«Solo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar». PAULO COELHO
P
ara entender mejor cómo nos llegamos a identificar con determinadas emociones, creencias, motivaciones y comportamientos, y así comprender qué hace que hagamos lo que hacemos, voy a describir los nueve tipos de personalidad que resultan de combinar todos los aspectos que hemos visto hasta ahora. Cuando combinamos los afectos resultantes de los apegos con las emociones, las creencias de los guiones de base y la actitud ante la vida, surgen nueve niños interiores, que hicieron lo mejorque pudieron con estas variables para no sentir el dolor de los desencuentros con las personas significativas, creando su propia forma de protegerse, una estrategia
particular para manejar el dolor de la mejor manera posible.
Llegamos a estos tipos de niños interiores utilizando como modelo el eneagrama, que es una herramienta de autoconocimiento y desarrollo personal que nos va a ayudar a entender mejor nuestra personalidad y nos sirve como mapa. La personalidad es la forma en que pensamos, sentimos, nos comportamos e interpretamos la realidad. Mostramos una tendencia a una actitud ante la vida con sus creencias, emociones y comportamientos a través del tiempo. Es una forma de afrontar la vida y mostrarnos del modo en que nos vemos a nosotros mismos y el mundo que nos rodea. La personalidad es algo único de cada individuo que lo caracteriza como independiente y diferente y coherente en su comportamiento a través del tiempo, aun en distintas situaciones o momentos.
Aunque todos somos únicos e irrepetibles, hay unos rasgos universales que se combinan de diferentes maneras para constituir los diferentes tipos de personalidad. La personalidad se consolida a partir de la adolescencia, pero, como ya hemos visto, la estructura de base está bastante definida a partir de los 7 años.
Nuestra personalidad es una estructura defensiva, que es siempre nuestra mejor
opción, para relacionarnos con el entorno que nos ha tocado. Nuestra personalidad
permite relacionarnos con nosotros mismos y con los demás. Cuanto más me conozca a mí mismo más libre seré para utilizar libremente esa estructura a mi favor. Cuanto menos me conozca a mí mismo, tenderé a tener reacciones (y por ello menos libre en las respuestas conscientes) que se dispararán de forma automática sin que sea consciente de que son hábitos aprendidos y repetidos, hasta que se convierten en reacciones automáticas.
En la base de los tipos de personalidad están tres inteligencias diferentes, pero las tres son necesarias para nuestro normal funcionamiento. Son la inteligencia instintiva, la emocional y la mental, que tienen su correlato en dividir nuestro cerebro en tres cerebros o funciones interrelacionadas:
1. Neocórtex y su función de análisis y procesamiento mental.
2. Límbico y su función emocional, que tiene que ver con las relaciones. 3. Reptiliano y su función de regular las funciones y comportamientos
automáticos, incluidos los que hemos aprendido y convertido en hábitos. Los tres cerebros, las tres inteligencias, funcionan de manera interrelacionada, pero cada una tiene una forma de orientarnos y experimentar el mundo. Esto incluye cómo percibimos, interpretamos y expresamos la información. Los que se guían por el reptiliano se fían más de las sensaciones del cuerpo; los que utilizan prioritariamente el límbico lo hacen por las emociones que suscitan nuestras relaciones con los demás, y por último los que usan predominantemente el neocórtex se guían por la forma de procesar y analizar la información procedente del exterior.
El concepto de tres inteligencias apunta a que no es solo la inteligencia mental la que debemos potenciar, sino la inteligencia emocional y la inteligencia de nuestro cuerpo (donde se graban nuestras memorias sentidas y donde también reside nuestra inteligencia instintiva). Lo ideal sería que utilizáramos todas óptimamente.
Cada cerebro o inteligencia tiene una energía base o una emoción asociada con su función correspondiente, como ya hemos visto. Toda persona tiene las tres inteligencias y podrá expresar todas las emociones, pero habrá tipos que se guíen más por el miedo, otros más por la tristeza y otros más por el enfado. Esto no quiere decir que tengan más enfado, miedo o tristeza, sino que esa energía es la que les motiva.
Cuando estamos relajados y no sentimos miedo o ansiedad, nuestros tres cerebros están funcionando equilibradamente, pero en situaciones de tensión o estrés uno de ellos toma el mando, lo que explica que en situaciones de tensión o estrés tenemos comportamientos diferentes.
Combinando las tres inteligencias con las emociones, creencias, motivaciones, guion de base, creencias nucleares, necesidades relacionales, estrategias de protección e idea central de cada tipo describimos un tipo de personalidad. Ningún
tipo de personalidad o niño interior es mejor que otro, cada uno tiene una forma de abordar las dificultades que le presenta la vida. Se suelen denominar a los tipos por número para indicar que no hay ninguno ni mejor ni peor que otro, pero para facilitar el comprender cómo se construye su personalidad le vamos a dar un nombre que representa una polaridad que está en la base del tipo, para indicar que habrá variaciones dentro de la misma.
Las distintas maneras de manejar las diferentes inteligencias se pueden ver en el siguiente cuadro de los nueve niños interiores, que a lo largo de este capítulo iremos describiendo brevemente.
CUANDO LA INTELIGENCIA INSTINTIVA O EL CEREBRO REPTILIANO TOMA EL MANDO
Cuando estamos en contacto con nuestro cuerpo y nuestra energía vital y disfrute de estar vivos, nos sentimos fuertes y poderosos. Pero cuando de niños nos han hecho daño físico o emocional, aprendemos a desensibilizar el cuerpo para no sentir el dolor. Al hacerlo, nuestro cuerpo ya no nos da información importante y nos sentimos vulnerables. Por eso buscamos la manera de resistirnos a que nos afecten las personas y situaciones e intentamos hacerlo defendiendo nuestra autonomía. No queremos sentirnos así y por ello buscamos maneras de manejar ese dolor. Lo podemos hacer de tres formas: expresándolo, reprimiéndolo o transformándolo.
CUADRO TIPOS DE NIÑOS
TIPO DE APEGO INTELIGENCIA DOMINANTE DESORGANIZADO VULNERABILIDAD ANSIOSO DEPENDENCIA EVITATIVO FRUSTRACIÓN INSTINTIVA
Emoción ENFADO - Conectados al presente - Centrado en el cuerpo sensaciones - Guion de base: falta de alegría y disfrute - Busca resistirse a ser afectado por el entorno
8 DURO- SENSIBLE 9 DÓCIL- TESTARUDO 1 FORMAL- ESPONTÁNEO
AGRESIVIDAD MUESTRA BLOQUEA REPRIME Siente enfado por ser
vulnerable
enfado por ser dependiente
enfado por sentir la frustración
Gestión emoción principal Muestra enfado por falta disfrute
Bloquea el enfado por falta disfrute
Reprime el enfado por falta disfrute
Miedo Miedo a ser vulnerable
Miedo a sentirse separado de los otros
Miedo de ser malo y que le critiquen
Deseo Deseo de que no me puedan
Deseo tener paz y armonía
Deseo ser bueno y hacer las cosas bien
Motivación Motivado por tener poder
Motivado por tener estabilidad
Motivado por hacer lo correcto Creencia nuclear YO PUEDO
vs. YO NO PUEDO
Yo puedo ser fuerte y poderoso
Yo puedo
mantener la paz y armonía
Yo puedo ser justo y saber la verdad
Necesidad relacional Impactar Ser apoyado y
aceptado Ser respetado
Estrategia de protección Si me esfuerzo llegaré a importar
Si no sobresalgo me llevaré bien con los demás
Puedo enseñar a los demás a hacer las cosas bien EMOCIONAL
Emoción TRISTEZA - Conectados al pasado - Centrado en las relaciones - Guion de base: falta de amor - Busca identidad 2 GENEROSO- INTERESADO 3 ELOGIADO- INSATISFECHO 4 CREATIVO- LASTIMERO VERGÜENZA VULNERABLE A LA VERGÜENZA BLOQUEA LA VERGÜENZA FRUSTRADO POR LA VERGÜENZA Siente tristeza por ser
vulnerable al amor
tristeza por depender del amor
tristeza por
frustrarse por amor
Gestión emoción principal
Compensa tristeza por no tener amor con alegría
Bloquea la tristeza por no tener amor
Frustrado por la tristeza por falta de amor
Miedo Miedo a no ser amado y aceptado Miedo a no ser valioso Miedo a no ser nadie especial Deseo Deseo de sentirse amado y aceptado Deseo de ser valioso Deseo de ser sí mismo
Motivación Motivado por ser apreciado
Motivado por ser admirado
Motivado por expresarse creativamente Creencia nuclear YO SOY vs. NO
SOY Yo soy generoso y afectuoso Yo soy sobresaliente Yo soy sensible y especial
Necesidad relacional Dar y recibir afecto Ser validado e
Estrategia de protección
Si soy amoroso tal vez disculpen mis fallos Si me esfuerzo lograré destacar y que me valoren Si tengo suerte alguien me descubrirá y se enamorara de mí MENTAL Emoción PREOCUPACIÓN - Conectados al futuro - Centrado en su cabeza > ansiedad - Guion de base: falta de protección, miedo a la locura - Busca seguridad 5 OBSERVADOR- PROVOCADOR 6 CUMPLIDOR- DESCONFIADO 7 ALEGRE- EMBAUCADOR
MIEDO LUCHA BLOQUEO HUIDA
Siente lucha contra preocupación
intenta bloquear preocupación
huye de la preocupación Gestión emoción principal Busca soluciones a
no entender
Se bloquea por no entender
Huye de no entender Miedo Miedo a ser inútil e
incapaz
Miedo a no tener
apoyo y orientación Miedo al vacío
Deseo Deseo de ser capaz Deseo de tener
seguridad Deseo de ser feliz Motivación Motivado por el
conocimiento
Motivado por sentirse reconocido
Motivado por tener experiencias
Creencia nuclear YO SÉ vs. NO SÉ Yo sé información y soy inteligente Yo sé mantener los compromisos Yo sé animar y entusiasmar Necesidad relacional Tener a alguien en frente que es como yo
Seguridad para poder expresar sin temor
Que el otro tome la iniciativa
Estrategia de protección
Si descubro algo nuevo tendré un lugar propio
Si cumplo con mis obligaciones los demás se darán cuenta y me reconocerán
Si dejo de animar esto será muy aburrido
La emoción predominante es el enfado, cuya función es afirmarnos y saber poner límites a los demás, y tiene que ver con nuestro territorio. Cuando estamos conectados con nuestro cuerpo, estamos más presentes, vivimos más el aquí y ahora y en el momento de tomar decisiones nos basamos en nuestros instintos.
Hay tres posibilidades cuando en situaciones de estrés esta energía toma el mando: