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GESTIÓN PARA LA CONSERVACIÓN DEL AMBIENTE Y SUS RECURSOS: UNA VISIÓN HOLÍSTICA

3. LOS PROCESOS DE GESTIÓN

Por otra parte los procesos de gestión dentro de una organización suelen basarse en los sistemas de administración, diseño de proyectos y teoría de sistemas, y contemplan de manera general los siguientes elementos:

Contar y reconocer a un líder o responsable que sea capaz de diseñar, junto con un grupo de colaboradores, un plan estratégico de trabajo.

La planeación es la primera etapa del proceso

administrativo, en esta etapa se hace la elección de las decisiones más adecuadas de lo que habrá de realizarse en el futuro. La eficiencia de la ejecución y la obtención de buenos resultados dependen en gran parte de una adecuada planeación (García Fernández y Tirado Cruz, 1995).

Se debe contar con un marco teórico en donde se establezcan las premisas y el contexto.

Se deben tener objetivos y metas cualitativos y cuantitativos claros y realistas de acuerdo a los tiempos establecidos.

Se deben identificar y diseñar las políticas y las

reglas así como los valores y la ética de la organización

ya que estos trascienden en el proceso del trabajo (Fernández, 2001).

La organización consiste en establecer un esquema de trabajo que de las bases de operación y los elementos para llevar a cabo el seguimiento y el control de las actividades; dentro de la organización se contemplan los siguientes aspectos:

 la división del trabajo y delimitación de las funciones y responsabilidades

 la jerarquización del grado de autoridad de cada persona y su responsabilidad en la estructura de la organización

 la coordinación de los esfuerzos de la organización para realizar con oportunidad, unidad, armonía y rapidez, las tareas para el desarrollo y consecución de los objetivos.

La dirección estará dada por el líder y su grupo de colaboradores, para incidir en la toma de decisiones, mediante la integración, la motivación, la comunicación y la supervisión. Debe haber un control que permita evaluar los resultados y en su defecto establecer medidas correctivas (Adaptado de García Fernández y Tirado Cruz, 1995).

Considerando lo anterior y precisando algunos aspectos sobre la Conservación del ambiente mediante

un enfoque integral e interdisciplinario, se puede plantear el diseño de un Plan Estratégico de Manejo Integral Sustentable del Patrimonio Ambiental (PEMISPA) mismo que debe contemplar una serie de elementos entre los cuales se pueden destacar:

El PEMISPA debe estar sustentado en el manejo de cuenca, ya que permite contar con una unidad de trabajo determinada por límites naturales, como la orografía e hidrografía, que determinan el clima, la composición de la flora y la fauna y los grupos humanos que la habitan. El PEMISPA debe contar con un Programa de Planeación Territorial que permita conocer y establecer los límites de distribución de las viviendas y grandes construcciones (manchas urbanas).

Se debe contar con inventarios de los recursos

naturales de la región, es decir, contar con los listados de

especies, que contengan información taxonómica, y de su situación o estado de conservación, su distribución, así como su situación jurídica (p. ej. especies amenazadas o en peligro de extinción). Inventariar los recursos de origen antrópico tangibles (casas, iglesias, monumentos, etc.) e intangibles (costumbres y tradiciones), dentro de la región, como parte del patrimonio cultural.

Se debe contar con censos poblacionales y mapas de ubicación de los asentamientos humanos, así como con información sobre el grado de pobreza, de educación y de acceso a centros u hospitales de salud, de la población urbana y rural de la región.

Es necesario tener o generar información sobre las estrategias de uso y explotación de los recursos de que se trate, ya sean, vistos como materia prima o a

través del desarrollo de cadenas productivas y paquetes tecnológicos, con un enfoque de sustentabilidad y de sostenibilidad. Contar con información sobre las políticas gubernamentales adecuadas para el manejo y ejercicio de los apoyos financieros para llevarlas a cabo. Diseñar y/o atender programas de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y verificar que el Plan sea consistente con éstos.

Desarrollar, dentro del Plan de Manejo, un programa de seguimiento y monitoreo. Contar con un líder que propicie la comunicación entre los diferentes actores en los procesos de planeación y gestión. En la actualidad se puede ver que en la mayor parte de los casos, cada persona o grupo trabaja de manera independiente e incluso a veces de manera antagónica, lo que impide que los diferentes sectores trabajen en conjunto y con una misma comprensión de las circunstancias y de los procesos a seguir.

Como se puede ver la conservación del ambiente es compleja, por lo que un Plan Estratégico de Manejo Integral Sustentable del Patrimonio Ambiental (PEMISPA), debe llevar un seguimiento muy cuidadoso, evitando dejar rezagos que, entre otras cosas, afecten la participación de los diversos actores.

Se deben entender las circunstancias en que viven las comunidades que poseen o están a cargo del patrimonio ambiental, ya que en la mayoría de los casos, existen condiciones adversas que les impiden cumplir con los principios fundamentales para la conservación de su entorno, por ejemplo, como ya se ha mencionado, las personas que viven en condiciones de extrema pobreza, vuelcan sus esfuerzos en cubrir sus necesidades básicas

de sobrevivencia, como la alimentación, por lo que la conservación del ambiente y el respeto a las leyes pasan a segundo término. En este sentido Choren (en Gildenberger, 1978) incluyen un término muy importante que es el de “calidad de vida”. Si bien, este concepto hace referencia al bienestar en todas las facetas del ser humano, atendiendo a la creación de condiciones para satisfacer sus necesidades fisiológicas (comida y cobijo), psicológicas (seguridad y afecto), sociales (trabajo, derechos y responsabilidades y cultura) y ecológicas (calidad del aire, del agua y del suelo), cuando las primeras no son resueltas, las últimas dejan de ser relevantes para los involucrados.

Por contraparte, existen sectores de la población que tienen ingresos suficientes como para adquirir bienes de consumo en demasía y que no alcanzan a comprender y por tanto no les preocupa el costo ambiental que hay detrás de éstos (sobreexplotación de recursos y contaminación del ambiente).

Como se puede ver, la calidad de vida constituye un estilo de desarrollo del individuo en su conjunto (también integral u holístico), de tal manera que hablar de “gestión del patrimonio ambiental”, tomando en cuenta al “ambiente” sin el componente humano, resulta en un enfoque demasiado parcializado de la realidad, que en muchos casos impide el logro de los objetivos. Con todo lo antes señalado, se puede ver que la conservación del ambiente es un problema biológico de gran relevancia, pero también es un problema social, político y económico.

La gestión ambiental con un enfoque holístico intenta visualizar la problemática de la conservación del

ambiente desde diferentes ángulos. Lo anterior plantea de manera obligada, la planeación de trabajo a través de la interdisciplina, lo que conlleva al desarrollo de programas y proyectos entre diferentes sectores sociales y académicos que en conjunto gestionen o realicen las actividades necesarias, tendientes a dar solución a la problemática ambiental, con la necesaria visión de conjunto; con objetivos, estrategias y metas comunes alcanzables en el corto, mediano y largo plazo, así como con sistemas de control e indicadores para evaluar su éxito (López Viñegla, 2003).

En este estudio sobre gestión para la conservación del ambiente se coincide con el planteamiento de administración, propuesto por Velázquez (1991), quien señala que cualquiera que sea su área de aplicación siempre estará condicionada por los siguientes elementos de fondo:

 Normativos.- Marco jurídico, legislaciones,

reglamentos, valores sociales.

 Contextuales.- Históricos (pasado, presente,

posibles escenarios futuros).

 Políticos.- Sistemas, comportamiento social y

corrientes ideológicas de la sociedad.

 Económicos.- Recursos naturales y humanos y

oferta de bienes y servicios.

 Sociales.- Niveles de bienestar, alimentación,

educación, vivienda y salud pública.

 Culturales.- Identidad nacional, grado de

desarrollo y diversidad de manifestaciones de creatividad y de valores humanos.

El mismo autor resalta que la función de un administrador debe tomar en cuenta y dar el peso correspondiente a la problemática de los diversos elementos económicos, políticos y sociales con los cuales la organización interactúa, esto se refiere a la forma en que influye y se ve influida, desde el entorno más inmediato que es local, pasando al regional, nacional y finalmente internacional. Y que el funcionamiento eficiente y eficaz de las organizaciones está altamente vinculado también a aspectos de forma, como es el grado o nivel de sensibilidad, percepción, actitud y tipo de respuesta o comportamiento que manifiesten los administradores frente al reto que las condiciones científicas, tecnológicas y culturales cambiantes y dinámicas que su entorno les exige.

Para poder cumplir con la gestión para la conservación del ambiente se cuenta con el apoyo de instituciones locales, nacionales e internacionales tales como la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (SEDEREC), la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación

(SAGARPA), las Secretarías de Economía y de Turismo, Greenpeace, ECOS, UNESCO; las universidades como la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y la Universidad del Valle de México (UVM) etc., así como

con las propias comunidades, quienes son los principales guardianes del ambiente y de sus recursos.

4. CONCLUSIONES

Después de este análisis, se puede señalar que la gestión del ambiente no es fácil y posee grandes desafíos entre los que se encuentran los siguientes:

 Trabajar de manera interdisciplinaria, con un enfoque sistémico integral (Fernández, 2001).  Trabajar de manera colectiva, dejando de lado el

individualismo (Fernández, 2001).  Jerarquizar y priorizar los problemas.

 Conocer la estructura y la función de los recursos naturales del ambiente, considerando su delimitación natural (cuenca, subcuenca, región, bioma, etc.).

 Enseñar a las comunidades la importancia de las especies y sus ecosistemas, así como la necesidad de su conservación, a través de la educación ambiental.

 Organizar jornadas de limpieza, y evitar la generación innecesaria de basura, ya que su presencia, constituye un factor de impacto negativo de grandes dimensiones.

 Abatir la pobreza a través de la generación de empleos que tengan un impacto ecológico negativo, a través de la utilización de paquetes tecnológicos limpios.

 Crear centros educativos suficiente y con buen nivel académico.

 Fomentar la cultura, los valores y la conciencia, relacionados con la equidad social, la ética y el respeto.

 Diseñar estrategias para evitar la corrupción y la burocracia (Tobis y Tobis, 2003).

 Establecer estrategias para abatir la explotación furtiva (extracción de flora y fauna)

 Combatir los intereses económicos que atentan contra la sustentabilidad

 Reconocer la importancia del capital ambiental tangible y de la cultura y de los valores sociales y familiares intangibles.

5. ZONA LACUSTRE DE XOCHIMILCO: ESTUDIO DE

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