4. ANALISIS DE LOS RESULTADOS
4.2 Provincia de Formosa
Se visitaron en la provincia el total de los grupos previstos en la muestra, que asciende a 7.
La cobertura espacial resultante (departamentos Pilcomayo, Pirané y Laishi) así como el perfil socioproductivo de los grupos se correponde con las características de la configuración territorial formoseña. En efecto, el Este provincial presenta condiciones agroecológicas relativamente más favorables para el asentamiento de la población y el desarrollo de actividades productivas, entre las que se destaca la ganadería extensiva sobre pasturas naturales y monte (además de la tradicional producción algodonera y la explotación del monte nativo). Cabe apuntar que la estructura de la economía provincial se caracteriza por la presencia mayoritaria de productores rurales muy pequeños -de subsistencia o familiares descapitalizados-, en ocasiones obligados a vender su fuerza de trabajo fuera del predio.
Así, de los grupos seleccionados, 2 se dedican a la apicultura, 4 a la ganadería y el último a la carpintería. En todos los casos realizan actividades complementarias, como agricultura para autoconsumo.
Con relación a la tenencia de la tierra, la mayoría son propietarios de los predios. Se presentan casos de arrendamiento y uso de tierras que a su vez cuidan, así como la combinación de distintas modalidades. En el caso del grupo de jóvenes, todos trabajan las tierras de sus familias. En algunos casos realizan trabajo extrapredial.
La comercialización de los productos se da fundamentalmente en el mercado local.
Desde el punto de vista de la forma jurídica que asumen, 5 son grupos informales (de los cuales 1 proyecta formar parte de una cooperativa de productores apícolas), y los 2 restantes son asociaciones.
Características de los grupos
En los grupos visitados se observa que el acceso al PRODERNEA no siempre respondió a una invitación de los técnicos (de arriba hacia abajo). En varios grupos fueron algunos de sus integrantes quienes, al enterarse de la existencia del Programa, se movilizaron para lograr su ingreso (de abajo hacia arriba).
Por su parte, la conformación de los grupos de beneficiarios respondió a la exigencia del Programa, en tanto requisito para el acceso al crédito, con excepción de uno de ellos cuyos integrantes ya trabajaban juntos. En la mayor parte de los casos fue alguno o algunos de sus miembros quienes informaron, convocaron e interesaron al resto. Sin embargo, la integración del grupo responde a relaciones preexistentes de vecindad, amistad o parentesco; sostenidas en el conocimiento y la confianza mutuos -atributos destacados por los grupos visitados-.
Si bien en 3 de los 7 grupos visitados se observó un rol más activo del agente externo en su conformación, la participación de los integrantes se manifiesta en las elecciones mutuas. En uno de ellos -el de jóvenes-, los integrantes que sostienen su funcionamiento aludieron a compañeros que no pudieron ingresar por el desaliento recibido de parte de sus padres y a su reemplazo por otros
miembros (a los que denominan “los de afuera”), los cuales aparecen menos integrados y con escasa participación. El grado de autonomía en la conformación de este grupo es menor que en el resto.
Otro aspecto a tener en cuenta en relación a la situación de los grupos al inicio del PRODERNEA es la experiencia asociativa previa. En este sentido, los grupos están integrados por pequeños productores que, en su mayoría, no han participado de otros programas de apoyo ni han recibido asistencia de otras organizaciones. Asimismo, son muy pocos (3/29 entrevistados) los que expresaron haber tenido experiencia previa de trabajo grupal en lo referido a sus actividades económicas. Por el contrario, algunos afirmaron conocer experiencias asociativas fallidas, o la existencia de ciertas pautas de comportamiento “individualista” en su contexto. Quienes señalaron estas dificultades parecen querer destacar la importancia de su adhesión a una modalidad de trabajo como la propuesta, que supone la superación de dichas percepciones. Algunos manifiestaron sus expectativas y apertura, señalando que están “curiosos” respecto del trabajo grupal y del alcance que pueden darle.
La formulación del proyecto constituye una primera experiencia organizativa. En este aspecto, las formas encaradas han sido diversas. Cuatro grupos realizaron la formulación en conjunto con el técnico, quien tuvo un rol clave en las cuestiones formales (llenado de formularios, documentación requerida, etc.). En otros 2 grupos el proyecto fue armado por el técnico en base a lo conversado con sus integrantes acerca de las características del programa y de sus principales necesidades. Sólo en un caso el proyecto fue elaborado íntegramente por el técnico.
En cuanto al perfil socioproductivo de los miembros del grupo, se destaca un alto grado de homogeneidad. En 6 de los 7 grupos visitados los integrantes poseen explotaciones que se ubican en estratos de tamaño similares y comparten niveles de capitalización semejantes. Por otro lado, los integrantes de cada uno de los grupos realizan las mismas actividades productivas. Si bien la forma en que llevan adelante la producción es individual, algunos grupos han avanzado en la realización de ciertas tareas conjuntas, práctica facilitada por la presencia de
asistencia técnica, en algunos casos, y la existencia de mecanismos de ayuda mutua y de instituciones como la minga23, entre otros.
En general, se da un fuerte predominio de la venta en el mercado local, y en el total de los grupos entrevistados la comercialización se lleva a cabo de manera individual. En este sentido, es interesante analizar las respuestas en relación a los obstáculos para dar un salto cualitativo y acceder a nuevos y mejores mercados. Si bien muchos productores manifestaron problemas de escala para trascender el mercado local -o acceder a mejores clientes-, la comercialización en conjunto aparece sólo como un proyecto a futuro. Otro factor importante es el que se relaciona con los costos de transporte de los productos. Vinculado a esto, en distintas entrevistas se pusieron de manifiesto las demandas a los técnicos para que brinden información sobre nuevos mercados y alternativas de comercialización. Este punto surgió también en el taller de cierre que se realizó en la provincia los días 3 y 4 de septiembre, en el que específicamente se planteó la necesidad de mejorar aspectos comerciales para la venta de los productos
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Organización de los grupos
Todos los grupos mantienen reuniones regulares aunque con intervalos diferentes en cada uno de ellos, según sus necesidades percibidas. En la mayor parte de los casos hay periodicidad en las reuniones con una frecuencia mensual y quincenal. Sólo 1 de los grupos -que ya no recibe asistencia técnica sistemática- ha dejado de reunirse regularmente, aunque sus miembros siguen ligados e interactúan de manera informal en la feria de pequeños productores de la ciudad de Formosa a la que concurren todos los fines de semana y en la que suelen encontrar al técnico. En 3 grupos, la convocatoria a las reuniones depende del técnico. En tanto la asistencia es, en general, mayoritaria. Sólo en el grupo de los jóvenes se verifica que algunos de sus integrantes no asisten regularmente a las reuniones por considerarlo “una pérdida de tiempo”. Los miembros más comprometidos con el grupo y que promueven el trabajo en conjunto son, a su vez, compañeros de estudio en la Tecnicatura Superior en Producción Primaria con Orientación Agrícola.
23Minga: es una palabra de origen quechua que refiere a la manera en que los habitantes de las
comunidades colaboraban con aquellos que más lo necesitaban, en tareas específicas como la cosecha, la siembra o la construcción de viviendas, entre otras.
La agenda de las reuniones gira fundamentalmente en torno a temáticas técnico- productivas y de comercialización, propuestas tanto por el técnico como por los integrantes del grupo. Adicionalmente, 4 grupos incluyen cuestiones organizativas. Las reuniones son utilizadas para compartir información y conocimientos, tanto recogidos por fuera del grupo como a partir de sus propios trabajos en el predio: “el aprender unos de otros”. Sólo en un grupo se verifica una menor autonomía relativa, en tanto las reuniones son planificadas por el técnico.
De los 7 grupos entrevistados, 4 llevan registro de las reuniones, por sugerencia del técnico
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Sólo 1 grupo -que muestra cierta trayectoria y mayor nivel de organización- posee reglamento escrito. Sin embargo, la mayoría de los grupos reveló la existencia de pautas de interacción acordadas -sustentadas en el diálogo y el compromiso- o la previsión de comportamientos a partir del conocimiento y la confianza mutuos. La toma de decisiones se hace en todos los casos por consenso y con la participación de todos los integrantes. En el caso de los jóvenes, este mecanismo remite a quienes tienen participación efectiva en el grupo.
La mayoría de los grupos manisfestó sostener un manejo horizontal, sin división de roles o asignación diferenciada de tareas. Sólo 1 de los grupos -el que ha alcanzado un mayor nivel de organización- ha designado a un representante, cuyas funciones específicas son buscar precio para la compra y venta de ganado, recorrer campos buscando calidad en los animales y mantener “las relaciones públicas” del grupo. La información es volcada en el grupo para la toma de decisiones de sus integrantes. En una situación intermedia se encuentra el grupo de los jóvenes, que se ha dado al comienzo una división formal pero que en la práctica grupal no es operativa.
Probablemente ligado al mecanismo de conformación, los grupos han permanecido estables, sin modificaciones en cuanto al ingreso o egreso de miembros, y se manifestaron conformes con la dinámica que han logrado.
Producción y comercialización
Tres de los grupos tienen bienes en común y se han organizado para su manejo y mantenimiento. En 1 de los casos, se trata de herramientas cuyo uso se regula en forma verbal y el mantenimiento se realiza con contribuciones personales. Este grupo posee también una computadora adquirida con aportes conjuntos con otros socios de una organización de productores –PRODINFOR24- de la que
forman parte. En otro caso, los bienes de propiedad grupal -adquiridos con parte del crédito- son dos equipos para inseminación artificial y un lote de semen. Poseen, además, dos terneros en propiedad común. El manejo -en tanto el grupo posee reglamento escrito- está pautado hasta en el caso de la disposición final:
“…todo [los bienes] queda en el grupo. Si alguien se va, se le retribuye, en una forma de pago posible para el resto”. El tercer caso no corresponde a una posesión de bienes en forma grupal, sino a dos integrantes de un grupo que han comprado en conjunto un toro reproductor.
El resto de los grupos no tienen bienes en común aunque algunos de ellos ya se están planteando avanzar en esta línea.
Por su parte, 4 grupos compran parte de sus insumos en forma conjunta. Esta práctica se da en los grupos apícolas y en 2 de los ganaderos. En el caso de los primeros se trata de la compra inicial de materiales con el crédito recibido (cajones, trajes, herramientas). Se destaca el grupo ganadero con mayor nivel de organización (división de roles, reglamento escrito, bienes en común), dado que la mayor parte de los insumos se compran en forma conjunta.
El logro de un mayor poder negociador en la comercialización es uno de los problemas que enfrentan como pequeños productores, y fue recurrentemente mencionado. Sin embargo, ningún grupo ha encarado ventas conjuntas. Algunos productores han justificado esta situación por la necesidad de homogeneizar sus sistemas productivos y la calidad y cantidad de sus productos, como paso previo. De allí que, en algunos grupos, se plantea como proyecto para el futuro.
24 PRODINFOR es una asociación civil que nuclea a todos los grupos del PRODERNEA de la zona de
Tres Lagunas. La creación de esta organización fue impulsada por el técnico y el presidente del Consejo Deliberante.
Participación de mujeres y jóvenes
La participación de mujeres en la conformación de los grupos es dispar y se ha detectado la existencia de información diferencial por parte de los grupos respecto a la política del Programa en materia de género. Por ejemplo, en un grupo de productores ganaderos se incluyó una mujer –esposa de uno de los miembros- por creerlo un requisito, siendo su inclusión meramente formal. Por el contrario, otro grupo afirmó desconocer la posibilidad de incluir mujeres. De todas formas, en los 3 grupos que han estado presentes en la entrevista la situación registrada fue de una participación muy activa, siendo ellas las que oficiaron como voceros del grupo ante los consultores.
En 3 grupos no hay jóvenes en su conformación. En los restantes casos los jóvenes estuvieron presentes en la entrevista y participaron activamente. Sólo se ha registrado 1 caso en donde la participación estuvo limitada a la consulta por parte de los encuestadores, situación que parece ligada más a las características personales del joven (mayor reserva para la comunicación) que al funcionamiento grupal. De todas maneras, no hay que dejar de mencionar que no todos los grupos sabían de la posibilidad de armar grupos de jóvenes, cuestión que también quedó de manifiesto en el taller realizado en la ciudad de Formosa, donde específicamente se planteó que no hubo promoción y que era escasa la información.
Vínculos con otras organizaciones y con el PRODERNEA
Dado que están en plena ejecución del crédito los entrevistados no han gestionado en paralelo otros apoyos comerciales o financieros. Sin embargo, mencionaron algunos proyectos al respecto. Los grupos que han avanzado en la conformación de una asociación de productores esperan poder canalizarlos por su intermedio; otros grupos manifestaron su intención de ingresar al Plan Ganadero; varios grupos están interesados en continuar participando de programas que presenten una operatoria similar a la del PRODERNEA
En relación con el vínculo con el Programa, la totalidad de los grupos visitados contaron con asistencia técnica desde la formulación del proyecto y actualmente la mantienen. En todos los casos resaltaron de manera contundente la importancia de la asistencia técnica. De hecho, consideran que en futuros programas debería ser mayor y más específica. El técnico cumple diferentes
roles -sobre todo en lo relativo a la asistencia técnico productiva- y es quien brinda información sobre los mecanismos de funcionamiento del PRODERNEA. Asimismo, en 2 casos también facilitó el intercambio con otros grupos beneficiarios del Programa. Queda de manifiesto que la relación entre los grupos y el PRODERNEA aparece mediada exclusivamente por la presencia del técnico, no obstante ello, esta escasa relación no parece haber afectado el sentido de pertenencia al Programa.
Al respecto, cabe señalar la escasa vinculación con la UPE. Sólo 2 grupos - incluido el de jóvenes- manifestaron tener contacto con ella. En el primero de los casos tienen vínculo con el responsable de género y juventud, y en el segundo caso con el coordinador de la UPE y varios de los técnicos. A ambos les hacen consultas según sus necesidades.
Es bajísimo el grado de vinculación que existe entre grupos o algunos de sus integrantes con otras organizaciones. En 3 grupos se verificó una relación con otros grupos PRODERNEA, en estos casos el técnico fue el promotor de este tipo de intercambio. Lo que se busca es generar un espacio en el cual se comparta información y experiencias. Existe un caso en la zona de Pilagás donde un técnico impulsó la conformación de una asociación de productores (PRODINFOR) con todos los grupos PRODERNEA que él monitorea. Actualmente cuentan con personería jurídica y están en la búsqueda de un lugar que les permita instalar la asociación.
En cuanto a relaciones con redes socioproductivas, se dan dos situaciones. Por un lado, 4 grupos no participan de ninguna, no obstante, en 1 de estos grupos el proyecto es formar parte de una cooperativa apícola. Los restantes grupos son parte de una asociación de productores (2 grupos pertenecen a PRODINFOR, y el tercer grupo busca reimpulsar una asociación que ya existía, pero que no estaba en funcionamiento).
A modo de cierre, desde la perspectiva de los consultores cabe hacer algunas reflexiones sobre el conjunto de productores que se visitaron en la provincia. Están abocados a mejorar sus sistemas productivos por medio de las inversiones realizadas, de la asistencia técnica recibida y de las ventajas derivadas del trabajo grupal. Sin embargo, es importante destacar que, por lo menos en las
entrevistas realizadas, no se han registrado casos en que los participantes parezcan haber seguido una estrategia de corto plazo. De allí que este crédito parece constituir una primera etapa de mejoras prediales individuales, en tanto el desarrollo de la actividad productiva individual y la organización grupal, forman parte de proyectos futuros sustentados en los logros alcanzados por su participación en esta operatoria.
La participación grupal es valorada, por su propia experiencia, como medio para la socialización de conocimiento, lo cual puede traer aparejado mejoras en la producción y la capacidad negociadora. En este sentido, se han detectado potencialidades para incrementar las tareas que pueden realizar los grupos en forma conjunta y el logro de los proyectos que mencionan, aunque requerirán acompañamiento en este sentido.