Capítulo II: Marco teórico
PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE LA CULTURA
Producto de la interacción social de grupo.
Forma de vida de la sociedad, un modo de pensar, actuar y de sentir.
Rige la relación hombre-medio ambiente, permitiendo liberar al hombre de la dependencia mecánica del ambiente.
Define los patrones de interacción social y de relaciones sociales (normas, valores y creencias).
Las sociedades multiculturales designan a las diferentes culturas (grupos nacionales o étnicos) manteniendo cada una evolución diferenciada. Existen tres tipos de sociedades en las que es posible encontrar una realidad multicultural: sociedades cuyos orígenes se configuran en una mezcla racial y cultural: sociedades en las que la realidad multiculturales es producto de un pasado colonial. Esta experiencia se encuentra en el Perú donde su cultura responde a distintos tiempos históricos.
Las sociedades interculturales están constituidas por distintas culturas que coexisten en el territorio; estas mantienen relaciones de apertura, interacción, vida. Todos los implicados tienen el mismo peso, sin que existan culturas superiores ni inferiores, menores o peores, etc. Esta experiencia se encuentra en la historia de la
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humanidad, cuando en un mismo entorno socio-geográfico se encuentran dos culturas y del contacto surge: una amalgama o mezcla de elementos de ambas culturas; una asimilación porque una de las culturas pierde su identidad y es absorbida por la otra; y una transculturación que señala que nace una cultura nueva producto de las otras dos (Ramírez, 2002).
El entendimiento intercultural requiere que las diferencias culturales de los pueblos amazónicos sean reconocidas e incorporadas equitativamente en la Constitución Política del Perú y en los códigos civiles y penales que rigen la vida de los pueblos. Dentro de la interculturalidad, los derechos colectivos son
inalienables: permite la defensa de los modos de vida tradicional y vigente, exige el derecho a interpelar al Estado en una lengua materna distinta; y admite el derecho a la instrucción formal que capacite al ciudadano para actuar en la sociedad general, sin renunciar a la visión del mundo que provee la comunidad.
Un proyecto educativo es calificado como intercultural cuando las culturas fijan sus interrelaciones con desprendimiento de cinco posibles opciones:
• Mantener la cultura hegemónica aborigen de una sociedad determinada.
Reconocer la existencia de una sociedad multicultural.
Mantener la solidaridad, interdependencia y reciprocidad entre las culturas.
• Denunciar la injusticia provocada por la asimetría cultural y emprender la lucha contra ella.
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intercultural y bilingüe que ha de luchar contra las formas de discriminación.
Realidad educativa
En el plano educativo, los estados multiculturales y monolingües mantienen una propuesta educativa unilateral, desarticulada y unidireccional. La tarea de enseñanza-aprendizaje se ha desenvuelto bajo tres formas de relación entre las culturas: negación de la consideración de “cultura” a las expresiones, productos, valores, formas de vida e ideologías propias de las minorías o de la mayoría sometidas; mantenimiento de la cultura (s) sometida (s) o minoritaria (s) al margen de la “cultura oficial” dominante o mayoritaria; esfuerzos mediante políticas y proyectos para asimilar o integrar las culturas dominadas o minoritarias a la cultura dominante, la que es considerada “más avanzada” a la que debe igualarse la cultura sometida o minoritaria.
Los estados interculturales, en el plano educativo, reclaman una propuesta educativa bilateral, articulada y multidireccional. El propósito explícito es
promover la igualdad, es este sentido, la educación debe asegurar el desarrollo de capacidades, de tal modo que, todos, al margen del género, color, etnicidad, religión, clase social, reciban una formación integral en una situación de igualdad, promoviendo talentos individuales y grupales. La lucha frontal es contra la
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exclusión social que aparecen como una condición natural de las minorías, incluso como consecuencia lógica de la cultura y forma de vida que practican.
La Educación Intercultural y Bilingüe (EIB) en el Perú sigue siendo una educación especial, marginada y destinada sólo para indígenas (Luis Enrique López, 2002).
• Unilateral: porque es concebida para una sola sociedad homogénea o una cultura indígena sin más contactos que el castellano. Según esta visión, los indígenas deben aprender la lengua de la sociedad mayoritaria, el español.
• Desarticulada: porque es concebida sólo para la sociedad mayoritaria y la actual a través de la Educación Intercultural Bilingüe (EIB) destinada sólo para indígenas.
• Unidireccional: porque marcha hacia la homogeneización de la cultura y la lengua mayoritaria. La integración obedece sólo a los elementos culturales indígenas y grupos minoritarios hablantes de lenguas vernáculas o
extranjeras ajenas al castellano.
La necesidad de nuevos planteamientos teóricos, sobre todo en la innovación educativa, invita a las comunidades y docentes a reflexionar sobre la importancia de la educación intercultural y bilingüe (EIB) dentro del enfoque prospectivo y global de la sociedad. La necesidad de nuevos planteamientos teóricos y, sobre todo, de innovaciones en su aplicación práctica, impulsa a repensar esta relación, a mirar nuevamente la propia práctica y enriquecerla a la luz de los resultados de la pedagogía moderna y de la investigación social.
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Para este enfoque educativo es importante definir qué es ser ciudadano intercultural en un estado multicultural. En muchos planteamientos, como el que propone Willy Kymlicka. (2003), presenta la siguiente caracterización:
“El ciudadano intercultural ideal no sólo apoya los principios de un estado multicultural sino que también demuestra todo un rango de actitudes personales positivas hacia la diversidad. Es alguien que es curioso en vez de temeroso con respecto a otras culturas y personas; alguien que está abierto a aprender de otros estilos de vida y dispuesto a considerar cómo se ven las cosas desde el punto de vista de otras gentes, en vez de asumir su perspectiva o modo de vida heredado como superior; alguien que se siente cómodo interactuando con personas de diferentes ambientes”
(En Actas del V Congreso de Educación Intercultural y Bilingüe, p. 21).
De acuerdo con ello, no existe un modelo único de Estado multicultural sino diversos modelos que dependen de las aspiraciones de los grupos, como respuesta a los tratos y maltratos recibidos de sistemas anteriores: coloniales, de esclavitud y de los Estados-nación homogeneizantes. Una de las respuestas clásicas
educacionales es el que desarrolla capacidades de respeto y tolerancia hacia las diferencias, capacidad de diferencia del plano individual con el institucional; y el análisis que toma como ejemplo a países como Suiza, Canadá y Bélgica. Estos países muestran elementos reguladores de coexistencia entre los grupos, sin que exista mayor interacción a nivel individual, dando una imagen de autosuficiencia y ocultando en realidad relaciones de tensión entre los diferentes grupos.
Concluyendo. La imagen ideal representado en la mente de los pobladores de la comunidad Independencia de cocama no corresponde con la realidad social,
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cultural y educativo, aun cuando existe una aceptación general de la diversidad. La reacción frente a lo diferente (extraño) puede ser una mezcla de curiosidad, suspicacia, desconfianza y, en todo caso, de tensión. Este hecho es solucionado de distintas maneras: alianzas políticas, arreglos matrimoniales, convenios, acuerdos y demandas; o por la separación de escuelas confesionales, apelando precisamente a un estado multicultural que atienda las diferencias interculturales de los pueblos amazónicos.
La importancia de la lengua en la EIB.
El uso de la lengua es vista desde dos perspectivas: la potencialidad de la lengua oral (L1), así como el aprendizaje del castellano como segunda lengua (L2) y de un idioma extranjero (L3) (R. Zariquiey, 2003).
La Educación Intercultural y Bilingüe reconoce, para los procesos de comunicación y los procesos de enseñanza-aprendizaje, el rol de la lengua materna (L1) y su importancia en el aprendizaje de la segunda lengua (L2). Actualmente es muy difícil que se pueda concebir sociedades de una sola lengua (monolingües), tal vez sólo sea el caso de determinados grupos etarios. Las sociedades modernas se caracterizan por ser plurilingües y bilingües; es normal que en el mismo grupo familiar se manejen dos idiomas o lenguas, considerando la lengua en forma oral o como escrita y/o computacional que atraviesa diversos espacios de comunicación implicando relaciones y experiencias personales, sociales, profesionales y virtuales.
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El multilingüismo
En el Perú coexisten varias lenguas. Esta diversidad idiomática caracteriza la comunicación y la interacción entre sus habitantes o entre comunidades. Además del castellano coexisten aproximadamente unas 60 lenguas, producto de la realidad multilingüe y pluricultural, donde el castellano, tradicionalmente, ha funcionado como el instrumento de discriminación y marginación de la población nativa, debido al prestigio y privilegio que goza. El Multilingüismo es el
fenómeno que denota el uso de varios idiomas por las mismas personas en un contexto intercultural; nombra al contacto de lenguas entre dos personas
(quechua-español) o a la acción de lengua (L1 materna) sobre la segunda lengua (L2).
Dentro del fenómeno del multilingüismo se consideró al español como el idioma oficial que se habla y enseña en el Perú. No se tomó en cuenta la gran variedad de culturas aborígenes, especialmente en la sierra y selva, donde los hombres usan otras lenguas: quechua, aimara, shipibo, campa, etc.
El quechua, lengua autóctona, es la más importante por el número de
hablantes y por la extensa área geográfica que abarca, pero está muy dialectizada y desprestigiada; se habla en el norte, sur, centro y selva del territorio peruano. La situación del aimara o segundo grupo idiomático más importante, junto con sus dos leguas Jaqaru y Cauqui, es diferente; actualmente se concentra en el
departamento de Puno y en zonas de Tacna, Moquegua, Arequipa (al sur del país). En la región amazónica se hablan muchas lenguas, cuyo número es difícil de establecer por la existencia de distintas etnias en la selva. Algunas de las lenguas selváticas son: Achual, Aguaruna, Arabela, Bora, Campa, Piro, Shipibo, etc.
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TABLA 3