• No se han encontrado resultados

El primer prospecto del Río de la Plata

Esta capital es la única de los virreinatos de América que no tiene gazeta particular, y es, sin embargo, una de las que por su posición y comercio tiene más necesidad de este medio de comunicación entre sus ciudadanos.

Santiago Luis Enrique Conde de Liniers

Como anticipo a la aparición de un nuevo medio de comuni- cación impreso era costumbre divulgar una pieza breve que res- cataremos para su análisis: se trata del prospecto, un fragmento textual previo (e inmediato) a cada uno de los periódicos virreinales que se ha desvanecido de la memoria cultural; dado su carácter se constituyó a la vez en huella [por novedoso] y compendio [por la condensación de su contenido] de una estrategia tangencial de seducción que el letrado rioplatense procuraba imponer. En tanto género discursivo, el prospecto se trató de una hoja suelta impresa en la Casa de los Expósitos cuya función consistía en anunciar el flamante papel y consignaba una serie de datos útiles para los escasos suscriptores: título de la publicación, periodicidad, costo del medio y de los avisos, forma de entrega y fundamental- mente, y entre líneas dada la férrea fiscalización, la declaración de propósitos de los editores; esa hoja suelta se incluía después en el primer número de los papeles públicos del colonial tardío a la manera de lo que más tarde se llamó editorial y languideció en las primeras décadas del siglo XIX, para ser reemplazado paulatinamente por el editorial incendiario y combativo en clave política de confrontación destinado a un número restringido de lectores que crecerá cuando la sociedad rioplatense atraviese la mitad del siglo XIX.

En 1791 el virrey Arredondo recibió una carta de presentación que nos interesa a modo de pieza fundacional aunque fuera un sondeo malogrado; se trató de una solicitud de permiso para publi- car el primer periódico impreso en Buenos Aires y el aspirante,

un tal Santiago Luís Enrique, Conde de Liniers, había llegado a la ciudad escapando –según declaraba– de la guillotina de la revolución de Francia.94 En la petición formal Liniers resaltaba que “esta capital es la única de los virreinatos de América que no tiene gazeta particular, y es, sin embargo, una de las que por su posición y comercio tiene más necesidad de este medio de comu- nicación entre sus ciudadanos” [el énfasis es nuestro, ya que es la primera vez que el término aflora en el Río de la Plata] y más adelante notifica que lo que el papel produzca se aplicará única- mente al beneficio de los Niños Expósitos y brindaba un listado del material que transmitiría el periódico.95

Las miras declaradas del prospecto mostraban a Liniers como un sujeto ilustrado dotado de un singular criterio periodís- tico que superó con amplitud –por lo menos desde la presenta- ción– a cualquiera de los otros siete proyectos que verán la luz en los próximos veinte años. El conde, en nuestra opinión, inauguró la figura del escritor público, y dado que así se consideraban a sí mismos, debiera denominarse de tal manera a todos aquellos que dejaron su marca en los papeles periódicos de la época. El prospecto de Liniers percibe el futuro con los ojos del progreso y venía a suplantar la imagen desalentadora del territorio narrada por los primeros cronistas; reseña en pocas líneas las excelen- tes posibilidades de expansión del virreinato acorde al espíritu reformista iniciado por Carlos III, ya que el mundo temático que la Ilustración procura propagar es el mundo de la modernidad naciente: información sobre el comercio, la economía política, la

94. En Montevideo su hermano, quien años después se convertiría en el héroe de la reconquista, servía como marino a la corona española.

95. Gobierno.- Ordenanzas. Reglamento de policía. Avisos relativos al orden público.

Precios de comestibles.- Del trigo, de la cebada, del vino de España, de él de la tierra. Precio de los aguardientes, del carbón, la yerba, la azúcar, del aceite y de la grasa, &. Comercio.- El navío, bergantín, fragata, procedente de…, capitán y maestre…en tantos días de navegación. Abre registro de venta en Montevideo, Buenos-Ayres -, en

la calle de…Casa de…El barco-, toma letes de cuero á-, Ventas de bienes.- Casas-

Muebles. -Esclavos. Utensilios. - Caballos. - Mulas.- Novilladas, &. Teatro.- Piezas

nuevas anunciadas, representadas, relexiones sobre las piezas. Literatura y artes.

- Libros nuevos, descubrimientos, máquinas útiles, artistas nuevamente establecidos, hechos históricos. Noticias.- Extracto de Gazetas políticas y cartas particulares de éste continente y América. Necrología.- Muertes, avisos relativos a las herencias de los particulares.”

historia, las ciencias naturales, el teatro y la literatura, tendrían su espacio en el papel. El prospecto agregaba que todas las noti- cias que se dieran al público por intereses particulares estarían dirigidas al Puesto de las Gazetas [se refiere al local de venta que funcionaba al frente de la imprenta de los Expósitos] “franqueando las cartas que se escriban de fuera, siempre que el aviso o noticia no contenga más de diez renglones, no costará nada el hacerlo incluir; pero pasando diez renglones y llegando a media cuartilla, costará dos pesos. Se tendrá particular cuidado de insertar los avisos por orden de fechas”. El párrafo es la primera iniciativa de publicidad comercial en un periódico que se registra en el virrei- nato del Río de la Plata. Finalmente se solicitaba la colaboración espontánea con una invitación “a todos los ciudadanos de este continente, de participarle [a Liniers] de cuantas noticias curiosas, útiles e interesantes puedan adquirir con el fin de aprovecharlas para la utilidad pública”. La Gazeta de Buenos-Ayres saldría los domingos, costaría doce pesos al año, con abonos trimestrales de los cuales un bimestre se pagaría por adelantado.

El virrey pasó en vista al fiscal los antecedentes pero no hay registro alguno de que la petición se haya aprobado y la propuesta no prosperó. A las autoridades no le habrían faltado motivos; en 1790 se confiscó en Buenos Aires, Charcas y Lima una serie de papeles con artículos publicados en periódicos franceses referidos a la revolución de 1789 y el traductor habría sido precisamente el conde de Liniers recién arribado de Europa, quien manejó influencias porque logró de las autoridades la autorización del rey para introducir barcos negreros, actividad que se prolongó por 14 años y según los regis- tros, asociado a su hermano, ingresó más de 4.000 negros al Río de la Plata. Hizo fortuna y paralelamente ejercitó el contrabando, una práctica naturalizada en la época. También se dedicó a la industria alimenticia y abrió, sin éxito, una fábrica de caldos concentrados de carne de vaca y se decía inventor de una fórmula secreta especial para preparar tintasimpática (invisible) que usaba con frecuencia Don Santiago para hacer circular correspondencia de tipo confidencial. Por fin en 1801, diez años más tarde del frustrado convite de Liniers, la iniciativa se materializó cuando en la Real Imprenta de los Niños Expósitos se editó El Telégrafo Mercantil, rural, político-económico e historiográfico del Río de la Plata.

3. El prospecto de la GBA. Clave polifónica de