3. CONFLICTO Y CONVIVENCIA EN EL AULA Y LA FAMILIA
3.4. PROGRAMAS DE PREVENCIÓN Y ATENCIÓN A LA VIOLENCIA
La prevención tiene como principal objetivo enseñar a vivir a través de la búsqueda de adecuadas soluciones para que el niño, la niña y los jóvenes en general sean seres humanos menos vulnerables a los efectos negativos en situaciones de dificultad, y que sepan afrontar la diversidad y el riesgo, o lo que algunos autores denominan como resiliencia (Cyrulnik, 2002 y Rutter, 1993). De esta manera se pueden buscar competencias necesarias y significativas para un mejor vivir y establecer vínculos seguros en contextos donde el joven se desenvuelve, aumenta la confianza en sí mismo y en los demás, además de su capacidad de autorregulación emocional (Díaz-Aguado, 2005). Y es que los niños agresivos tienen dificultad para interpretar ciertas señales, no siendo capaces (como la mayoría de los niños y niñas si lo son a partir de los 11 años) de distinguir, por ejemplo, si un pisotón en la fila es o no intencional, presentando,
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Se pueden consultar en el apéndice 1.
10 Estos Juegos para la paz fueron puestos en marcha en el centro en el que se desarrolló el trabajo de campo con
además, gran dificultad en la búsqueda de alternativas no violentas de resolución de este conflicto.
Tal y como acabamos de indicar y como se hemos visto antes, los vínculos de confianza son necesarios para ayudar a aquellas personas en dificultades, por ello la participación en actividades o el establecimiento de vínculos con los amigos es de gran importancia y, del mismo modo, los problemas familiares, la incapacidad de los padres para lograr una eficaz interacción educativa, a través de conductas coherentes y empáticas y dirigidas hacia las necesidades del niño y la niña, o la falta de habilidades para establecer disciplinas que no caigan en el autoritarismo, en negligencia, y abuso, son un factor de riesgo. La disponibilidad de un adulto en el cual el niño, niña o adolescente pueda confiar y pueda obtener ayuda y apoyo es un factor decisivo que también influye en la lucha contra la violencia, por ello cuando el maltrato familiar está latente es importante proporcionar al niño o niña maltratada un contexto de protección y acogida, que puede ser a través de terapias o con un psicólogo con el que pueda expresar sus miedos y temores y del que obtener la orientación adecuada.
Para prevenir la violencia y la exclusión Dodge (1990), sugiere la importancia de hacer ver a los niños la necesidad de entender las situaciones de manera positiva. Tobler (2000), por su lado, apuesta por los métodos y técnicas interactivas en el aula, discusiones, sesiones de tormenta de ideas, prácticas de nuevos comportamientos, trabajos en grupo,…implementados en atmósferas de apoyo. Díaz-Aguado (2003), encuentra tres procedimientos muy importantes que ayudan a mejorar dichos objetivos:
Discusión entre compañeros, o su adaptación en forma de discusión a través de cuentos.
Aprendizaje cooperativo.
Experiencias en procedimientos eficaces de resolución de conflictos.
Estos tres métodos habitualmente utilizados, suponen un significativo incremento de poder y responsabilidad que se da a los alumnos y alumnas desde y sobre su propio aprendizaje, y se ven potenciados si trabajan agrupados en grupos heterogéneos, lo que ayuda a luchar contra la exclusión y distribuir el protagonismo en el aula.
Kohlberg (1984) y Shelman (1980), desde el enfoque cognitivo-evolutivo, apuestan por la discusión entre compañeros y la reflexión compartico, y destacan que la educación en el desarrollo socioemocional depende en buena parte de las oportunidades que proporcionen para adoptar distintas perspectivas y de la reciprocidad que permite en dicho proceso. Además, conviene tener en cuenta, según Piaget (1946), que las relaciones entre compañeros son fuente de reciprocidad, conflicto y autonomía, y son mucho mayores que la relación asimétrica que el niño establece con el adulto, en la que aquél ocupa siempre un mismo papel, que difícilmente puede intercambiar con éste. Por ello, los resultados de las investigaciones señalan como la interacción entre compañeros es más eficaz que la relación entre adultos para aprender a resolver determinados problemas. Estas discusiones en grupos heterogéneos, sobre determinados dilemas hipotéticos (previamente diseñados), con la intervención del profesor, aclarando y apoyando argumentos, favorecen la autonomía y la madurez moral, así como la capacidad de coordinar los derechos con sus deberes recíprocos y que pueden fortalecerse con
eficacia a través de la discusión entre compañeros y grupos heterogéneos. Vygotsky lo explica de la siguiente manera:
En el nivel del desarrollo real, lo que el sujeto, puede desarrollar sin su ayuda, que equivale al nivel del razonamiento, que es capaz de utilizar espontáneamente, y el nivel de desarrollo potencial, lo que es capaz de hacer con ayuda, equiparable, en cierto sentido a la tendencia a considerar como referencia el razonamiento del estadio inmediatamente superior y se activaría en los grupos heterogéneos de discusión, estimulando así la zona de construcción del conocimiento. (Vigotsky, 1982, pág. 90) Como lo evidencian muchos estudios, el conflicto se convierte en motor de desarrollo, en la vida escolar, por lo que aunque los conflictos suelen ser conceptuados desde el punto negativo y tienden a ser evitados y negados, se está privando, con ello, a los alumnos de la oportunidad de aprender a comprender y resolver conflictos. Para que esto no ocurra, una de las condiciones principales es destacar que las habilidades comunicativas son un requisito fundamental para la eficacia de cualquier procedimiento. Según Berkowitz (1995) entre las principales habilidades de comunicación que los niños, niñas y adolescentes deben y pueden aprender a partir de la reflexión compartida están:
Prestar atención a lo que expresan los demás.
Respetar turnos de comunicación.
Expresar opiniones y sentimientos.
Hacer preguntas para facilitar la comunicación.
Estructurar la información.
Captar la información que existe entre distintos razonamientos. (discrepancias y semejanzas)
Incluir en los razonamientos propios, los argumentos esgrimidos por otras personas. Slavin (1987) afirma que la incorporación del aprendizaje cooperativo, como un proyecto en el aula de clase, mejora considerablemente la interacción entre alumnos y alumnas en la escuela, puesto que suelen participar e interactuar en forma positiva, incluidos los individuos en riesgo. Es por ello que la importancia que la colaboración tiene como objetivo educativo hace que el aprendizaje cooperativo suponga un cambio en el papel del profesorado, el control de las actividades pasa a ser compartido por toda la clase, lo cual contribuye a que el profesor tenga que hacer actividades nuevas.
Hertz Lazarowitz (1992) y Miller (1934) legitiman la conducta de pedir y dar ayuda, ofreciendo el contexto idóneo para desarrollar la sensibilidad emocional y aprender a contribuir en la solidaridad. El intercambio de ayuda hace que prime el trabajo en equipo y ello mejora el rendimiento.
Otro tema importante y a tener en cuenta es la intolerancia, que suele basarse en las diferencias del poder y del estatus existentes entre diversos grupos. Para prevenirla es necesario igualar las oportunidades de obtener protagonismo y reconocimiento, teniendo en cuenta, además, que su incorporación óptima no sustituye a los otros procedimientos (explicaciones del profesor,
trabajo individual) sino las complementa y las enriquece. Díaz-Aguado (1992) con alumnos de minorías étnicas y necesidades educativas especiales, para primaria sugiere algunas pautas a tener en cuenta:
Formar equipos heterogéneos.
Desarrollo de capacidades de colaboración a través de: o Crear un esquema previo.
o Definir la colaboración conceptualmente y a través de conductas específicas. o Proporcionar modelos para favorecer el aprendizaje por observación. o Proporcionar oportunidades de practicar.
o Evaluar la práctica y comprobar a lo largo de todo el programa, que los alumnos cooperen adecuadamente.
Mínimo 2 sesiones de aprendizaje cooperativo por semana.
Realización de la evaluación a través de uno de los dos procedimientos o combinados los dos.
o Torneos grupales, formando grupos de nivel similar.
o Torneos individuales: Se maximizan las oportunidades de éxito para todos los alumnos, se estimula la idea del progreso personal.
Y para Educación Secundaria:
Formación de Equipos de Aprendizaje Cooperativo, heterogéneos, en género, nivel de rendimiento, nivel de abstracción, en razonamiento moral, nivel de sexismo y actitudes hacia la violencia.
División de material en secciones o especialidades (sociología, historia, medios de comunicación) como miembros tiene cada equipo.
Cada individuo desarrolla su sección en grupos de expertos, con miembros de otros equipos que tienen la misma especialidad. El profesorado anima y asesora la elaboración de un plan que desempeñan unas adecuadas tareas encomendadas, utilizando diversos materiales.
Integración del trabajo de los expertos, en equipos de aprendizaje cooperativo, de forma que cada equipo, reciba toda la información que en dichos grupos de expertos se ha elaborado.
Evaluación de los resultados obtenidos, tanto por los grupos de expertos como por los equipos de aprendizaje cooperativo, con triple perspectiva. Con el grupo de expertos con los que ha investigado, por el grupo de aprendizaje cooperativo, por su rendimiento individual.
Torrego (2000) dice que vivimos una época qué nos lleva a la imperiosa necesidad de atender y prevenir problemas de violencia escolar y al deseo de una mejora en el clima institucional, siempre en la búsqueda de la justicia social y en la resolución de conflictos. El camino está en la práctica de buenos hábitos, más que acciones impositivas y reglamentarias que generan rebeldía frente al aprendizaje, se propone la organización de un proyecto que reúna estructuras en tratamiento de conflictos, experiencias de otros centros, prácticas de mediación, alumnos
ayudantes que ayuden a los profesores en el aula de clase, aprendizaje cooperativo, profesores comprometidos, generar un plan contra el acoso escolar y realizar mejoras en la convivencia.