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Principales teorías en el estudio del lenguaje.

2. FUNDAMENTOS TEÓRICOS DE LA INVESTIGACIÓN

2.4. La atención y sus definiciones.

2.5.3. Principales teorías en el estudio del lenguaje.

Las teorías que han intentado explicar el hecho lingüístico en el siglo XX tanto en el campo de la lingüística, el innatismo o generativismo chomskiano y por otro lado desde el campo de la psicología, el cognitivismo piagetiano.

La confrontación entre ambas teorías fue tan importante para la comunidad científica, que se celebró en un encuentro directo de ambos autores, de sus colaboradores y seguidores de 10 al 13 de octubre de 1975 en la abadía de Rayoumont, en Francia. Este encuentro finalizó con la publicación del libro “Theories du language”,

donde se exponen ambas concepciones teóricas en lo relativo al proceso de adquisición del lenguaje.

Podemos afirmar que la principal diferencia radica en el hecho de que J. Piaget, considera que toda adquisición cognitiva, incluida el lenguaje, es un proceso de construcción progresiva a partir de formas evolutivas, rechazando la hipótesis de la pre- programación. Por el contrario N. Chomsky, desde los planteamientos de su teoría generativista, afirma que el lenguaje es una capacidad innata, habilidad específica de la raza humana.

• El Generativismo de N. Chomsky.

Según esta teoría el sujeto está constitutivamente preparado para desarrollar el lenguaje. No obstante necesita de la interacción con el medio para que ésta capacidad pueda desarrollarse. En este desarrollo el sujeto pasa de la utilización de categorías y reglas sintácticas formales en los primeros estadios, a inventar transformaciones hasta adquirir una gramática transformacional estándar.

La concepción teórica establecida por Noam Chomsky hay que enmarcarla dentro del paradigma científico surgido en la década de los años 50, que es el paradigma cognitivo, aunque sus primeras aportaciones se circunscriban al ámbito de la lingüística.

 

Chomsky considera al lenguaje como una facultad independiente de la inteligencia. Dicho en otras palabras el lenguaje es una facultad modular de la arquitectura cognitiva.

N. Chomsky propone una gramática generativa como alternativa al empirismo americano de la época, representado por el estructuralismo en lingüística y el conductismo en psicología. Así surge la primera aproximación conceptual, conocida con el nombre de Teoría Estándar, en donde propone un método nuevo de descripción lingüística, que se ha denominado como Gramática Generativa Transformacional.

En los años 70 Chomsky desarrolla la “Teoría Estándar Ampliada” conocida también con el nombre de interpretativismo, para dar respuesta a las críticas de los semánticos generativistas. Chomsky pública obras como “Estructura profunda, superficial e interpretación semántica (1971), Resultados empíricos de la gramática transformacional (1973)”.

En los años 80 enuncia la (Teoría de Rección y Ligamento, 1981). Tuvo gran influencia en la elaboración de teorías sobre adquisición del lenguaje en las décadas de los 80 y principios de los 90. En esta teoría, N. Chomsky establece que la capacidad humana para el lenguaje es innata y habla de dos aspectos fundamentales:

Gramática Universal. El ser humano dispone de un elemento de dotación

biológica a la que denomina gramática universal (GU) que está caracterizada por una serie de principios sobre la formación de oraciones. La manifestación de estos principios corre a cargo de los diferentes niveles lingüísticos de representación de

oraciones como representación léxica, estructura profunda, estructura superficial, forma fonética y forma lógica.

Principios y parámetros. El sistema estructurado genéticamente, se encuentra

conectado con un conjunto finito de interruptores que serían los parámetros, los cuales presentan un número finito de posiciones. Según esta teoría, la adquisición del lenguaje consistirá en la fijación de estos parámetros, proceso que corre a cargo de los principios innatos establecidos en la Gramática Universal. Con el desarrollo de esta teoría, surgieron nuevos interrogantes, como el hecho de la explicación del proceso de aprendibilidad de esa gramática (Wexler y Culicover, 1980). Las dudas relativas a si los parámetros responden a un proceso de aprendizaje o más bien a un proceso de desencadenamiento o maduración, y las referidas al papel que juega el input en este proceso de adquisición.

• El concepto de Modularidad según N. Chomsky (1981).

Esta teoría supone un segundo nivel del concepto de modularidad. Para el lenguaje está en dos sub facultades:

Aspectos computacionales. Son objeto de operaciones de cálculo cuando se

generan y se tratan enunciados. Comprenden la fonología y la gramática. Son independientes de las instancias cognitivas y autónomas aunque se encuentran en interacción con los aspectos conceptuales del lenguaje.

Aspectos conceptuales. Tienen un carácter más estático y prácticamente no

serían susceptibles de un tratamiento generativo. Comprenden la semántica, el léxico y las regulaciones pragmáticas. Además los componentes conceptuales del sistema del

 

lenguaje mantienen relaciones estrechas con los demás sistemas conceptuales de la mente (funcionamiento cognitivo) y con los conocimientos generales.

Desde el punto de vista del desarrollo, las adquisiciones del niño en materia semántica, léxico y pragmática se llevan a cabo gradualmente, en relación al desarrollo cognitivo y social. Sin embargo, estos mismos aspectos son diferentes de las regulaciones cognitivas categorías semánticas.

Las categorías perceptuales y cognitivas son universales y las categorías semánticas corresponden a un idioma determinado; cada idioma selecciona un cierto número de categorías conceptuales entre un gran abanico de posibilidades y las codifica lingüísticamente. Si los aspectos preceptúales del lenguaje están relacionados con categorías cognitivas y se construyen a partir de las mismas (aunque sean distintos) no ocurre lo mismo con los aspectos computacionales.

Un tercer nivel o tipo de concepción modular establecida por N. Chomsky se denomina Modularidad intragramatical (Teoría de la Rección y el Ligamento, 1982). Desarrolla la idea de que la gramática general se debería considerar como constituida por una serie de sub-teorías que son autónomas, al mismo tiempo que interactúan entre sí. Estos componentes, además, mantienen relaciones estrechas con los demás sistemas conceptuales de la mente y con los conocimientos generales. El desarrollo o adquisición de estos aspectos se lleva a cabo gradualmente y en relación con el desarrollo cognitivo y social.

El modelo de Noam Chomsky posteriormente confirmado por Steven Pinker, propone que el lenguaje humano es posible gracias al dispositivo cerebral que nos permite mediante el aprendizaje, desencadenar con la mente un algoritmo de la gramática que posibilita entender la estructura de los distintos idiomas maternos.

El lenguaje a la luz de este modelo tiene las características de un comportamiento instintivo parecido al que desencadenan, por ejemplo, las aves que nacen con un saber innato de cómo hacer un nido. Por esto es que Steven Pinker titula el libro en el que fundamenta experimentalmente el modelo de Noam Chomsky, “The Language Instinct”.

• La Modularidad según Jerry Fodor.

El concepto de modularidad es un término muy actual, tanto en la psicología cognitiva como en las demás neurociencias. Sin embargo es una noción antigua que se remota a principios del siglo XIX con los trabajos de Gall, el cual manifestaba que “el funcionamiento de la mente se lleva a cabo según un principio de especialización funcional: percepción visual, lenguaje, organización motora, etc. y de gestión central menos modular: atención, memoria y conocimientos generales”.

A partir de la publicación de Modularity of Mind, el lenguaje es un modulo de la mente. Se constituyo la teoría de la modularidad y fue sistematizada por el filósofo de la psicología en relación a los procesos de comprensión del lenguaje.

 

(Fodor, 1988). Según este autor, la información relevante de cada contenido mental, el lenguaje, la música, los números, etc. es recogida y procesada por dispositivos específicos llamados “módulos”, independientes entre sí “encapsulados” diferenciados neurológicamente sobre una base innata.

La modularidad presenta el funcionamiento de la mente según un principio de especialización funcional. El modelo modular de la facultad lingüística integra distintos niveles como el léxico, nivel sintáctico, nivel semántico y nivel pragmático.

(Fodor, 1983) habla de tres series en el funcionamiento mental:

• Los analizadores sensoriales. • Los sistemas de input. • Los procesadores centrales.

Se encuentran varios argumentos que dan por cierta esta hipótesis, como el famoso libro de Yamada (1990) titulado “Laura: A Case for the Modularity of Language. En este libro se expone el caso de Laura, una chica que a pesar de estar afectada por un retraso mental severo, presenta un dominio sorprendente del lenguaje. Sin embargo, a pesar de la buena estructura de los enunciados que emitía Laura, muchos de ellos no tenían sentido, lo que demostraba que las propiedades semánticas, lógicas y pragmáticas estaban alteradas. Esto manifiesta la principal característica de los sistemas modulares, lo que se ha denominado “el encapsulamiento informativo”.

Existen otros casos como el reflejado por el profesor Rondal (1995), referido a Francoise, una mujer adulta con déficit mental. Después de los análisis realizados se observó que el funcionamiento fonético y fonológico era normal. Lo mismo ocurría prácticamente con su funcionamiento gramatical. Esto demuestra que la organización tanto fonológica como gramatical del lenguaje no se relacionan con el desarrollo cognitivo general. Estos casos invalidan cualquier teoría que pretenda explicar el desarrollo fonológico o el desarrollo gramatical en términos de una generalización de los principios cognitivos.

La propuesta de Fodor (1983) de una “mente modular” ha supuesto una cierta radicalización de la tesis innatista. La perspectiva innatista y modularista se ha propagado con cierta facilidad dentro de la psicología del lenguaje. Sin embargo, en la Psicología del desarrollo ha encontrado mayor resistencia, dado que parece explicar los cambios evolutivos como simples procesos madurativos. En esos cambios sólo tendrá un papel ocasional y no desencadenante del desarrollo.

Para Fodor la arquitectura funcional de la mente está formada por facultades horizontales más holísticas o centrales y facultades verticales o más modulares que están especializadas en percibir y procesar informaciones pertenecientes a dominios específicos, sean sonidos verbales, musicales, caras, etc. Según Fodor, la mente está constituida por módulos genéticamente especializados, con funcionamientos independientes y paralelos que procesan información de una naturaleza distinta y especifica de dominio.

 

Como se puede observar en la anterior figura las concepciones “vertical” (izquierda) y “horizontal” (derecha) de la arquitectura mental. Las flechas indican la dirección del flujo de información en el sistema: de fuera hacia dentro, para los procesos de “entrada”, y de dentro hacia fuera para los procesos de “salida”.

Para una teoría, la adquisición del lenguaje es resultado del desarrollo o ejercicio de una capacidad de dominio general, para otra, la actividad lingüística se debe a una capacidad, facultad u “órgano lingüístico” de dominio especifico. Para autores como Fodor, Chomsky y Pinker, el lenguaje es el ejemplo prototípico de la modularidad de la mente, entienden que el ser humano viene al mundo con unos sistemas neurales preparados para el lenguaje.

Cabe destacar que las diferentes teorías sobre la mente tienen algo de validez en algún campo específico, por lo que no podemos descartarlas; unas funciones mentales son más modulares, mientras que otras son más flexibles, más constructivas.

Nuevas concepciones eclécticas. En la década de los 90 y en los años que

llevamos del nuevo siglo, empieza a tomar fuerza en el ámbito de la psicolingüística, la búsqueda de una nueva concepción teórica de la competencia lingüística bajo un enfoque ecléctico. Se trata de corrientes que apuestan por la complementariedad de las teorías hasta ahora enunciadas. Entre éstas cabe distinguir, el neo constructivismo de Karmiloff-Smith y de Braine.

• El modelo de Redescripción Representacional de Karmiloff-Smith (1992).

Karmiloff-Smith, empieza a producirse la hipótesis de que la sincronía en el desarrollo no es general sino especifica de dominio. Se restringe la generalidad de los estadios aunque se defiende su existencia en ámbitos restringidos de conocimiento, tales como el de los conceptos numéricos y las nociones biológicas, entre otros. Sostiene que el grado de experiencia en un ámbito está relacionado con su grado de conocimiento.

La noción de dominio en psicología ha servido para caracterizar la arquitectura de la mente humana, por lo cual se considera que un dominio es una unidad de procesamiento de la información.

La noción de restricción: los principios que operan en cada uno de los dominios restringen el procesamiento de la información, focalizándose sobre aquellos aspectos cognitivos más relevantes de una situación, lo que incrementa la capacidad de predecir y controlar el comportamiento de las entidades que conforman cada uno de los dominios (Castorina y Faigenbaum, 2000).

 

La Redescripción Representacional es un proceso innato a través del cual el conocimiento se produce al principio dentro de un dominio, luego el sujeto comienza a manejarlo rutinariamente hasta que finalmente se hace explicito (Consciente e incluso hasta podría llegar a verbalizarse).

El modelo RR pretende explicar de qué manera se hacen progresivamente más manipulables y flexibles las representaciones de los niños, como surge el acceso consciente al conocimiento y como construyen los niños las teorías.

Este modelo implica tres fases recurrentes:

• Primera Fase: el lector se centra fundamental mente en la información proveniente del mundo externo. Esta fase termina cuando se alcanza la “maestría conductual”, lo que significa alcanzar la capacidad de ejecutar sistemáticamente de forma correcta las conductas de cualquier micro dominio que se haya alcanzado en este nivel.

• Segunda Fase: el lector ya no se centra en los datos externos. La dinámica del sistema pasa a controlar la situación de manera que las representaciones internas se convierten en el centro del cambio. Durante esta fase predominan las representaciones internas que el niño tiene en un micro dominio y ésta predomina sobre otros datos que vienen de afuera.

• Tercera Fase: las representaciones internas se reconcilian con los datos externos alcanzándose un equilibrio entre la búsqueda del control interno y externo. El

hecho de suponer que el desarrollo y el aprendizaje adoptan dos direcciones complementarias y que ambos procesos son responsables del cambio cognitivo sitúa a esta perspectiva en una posición dualista, ya que separa, por un lado los procesos representacionales y, por el otro, el mundo externo y la experiencia. No solo supone una división radical con la realidad sino que también las restricciones son consideradas como internas a la estructura cognitiva y previas al proceso de aprendizaje de conocimientos de dominio. Desde el punto de vista de la enseñanza este paradigma ofrece una limitación importante ya que le propone al alumno estudiar la ciencia empírica basada en las inferencias viables del sujeto que aprende a partir de su experiencia.