasta Quito (pág. 90); Los
cargadores ... tiraban de los muebles sin importarles que se rompan. ... En la cocina, la Patrona, para que el "guagua" no llore, le había hecho sentar sobre un retrato de mi suegra (pág. 126); las voces de mis "guaguas" que deseaban que mande a comprar pan, llenaron mi cabeza (pág. 222).
VENEZUELA: —Yo sí ... dijo, bajando la cabeza como para atender a la limpieza del sombrero que tenía en las manos y del cual sacudía el polvo que realmente hubiere y el que no existía (Gallegos, Pobre negro, pá- ginn 47); Deseaba terminar solo ... sin despedidas definitivas que le frustra- ten la ilusión (pág. 379).